La desaparición del Mar Aral: Cuando los regímenes marxistas se ponen a intervenir en las actividades agropecuarias o regularlas, suceden tragedias como ésta.
En los "años de terror" de la URSS bajo "el stalinismo", se llevaron a cabo los más grandes desastres
- humanos,
- institucionales y
- materiales,
provocados por una política orientada en principio a fundar una «nueva humanidad» sobre «una nueva naturaleza».
En 1924, la Revolución Rusa sufrió una gran pérdida: la muerte de su líder, Vladimir IIich Lenin. Pronto, en la URSS, se desató una complicada lucha entre los que aspiraban a sucederlo en el poder.
José Stalin, secretario general del Partido Comunista, logró imponerse. Desde entonces, se adueñó de todo el poder y lo ejerció en forma absoluta hasta su muerte, ocurrida en 1953.
La URSS no sufrió las consecuencias de la crisis mundial de 1929, ya que por razones políticas se encontraba prácticamente aislada del comercio internacional. Aún así, debía superar profundas dificultades económicas, originadas por la guerra y por el atraso económico del ex Imperio Ruso.
A fines de la década del 20, Stalin adoptó enérgicas medidas económicas para permitir la rápida expansión de la industria pesada. Necesitaba producir
- gran cantidad de acero,
- maquinarias,
- ferrocarriles y
- armas
para construir un sistema efectivo de defensa contra la agresión de las potencias capitalistas occidentales.
Pero los recursos necesarios para el desarrollo de la industria, sólo podrían lograrse con un aumento de las exportaciones agrícolas. Para ello había que
- terminar con las pequeñas explotaciones campesinas,
- organizar el trabajo en gran escala y
- mecanizar las tareas agrícolas.
Stalin puso en marcha esa reorganización de la producción. Estableció la colectivización forzosa: Los campesinos fueron obligados a unir su trabajo y sus parcelas formando grandes cooperativas colectivas.
En 1936, fueron colectivizadas el 96% de las explotaciones campesinas y en 1940, la producción de granos superó en un 80% la registrada en 1913.
Fue la mayor revolución agraria de la historia de la humanidad.
La transformación, contrariamente con lo que sucede con Argentina, donde el caos es total, en el campo favoreció el desarrollo de la industria pesada. Grandes cantidades de capital y mano de obra fueron destinadas a
- la electrificación masiva,
- la explotación de
- nuevas minas de carbón,
- mineral de hierro y
- yacimientos de petróleo,
- la instalación de ferrocarriles y, especialmente,
- la fabricación de armamentos.
No obstante, se sacrificó la producción de bienes de consumo.
El Estado soviético controló tanto la actividad agrícola como la industrial. Nada fue dejado al azar o al "libre juego de la oferta y la demanda".
La economía se planificó, entonces, para la famosa "redistribución de la riqueza", y que "los que ganan más deberían sostener a los indigentes", claro que bajo completo arbitrio del estado recaudador-distribuidor.
La política de insensata transformación agraria revolucionaria que ha acabado, por ejemplo, con el mar de Aral, hoy también es una amenaza para el futuro de los campos argentinos, con la orientación de Néstor Kirchner, que, por supuesto no utilizará las retenciones para
- ninguna industria sólida,
- ni la producción de energía,
- ni nada que no sea recaudar para la corrupción que alimenta su régimen.
A continuación le cuento una historia objetiva.
Hasta los '60, el Mar Aral cubría un área del tamaño de Bélgica y Holanda combinadas y contenía más de 1000 kilómetros cúbicos de agua. Era conocido por sus aguas claras, su variedad de peces, playas y puertos de pesca. El mar está dividido ahora en tres piletas hidrosalinas que contienen alrededor de un diez por ciento del agua que contenía antes.
La causa de este desastre es la muerte de los dos grandes ríos que una vez drenaron Asia Central hacia el Mar Aral. El mayor es el Amu Darya, alguna vez llamado el Oxus, que era tan grande como el Nilo y se inicia en el Hindú Kush de Afganistán, pero ahora, como su pequeño gemelo, está perdido en las tierras del desierto, entre las montañas y el mar.
Los ingenieros soviéticos se las ingeniaron para derivar casi todo el flujo para irrigar los campos de algodón plantados en el desierto. Este fue uno de los más grandes ataques a los ríos más importantes. En ningún otro lugar de la tierra se muestra más vivamente lo que puede suceder cuando los ríos mueren.
Lenin en 1921 indicó a las repúblicas sur de la nueva Unión Soviética que "la irrigación hará más que cualquier otra cosa para revivir el área, enterrar el pasado y hacer la transición hacia el socialismo más certera."
Bajo su sucesor, Stalin, las granjas de las regiones fueron convertidas en "colectividades" dirigidas por Moscú que plantaban algodón para las fábricas textiles de la Rusia europea.
Alrededor de los '60, los canales removían una importante cantidad de 40 kilómetros cúbicos de agua de los ríos, pero el Mar Aral permanecía completo, en parte porque las lluvias habían sido buenas y también porque los sistemas de irrigación habían retornado gran parte del agua al mar como drenaje. Pero entre 1965 y 1980, el área de tierra irrigada se duplicó.
Asia Central se convirtió en una de las áreas más irrigadas del planeta, con 8 millones de hectáreas de campos y un 85% de todos los campos de la cuenca del Mar Aral estaban plantando algodón. Ya no había lugar para huertos, viñedos, campos de trigo y vegetales. Pero esta maravilla de organización llevó las semillas a su propia destrucción.
Los canales más nuevos estaban proporcionando agua a las áreas más secas con los suelos más pobres y las grandes cantidades de agua nunca retornaron al río, porque
- se acumularon en suelos anegados,
- se evaporaron de los campos o
- fueron drenadas al desierto.
La razón más grande de esta dispersión fue la creación en los '60 del "Canal de Karakum", el cual interceptaba al Amu Darya en su camino hacia las montañas.
El canal ha tomado 500 kilómetros cúbicos de agua del río y ha llevado dicha agua fuera de la cuenca del Mar Aral. Nada de eso regresará jamás.
Alrededor de 1990, cuando el imperio soviético implosionó el mar, estaba recibiendo un décimo de su flujo natural y su volumen había bajado dos tercios. Nadie puede escapar al deterioro del clima. Una vez el Mar Aral moderaba el duro medio desértico,
- refrescando los veranos,
- haciendo los inviernos más cálidos y
- asegurando las precipitaciones.
Desde su desaparición,
- los veranos han sido más cortos y más calurosos,
- los inviernos más fríos y más largos y
- las precipitaciones han bajado.
La región está hecha estragos por las tormentas de polvo, que traen consigo químicos de granja del mar del drenaje de las décadas pasadas. Incluye pesticidas de larga duración como el lindano, el DDT y la fosalona. Se han encontrado rastros en la sangre de los pingüinos antárticos y en los bosques noruegos.
No sólo la zona de Uzbekistán o Kazakistán (donde estaba el mar Aral) sufrieron por el desquicio del dictador comunista. Los episodios de hambruna extrema en Ucrania en 1932/1933 son aspectos brutales que parecen haber sido olvidados en la historia.
La orden de reconversión económica de Stalin produjo 7 a 10 millones de víctimas ucranianas. Por orden de Stalin se prohibía todo tipo de comercio en las aldeas, si no se entregaba a precios oficiales y con las retenciones para el Estado.
Se impedía de esa forma el abastecimiento de productos alimenticios, y se perseguía y se condenaba a prisión o fusilamiento cualquier forma de utilización de pan, para pagar por el trabajo, en las regiones que no hayan cumplido con las cuotas establecidas de entrega de granos. También se introducía un sistema de multas con productos naturales y represalias con mercadería.
En la primavera del 1933 el sistema llega a su punto culminante. Mueren 25.000 personas por día, 17 seres humanos por minuto.
En total, a la muerte de Stalin, en 1953 se contabilizaban decenas de millones de campesinos muertos en prisión o ajusticiados por no aceptar sumisamente la teoría agrícola del comunismo.
El kirchnerismo encontró por primera vez un enemigo de peso. No es lo mismo enfrentar a piezas de museo como los representantes de la dictadura o conceptos como el neoliberalismo de los '90, que al campo.
La perplejidad del Gobierno ante tanta resistencia inesperada surgió de un error de taxonomía, la ciencia que clasifica a los seres vivos. En su análisis incluyó a los productores rurales dentro del rubro empresarios. A estos últimos, el Gobierno los tiene bien catalogados y sabe cómo manejarlos apelando a su codicia, y a que "el capital siempre es cobarde".
El problema para el Gobierno es que los productores rurales quieren ganar dinero como los empresarios, pero son otra clase de personas. La relación con su medio de producción no sólo no es abstracta, sino que es visceral. La incidencia que tiene la naturaleza en la suerte de su producción genera vínculos religiosos con esa tierra que trabajan.
Lo que entre los empresarios hoy es la excepción, en el campo es la norma: el padre y el abuelo de esos productores se dedicaron a esa misma actividad, y no pocas veces en ese mismo campo que puede albergar la casa donde viven o se criaron sus hijos.
Mientras Lenin vivió, la economía soviética permitió que el campo fuera una actividad no socializada.
Bujarin, que fue junto con Stalin uno de los herederos preferidos de Lenin, para motivar a los agricultores prósperos (kulaks, en ruso) a producir más alimentos para la creciente demanda de las ciudades, llegó a recomendar: "Enriqueceos".
Pero en 1928, cuando el Estado fijó un precio bajo para el trigo, los agricultores se negaron a vender. Stalin ordenó el decomiso, algunos agricultores trataron de - esconder su cosechas y
- luego pasaron a quemarla o
- tirarla a los ríos.
La escalada concluyó en 1930, con la colectivización del campo, durante la cual 150.000 kulaks fueron asesinados y 3 millones de campesinos murieron entre 1932 y 1933 por la hambruna que provocó la colectivización.
Recién en 1935 se levantó el racionamiento de pan, pero la producción de todos los demás alimentos no sólo era todavía menor a la de antes de la colectivización, sino inferior a la de 1914.
En 1938, Stalin ordenó la ejecución de Bujarin por desviaciones derechistas. Entre las pruebas, estaba aquel "enriqueceos" a los agricultores.
Mao colectivizó la producción agrícola en 1958, como parte del plan Gran Salto Adelante. Los resultados no fueron menos desastrosos:
- en 1960 murieron de hambre treinta millones de chinos.
- En 1971 se volvió a garantizar la propiedad privada de tierra para estimular la producción.
Tanto Stalin como Mao intervinieron el campo para capturar su renta y, con ella,
- subsidiar el desarrollo de la industria y
- transferir recursos del interior a los centros de decisión.
En todos los casos, para vencer la resistencia de los productores fue necesario arrancarlos por la fuerza de sus tierras y matar a decenas de miles de ellos.
"El Auditor" - Enviado por Dr. Pedro E. Andrieu - Economista - Buenos Aires - 4-Jun-2008
miércoles, 4 de junio de 2008
Decálogo de acciones tácticas para la tomar el poder en una sociedad
1. Corrompa a la juventud y déle libertad sexual.
2. Infiltre y después controle todos los medios de comunicación de masas
3. Divida a la población en grupos antagónicos, incitando las discusiones sobre asuntos sociales.
4. Destruya la confianza del pueblo en sus líderes.
5. Hable siempre sobre Democracia y Estado de Derecho, pero, en cuanto se presente la oportunidad, asuma el Poder sin ningún escrúpulo.-
6. Colabore con el vaciamiento de los dineros públicos; desacredite la imagen del País, especialmente en el exterior y provoque el pánico y el desasosiego en la población por medio de la inflación.-
7. Promueva huelgas, aunque sean ilegales, en las industrias vitales del País.
8. Promueva disturbios y contribuya para que las autoridades constituidas no las repriman.
9. Contribuya a destruir los valores morales, la honestidad y la creencia en las promesas de los gobernantes. Nuestros parlamentarios infiltrados en los partidos democráticos deben acusar a los no comunistas, obligándolos, so pena de exponerlos al ridículo, a votar solamente lo que sea de interés de la causa socialista.-
10. Registre a todos aquellos que posean armas de fuego, para que sean confiscadas en el momento oportuno, haciendo imposible cualquier resistencia a la causa.
Vladímir Ilich Uliánov - Lenín - Moscú - 1913
2. Infiltre y después controle todos los medios de comunicación de masas
3. Divida a la población en grupos antagónicos, incitando las discusiones sobre asuntos sociales.
4. Destruya la confianza del pueblo en sus líderes.
5. Hable siempre sobre Democracia y Estado de Derecho, pero, en cuanto se presente la oportunidad, asuma el Poder sin ningún escrúpulo.-
6. Colabore con el vaciamiento de los dineros públicos; desacredite la imagen del País, especialmente en el exterior y provoque el pánico y el desasosiego en la población por medio de la inflación.-
7. Promueva huelgas, aunque sean ilegales, en las industrias vitales del País.
8. Promueva disturbios y contribuya para que las autoridades constituidas no las repriman.
9. Contribuya a destruir los valores morales, la honestidad y la creencia en las promesas de los gobernantes. Nuestros parlamentarios infiltrados en los partidos democráticos deben acusar a los no comunistas, obligándolos, so pena de exponerlos al ridículo, a votar solamente lo que sea de interés de la causa socialista.-
10. Registre a todos aquellos que posean armas de fuego, para que sean confiscadas en el momento oportuno, haciendo imposible cualquier resistencia a la causa.
Vladímir Ilich Uliánov - Lenín - Moscú - 1913
martes, 3 de junio de 2008
Un planeta de famélicos y obesos
La crisis alimentaria: La cumbre de la FAO intenta mitigar los desequilibrios en la nutrición
Un total de 50 jefes de Estado y de Gobierno, 150 ministros de Agricultura y una veintena de responsables de instituciones supranacionales se reúnen desde hoy hasta el jueves en la sede romana de la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) para tratar de atajar la crisis alimentaria global que amenaza a millones de personas.
El borrador de conclusiones de la cumbre, al que los países están dando los últimos retoques por grupos regionales, dibuja un futuro "de inmenso sufrimiento humano, así como de descontento social e inestabilidad política, que amenazan con poner en peligro el desarrollo económico y social".
Un dato facilitado por la FAO resume gráficamente la situación:
- En el lado equivocado hay 820 millones de ciudadanos pasando hambre; entre ellos, 178 millones de niños desnutridos.
- En el lado afortunado, 1.000 millones de seres humanos sufren sobrepeso; de ellos, 300 millones son ya obesos.
En el informe que presentará hoy a la cumbre, la FAO admite que los datos del hambre no han variado desde 1990, lo que equivale a asumir que las políticas desarrolladas hasta ahora han sido un fracaso.
El estudio achaca la crisis
- al cambio climático,
- la escasez de cereales (la producción está en el mínimo histórico desde 1983),
- el aumento de la demanda en China e India,
- el precio del petróleo,
- la elaboración de biocombustibles,
- la especulación que domina los mercados de futuros de semillas y materias primas, y
- una política agrícola y comercial proteccionista e insolidaria.
Muchos problemas distintos, que si no se atajan deprisa pueden empeorar el panorama. Según la ONG Oxfam, si los países continúan invirtiendo en biocarburantes y no en pan, en 2025 habrá 600 millones más de hambrientos en el mundo.
Un fenómeno reciente empieza a preocupar a los expertos:
- junto a la desnutrición que campa en una parte del mundo,
- la mala alimentación empieza a causar estragos en la otra mitad.
En México, el número de personas obesas y con sobrepeso se ha duplicado entre la franja más pobre de la población entre 1988 y 1998, y llega hoy a la cuota del 60%.
La culpa, subrayan diversas ONG que asisten a la cumbre, no es tanto de los países sino de un modelo liberal en el que mandan las multinacionales y los intermediarios.
Según Antonio Onorati, de Crocevia, "los precios agrícolas los decide la gran distribución, cadenas como Auchan o Wal-Mart que tratan directamente con los productores y ganan el pedazo más grande del precio final".
Marco de Ponte, secretario general italiano de Ayuda en Acción, ha hecho pública la lista de las cinco empresas que controlan más del 80% del mercado de cereales, con los beneficios de 2007:
- Cargill (36%),
- Archer Daniels Midland (67%),
- ConAgra (30%),
- Bunge (49%),
- Dreyfuss (19% en 2006).
Otro sector en expansión es el de los productores de semillas, herbicidas y pesticidas:
- Monsanto,
- Bayer,
- Dupont,
- Basf,
- Dow,
- Potashcorp...
"La globalización ha alterado la relación comercial de la agricultura", explica Alberto López, representante español ante la FAO. "El capital que antes especulaba en inmobiliarias está hoy en la compra de futuros de materias primas.
La demanda ha crecido muy deprisa, y es necesario contener el impacto facilitando
- la distribución,
- la eficacia productiva y
- el consumo responsable".
La FAO propone soluciones a corto, medio y largo plazo:
- más dinero,
- más ayuda a los países pobres,
- un comercio más justo,
- mejor coordinación entre las instituciones y las ONG,
- potenciar la producción a pequeña escala, orientada al consumo local y regional.
Entretanto, los precios cada vez más altos de los alimentos están agravando el problema por la parte más débil de la cadena, la infancia.
Médicos sin Fronteras exige en Roma ayuda inmediata para los 20 millones de niños que sufren malnutrición aguda. "Estas semanas hemos visto un aumento brutal de casos en Etiopía, donde hay ya 120.000 niños en situación de emergencia médica", recuerda Javier Sancho.
MIGUEL MORA - "El País" - Madrid - 3-Jun-2008
Un total de 50 jefes de Estado y de Gobierno, 150 ministros de Agricultura y una veintena de responsables de instituciones supranacionales se reúnen desde hoy hasta el jueves en la sede romana de la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) para tratar de atajar la crisis alimentaria global que amenaza a millones de personas.
El borrador de conclusiones de la cumbre, al que los países están dando los últimos retoques por grupos regionales, dibuja un futuro "de inmenso sufrimiento humano, así como de descontento social e inestabilidad política, que amenazan con poner en peligro el desarrollo económico y social".
Un dato facilitado por la FAO resume gráficamente la situación:
- En el lado equivocado hay 820 millones de ciudadanos pasando hambre; entre ellos, 178 millones de niños desnutridos.
- En el lado afortunado, 1.000 millones de seres humanos sufren sobrepeso; de ellos, 300 millones son ya obesos.
En el informe que presentará hoy a la cumbre, la FAO admite que los datos del hambre no han variado desde 1990, lo que equivale a asumir que las políticas desarrolladas hasta ahora han sido un fracaso.
El estudio achaca la crisis
- al cambio climático,
- la escasez de cereales (la producción está en el mínimo histórico desde 1983),
- el aumento de la demanda en China e India,
- el precio del petróleo,
- la elaboración de biocombustibles,
- la especulación que domina los mercados de futuros de semillas y materias primas, y
- una política agrícola y comercial proteccionista e insolidaria.
Muchos problemas distintos, que si no se atajan deprisa pueden empeorar el panorama. Según la ONG Oxfam, si los países continúan invirtiendo en biocarburantes y no en pan, en 2025 habrá 600 millones más de hambrientos en el mundo.
Un fenómeno reciente empieza a preocupar a los expertos:
- junto a la desnutrición que campa en una parte del mundo,
- la mala alimentación empieza a causar estragos en la otra mitad.
En México, el número de personas obesas y con sobrepeso se ha duplicado entre la franja más pobre de la población entre 1988 y 1998, y llega hoy a la cuota del 60%.
La culpa, subrayan diversas ONG que asisten a la cumbre, no es tanto de los países sino de un modelo liberal en el que mandan las multinacionales y los intermediarios.
Según Antonio Onorati, de Crocevia, "los precios agrícolas los decide la gran distribución, cadenas como Auchan o Wal-Mart que tratan directamente con los productores y ganan el pedazo más grande del precio final".
Marco de Ponte, secretario general italiano de Ayuda en Acción, ha hecho pública la lista de las cinco empresas que controlan más del 80% del mercado de cereales, con los beneficios de 2007:
- Cargill (36%),
- Archer Daniels Midland (67%),
- ConAgra (30%),
- Bunge (49%),
- Dreyfuss (19% en 2006).
Otro sector en expansión es el de los productores de semillas, herbicidas y pesticidas:
- Monsanto,
- Bayer,
- Dupont,
- Basf,
- Dow,
- Potashcorp...
"La globalización ha alterado la relación comercial de la agricultura", explica Alberto López, representante español ante la FAO. "El capital que antes especulaba en inmobiliarias está hoy en la compra de futuros de materias primas.
La demanda ha crecido muy deprisa, y es necesario contener el impacto facilitando
- la distribución,
- la eficacia productiva y
- el consumo responsable".
La FAO propone soluciones a corto, medio y largo plazo:
- más dinero,
- más ayuda a los países pobres,
- un comercio más justo,
- mejor coordinación entre las instituciones y las ONG,
- potenciar la producción a pequeña escala, orientada al consumo local y regional.
Entretanto, los precios cada vez más altos de los alimentos están agravando el problema por la parte más débil de la cadena, la infancia.
Médicos sin Fronteras exige en Roma ayuda inmediata para los 20 millones de niños que sufren malnutrición aguda. "Estas semanas hemos visto un aumento brutal de casos en Etiopía, donde hay ya 120.000 niños en situación de emergencia médica", recuerda Javier Sancho.
MIGUEL MORA - "El País" - Madrid - 3-Jun-2008
Diagnóstico compartido
No hay que circunscribir a su zona la influencia del Círculo de Economía (el historiador Vicens Vives lo denominó "infraestructura espiritual de Cataluña"), que ahora ha cumplido 50 años. Sus estudios y hombres han sido determinantes en la larga marcha de España hacia Europa.
Ahora, durante dos días ha reunido en Barcelona a economistas, intelectuales, empresarios, financieros, políticos, etcétera, para tratar de encontrar un diagnóstico común a la crisis y los desequilibrios en los que está sumido el planeta.
Más allá de los mensajes de urgencia relacionados con la situación económica española, han sobresalido otros debates de medio plazo protagonizados por parejas tan significativas como las compuestas por los economistas Paul Krugman y Olivier Blanchard (recién nombrado economista jefe del FMI), Mary Robinson y Hubert Vedrine, Felipe González y Carlos Slim, y las individualidades de Rodrigo Rato o Javier Solana, entre otros. De todas esas intervenciones se puede establecer un decálogo de tendencias:
1. Cambio de ciclo en la economía mundial, caracterizado por
- la crisis financiera,
- la inflación de las materias primas alimentarias y el petróleo, y
- el papel determinante que juegan los países emergentes.
La historia está de vuelta y hay que gestionarla con geopolítica; los años noventa, los del piloto automático, han terminado.
2. El rasgo más fuerte de este nuevo ciclo es la vuelta de la inflación, tanto a los países desarrollados como a los emergentes. Ello puede dar lugar a presiones salariales, inéditas en la última década. Inquietud ante la posibilidad de que las subidas de precios queden incrustadas de modo permanente en la estructura de las economías.
3. Temor a una vuelta al proteccionismo como respuesta al incremento exponencial de las desigualdades. Se cuestiona a la globalización, pero no desde los perdedores de la misma, sino en el seno de los ganadores. El proteccionismo está muy presente en la campaña electoral de EE UU.
Combatir la pobreza no es ya sólo un imperativo moral, sino un rasgo identificativo de la eficiencia económica.
4. Desequilibrio creciente entre el ahorro y la inversión en las diversas zonas del planeta. Tres cuartas partes de las reservas están en los países emergentes. Hay un superávit de ahorro en China y los países productores de petróleo y materias primas, que está yendo hacia EE UU y Europa.
5. El moderno sistema financiero no ha superado por sí mismo las pruebas del mercado, y ante sus dificultades ha tenido que ser asistido por las muletas públicas.
Primero, los bancos centrales han tenido que inyectar liquidez extraordinaria, luego quedarse los colaterales infectados por las hipotecas subprime, y en última instancia propiciar la nacionalización o venta de entidades en crisis (Bearn Stern o Northern Rock).
6. El sistema financiero español no ha participado ni en la gestión ni en la propagación de los problemas del crédito, pero no es inmune a la escasez de liquidez.
7. Necesidad de abordar el modelo financiero global, para reformar las deficiencias y combatir sus abusos:
- la propia industria financiera que saca de los balances cada vez más operaciones y genera opacidad;
- las agencias de valoración de riesgos, que han fallado estrepitosamente y engañado a los inversores; y
- las instituciones de regulación, que son muy desiguales y pertenecen, en muchos casos, a otro tiempo.
8. Quedan todavía muchas preguntas:
- ¿cuánto va a durar la crisis del crédito?;
- ¿ha pasado lo peor?;
- los países emergentes ¿van a seguir tirando de la coyuntura o pueden resultar afectados por las turbulencias crediticias?;
- ¿qué consecuencias va a tener para la propiedad de empresas y bancos la entrada de los fondos soberanos (los bancos han reconocido hasta ahora pérdidas por valor de 300.000 millones de dólares y se han recapitalizado por 240.000 millones)?
9. El cambio climático es el primer problema global que requiere soluciones globales. Éstas representan limitaciones de soberanía, que han de pactarse. En este marco, se hace urgente un debate actualizado sobre
- la energía nuclear,
- las energías renovables y
- los biocombustibles.
10. El poder es un bien escaso y hay que repartirlo teniendo en cuenta las nuevas realidades. Ni siquiera EE UU y Europa juntos son capaces de resolver los problemas del siglo XXI. Los emergentes deben estar representados en los organismos multilaterales.
JOAQUÍN ESTEFANÍA - "El País" - Madrid - 3-Jun-2008
Ahora, durante dos días ha reunido en Barcelona a economistas, intelectuales, empresarios, financieros, políticos, etcétera, para tratar de encontrar un diagnóstico común a la crisis y los desequilibrios en los que está sumido el planeta.
Más allá de los mensajes de urgencia relacionados con la situación económica española, han sobresalido otros debates de medio plazo protagonizados por parejas tan significativas como las compuestas por los economistas Paul Krugman y Olivier Blanchard (recién nombrado economista jefe del FMI), Mary Robinson y Hubert Vedrine, Felipe González y Carlos Slim, y las individualidades de Rodrigo Rato o Javier Solana, entre otros. De todas esas intervenciones se puede establecer un decálogo de tendencias:
1. Cambio de ciclo en la economía mundial, caracterizado por
- la crisis financiera,
- la inflación de las materias primas alimentarias y el petróleo, y
- el papel determinante que juegan los países emergentes.
La historia está de vuelta y hay que gestionarla con geopolítica; los años noventa, los del piloto automático, han terminado.
2. El rasgo más fuerte de este nuevo ciclo es la vuelta de la inflación, tanto a los países desarrollados como a los emergentes. Ello puede dar lugar a presiones salariales, inéditas en la última década. Inquietud ante la posibilidad de que las subidas de precios queden incrustadas de modo permanente en la estructura de las economías.
3. Temor a una vuelta al proteccionismo como respuesta al incremento exponencial de las desigualdades. Se cuestiona a la globalización, pero no desde los perdedores de la misma, sino en el seno de los ganadores. El proteccionismo está muy presente en la campaña electoral de EE UU.
Combatir la pobreza no es ya sólo un imperativo moral, sino un rasgo identificativo de la eficiencia económica.
4. Desequilibrio creciente entre el ahorro y la inversión en las diversas zonas del planeta. Tres cuartas partes de las reservas están en los países emergentes. Hay un superávit de ahorro en China y los países productores de petróleo y materias primas, que está yendo hacia EE UU y Europa.
5. El moderno sistema financiero no ha superado por sí mismo las pruebas del mercado, y ante sus dificultades ha tenido que ser asistido por las muletas públicas.
Primero, los bancos centrales han tenido que inyectar liquidez extraordinaria, luego quedarse los colaterales infectados por las hipotecas subprime, y en última instancia propiciar la nacionalización o venta de entidades en crisis (Bearn Stern o Northern Rock).
6. El sistema financiero español no ha participado ni en la gestión ni en la propagación de los problemas del crédito, pero no es inmune a la escasez de liquidez.
7. Necesidad de abordar el modelo financiero global, para reformar las deficiencias y combatir sus abusos:
- la propia industria financiera que saca de los balances cada vez más operaciones y genera opacidad;
- las agencias de valoración de riesgos, que han fallado estrepitosamente y engañado a los inversores; y
- las instituciones de regulación, que son muy desiguales y pertenecen, en muchos casos, a otro tiempo.
8. Quedan todavía muchas preguntas:
- ¿cuánto va a durar la crisis del crédito?;
- ¿ha pasado lo peor?;
- los países emergentes ¿van a seguir tirando de la coyuntura o pueden resultar afectados por las turbulencias crediticias?;
- ¿qué consecuencias va a tener para la propiedad de empresas y bancos la entrada de los fondos soberanos (los bancos han reconocido hasta ahora pérdidas por valor de 300.000 millones de dólares y se han recapitalizado por 240.000 millones)?
9. El cambio climático es el primer problema global que requiere soluciones globales. Éstas representan limitaciones de soberanía, que han de pactarse. En este marco, se hace urgente un debate actualizado sobre
- la energía nuclear,
- las energías renovables y
- los biocombustibles.
10. El poder es un bien escaso y hay que repartirlo teniendo en cuenta las nuevas realidades. Ni siquiera EE UU y Europa juntos son capaces de resolver los problemas del siglo XXI. Los emergentes deben estar representados en los organismos multilaterales.
JOAQUÍN ESTEFANÍA - "El País" - Madrid - 3-Jun-2008
La agricultura, un sector estratégico
La Conferencia sobre Seguridad Alimentaria Mundial de la FAO va a significar la certificación oficial de la existencia de la crisis de precios y suministros de productos agrícolas y de alimentos que estamos padeciendo en los últimos dos años.
Con independencia de la respuesta humanitaria necesaria para atender la dramática situación de la alimentación de millones de personas, la Conferencia va a reforzar el carácter estratégico de la agricultura y la alimentación.
Se admite comúnmente que
- el suministro energético,
- las cuestiones territoriales y
- militares
son cuestiones estratégicas, pero se tiende a olvidar, sobre todo en los países desarrollados, que la alimentación y la agricultura son también elementos de la misma consideración.
Para hacer posible la existencia y organización de una sociedad humana, lo primero es garantizar su alimentación.
Estamos en el mundo de la globalización, pero no está garantizada la alimentación de la población. En el horizonte de las perspectivas abiertas por la crisis, la globalización no aporta las soluciones necesarias para la agricultura y la alimentación.
Cabe preguntarse si una mayor orientación al comercio mundial de alimentos es la solución ante la crisis agroalimentaria tanto en los países en desarrollo como en los países desarrollados. No podemos olvidar que el 80% de los 3.000 millones de personas que se encuentran bajo el umbral de la pobreza viven en regiones rurales y principalmente son pequeños agricultores. Exponerlos sin más a las vicisitudes del comercio internacional cada vez más volátil no parece una solución responsable.
La producción de alimentos depende de la climatología y los ciclos biológicos y a veces concurren circunstancias adversas en varias regiones que afectan a la oferta global.
El cambio climático planea sobre estas dependencias con graves amenazas y retos para el futuro. En todo caso, pequeñas variaciones al alza o a la baja de la oferta respecto a la demanda originan importantes incrementos de los precios o el hundimiento de los mismos. En ambos casos, la factura la pagan los sectores y países más desfavorecidos.
Resulta claro que los países en desarrollo importadores de alimentos deben esforzarse en aumentar su producción local y regional para evitar la dependencia, más que en producir para la exportación. Los programas de ayuda al desarrollo y de cooperación internacional deberían orientarse en ese sentido.
Parece evidente que será preciso incrementar la oferta mundial de alimentos y materias primas. Ante las previsiones de que para 2050 la población mundial llegará a 9.000 millones de personas, la producción de alimentos tendrá que aumentar, e incluso duplicarse.
- Nuevas inversiones,
- mejoras tecnológicas,
- uso razonable del agua en regadío,
- material genético adecuado, y
- en general, todo lo que corresponda al reto del I+D en la agricultura,
puede y debe utilizarse de una forma compatible con el respeto al medio ambiente y la lucha contra el cambio climático.
Estos planteamientos afectan igualmente a los países desarrollados. Es legítima su preocupación de tener un cierto grado de autoabastecimiento y es conveniente su contribución al comercio mundial y especialmente al abastecimiento de las poblaciones y países con mayores dificultades.
En los países desarrollados, esta contribución a la producción de alimentos y a las demás funciones de la agricultura sobre el territorio y el medio ambiente pasa por asumir sin complejos el carácter estratégico de la agricultura.
Ello implica la existencia de políticas agrarias, de las que la Política Agrícola Común (PAC) es la que nos corresponde a los países de la Unión Europea y de la que nos podemos sentir legítimamente orgullosos.
Tenemos una PAC coherente con el sentimiento de solidaridad de nuestra sociedad con los países en desarrollo, que recoge además otras preocupaciones como
- la gestión sostenible de los recursos naturales,
- el respeto al medio ambiente y
- al bienestar animal.
La Unión Europea es el primer importador mundial de productos agrarios de países en desarrollo (por delante de EE UU, Japón, Canadá y Australia juntos). Importa
- el 80% de las exportaciones agrarias de África,
- el 45% de las de América Latina y
- el 60% de las exportaciones agrarias de los Países Menos Avanzados (PMA).
Todo ello, con una tendencia creciente en la evolución total de las importaciones agrarias.
Esta situación es el resultado de un sistema de preferencias arancelarias que comienza por ofrecer de manera unilateral acceso libre a todas las importaciones provenientes de los Países Menos Avanzados a través del programa "Todo menos Armas" (EBA en sus siglas en inglés) aprobado en febrero de 2001 y que además se complementa ofreciendo preferencias a los países en función de su grado de desarrollo (Acuerdos de Partenariado Económico, Sistema de Preferencias Generalizadas, entre otras iniciativas).
Además, la PAC reformada ha disminuido radicalmente las ayudas que distorsionan el comercio y ha renunciado a subvencionar exportaciones.
Por otra parte, el Código de buenas prácticas agrarias y las condiciones requeridas para poder recibir ayudas garantizan la contribución de la agricultura al desarrollo sostenible de nuestras regiones rurales. Con todo ello, tenemos una PAC que ha sabido responder a las críticas del pasado y que continúa su proceso de adaptación para responder a los retos del futuro.
El coste de la PAC está en consonancia con las funciones y servicios que realiza la agricultura, especialmente después de los ajustes y esfuerzos de simplificación que se vienen realizando con las últimas reformas. La gestión del gasto de la PAC es un ejemplo de transparencia.
Pero más importante que el debate sobre el coste de la PAC y las políticas agrarias es que los ciudadanos estén convencidos de las funciones y servicios que les presta la agricultura y de la necesidad de abandonar estereotipos caducados.
Que la agricultura sea una de las actividades más antiguas de la civilización no quiere decir que no haya hecho un esfuerzo de
- evolución,
- adaptación e
- incorporación de todo tipo de tecnologías,
que permiten mantener una actividad económicamente viable y medio ambientalmente sostenible.
El oficio de agricultor es una actividad digna de toda consideración personal, profesional y social.
ELENA ESPINOSA MANGANA - Ministra de Medio Ambiente - Medio Rural y Marino - "El País" - Madrid - 3-Jun-2008
Con independencia de la respuesta humanitaria necesaria para atender la dramática situación de la alimentación de millones de personas, la Conferencia va a reforzar el carácter estratégico de la agricultura y la alimentación.
Se admite comúnmente que
- el suministro energético,
- las cuestiones territoriales y
- militares
son cuestiones estratégicas, pero se tiende a olvidar, sobre todo en los países desarrollados, que la alimentación y la agricultura son también elementos de la misma consideración.
Para hacer posible la existencia y organización de una sociedad humana, lo primero es garantizar su alimentación.
Estamos en el mundo de la globalización, pero no está garantizada la alimentación de la población. En el horizonte de las perspectivas abiertas por la crisis, la globalización no aporta las soluciones necesarias para la agricultura y la alimentación.
Cabe preguntarse si una mayor orientación al comercio mundial de alimentos es la solución ante la crisis agroalimentaria tanto en los países en desarrollo como en los países desarrollados. No podemos olvidar que el 80% de los 3.000 millones de personas que se encuentran bajo el umbral de la pobreza viven en regiones rurales y principalmente son pequeños agricultores. Exponerlos sin más a las vicisitudes del comercio internacional cada vez más volátil no parece una solución responsable.
La producción de alimentos depende de la climatología y los ciclos biológicos y a veces concurren circunstancias adversas en varias regiones que afectan a la oferta global.
El cambio climático planea sobre estas dependencias con graves amenazas y retos para el futuro. En todo caso, pequeñas variaciones al alza o a la baja de la oferta respecto a la demanda originan importantes incrementos de los precios o el hundimiento de los mismos. En ambos casos, la factura la pagan los sectores y países más desfavorecidos.
Resulta claro que los países en desarrollo importadores de alimentos deben esforzarse en aumentar su producción local y regional para evitar la dependencia, más que en producir para la exportación. Los programas de ayuda al desarrollo y de cooperación internacional deberían orientarse en ese sentido.
Parece evidente que será preciso incrementar la oferta mundial de alimentos y materias primas. Ante las previsiones de que para 2050 la población mundial llegará a 9.000 millones de personas, la producción de alimentos tendrá que aumentar, e incluso duplicarse.
- Nuevas inversiones,
- mejoras tecnológicas,
- uso razonable del agua en regadío,
- material genético adecuado, y
- en general, todo lo que corresponda al reto del I+D en la agricultura,
puede y debe utilizarse de una forma compatible con el respeto al medio ambiente y la lucha contra el cambio climático.
Estos planteamientos afectan igualmente a los países desarrollados. Es legítima su preocupación de tener un cierto grado de autoabastecimiento y es conveniente su contribución al comercio mundial y especialmente al abastecimiento de las poblaciones y países con mayores dificultades.
En los países desarrollados, esta contribución a la producción de alimentos y a las demás funciones de la agricultura sobre el territorio y el medio ambiente pasa por asumir sin complejos el carácter estratégico de la agricultura.
Ello implica la existencia de políticas agrarias, de las que la Política Agrícola Común (PAC) es la que nos corresponde a los países de la Unión Europea y de la que nos podemos sentir legítimamente orgullosos.
Tenemos una PAC coherente con el sentimiento de solidaridad de nuestra sociedad con los países en desarrollo, que recoge además otras preocupaciones como
- la gestión sostenible de los recursos naturales,
- el respeto al medio ambiente y
- al bienestar animal.
La Unión Europea es el primer importador mundial de productos agrarios de países en desarrollo (por delante de EE UU, Japón, Canadá y Australia juntos). Importa
- el 80% de las exportaciones agrarias de África,
- el 45% de las de América Latina y
- el 60% de las exportaciones agrarias de los Países Menos Avanzados (PMA).
Todo ello, con una tendencia creciente en la evolución total de las importaciones agrarias.
Esta situación es el resultado de un sistema de preferencias arancelarias que comienza por ofrecer de manera unilateral acceso libre a todas las importaciones provenientes de los Países Menos Avanzados a través del programa "Todo menos Armas" (EBA en sus siglas en inglés) aprobado en febrero de 2001 y que además se complementa ofreciendo preferencias a los países en función de su grado de desarrollo (Acuerdos de Partenariado Económico, Sistema de Preferencias Generalizadas, entre otras iniciativas).
Además, la PAC reformada ha disminuido radicalmente las ayudas que distorsionan el comercio y ha renunciado a subvencionar exportaciones.
Por otra parte, el Código de buenas prácticas agrarias y las condiciones requeridas para poder recibir ayudas garantizan la contribución de la agricultura al desarrollo sostenible de nuestras regiones rurales. Con todo ello, tenemos una PAC que ha sabido responder a las críticas del pasado y que continúa su proceso de adaptación para responder a los retos del futuro.
El coste de la PAC está en consonancia con las funciones y servicios que realiza la agricultura, especialmente después de los ajustes y esfuerzos de simplificación que se vienen realizando con las últimas reformas. La gestión del gasto de la PAC es un ejemplo de transparencia.
Pero más importante que el debate sobre el coste de la PAC y las políticas agrarias es que los ciudadanos estén convencidos de las funciones y servicios que les presta la agricultura y de la necesidad de abandonar estereotipos caducados.
Que la agricultura sea una de las actividades más antiguas de la civilización no quiere decir que no haya hecho un esfuerzo de
- evolución,
- adaptación e
- incorporación de todo tipo de tecnologías,
que permiten mantener una actividad económicamente viable y medio ambientalmente sostenible.
El oficio de agricultor es una actividad digna de toda consideración personal, profesional y social.
ELENA ESPINOSA MANGANA - Ministra de Medio Ambiente - Medio Rural y Marino - "El País" - Madrid - 3-Jun-2008
El pescado y la politica
He leído, en las páginas que dedica a Galicia el periódico madrileño El País, unas declaraciones, muy interesantes, de Francisco Portela, presidente de la patronal de armadores palangreros, sobre los problemas que padece el sector pesquero de altura, cuyos representantes han acordado el amarre indefinido de la flota para protestar contra unos costes de producción imposibles de sostener.
Entre otras causas, por el desaforado incremento del precio del gasóleo. El señor Portela hace dos valoraciones sobre el mismo asunto,
- una de tipo técnico, y
- otra de carácter político.
Y ambas las dos muy claras y contundentes, lo que es de agradecer en una época que tiende al escamoteo de la realidad por medio del lenguaje.
- Respecto del primer apartado, dice el armador que, en contra de lo que suele creerse, no es el aumento del precio del gasóleo (con ser altísimo) el factor principal en el encarecimiento del producto que llega al consumidor sino el abusivo margen de beneficio de que gozan quienes controlan la distribución, que pude alcanzar hasta un 300%.
"Cuando yo llego al puerto de Vigo- explica Portela- el intermediario que compra en lonja me da 3,60 euros por kilo. Luego, sin hacer nada más, se lo vende a 4 euros a El Corte Inglés, Alcampo o Gadis, y estos lo venden al público a 20 euros".
En su opinión, la única forma de combatir este proceso agiotista sería regular la entrada del pescado mediante el etiquetado de todo el que se pone a la venta, sin permitir que el que se pesca en optimas condiciones de higiene se confunda con el que llega sabe Dios de donde y que el califica de porquería.
"No se puede engañar al consumidor - continua- haciéndole creer que una merluza negra descongelada de Senegal es la de un armador del pincho de Burela".
Leído todo ello, desde el punto de vista del veterano consumidor que uno es, lo que dice este hombre parece cargado de razón. Porque, de la misma forma que el gobierno español y la Unión Europea regulan la importación de coches, de metales y de tantas otras cosas, parece de cajón que hicieran lo mismo con el pescado.
Dar trasparencia al mercado es una de las exigencias sociales que impone la lucha contra la globalización económica. Pero el armador no se limita a expresar una opinión de carácter económico. También tiene un criterio político muy diáfano.
- A su juicio, la solución del conflicto es difícil porque el actual gobierno español, pese a su etiqueta de socialista, en realidad actúa como una formación de la derecha neoliberal y da prioridad a los intereses de los grandes consorcios capitalistas.
"Se están cargando a la clase media española -concluye- porque el mismo problema que tienen los pescadores lo padecen los agricultores".
Desconozco lo que hará el gobierno para resolver este contencioso, al que se puede unir también el que plantean los transportistas, y de forma especial los autónomos, que son la inmensa mayoría de ese sector. Imagino que tratará de parchearlo y seguir tirando.
Dar transparencia al mercado, como pretende el señor Portela, es tan complicado como peligroso. Yo diría que subversivo.
Al fin y al cabo, los políticos no dejan de ser otra clase de intermediarios. Como lo somos todos, en cierta medida..
José Manuel Ponte - "Faro de Vigo" - Vigo - 3-Jun-2008
Entre otras causas, por el desaforado incremento del precio del gasóleo. El señor Portela hace dos valoraciones sobre el mismo asunto,
- una de tipo técnico, y
- otra de carácter político.
Y ambas las dos muy claras y contundentes, lo que es de agradecer en una época que tiende al escamoteo de la realidad por medio del lenguaje.
- Respecto del primer apartado, dice el armador que, en contra de lo que suele creerse, no es el aumento del precio del gasóleo (con ser altísimo) el factor principal en el encarecimiento del producto que llega al consumidor sino el abusivo margen de beneficio de que gozan quienes controlan la distribución, que pude alcanzar hasta un 300%.
"Cuando yo llego al puerto de Vigo- explica Portela- el intermediario que compra en lonja me da 3,60 euros por kilo. Luego, sin hacer nada más, se lo vende a 4 euros a El Corte Inglés, Alcampo o Gadis, y estos lo venden al público a 20 euros".
En su opinión, la única forma de combatir este proceso agiotista sería regular la entrada del pescado mediante el etiquetado de todo el que se pone a la venta, sin permitir que el que se pesca en optimas condiciones de higiene se confunda con el que llega sabe Dios de donde y que el califica de porquería.
"No se puede engañar al consumidor - continua- haciéndole creer que una merluza negra descongelada de Senegal es la de un armador del pincho de Burela".
Leído todo ello, desde el punto de vista del veterano consumidor que uno es, lo que dice este hombre parece cargado de razón. Porque, de la misma forma que el gobierno español y la Unión Europea regulan la importación de coches, de metales y de tantas otras cosas, parece de cajón que hicieran lo mismo con el pescado.
Dar trasparencia al mercado es una de las exigencias sociales que impone la lucha contra la globalización económica. Pero el armador no se limita a expresar una opinión de carácter económico. También tiene un criterio político muy diáfano.
- A su juicio, la solución del conflicto es difícil porque el actual gobierno español, pese a su etiqueta de socialista, en realidad actúa como una formación de la derecha neoliberal y da prioridad a los intereses de los grandes consorcios capitalistas.
"Se están cargando a la clase media española -concluye- porque el mismo problema que tienen los pescadores lo padecen los agricultores".
Desconozco lo que hará el gobierno para resolver este contencioso, al que se puede unir también el que plantean los transportistas, y de forma especial los autónomos, que son la inmensa mayoría de ese sector. Imagino que tratará de parchearlo y seguir tirando.
Dar transparencia al mercado, como pretende el señor Portela, es tan complicado como peligroso. Yo diría que subversivo.
Al fin y al cabo, los políticos no dejan de ser otra clase de intermediarios. Como lo somos todos, en cierta medida..
José Manuel Ponte - "Faro de Vigo" - Vigo - 3-Jun-2008
La ONU autoriza a entrar en aguas somalíes para luchar contra los piratas
Después de dos meses dándole vueltas a su resolución antipiratería, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha autorizado este lunes la entrada de navíos de guerra en las aguas territoriales de Somalia para combatir el pillaje marino. La decisión se ha tomado con el acuerdo del gobierno somalí.
Esta medida se adopta tras los cada vez más frecuentes casos de piratería en la costa este de África. Precisamente, el pasado mes de abril fue secuestrado en la zona el atunero vasco 'Playa de Bakio'.
El Consejo ha tomado esta decisión dentro de una resolución, la 1816, redactada por EEUU y Francia, adoptada por unanimidad por sus 15 miembros.
El primer borrador de la resolución comenzó a circular el pasado abril. Sin embargo, la resolución antipiratería se ha visto retrasada porque los miembros del Consejo no se ponían de acuerdo. El proyecto original contemplaba la posibilidad de ampliar la aplicación de estas medidas a otras regiones del mundo.
Finalmente, llegaron a un pacto el pasado viernes, después de que Francia aceptase las demandas de Indonesia —con numerosos casos de piratería en el Estrecho de Malaca— de que las acciones adoptadas en la costa somalí no sentarían precedente para otros territorios.
"Todos los medios"
El texto final autoriza, por un periodo de seis meses renovable, a "los estados que cooperen con el Gobierno de transición somalí" (una lista que el Ejecutivo provisional facilitará a Ban Ki-moon) a "penetrar en las aguas territoriales de Somalia para reprimir la piratería y el robo a mano armada en el mar".
El texto precisa que los estados podrán "recurrir a todos los medios necesarios" para llevar a cabo esta represión, "con respeto a las disposiciones del derecho internacional referentes a las acciones en alta mar".
Según fuentes diplomáticas estadounidenses, la resolución —patrocinada de forma oficial por Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Panamá— llevará la firma de otros países que no están en el Consejo como co-patrocinadores, como Japón, Corea del Sur y España.
El Gobierno español ha dicho estar "muy satisfecho" con el acuerdo, incluso antes de que el consejo lo adoptase formalmente a última hora del lunes. El embajador español ante la ONU, Juan Antonio Yañez-Barnuevo, saludó especialmente que la resolución contenga los elementos que España ha defendido.
Tras el secuestro del 'Playa de Bakio', España abanderó la creación en Naciones Unidas de un grupo de presión formado por países con intereses en la zona para poner en marcha de forma urgente un mecanismo de vigilancia en aguas próximas a Somalia, como medida complementaria a la resolución de la ONU.
El texto aprobado condena y deplora los actos de piratería que se suceden con regularidad ante la costa somalí, al tiempo que insta a los navíos y aviones militares que operan en la zona a estrechar su colaboración con el Gobierno de Somalia.
Un país en el caos
Precisamente, el presidente de Somalia, Abdulahi Yusuf Ahmed, ha solicitado este lunes al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que apoye al Gobierno de transición de su país, asediado por la oposición armada de grupos islámicos integristas. Naciones Unidas mantiene un embargo armamentista contra Somalia.
Representantes del Consejo de Seguridad visitan actualmente varias áreas de conflicto del continente africano.
El grupo de diplomáticos está tratado de iniciar conversaciones de paz entre el Gobierno somalí, el grupo islámico Al-Shabab, que la ONU vincula a Al-Qaeda, y la llamada Alianza para la Re-Liberación de Somalia (ARS), de oposición política. Al-Shabab ha rechazado el llamamiento y afirma que proseguirá la lucha armada contra la administración de Ahmed, que se mantiene en el poder gracias a la ayuda militar que le brinda la vecina Etiopía.
Somalia vive inmersa en el caos y sin que un Gobierno central haya logrado imponer su autoridad desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, y los clanes tribales dividieron el territorio en feudos privados que controlan por medio de milicias paramilitares.
La situación empeoró desde principios de 2006, cuando a la lucha se sumaron las milicias Al-Shabab de los antiguos tribunales islámicos somalíes, que capturaron Mogadiscio y todo el sur del país.
Los milicianos islámicos fueron desplazados de los territorios que controlaban por los soldados que Etiopía envió en apoyo del gobierno de transición en diciembre de 2007, pero se han embarcado desde entonces en una ofensiva de ataques con bombas y morteros contra las posiciones gubernamentales y también la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM).
Información - "El Mundo" - Madrid - 2-Jun-2008
Esta medida se adopta tras los cada vez más frecuentes casos de piratería en la costa este de África. Precisamente, el pasado mes de abril fue secuestrado en la zona el atunero vasco 'Playa de Bakio'.
El Consejo ha tomado esta decisión dentro de una resolución, la 1816, redactada por EEUU y Francia, adoptada por unanimidad por sus 15 miembros.
El primer borrador de la resolución comenzó a circular el pasado abril. Sin embargo, la resolución antipiratería se ha visto retrasada porque los miembros del Consejo no se ponían de acuerdo. El proyecto original contemplaba la posibilidad de ampliar la aplicación de estas medidas a otras regiones del mundo.
Finalmente, llegaron a un pacto el pasado viernes, después de que Francia aceptase las demandas de Indonesia —con numerosos casos de piratería en el Estrecho de Malaca— de que las acciones adoptadas en la costa somalí no sentarían precedente para otros territorios.
"Todos los medios"
El texto final autoriza, por un periodo de seis meses renovable, a "los estados que cooperen con el Gobierno de transición somalí" (una lista que el Ejecutivo provisional facilitará a Ban Ki-moon) a "penetrar en las aguas territoriales de Somalia para reprimir la piratería y el robo a mano armada en el mar".
El texto precisa que los estados podrán "recurrir a todos los medios necesarios" para llevar a cabo esta represión, "con respeto a las disposiciones del derecho internacional referentes a las acciones en alta mar".
Según fuentes diplomáticas estadounidenses, la resolución —patrocinada de forma oficial por Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Panamá— llevará la firma de otros países que no están en el Consejo como co-patrocinadores, como Japón, Corea del Sur y España.
El Gobierno español ha dicho estar "muy satisfecho" con el acuerdo, incluso antes de que el consejo lo adoptase formalmente a última hora del lunes. El embajador español ante la ONU, Juan Antonio Yañez-Barnuevo, saludó especialmente que la resolución contenga los elementos que España ha defendido.
Tras el secuestro del 'Playa de Bakio', España abanderó la creación en Naciones Unidas de un grupo de presión formado por países con intereses en la zona para poner en marcha de forma urgente un mecanismo de vigilancia en aguas próximas a Somalia, como medida complementaria a la resolución de la ONU.
El texto aprobado condena y deplora los actos de piratería que se suceden con regularidad ante la costa somalí, al tiempo que insta a los navíos y aviones militares que operan en la zona a estrechar su colaboración con el Gobierno de Somalia.
Un país en el caos
Precisamente, el presidente de Somalia, Abdulahi Yusuf Ahmed, ha solicitado este lunes al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que apoye al Gobierno de transición de su país, asediado por la oposición armada de grupos islámicos integristas. Naciones Unidas mantiene un embargo armamentista contra Somalia.
Representantes del Consejo de Seguridad visitan actualmente varias áreas de conflicto del continente africano.
El grupo de diplomáticos está tratado de iniciar conversaciones de paz entre el Gobierno somalí, el grupo islámico Al-Shabab, que la ONU vincula a Al-Qaeda, y la llamada Alianza para la Re-Liberación de Somalia (ARS), de oposición política. Al-Shabab ha rechazado el llamamiento y afirma que proseguirá la lucha armada contra la administración de Ahmed, que se mantiene en el poder gracias a la ayuda militar que le brinda la vecina Etiopía.
Somalia vive inmersa en el caos y sin que un Gobierno central haya logrado imponer su autoridad desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, y los clanes tribales dividieron el territorio en feudos privados que controlan por medio de milicias paramilitares.
La situación empeoró desde principios de 2006, cuando a la lucha se sumaron las milicias Al-Shabab de los antiguos tribunales islámicos somalíes, que capturaron Mogadiscio y todo el sur del país.
Los milicianos islámicos fueron desplazados de los territorios que controlaban por los soldados que Etiopía envió en apoyo del gobierno de transición en diciembre de 2007, pero se han embarcado desde entonces en una ofensiva de ataques con bombas y morteros contra las posiciones gubernamentales y también la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM).
Información - "El Mundo" - Madrid - 2-Jun-2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)