En primera línea del bochornoso e hipócrita espectáculo de la OEA contra Honduras hay una mujer, Cristina Fernández, presidenta argentina.
Que constituye uno de los mejores exponentes actuales de cuán falaz es la teoría del liderazgo político diferente de las mujeres. Integrador, dialogante, transparente, comunicativo, pacifista y unas cuantas tonterías más.
Ella, mujer, es
- una de las cabezas visibles del peor y más antiguo populismo latinoamericano,
- amiga y colaboradora de Chávez,
- sostenedora de la dictadura cubana,
- simpatizante del antiamericanismo, y,
- ahora, dice, defensora de la democracia para Honduras.
Ella, mujer, ha ocultado
- a los argentinos los datos de la gripe A hasta pasadas las elecciones legislativas.
- Lo ha confesado el propio ministro de Sanidad.
- Hay 55 muertos, se calculan en 100.000 los contagiados y
- hay varias demandas contra el Gobierno por una ocultación que ha retrasado en varios días vitales el combate de la enfermedad.
Ella, mujer,
- dio la semana pasada su segunda rueda de prensa desde que fue elegida en 2007.
- Riñó a los periodistas y,
- con su estilo autoritario habitual, limitó a nueve las preguntas. Nueve después de un año de incomunicación.
Pero lo más desolador del perfil del liderazgo alternativo de esta mujer es que
- su presidencia es una mentira.
Ella es
- sólo la esposa,
- el guiñol, de quien realmente manda,
- Néstor Kirchner, el auténtico poder del ejecutivo argentino.
Él la designó candidata, él da las órdenes.
Ella ni siquiera es la artífice de su fracaso.
Edurne Uriarte - "ABC" - Madrid - 6-Jun-2009
jueves, 16 de julio de 2009
miércoles, 15 de julio de 2009
Discurso científico de Obama
- La semana pasada Obama ofreció un discurso en Moscú en el que se aproximó a Rusia.
- A principios de junio se aproximó al mundo musulmán en su histórico discurso de El Cairo .
- Buen momento para rescatar el discurso de hace un par de meses en la National Academy of Sciences de Washington DC, en el que se aproximó a la ciencia y dejó claras cuáles son las principales apuestas científicas de su administración.
La posición oficial de su gobierno destacaría los siguientes momentos:
Relevancia global de la Ciencia
“En un momento tan difícil algunos creen que el apoyo a la investigación es un lujo, algo no prioritario. Estoy en absoluto desacuerdo.
La ciencia es ahora más esencial para nuestra prosperidad, seguridad, salud, medioambiente y calidad de vida de lo que nunca antes lo ha sido”
“Sabemos que la investigación en un aspecto concreto de la física, química o biología puede no dar beneficios en un año, en una década, o nunca. Y cuando sí lo hace, a menudo los beneficios son compartidos de manera amplia entre los que han sufragado sus costes y los que no.
Por eso el sector privado suele invertir poco en ciencia básica. Y Por eso debemos hacerlo desde el sector público, porque sabemos que aunque el riesgo es grande, también lo son los beneficios a nuestra economía y sociedad”.
En clara referencia a Bush: “bajo mi administración, los días en que la ciencia estaba por detrás de la ideología se han terminado. Menospreciar la integridad científica es menospreciar nuestra democracia”.“
Quiero asegurarme que las decisiones políticas se toman bajo la mejor y más imparcial información científica”
Retos
El gobierno de Obama tendrá muchos más frentes abiertos en materias científicas y sociales, pero durante su discurso puso énfasis en los siguientes retos a solucionar:
- Tenemos un sistema médico que promete nuevos tratamientos y curas, unido a un sistema de salud pública que puede llevar a la bancarrota a familias y negocios.- Un sistema energético que alimenta nuestra economía pero simultáneamente pone en peligro a nuestro planeta- Los estudiantes estadounidenses de 15 años ocupan el 25º lugar en conocimientos matemáticos y 21º en ciencia, comparado con el resto de naciones del mundo
Estas parecen ser las líneas prioritarias para Obama, pero dejó entrever cuál es su gran apuesta.
El principal Reto“En ninguna área la innovación será más importante que en el desarrollo de nuevas tecnologías para producir, utilizar y ahorrar energía. Por eso mi administración se compromete a desarrollar la energía limpia del siglo XXI”Obama explicó que hace medio siglo, cuando la Unión Soviética lanzó el satélite Sputnik, los estadounidenses quedaron aturdidos; Les habían vencido en la carrera espacial... Los EEUU tenían dos opciones: aceptar la derrota o asumir el reto, y como siempre, decidieron por lo segundo.
El presidente Eisenhower creó la NASA y pocos años después Kennedy anunciaba la intención de enviar un hombre a la Luna. Toda la comunidad científica se volcó en el programa Apollo, que además de conseguir su objetivo generó grandes avances tecnológicos y beneficios incalculables en la percepción popular de la ciencia.“El momento Sputnik de nuestra generación es romper nuestra dependencia de los combustibles fósiles”, estableció un contundente Obama.
Soluciones
Obama dijo que en los últimos años la inversión de EEUU en ciencia ha ido menguando, y como consecuencia, otros países están empezando a adelantarse en la carrera hacia los grandes descubrimientos de la actual generación. Pero el carácter estadounidense no es seguir sino liderar. Y para liderar de nuevo “Estoy aquí hoy para anunciar que dedicaremos más del 3% de nuestro producto interior bruto (GDP) a la investigación y el desarrollo.
Esto representa el mayor compromiso con la ciencia y la innovación de nuestra historia. Más incluso que durante la carrera espacial. Este compromiso posibilitará nuestro éxito por otros 50 años.”
Con la Ley de Recuperación económica de este año se está consolidando la mayor inversión puntual de la historia en investigación científica, pero en cuanto a apuestas concretas Obama destacó:
- 150 mi millones de dólares en los próximos 10 años para invertir en eficiencia energética y fuentes de energía renovables que sean competitivas. No son palabras vacías. Obama ofrece los recursos que los científicos andan pidiendo. La pelota está en su tejado. Si Obama cumple pero dentro de 10 años continuamos igual, más de uno perderemos algo de confianza en la ciencia.De nuevo, Obama no lo hace sólo por proteger el medioambiente: “la nación que lidere el mundo en la energía limpia del siglo XXI, será la que lidere la economía global de este siglo”.
- Computerización de todos los registros médicos para evitar duplicaciones, pérdidas y errores que cuestas miles de millones de dólares y miles de vidas. Este es uno de los aspectos que suele destacar Obama, convencido que el manejo conjunto de todos los datos médicos tiene el potencial de mejorar la prevención, obtener informaciones que nos permitan entender mejor la enfermedad, y encontrar nuevas estrategias en la gestión de la salud.Apoyo total también a la investigación en biomedicina. Incremento para los National Institutes of Health, y 6 mil millones de dólares para la investigación sobre el cáncer con el objetivo de doblar los fondos destinados a curar esta enfermedad.
- Educación: “hoy anuncio un compromiso renovado a la educación en ciencias y matemáticas. Esto es algo que me preocupa profundamente”.Por el tiempo que le dedicó y el énfasis que le puso en su discurso, parece que así es. Entre las medidas, Obama quiere renovar la plantilla de profesores. “la calidad de los profesores es el factor más importante en el éxito del alumno”.
También dijo que el 20% de estudiantes en matemáticas y el 60% en química y física son enseñados por profesores sin experiencia en estos campos, y que para el 2015 se prevé un déficit de 280.000 profesores en estas disciplinas. 5 mil millones de dólares en el programa Race to the Top para repartir entre los estados que más se esfuercen en solucionarlo (educación no depende del gobierno federal sino de los estados).
Más becas, facilidades para acceder a la universidad… pero presión a los estados para que mejoren la calidad de sus profesores, premien a los buenos, y faciliten la entrada de profesionales en las aulas.Idea global: apuesta clara por formar a las nuevas generaciones para que afronten los grandes retos de este siglo.
“El descubrimiento científico requiere tiempo, trabajo duro, paciencia… mucho aprendizaje y el apoyo de una nación. Pero sustenta una promesa como ninguna otra área de la actividad humana”Si el evento hubiera sido en la NASA en lugar de la NAS seguro que Obama habría modificado algún punto.
El programa entero de su gobierno cuenta con muchos otros aspectos científicos a considerar, pero cuando le toca abreviar a 30 minutos de discurso, el presidente de EEUU deja claras cuáles son las líneas que pretende priorizar para su país.
Editorial - "El País" - Madrid - 15-Jul-2009
- A principios de junio se aproximó al mundo musulmán en su histórico discurso de El Cairo .
- Buen momento para rescatar el discurso de hace un par de meses en la National Academy of Sciences de Washington DC, en el que se aproximó a la ciencia y dejó claras cuáles son las principales apuestas científicas de su administración.
La posición oficial de su gobierno destacaría los siguientes momentos:
Relevancia global de la Ciencia
“En un momento tan difícil algunos creen que el apoyo a la investigación es un lujo, algo no prioritario. Estoy en absoluto desacuerdo.
La ciencia es ahora más esencial para nuestra prosperidad, seguridad, salud, medioambiente y calidad de vida de lo que nunca antes lo ha sido”
“Sabemos que la investigación en un aspecto concreto de la física, química o biología puede no dar beneficios en un año, en una década, o nunca. Y cuando sí lo hace, a menudo los beneficios son compartidos de manera amplia entre los que han sufragado sus costes y los que no.
Por eso el sector privado suele invertir poco en ciencia básica. Y Por eso debemos hacerlo desde el sector público, porque sabemos que aunque el riesgo es grande, también lo son los beneficios a nuestra economía y sociedad”.
En clara referencia a Bush: “bajo mi administración, los días en que la ciencia estaba por detrás de la ideología se han terminado. Menospreciar la integridad científica es menospreciar nuestra democracia”.“
Quiero asegurarme que las decisiones políticas se toman bajo la mejor y más imparcial información científica”
Retos
El gobierno de Obama tendrá muchos más frentes abiertos en materias científicas y sociales, pero durante su discurso puso énfasis en los siguientes retos a solucionar:
- Tenemos un sistema médico que promete nuevos tratamientos y curas, unido a un sistema de salud pública que puede llevar a la bancarrota a familias y negocios.- Un sistema energético que alimenta nuestra economía pero simultáneamente pone en peligro a nuestro planeta- Los estudiantes estadounidenses de 15 años ocupan el 25º lugar en conocimientos matemáticos y 21º en ciencia, comparado con el resto de naciones del mundo
Estas parecen ser las líneas prioritarias para Obama, pero dejó entrever cuál es su gran apuesta.
El principal Reto“En ninguna área la innovación será más importante que en el desarrollo de nuevas tecnologías para producir, utilizar y ahorrar energía. Por eso mi administración se compromete a desarrollar la energía limpia del siglo XXI”Obama explicó que hace medio siglo, cuando la Unión Soviética lanzó el satélite Sputnik, los estadounidenses quedaron aturdidos; Les habían vencido en la carrera espacial... Los EEUU tenían dos opciones: aceptar la derrota o asumir el reto, y como siempre, decidieron por lo segundo.
El presidente Eisenhower creó la NASA y pocos años después Kennedy anunciaba la intención de enviar un hombre a la Luna. Toda la comunidad científica se volcó en el programa Apollo, que además de conseguir su objetivo generó grandes avances tecnológicos y beneficios incalculables en la percepción popular de la ciencia.“El momento Sputnik de nuestra generación es romper nuestra dependencia de los combustibles fósiles”, estableció un contundente Obama.
Soluciones
Obama dijo que en los últimos años la inversión de EEUU en ciencia ha ido menguando, y como consecuencia, otros países están empezando a adelantarse en la carrera hacia los grandes descubrimientos de la actual generación. Pero el carácter estadounidense no es seguir sino liderar. Y para liderar de nuevo “Estoy aquí hoy para anunciar que dedicaremos más del 3% de nuestro producto interior bruto (GDP) a la investigación y el desarrollo.
Esto representa el mayor compromiso con la ciencia y la innovación de nuestra historia. Más incluso que durante la carrera espacial. Este compromiso posibilitará nuestro éxito por otros 50 años.”
Con la Ley de Recuperación económica de este año se está consolidando la mayor inversión puntual de la historia en investigación científica, pero en cuanto a apuestas concretas Obama destacó:
- 150 mi millones de dólares en los próximos 10 años para invertir en eficiencia energética y fuentes de energía renovables que sean competitivas. No son palabras vacías. Obama ofrece los recursos que los científicos andan pidiendo. La pelota está en su tejado. Si Obama cumple pero dentro de 10 años continuamos igual, más de uno perderemos algo de confianza en la ciencia.De nuevo, Obama no lo hace sólo por proteger el medioambiente: “la nación que lidere el mundo en la energía limpia del siglo XXI, será la que lidere la economía global de este siglo”.
- Computerización de todos los registros médicos para evitar duplicaciones, pérdidas y errores que cuestas miles de millones de dólares y miles de vidas. Este es uno de los aspectos que suele destacar Obama, convencido que el manejo conjunto de todos los datos médicos tiene el potencial de mejorar la prevención, obtener informaciones que nos permitan entender mejor la enfermedad, y encontrar nuevas estrategias en la gestión de la salud.Apoyo total también a la investigación en biomedicina. Incremento para los National Institutes of Health, y 6 mil millones de dólares para la investigación sobre el cáncer con el objetivo de doblar los fondos destinados a curar esta enfermedad.
- Educación: “hoy anuncio un compromiso renovado a la educación en ciencias y matemáticas. Esto es algo que me preocupa profundamente”.Por el tiempo que le dedicó y el énfasis que le puso en su discurso, parece que así es. Entre las medidas, Obama quiere renovar la plantilla de profesores. “la calidad de los profesores es el factor más importante en el éxito del alumno”.
También dijo que el 20% de estudiantes en matemáticas y el 60% en química y física son enseñados por profesores sin experiencia en estos campos, y que para el 2015 se prevé un déficit de 280.000 profesores en estas disciplinas. 5 mil millones de dólares en el programa Race to the Top para repartir entre los estados que más se esfuercen en solucionarlo (educación no depende del gobierno federal sino de los estados).
Más becas, facilidades para acceder a la universidad… pero presión a los estados para que mejoren la calidad de sus profesores, premien a los buenos, y faciliten la entrada de profesionales en las aulas.Idea global: apuesta clara por formar a las nuevas generaciones para que afronten los grandes retos de este siglo.
“El descubrimiento científico requiere tiempo, trabajo duro, paciencia… mucho aprendizaje y el apoyo de una nación. Pero sustenta una promesa como ninguna otra área de la actividad humana”Si el evento hubiera sido en la NASA en lugar de la NAS seguro que Obama habría modificado algún punto.
El programa entero de su gobierno cuenta con muchos otros aspectos científicos a considerar, pero cuando le toca abreviar a 30 minutos de discurso, el presidente de EEUU deja claras cuáles son las líneas que pretende priorizar para su país.
Editorial - "El País" - Madrid - 15-Jul-2009
África, el nuevo Eldorado del gigante asiático
El comercio con el continente negro fue en 2008 diez veces mayor que en 2000
China ha encontrado en África a principios del siglo XXI el territorio virgen y prometedor que le permite saciar su sed de recursos, al igual que EE UU tuvo en el siglo XIX su far west y Europa hasta el siglo XX al resto del mundo.
En 2008, el comercio entre China y África alcanzó un valor de 76.000 millones de euros, diez veces más que en 2000. La cifra es cuatro veces superior al total de la ayuda oficial al desarrollo que recibió el continente africano en 2008.
El exótico encuentro entre dos civilizaciones tan alejadas beneficia a una y otra. A China le reporta las materias primas y la energía que demanda su voraz economía, y a los africanos un despegue económico sin precedentes desde los años sesenta, cuando se aceleró la descolonización. En los últimos 5 años África ha crecido a una media del 5%.
La ofensiva económica china está desplazando a las antiguas potencias coloniales europeas. Pekín ofrece a los gobernantes africanos una forma distinta de hacer negocios. A diferencia de la práctica de europeos y estadounidenses desde principios de los noventa, las inversiones y ayudas chinas no están condicionadas a reformas políticas o humanitarias.
"Nunca escucharás a los chinos decir que no terminarán un proyecto porque el Gobierno no ha hecho lo suficiente contra la corrupción. Si prometen construir una carretera, lo harán", ha dicho un portavoz del Gobierno keniano.
El modelo chino entusiasma en la región, hastiada por los pobres resultados de las recetas liberales. Crecen las voces que defienden una economía dirigida por el Estado y, a su vez, se extiende el deseo de los gobernantes de perpetuarse en el poder mediante reformas que suprimen los límites al número de mandatos presidenciales. Dirigentes proscritos por la comunidad internacional, como Omar el Bashir (Sudán) o Robert Mugabe (Zimbabue), han encontrado en Pekín al aliado perfecto.
Occidente teme un contagio del autoritarismo chino y el discurso que Barack Obama pronunció el sábado en Ghana puso el énfasis en la necesidad de que África siga luchando por la democracia. Hay signos preocupantes. En una reciente visita oficial al Parlamento nigeriano, el presidente chino, Hu Jintao, fue recibido con un discurso en el que se calificaba a China como "ejemplo de desarrollo y democracia".
Más allá de la pérdida de influencia en el terreno de las ideas, a las potencias occidentales les preocupa quedar relegadas en la carrera por las riquezas africanas, a la que sí se han apuntado otros actores emergentes, como India, Brasil o Rusia. Esta última reaparece en el continente después de haberlo usado como campo de batalla en la guerra fría.
"Actualmente, más del 70% de los contratos de obra pública en África subsahariana son adjudicados a compañías chinas o indias", indica como dato revelador Patrick Smith, redactor jefe de Africa Confidential, una influyente publicación británica sobre África. "Occidente está perdiendo este mercado y no va a poder recuperarlo porque no pueden competir con los precios que ofrecen las compañías chinas y de otras potencias emergentes".
La pérdida de peso de Francia en los países de la francofonía ha suscitado un debate nacional sobre si la antigua metrópoli no ha sabido adaptarse a tiempo a los cambios en el continente. "La manera de medir la influencia de un país en África no puede ser hoy la misma que hace 20 o 30 años", explica Roland Marchal, investigador del Ceri/Sciences Po, una institución con sede en París.
"Entonces, se trataba de una intervención colonial, a pesar de que esos países ya habían adquirido la independencia. Francia quitaba y ponía presidentes a su antojo y sus compañías dominaban en exclusiva en Chad, Mauritania o Costa de Marfil. Ahora éstas se dirigen adonde haya oportunidades de inversión, con independencia de que hablen nuestra lengua, por ejemplo, Suráfrica".
Las millonarias inversiones chinas están transformando el paisaje africano. Autopistas, presas, puertos y aeropuertos se construyen en muchas ocasiones a instancias de Pekín, que necesita estas infraestructuras para transportar sus mercancías.
Pero también transforma el paisaje humano con relevantes comunidades chinas en Suráfrica, Angola, Sudán o Argelia. Se calcula que en África hay ya más de 750.000 emigrantes chinos, que trabajan en régimen de semiesclavitud desde los parámetros occidentales.
Pero, al mismo tiempo, la presencia china está generando el resentimiento local. "China está arruinando la industria textil y la economía popular, que eran los motores de la región. Sólo Suráfrica o Senegal se han protegido levantando aranceles", asegura Mbuyi Kabunda, profesor del Instituto Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo.
FERNANDO PEINADO - "El País" - Madrid - 15-Jul-2009
China ha encontrado en África a principios del siglo XXI el territorio virgen y prometedor que le permite saciar su sed de recursos, al igual que EE UU tuvo en el siglo XIX su far west y Europa hasta el siglo XX al resto del mundo.
En 2008, el comercio entre China y África alcanzó un valor de 76.000 millones de euros, diez veces más que en 2000. La cifra es cuatro veces superior al total de la ayuda oficial al desarrollo que recibió el continente africano en 2008.
El exótico encuentro entre dos civilizaciones tan alejadas beneficia a una y otra. A China le reporta las materias primas y la energía que demanda su voraz economía, y a los africanos un despegue económico sin precedentes desde los años sesenta, cuando se aceleró la descolonización. En los últimos 5 años África ha crecido a una media del 5%.
La ofensiva económica china está desplazando a las antiguas potencias coloniales europeas. Pekín ofrece a los gobernantes africanos una forma distinta de hacer negocios. A diferencia de la práctica de europeos y estadounidenses desde principios de los noventa, las inversiones y ayudas chinas no están condicionadas a reformas políticas o humanitarias.
"Nunca escucharás a los chinos decir que no terminarán un proyecto porque el Gobierno no ha hecho lo suficiente contra la corrupción. Si prometen construir una carretera, lo harán", ha dicho un portavoz del Gobierno keniano.
El modelo chino entusiasma en la región, hastiada por los pobres resultados de las recetas liberales. Crecen las voces que defienden una economía dirigida por el Estado y, a su vez, se extiende el deseo de los gobernantes de perpetuarse en el poder mediante reformas que suprimen los límites al número de mandatos presidenciales. Dirigentes proscritos por la comunidad internacional, como Omar el Bashir (Sudán) o Robert Mugabe (Zimbabue), han encontrado en Pekín al aliado perfecto.
Occidente teme un contagio del autoritarismo chino y el discurso que Barack Obama pronunció el sábado en Ghana puso el énfasis en la necesidad de que África siga luchando por la democracia. Hay signos preocupantes. En una reciente visita oficial al Parlamento nigeriano, el presidente chino, Hu Jintao, fue recibido con un discurso en el que se calificaba a China como "ejemplo de desarrollo y democracia".
Más allá de la pérdida de influencia en el terreno de las ideas, a las potencias occidentales les preocupa quedar relegadas en la carrera por las riquezas africanas, a la que sí se han apuntado otros actores emergentes, como India, Brasil o Rusia. Esta última reaparece en el continente después de haberlo usado como campo de batalla en la guerra fría.
"Actualmente, más del 70% de los contratos de obra pública en África subsahariana son adjudicados a compañías chinas o indias", indica como dato revelador Patrick Smith, redactor jefe de Africa Confidential, una influyente publicación británica sobre África. "Occidente está perdiendo este mercado y no va a poder recuperarlo porque no pueden competir con los precios que ofrecen las compañías chinas y de otras potencias emergentes".
La pérdida de peso de Francia en los países de la francofonía ha suscitado un debate nacional sobre si la antigua metrópoli no ha sabido adaptarse a tiempo a los cambios en el continente. "La manera de medir la influencia de un país en África no puede ser hoy la misma que hace 20 o 30 años", explica Roland Marchal, investigador del Ceri/Sciences Po, una institución con sede en París.
"Entonces, se trataba de una intervención colonial, a pesar de que esos países ya habían adquirido la independencia. Francia quitaba y ponía presidentes a su antojo y sus compañías dominaban en exclusiva en Chad, Mauritania o Costa de Marfil. Ahora éstas se dirigen adonde haya oportunidades de inversión, con independencia de que hablen nuestra lengua, por ejemplo, Suráfrica".
Las millonarias inversiones chinas están transformando el paisaje africano. Autopistas, presas, puertos y aeropuertos se construyen en muchas ocasiones a instancias de Pekín, que necesita estas infraestructuras para transportar sus mercancías.
Pero también transforma el paisaje humano con relevantes comunidades chinas en Suráfrica, Angola, Sudán o Argelia. Se calcula que en África hay ya más de 750.000 emigrantes chinos, que trabajan en régimen de semiesclavitud desde los parámetros occidentales.
Pero, al mismo tiempo, la presencia china está generando el resentimiento local. "China está arruinando la industria textil y la economía popular, que eran los motores de la región. Sólo Suráfrica o Senegal se han protegido levantando aranceles", asegura Mbuyi Kabunda, profesor del Instituto Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo.
FERNANDO PEINADO - "El País" - Madrid - 15-Jul-2009
Réquiem por las dos almas
- Ni 'conflicto ancestral',
- Ni 'España no es Europa',
- Ni 'ocupación extranjera',
- Ni 'violación de derechos humanos':
- El auto de Estrasburgo desbarata los pretextos ideológicos de los terroristas y aquellos que aún los justifican.
En un auto impecable, sobrio, de lectura obligada para cualquier ciudadano, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos
- rechaza los recursos presentados por Herri Batasuna y por Batasuna contra el Reino de España,
- ratifica en todos sus términos la sucesiva disolución de estos dos partidos y da la razón al Gobierno al fallar por unanimidad que el artículo 11 del Convenio de Derechos Humanos no fue violado, como pretendían los recurrentes.
Si este auto se añade a la no admisión a trámite del recurso de inconstitucionalidad contra la Ley Orgánica de Partidos Políticos presentado por el Gobierno autónomo de Euskadi en septiembre de 2002, ya se comprende que la apuesta que, según el manifiesto publicado con motivo del último Aberri Eguna, hacen siempre los nacionalistas vascos por Europa habrá de obligarles a aceptar que España es Europa, un hecho que al parecer no cabe en algunas de sus empecinadas cabezas.
Aparte de su relevancia jurídica, tiene interés destacar que el Tribunal Europeo considera que los actos de Herri Batasuna y de Batasuna "deben ser analizados en su conjunto como parte de una estrategia para llevar a término su proyecto político".
En el auto
- no hay conflictos ancestrales ni culturas populares;
- lo que hay son actos y estrategias con vistas a la realización de un proyecto político "contrario en su esencia a los principios democráticos propugnados por la Constitución española".
Con esta inversión de la mirada, el Tribunal desbarata las confusas relaciones entre las distintas ramas del nacionalismo vasco, que llevan medio siglo considerando la violencia como resultado de un conflicto ancestral y que entienden el recurso a las armas como parte, si no obligada, comprensible, de una cultura política en la que Euskadi aparece como víctima de la ocupación del Estado español.
La historia viene de lejos, de cuando los partidos políticos que aspiraban a transformar el mundo se presentaban con dos programas:
- el mínimo, que proponía reformas del sistema político y social; y
- el máximo, que pretendía su derrocamiento y sustitución por otro.
Así ocurrió durante la República, cuando la democracia, para amplios sectores de derecha y de izquierda, no tenía más que un valor instrumental: valía en la medida en que servía para adelantar el día de la revolución o de la conquista de todo el poder.
Los nacionalistas vascos han sido, desde su origen, maestros en este juego de estar dentro, único camino para avanzar hacia el nuevo mundo en que pueblo, nación, territorio y Estado serán al fin la misma cosa; y mantenerse fuera, porque algún día será preciso dar un salto adelante y proclamar la independencia.
De ahí la vieja historia de las dos almas del nacionalismo vasco:
- una que aspira a la autonomía,
- otra que sueña con la independencia.
Tradicionalmente, esas dos almas habitan el mismo cuerpo, pero en los últimos años de la dictadura una de ellas se escindió y voló en busca de su propio cobijo. Los veteranos se quedaron en el PNV, conquistaron su Estatuto de autonomía y desecharon la autodeterminación como "virguería marxista", en palabras de su líder, Xabier Arzalluz.
Las nuevas camadas se echaron al monte, rompieron con una tradición casi centenaria y, en un ejercicio libérrimo de su voluntad, crearon una nueva organización, ETA, y decidieron recurrir a la violencia como privilegiado instrumento de acción.
Nada en la tradicional cultura nacionalista les determinaba a esa opción. Fueron ellos quienes, sacudiéndose ataduras ancestrales, diseñaron y practicaron una estrategia consistente en buscar un enfrentamiento con el Estado que desencadenara la siniestra espiral de acción-reacción-acción y despertara de su letargo a la sociedad vasca para iniciar una guerra contra el invasor.
No fue casualidad que los años de 1978, 1979 y 1980 se saldaran con un total de 247 asesinatos perpetrados por ETA mientras el PNV rechazaba la Constitución y celebraba el Estatuto, una opción estratégica que le permitía, con el dictador muerto, mantener su parte del alma independentista a la par que expandía hasta el límite su alma autonomista.
Matar a un ritmo de uno cada tres días fue la acción de esos años; y construir de la nada una cultura política en la que matar apareciera, no ya justificado sino legítimo y heroico, era parte de la estrategia.
Actos y estrategias se fundieron para rodear a quienes empuñaban las armas del calor de familiares y amigos y de la paternal comprensión e indisimulada admiración de quienes compartían los mismos fines: dirigentes y simpatizantes del nacionalismo tradicional.
Las dos almas aprendieron a convivir en la nueva cultura política que el PNV colaboró a construir desde el gobierno y que su máximo dirigente compendió en una frase para la historia: unos sacuden el árbol, otros recogen las nueces.
Los veteranos contemplaban con algo más que complacencia la eficacia de una división del trabajo que permitía a la joven rama escindida del tronco común golpear desde fuera del Estado mientras ellos gobernaban desde su interior: años de presión combinada acabarían por rendir al Estado opresor.
Piedra angular de esa nueva cultura política fue la elevación del terrorista a la sagrada categoría de mártir que ofrece su vida por la liberación de su pueblo y la caracterización del Estado con los rasgos del enemigo a batir.
España era la potencia colonizadora, violadora de derechos humanos, una tesis que sirvió de base a la alianza estratégica del PNV con los representantes políticos de los terroristas en el pacto de todas las almas suscrito en Lizarra.
El Estado, España, Madrid, será también el culpable de alterar las reglas de juego democrático para impedir que todos los vascos encuentren su representación en el Parlamento de Euskadi: el PNV, que había recibido de Batasuna el apoyo necesario para sacar adelante el plan Ibarretxe, denuncia en su último manifiesto que en España no hay democracia, que estamos como hace 70 años, cuando José Antonio Primo de Rivera proclamó la necesidad de uniformizar España.
En este contexto, histórico y muy actual, los nacionalistas habían abrigado la esperanza de que el Tribunal Europeo, al pronunciarse sobre los recursos de Herri Batasuna y de Batasuna, ofreciera algún resquicio para seguir alimentando la cultura política del victimismo de Euskadi y la denuncia de violación de derechos humanos por España.
Pero los siete jueces del Tribunal, sin ningún voto particular en contra, y sin cargar la prosa con tecnicismos que pudieran prestarse a interminables debates, han emitido un fallo en el que actos y estrategias reciben, por fin, la calificación que merecen.
Al conocerlo, Batasuna respondió con lo de siempre y el PNV, tras unos días de perplejidad, tendió un ramo de olivo como si aquí no hubiera pasado nada. Pero sí ha pasado algo, y aun mucho, y no estaría de más que el PNV sacara las consecuencias de la magistral lección impartida por el TEDH y se comprometiera formalmente a romper con esa cultura política que le ha permitido alimentar sus dos almas.
Todo partido político, reconoce el Tribunal, puede "hacer campaña a favor de un cambio de la legislación o de las estructuras legales o constitucionales del Estado";
pero con "dos condiciones:
- que los medios sean legales y democráticos y
- que el cambio propuesto sea compatible con los principios democráticos fundamentales".
La cosa es tan simple que da reparo repetirla: en los Estados europeos, la democracia vale como fin y como medio.
Se acabó la historia que permitía a astutos estrategas obtener lo mejor de los dos mundos golpeando desde fuera mientras administraban los dineros desde dentro.
La música que acompaña al fallo suena como un réquiem por la vieja cultura política de las dos almas: cuanto antes lo entiendan los nacionalistas, menos frustraciones se llevarán si el TEDH se ve de nuevo obligado a recordarles que
- En un Estado democrático la única estrategia para modificar las leyes y las constituciones es aquella que respeta los principios democráticos fundamentales, entre otros, no matar al adversario político.
SANTOS JULIÁ - "El País" - Madrid - 14-Jul-2009
- Ni 'España no es Europa',
- Ni 'ocupación extranjera',
- Ni 'violación de derechos humanos':
- El auto de Estrasburgo desbarata los pretextos ideológicos de los terroristas y aquellos que aún los justifican.
En un auto impecable, sobrio, de lectura obligada para cualquier ciudadano, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos
- rechaza los recursos presentados por Herri Batasuna y por Batasuna contra el Reino de España,
- ratifica en todos sus términos la sucesiva disolución de estos dos partidos y da la razón al Gobierno al fallar por unanimidad que el artículo 11 del Convenio de Derechos Humanos no fue violado, como pretendían los recurrentes.
Si este auto se añade a la no admisión a trámite del recurso de inconstitucionalidad contra la Ley Orgánica de Partidos Políticos presentado por el Gobierno autónomo de Euskadi en septiembre de 2002, ya se comprende que la apuesta que, según el manifiesto publicado con motivo del último Aberri Eguna, hacen siempre los nacionalistas vascos por Europa habrá de obligarles a aceptar que España es Europa, un hecho que al parecer no cabe en algunas de sus empecinadas cabezas.
Aparte de su relevancia jurídica, tiene interés destacar que el Tribunal Europeo considera que los actos de Herri Batasuna y de Batasuna "deben ser analizados en su conjunto como parte de una estrategia para llevar a término su proyecto político".
En el auto
- no hay conflictos ancestrales ni culturas populares;
- lo que hay son actos y estrategias con vistas a la realización de un proyecto político "contrario en su esencia a los principios democráticos propugnados por la Constitución española".
Con esta inversión de la mirada, el Tribunal desbarata las confusas relaciones entre las distintas ramas del nacionalismo vasco, que llevan medio siglo considerando la violencia como resultado de un conflicto ancestral y que entienden el recurso a las armas como parte, si no obligada, comprensible, de una cultura política en la que Euskadi aparece como víctima de la ocupación del Estado español.
La historia viene de lejos, de cuando los partidos políticos que aspiraban a transformar el mundo se presentaban con dos programas:
- el mínimo, que proponía reformas del sistema político y social; y
- el máximo, que pretendía su derrocamiento y sustitución por otro.
Así ocurrió durante la República, cuando la democracia, para amplios sectores de derecha y de izquierda, no tenía más que un valor instrumental: valía en la medida en que servía para adelantar el día de la revolución o de la conquista de todo el poder.
Los nacionalistas vascos han sido, desde su origen, maestros en este juego de estar dentro, único camino para avanzar hacia el nuevo mundo en que pueblo, nación, territorio y Estado serán al fin la misma cosa; y mantenerse fuera, porque algún día será preciso dar un salto adelante y proclamar la independencia.
De ahí la vieja historia de las dos almas del nacionalismo vasco:
- una que aspira a la autonomía,
- otra que sueña con la independencia.
Tradicionalmente, esas dos almas habitan el mismo cuerpo, pero en los últimos años de la dictadura una de ellas se escindió y voló en busca de su propio cobijo. Los veteranos se quedaron en el PNV, conquistaron su Estatuto de autonomía y desecharon la autodeterminación como "virguería marxista", en palabras de su líder, Xabier Arzalluz.
Las nuevas camadas se echaron al monte, rompieron con una tradición casi centenaria y, en un ejercicio libérrimo de su voluntad, crearon una nueva organización, ETA, y decidieron recurrir a la violencia como privilegiado instrumento de acción.
Nada en la tradicional cultura nacionalista les determinaba a esa opción. Fueron ellos quienes, sacudiéndose ataduras ancestrales, diseñaron y practicaron una estrategia consistente en buscar un enfrentamiento con el Estado que desencadenara la siniestra espiral de acción-reacción-acción y despertara de su letargo a la sociedad vasca para iniciar una guerra contra el invasor.
No fue casualidad que los años de 1978, 1979 y 1980 se saldaran con un total de 247 asesinatos perpetrados por ETA mientras el PNV rechazaba la Constitución y celebraba el Estatuto, una opción estratégica que le permitía, con el dictador muerto, mantener su parte del alma independentista a la par que expandía hasta el límite su alma autonomista.
Matar a un ritmo de uno cada tres días fue la acción de esos años; y construir de la nada una cultura política en la que matar apareciera, no ya justificado sino legítimo y heroico, era parte de la estrategia.
Actos y estrategias se fundieron para rodear a quienes empuñaban las armas del calor de familiares y amigos y de la paternal comprensión e indisimulada admiración de quienes compartían los mismos fines: dirigentes y simpatizantes del nacionalismo tradicional.
Las dos almas aprendieron a convivir en la nueva cultura política que el PNV colaboró a construir desde el gobierno y que su máximo dirigente compendió en una frase para la historia: unos sacuden el árbol, otros recogen las nueces.
Los veteranos contemplaban con algo más que complacencia la eficacia de una división del trabajo que permitía a la joven rama escindida del tronco común golpear desde fuera del Estado mientras ellos gobernaban desde su interior: años de presión combinada acabarían por rendir al Estado opresor.
Piedra angular de esa nueva cultura política fue la elevación del terrorista a la sagrada categoría de mártir que ofrece su vida por la liberación de su pueblo y la caracterización del Estado con los rasgos del enemigo a batir.
España era la potencia colonizadora, violadora de derechos humanos, una tesis que sirvió de base a la alianza estratégica del PNV con los representantes políticos de los terroristas en el pacto de todas las almas suscrito en Lizarra.
El Estado, España, Madrid, será también el culpable de alterar las reglas de juego democrático para impedir que todos los vascos encuentren su representación en el Parlamento de Euskadi: el PNV, que había recibido de Batasuna el apoyo necesario para sacar adelante el plan Ibarretxe, denuncia en su último manifiesto que en España no hay democracia, que estamos como hace 70 años, cuando José Antonio Primo de Rivera proclamó la necesidad de uniformizar España.
En este contexto, histórico y muy actual, los nacionalistas habían abrigado la esperanza de que el Tribunal Europeo, al pronunciarse sobre los recursos de Herri Batasuna y de Batasuna, ofreciera algún resquicio para seguir alimentando la cultura política del victimismo de Euskadi y la denuncia de violación de derechos humanos por España.
Pero los siete jueces del Tribunal, sin ningún voto particular en contra, y sin cargar la prosa con tecnicismos que pudieran prestarse a interminables debates, han emitido un fallo en el que actos y estrategias reciben, por fin, la calificación que merecen.
Al conocerlo, Batasuna respondió con lo de siempre y el PNV, tras unos días de perplejidad, tendió un ramo de olivo como si aquí no hubiera pasado nada. Pero sí ha pasado algo, y aun mucho, y no estaría de más que el PNV sacara las consecuencias de la magistral lección impartida por el TEDH y se comprometiera formalmente a romper con esa cultura política que le ha permitido alimentar sus dos almas.
Todo partido político, reconoce el Tribunal, puede "hacer campaña a favor de un cambio de la legislación o de las estructuras legales o constitucionales del Estado";
pero con "dos condiciones:
- que los medios sean legales y democráticos y
- que el cambio propuesto sea compatible con los principios democráticos fundamentales".
La cosa es tan simple que da reparo repetirla: en los Estados europeos, la democracia vale como fin y como medio.
Se acabó la historia que permitía a astutos estrategas obtener lo mejor de los dos mundos golpeando desde fuera mientras administraban los dineros desde dentro.
La música que acompaña al fallo suena como un réquiem por la vieja cultura política de las dos almas: cuanto antes lo entiendan los nacionalistas, menos frustraciones se llevarán si el TEDH se ve de nuevo obligado a recordarles que
- En un Estado democrático la única estrategia para modificar las leyes y las constituciones es aquella que respeta los principios democráticos fundamentales, entre otros, no matar al adversario político.
SANTOS JULIÁ - "El País" - Madrid - 14-Jul-2009
martes, 9 de junio de 2009
Mano tendida a los árabes
- Mano tendida al mundo árabe, del que EE UU "nunca" será enemigo;
- llamamiento a ese mismo mundo árabe a combatir el extremismo islamista;
- afirmación de que los intereses norteamericanos, lo mismo que los de Israel y Palestina -mencionada por primera vez así y no con el vocablo habitual: "Estado o Autoridad Palestina"
- exigen la coexistencia de dos Estados: ésta es la sustancia del discurso de Barack Obama en El Cairo, un momento importante en la definición del nuevo rumbo que está tomando EE UU.
Para convencer, Obama puso en el empeño todo su talento y una buena parte de sí mismo, de su historia personal, fruto de una doble identidad y de su fe total en las virtudes del modelo norteamericano.
Además tuvo buen cuidado de no evitar nada:
- las raíces históricas de las tensiones con el mundo musulmán,
- el peso de los estereotipos que presentan al islam como una religión violenta y a Occidente como un enemigo del islam;
- la lucha contra el extremismo y los medios de esa lucha,
- las condiciones de la paz entre Israel y Palestina,
- el rechazo a ver cómo Irán se hace con el arma nuclear,
- los derechos humanos,
- los de las mujeres,
- la libertad religiosa, etc.
Se había hecho lo necesario para que un máximo de personas de todas las nacionalidades pudiera seguir el discurso en directo, tanto a través de Internet como de las televisiones o incluso de mensajes SMS, y en 13 idiomas.
Este discurso, minuciosamente preparado y sopesado, tiene una triple significación:
- la de un cambio de rumbo diplomático,
- la de una ambición (restaurar la imagen de EE UU, destruida por su predecesor, y devolver al país su capacidad de influencia), y,
- finalmente, es la marca de un desafío personal, a saber, asumir el símbolo del sueño americano que encarna tanto en el interior como en el exterior.
El cambio reside en el retorno a la diplomacia y la búsqueda del consenso siempre que sea posible.
Y también con Irán, en cuya política reconoce Obama una amenaza para la paz. Es lo contrario de la guerra preventiva puesta en práctica por George Bush, tras ser teorizada por los neoconservadores: el acontecimiento ya no lo crea el desencadenamiento de las operaciones militares, sino un discurso, el verbo de un predicador que manifiesta una creencia en el hombre cuasi religiosa.
Otra prueba de este cambio: la actitud respecto a Israel. Ya no se trata de respaldar al Estado hebreo pase lo que pase, sino de obtener la paz persiguiendo un equilibrio que sólo Bush padre había buscado antes que él.
En otros términos:
- la alianza con Israel es "indestructible", pero la situación de Palestina es "intolerable".
Obama ha evocado este tema en Normandía, en la conmemoración del desembarco aliado. Para él no se trata de imponer un plan de paz, sino de conseguir que, aunque sea difícil, las dos partes acepten la idea de que no pueden vivir la una sin la otra. Es una línea que se corresponde punto por punto con lo que esperaban los europeos.
Con el uso de las palabras exactas (para describir el "sufrimiento" de los palestinos, evoca la "humillación que acompaña a la ocupación"); para estigmatizar a los que odian a Israel, declara "odiosos" a los que niegan el Holocausto; luego, instruye el proceso, en la Historia, del uso de la violencia, que los palestinos deben "abandonar".
¿Dónde está la novedad?
En la afirmación de que el nacimiento de un Estado palestino ya no se considera un deseo, sino algo conforme a los intereses nacionales norteamericanos. La diferencia es enorme.
La firmeza prevalece, tras el llamamiento reiterado al diálogo:
- sí a la energía nuclear de uso civil,
- no a una proliferación militar que podría arrastrar a toda la región a una carrera de armamentos mortal.
¿Rehabilitar la imagen de EE UU?
Con algunas citas del "santo Corán" como refuerzo y apoyándose en todo lo que en el islam predica la tolerancia, se trataba de mostrar que las culturas se encuentran en los valores de los derechos humanos, recordando de paso todo lo que la civilización moderna debe a la musulmana.
Tampoco olvidó apelar a los derechos de las mujeres y a las libertades. Eso sí, sin hacerse demasiadas ilusiones para lo más inmediato: un discurso, previno el mandatario, no puede borrar años de tensiones e incomprensión por sí solo.
El camino será largo, pero ya está trazado. De algún modo, Obama pone una condición: que cada país musulmán asuma su parte en la lucha contra el extremismo. Éste lleva sólo un nombre: Al Qaeda.
Corolario
- EE UU dejará "Irak para los iraquíes" y
- abandonará Afganistán cuando Al Qaeda sea vencida.
En cuanto al desafío personal,
- cómo no admirar la reivindicación de la identidad de un "cristiano" que invoca
- la condición musulmana de su familia paterna,
- sin perder nunca de vista las virtudes de los "padres fundadores",
en las que se inspiró para nutrir su célebre y muy bello "discurso de Filadelfia" sobre las "razas" en EE UU, fundamento de la América "posracial" que tanto desea.
Del mismo modo, en El Cairo Obama tenía la ambición de sentar las bases de un mundo posterrorista. ¿Utópico? ¿Quién va a quejarse?
JEAN-MARIE COLOMBANI - "El País" - Madrid - 9-Jun-2009
- llamamiento a ese mismo mundo árabe a combatir el extremismo islamista;
- afirmación de que los intereses norteamericanos, lo mismo que los de Israel y Palestina -mencionada por primera vez así y no con el vocablo habitual: "Estado o Autoridad Palestina"
- exigen la coexistencia de dos Estados: ésta es la sustancia del discurso de Barack Obama en El Cairo, un momento importante en la definición del nuevo rumbo que está tomando EE UU.
Para convencer, Obama puso en el empeño todo su talento y una buena parte de sí mismo, de su historia personal, fruto de una doble identidad y de su fe total en las virtudes del modelo norteamericano.
Además tuvo buen cuidado de no evitar nada:
- las raíces históricas de las tensiones con el mundo musulmán,
- el peso de los estereotipos que presentan al islam como una religión violenta y a Occidente como un enemigo del islam;
- la lucha contra el extremismo y los medios de esa lucha,
- las condiciones de la paz entre Israel y Palestina,
- el rechazo a ver cómo Irán se hace con el arma nuclear,
- los derechos humanos,
- los de las mujeres,
- la libertad religiosa, etc.
Se había hecho lo necesario para que un máximo de personas de todas las nacionalidades pudiera seguir el discurso en directo, tanto a través de Internet como de las televisiones o incluso de mensajes SMS, y en 13 idiomas.
Este discurso, minuciosamente preparado y sopesado, tiene una triple significación:
- la de un cambio de rumbo diplomático,
- la de una ambición (restaurar la imagen de EE UU, destruida por su predecesor, y devolver al país su capacidad de influencia), y,
- finalmente, es la marca de un desafío personal, a saber, asumir el símbolo del sueño americano que encarna tanto en el interior como en el exterior.
El cambio reside en el retorno a la diplomacia y la búsqueda del consenso siempre que sea posible.
Y también con Irán, en cuya política reconoce Obama una amenaza para la paz. Es lo contrario de la guerra preventiva puesta en práctica por George Bush, tras ser teorizada por los neoconservadores: el acontecimiento ya no lo crea el desencadenamiento de las operaciones militares, sino un discurso, el verbo de un predicador que manifiesta una creencia en el hombre cuasi religiosa.
Otra prueba de este cambio: la actitud respecto a Israel. Ya no se trata de respaldar al Estado hebreo pase lo que pase, sino de obtener la paz persiguiendo un equilibrio que sólo Bush padre había buscado antes que él.
En otros términos:
- la alianza con Israel es "indestructible", pero la situación de Palestina es "intolerable".
Obama ha evocado este tema en Normandía, en la conmemoración del desembarco aliado. Para él no se trata de imponer un plan de paz, sino de conseguir que, aunque sea difícil, las dos partes acepten la idea de que no pueden vivir la una sin la otra. Es una línea que se corresponde punto por punto con lo que esperaban los europeos.
Con el uso de las palabras exactas (para describir el "sufrimiento" de los palestinos, evoca la "humillación que acompaña a la ocupación"); para estigmatizar a los que odian a Israel, declara "odiosos" a los que niegan el Holocausto; luego, instruye el proceso, en la Historia, del uso de la violencia, que los palestinos deben "abandonar".
¿Dónde está la novedad?
En la afirmación de que el nacimiento de un Estado palestino ya no se considera un deseo, sino algo conforme a los intereses nacionales norteamericanos. La diferencia es enorme.
La firmeza prevalece, tras el llamamiento reiterado al diálogo:
- sí a la energía nuclear de uso civil,
- no a una proliferación militar que podría arrastrar a toda la región a una carrera de armamentos mortal.
¿Rehabilitar la imagen de EE UU?
Con algunas citas del "santo Corán" como refuerzo y apoyándose en todo lo que en el islam predica la tolerancia, se trataba de mostrar que las culturas se encuentran en los valores de los derechos humanos, recordando de paso todo lo que la civilización moderna debe a la musulmana.
Tampoco olvidó apelar a los derechos de las mujeres y a las libertades. Eso sí, sin hacerse demasiadas ilusiones para lo más inmediato: un discurso, previno el mandatario, no puede borrar años de tensiones e incomprensión por sí solo.
El camino será largo, pero ya está trazado. De algún modo, Obama pone una condición: que cada país musulmán asuma su parte en la lucha contra el extremismo. Éste lleva sólo un nombre: Al Qaeda.
Corolario
- EE UU dejará "Irak para los iraquíes" y
- abandonará Afganistán cuando Al Qaeda sea vencida.
En cuanto al desafío personal,
- cómo no admirar la reivindicación de la identidad de un "cristiano" que invoca
- la condición musulmana de su familia paterna,
- sin perder nunca de vista las virtudes de los "padres fundadores",
en las que se inspiró para nutrir su célebre y muy bello "discurso de Filadelfia" sobre las "razas" en EE UU, fundamento de la América "posracial" que tanto desea.
Del mismo modo, en El Cairo Obama tenía la ambición de sentar las bases de un mundo posterrorista. ¿Utópico? ¿Quién va a quejarse?
JEAN-MARIE COLOMBANI - "El País" - Madrid - 9-Jun-2009
lunes, 8 de junio de 2009
Las materias primas enredan la crisis
Los precios del petróleo, los metales y los alimentos se aceleran pese a la debilidad de la demanda .
Los fondos especulativos vuelven a los mercados de futuros.
En los peores meses que se recuerdan para la economía desde la II Guerra Mundial, el precio del petróleo ha subido un 88%. Y lo ha hecho con la demanda en franca retirada y los depósitos rebosantes de crudo.
En paralelo, la cotización de los metales recupera parte del terreno perdido, cuando la producción industrial cae en picado. El oro apunta al récord de los 1.000 euros por onza. Y el trigo, la soja o el maíz rondan ganancias del 10% en las últimas semanas. Nadie dijo que entender esta crisis fuera sencillo, pero los mercados de materias primas lo ponen muy difícil.
"La especulación está volviendo en todas las materias primas", sentenció Abdalá el Badri, secretario general de la OPEP, cuando se le inquirió por las razones que han llevado al brent a rozar los 70 dólares por barril.
"El repunte se debe en buena parte a la normalización del crédito", opone el último informe de Goldman Sachs. "Los precios de las materias primas se benefician de la mejora del sentimiento económico", agregan los expertos de Barclays, en referencia a los manoseados brotes verdes. Y siempre queda la fortaleza de la demanda china, el comodín de todos los análisis.
Más allá de explicar la escalada de las materias primas en plena recesión, la duda se centra en si las cotizaciones se desinflarán o en si esto es el principio de otra etapa de precios al alza. Una alternativa que complicaría mucho más la salida del laberinto en el que está la economía mundial.
El precio del petróleo, los alimentos y los metales protagonizaron hasta mediados de 2008 un ascenso meteórico. Eso se tradujo en
- una gran presión inflacionista en economías avanzadas y emergentes; y
- en una crisis alimentaria en varios países pobres.
Finalmente, la sequía de recursos financieros, pertinaz desde la quiebra de Lehman Brothers en septiembre, dejó sin aire a las apuestas que se hacían en estos mercados. Y el argumento de que la economía se hundía acabo imponiéndose, lo que devolvió los precios a valores mucho más bajos.
Pero ahora, cuando los precios del consumo caen y se mira de reojo la amenaza de la deflación, el repunte de las materias primas da argumentos a los que creen que el mayor obstáculo a la recuperación económica vendrá del flanco opuesto.
"Se eleva el riesgo de que haya una inflación significativa", constata Josep Oliver, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona.
"A finales del próximo año, los mercados volverán al sitio en el que estaban a mediados de 2008", afirma Goldman Sachs, que vaticina un barril de petróleo cercano a los 100 dólares para entonces.
Si el pronóstico se cumple, la inflación, en paradero desconocido ahora, reaparecería pasada de vueltas, con tasas cercanas al 5%.
El temor a un repunte de la inflación es, precisamente, uno de los motores de la revalorización de las materias primas. La paradoja es que esa reacción alimenta la espiral inflacionista. El mecanismo se puso en marcha tras la decisión de los bancos centrales de imprimir dinero para inyectar liquidez en la economía.
Muchos inversores creen que el vertiginoso aumento de la masa monetaria llevará más pronto que tarde a más inflación. Y, para evitar que su dinero pierda valor, buscan refugio en activos como el oro. La depreciación del dólar -impulsada por el mayor recorte de tipos de interés en EE UU y el uso masivo de medidas extraordinarias para inyectar liquidez- abarata la apuesta por las materias primas, cuyo valor se fija en divisa estadounidense.
Las tradicionales dudas sobre si la oferta de petróleo, alimentos o metales será suficiente para abastecer la demanda mundial hacen el resto.
"Está extendida la idea de que habrá escasez a largo plazo, pero también está claro que el mercado no sabe qué valor poner a esa escasez", explica Jorge Fernández, de Intermoney Energy.
Es terreno abonado para la volatilidad y la incertidumbre, campo de juego favorito de los fondos de inversión más especulativos, que han retornado a las materias primas con fuerza.
Pero la diferencia entre los precios de las materias primas en los mercados de futuros y el valor que señalan la oferta y la demanda es "brutal", en palabras de un experto del Servicio de Estudios del BBVA.
La Agencia Internacional de la Energía prevé una caída del 3% en el consumo de petróleo este año. Los productores ajustan la oferta, como ha hecho la OPEP en los últimos meses.
Pero eso amplía su capacidad de responder con rapidez a cualquier repunte de la demanda, lo que junto al histórico nivel de los depósitos de almacenamiento debería presionar los precios a la baja.
A diferencia de Goldman Sachs, los analistas del BBVA creen que la debilidad de la demanda marcará un camino de vuelta a precios más razonables. Los expertos del banco español añaden que si EE UU sale antes de la crisis, como vaticinan casi todos los pronósticos, el dólar se revalorizará, lo que encarecería las compras en estos mercados.
Pero lo que se puede dar por seguro es que,
- si la lógica financiera sigue ignorando las señales que envía el resto de la economía,
- será el debate sobre el funcionamiento de los mercados de futuros y de los fondos de inversión especulativos lo que cotizará al alza.
ALEJANDRO BOLAÑOS - "El País" - Madrid - 8-Jun-2009
Los fondos especulativos vuelven a los mercados de futuros.
En los peores meses que se recuerdan para la economía desde la II Guerra Mundial, el precio del petróleo ha subido un 88%. Y lo ha hecho con la demanda en franca retirada y los depósitos rebosantes de crudo.
En paralelo, la cotización de los metales recupera parte del terreno perdido, cuando la producción industrial cae en picado. El oro apunta al récord de los 1.000 euros por onza. Y el trigo, la soja o el maíz rondan ganancias del 10% en las últimas semanas. Nadie dijo que entender esta crisis fuera sencillo, pero los mercados de materias primas lo ponen muy difícil.
"La especulación está volviendo en todas las materias primas", sentenció Abdalá el Badri, secretario general de la OPEP, cuando se le inquirió por las razones que han llevado al brent a rozar los 70 dólares por barril.
"El repunte se debe en buena parte a la normalización del crédito", opone el último informe de Goldman Sachs. "Los precios de las materias primas se benefician de la mejora del sentimiento económico", agregan los expertos de Barclays, en referencia a los manoseados brotes verdes. Y siempre queda la fortaleza de la demanda china, el comodín de todos los análisis.
Más allá de explicar la escalada de las materias primas en plena recesión, la duda se centra en si las cotizaciones se desinflarán o en si esto es el principio de otra etapa de precios al alza. Una alternativa que complicaría mucho más la salida del laberinto en el que está la economía mundial.
El precio del petróleo, los alimentos y los metales protagonizaron hasta mediados de 2008 un ascenso meteórico. Eso se tradujo en
- una gran presión inflacionista en economías avanzadas y emergentes; y
- en una crisis alimentaria en varios países pobres.
Finalmente, la sequía de recursos financieros, pertinaz desde la quiebra de Lehman Brothers en septiembre, dejó sin aire a las apuestas que se hacían en estos mercados. Y el argumento de que la economía se hundía acabo imponiéndose, lo que devolvió los precios a valores mucho más bajos.
Pero ahora, cuando los precios del consumo caen y se mira de reojo la amenaza de la deflación, el repunte de las materias primas da argumentos a los que creen que el mayor obstáculo a la recuperación económica vendrá del flanco opuesto.
"Se eleva el riesgo de que haya una inflación significativa", constata Josep Oliver, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona.
"A finales del próximo año, los mercados volverán al sitio en el que estaban a mediados de 2008", afirma Goldman Sachs, que vaticina un barril de petróleo cercano a los 100 dólares para entonces.
Si el pronóstico se cumple, la inflación, en paradero desconocido ahora, reaparecería pasada de vueltas, con tasas cercanas al 5%.
El temor a un repunte de la inflación es, precisamente, uno de los motores de la revalorización de las materias primas. La paradoja es que esa reacción alimenta la espiral inflacionista. El mecanismo se puso en marcha tras la decisión de los bancos centrales de imprimir dinero para inyectar liquidez en la economía.
Muchos inversores creen que el vertiginoso aumento de la masa monetaria llevará más pronto que tarde a más inflación. Y, para evitar que su dinero pierda valor, buscan refugio en activos como el oro. La depreciación del dólar -impulsada por el mayor recorte de tipos de interés en EE UU y el uso masivo de medidas extraordinarias para inyectar liquidez- abarata la apuesta por las materias primas, cuyo valor se fija en divisa estadounidense.
Las tradicionales dudas sobre si la oferta de petróleo, alimentos o metales será suficiente para abastecer la demanda mundial hacen el resto.
"Está extendida la idea de que habrá escasez a largo plazo, pero también está claro que el mercado no sabe qué valor poner a esa escasez", explica Jorge Fernández, de Intermoney Energy.
Es terreno abonado para la volatilidad y la incertidumbre, campo de juego favorito de los fondos de inversión más especulativos, que han retornado a las materias primas con fuerza.
Pero la diferencia entre los precios de las materias primas en los mercados de futuros y el valor que señalan la oferta y la demanda es "brutal", en palabras de un experto del Servicio de Estudios del BBVA.
La Agencia Internacional de la Energía prevé una caída del 3% en el consumo de petróleo este año. Los productores ajustan la oferta, como ha hecho la OPEP en los últimos meses.
Pero eso amplía su capacidad de responder con rapidez a cualquier repunte de la demanda, lo que junto al histórico nivel de los depósitos de almacenamiento debería presionar los precios a la baja.
A diferencia de Goldman Sachs, los analistas del BBVA creen que la debilidad de la demanda marcará un camino de vuelta a precios más razonables. Los expertos del banco español añaden que si EE UU sale antes de la crisis, como vaticinan casi todos los pronósticos, el dólar se revalorizará, lo que encarecería las compras en estos mercados.
Pero lo que se puede dar por seguro es que,
- si la lógica financiera sigue ignorando las señales que envía el resto de la economía,
- será el debate sobre el funcionamiento de los mercados de futuros y de los fondos de inversión especulativos lo que cotizará al alza.
ALEJANDRO BOLAÑOS - "El País" - Madrid - 8-Jun-2009
lunes, 1 de junio de 2009
..."Se precisa sindicato modeno con buena presencia"
UNA tarea inaplazable: la necesidad de replantear
- el sentido,
- la representatividad y
- lapráctica
del llamado "sindicato de clase trabajadora".
Para empezar, "el sentido".
- ¿Qué sentido tiene hoy el sindicato de clase trabajadora en una España en que más de las dos terceras partes del empresariado es autónomo o se inscribe en una pequeña y mediana empresa que emplea pocos trabajadores?
- ¿Qué sentido tiene hoy el sindicato de clase trabajadora en un mundo globalizado que sobrepasa fronteras e intereses regionales a velocidad de vértigo?
- ¿Qué sentido tiene hoy el sindicato de clase trabajadora en España, así como en el mundo desarrollado, cuando la industria cede el paso a la producción de mercancías de creciente valor añadido que incorporan alta tecnología y cualificación profesional y técnica?
Unas preguntas que tienen su respuesta:
- cuando el empresario es el trabajador,
- cuando los trabajadores están empleados en pequeñas unidades de producción y tienen unos intereses que generalmente difieren de los de la clase a la que se dice que pertenecen,
- cuando las decisiones empresariales se toman en función de otras decisiones tomadas por empresarios emplazados más allá de las fronteras regionales,
- cuando la clase trabajadora se ha segmentado en función de la habilidad profesional y la cualificación técnica,
- cuando eso ocurre, el sindicato de clase trabajadora pierde el sentido.
En el mejor de los casos, sólo tiene sentido para un número cada vez más reducido de trabajadores empleados en industrias de tecnología y cualificación discretas.
En general, dicho sindicato deviene una organización corporativa y gremial -vertical, podríamos añadir- que defiende unos intereses personales e intransferibles que no son los de una clase trabajadora que, por lo demás, no existe como tal.
- ¿Quién es capaz de asegurar qué trabajadores pertenecen o no a la clase trabajadora y en función de qué criterio?
- ¿Quién es capaz de señalar cuáles son los intereses de la -en singular- clase trabajadora?
- ¿Por qué los intereses que dicta el sindicato de clase trabajadora han de corresponder necesariamente con los intereses de los -en plural- trabajadores?
- En definitiva, el sindicato entendido al modo tradicional pierde el sentido que tuvo en el XIX y primera mitad del XX.
La pérdida del sentido conduce a la representatividad.
- ¿A quién representa un sindicato de clase trabajadora que se caracteriza por el bajo número de afiliados, que en las elecciones sindicales moviliza a un escaso número de trabajadores y, en consecuencia, resulta ajeno a la mayoría de quienes dice representar?
- ¿Cómo es posible que este sindicato tenga la pretensión de enmendar, bajo presión, la política de un gobierno -por ejemplo: el salario mínimo, el gasto público y otras variables que influyen poderosamente en la marcha de la economía- que ha sido elegido democráticamente por la ciudadanía?
- El sindicato, sin legitimación política real, intenta apropiarse de un derecho y un poder que nadie le ha otorgado.
A lo sumo, como señala la Constitución, «los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que le son propios».
Y ya que hablamos de representatividad y democracia, me van a permitir que me meta en camisa de once varas. Si la representatividad del sindicato de clase trabajadora es un asunto que replantear y revisar -con lo que ello conlleva-, también lo es la cuestión de la democracia interna de dicho sindicato.
Y es que el corporativismo y el gremialismo subrayados se traducen en una organización de rasgos frecuentemente autoritarios en que la elite dirigente no sólo determina la táctica y estrategia que seguir -cosa lógica en toda organización-, sino que tiene a su alcance y disposición los métodos necesarios para cooptarse en el poder.
En este sentido, el sindicato de clase trabajadora es, con toda probabilidad, una de las organizaciones civiles modernas que más se aleja -más, incluso, que los partidos políticos- del funcionamiento democrático.
No es exagerado afirmar que, como señalara George Bernard Shaw, «ningún rey tiene tan seguro el lugar de trabajo como un dirigente sindical».
"Dirigente"
Todo un detalle, que durante décadas -perdonen la demagogia de los hechos- ejerce el cargo sin bregar en fábrica o departamento. Y, por tirar del hilo, los sindicalistas liberados, es decir, quienes en teoría representan más directamente a los trabajadores, también se pasan décadas -más demagogia de los hechos- sin bregar en fábrica o departamento.
Por cierto -sigue la demagogia de los hechos-, dichos liberados nunca pierden el lugar de trabajo cuando la empresa solicita, por ejemplo, un expediente de regulación de empleo. La realidad supera la ironía del comediógrafo irlandés George Bernard Shaw.
Finalmente, resta hablar de "la práctica" del sindicato de clase trabajadora
El sindicalismo corporativo y gremial, que con frecuencia suele ser una rémora para el desarrollo económico y el trabajador que dice representar, debería ceder el paso a un "sindicalismo liberal".
¿De qué se trata?
En primer lugar, dicho sindicalismo no debería oponerse
- a la globalización económica liberal
- ni al incremento de la productividad y la competitividad.
Y ello, porque eso beneficia a los intereses, no sólo de empresarios, sino también de trabajadores y ciudadanos.
El "nuevo sindicalismo" -que a buen seguro necesita de nuevos sindicalistas- debería impulsar otras prácticas. Por ejemplo:
- la liberalización del mercado laboral, que implicaría más posibilidades de encontrar trabajo para los desempleados;
- la flexibilización de plantillas, que abriría la posibilidad de nuevas contrataciones ahora casi imposibles por el miedo de las empresas a un empleo casi vitalicio que puede llegar a hipotecar su futuro;
- la reestructuración de las plantillas de las empresas en crisis, que daría la oportunidad de encontrar un nuevo empleo a los trabajadores amenazados por la inminente pérdida del puesto de trabajo;
- la moderación salarial, que repercutiría en la generación de empleo;
- la lucha contra el absentismo laboral y la generalización de contratos laborales individuales -sueldos incluidos- entre trabajador y empresa en función de la cualificación profesional y el rendimiento de cada trabajador, que distinguiría el trabajador productivo del improductivo;
- la supresión de la cultura de la subvención, que permitiría recolocar a trabajadores en otros sectores y liberar recursos públicos para dedicarl
- la limitación del derecho de huelga en algunos sectores, que respetaría determinados derechos fundamentales como
- el acceso a la salud o la educación y
- la libre circulación de personas y mercancías.
- Hay que replantear la naturaleza y rumbo del sindicato de clase trabajadora.
- Hay que revisar el corporativismo y gremialismo de una institución,
en buena medida a cargo del presupuesto público, que disfraza el interés particular de general.
Se objetará que el sindicato de clase trabajadora español ha dado pruebas de moderación y cooperación desde los años de la Transición. Cierto. Pero, ello no basta.
Y es que dicho sindicato, prisionero de su discurso, limitado por afectos y lealtades, seducido y abandonado por una historia que le niega el papel de sujeto privilegiado, e insertado en una realidad en donde compiten los más diversos y plurales intereses, no es el más adecuado para nuestro tiempo.
El sindicato de clase trabajadora debe reconsiderar su manera de ser y actuar por el bien de todos
Como si de un anuncio clasificado se tratara, ..."se precisa sindicato moderno con buena presencia".
MIQUEL PORTA PERALES - "ABC" - Madrid - 1-6-2009
- el sentido,
- la representatividad y
- lapráctica
del llamado "sindicato de clase trabajadora".
Para empezar, "el sentido".
- ¿Qué sentido tiene hoy el sindicato de clase trabajadora en una España en que más de las dos terceras partes del empresariado es autónomo o se inscribe en una pequeña y mediana empresa que emplea pocos trabajadores?
- ¿Qué sentido tiene hoy el sindicato de clase trabajadora en un mundo globalizado que sobrepasa fronteras e intereses regionales a velocidad de vértigo?
- ¿Qué sentido tiene hoy el sindicato de clase trabajadora en España, así como en el mundo desarrollado, cuando la industria cede el paso a la producción de mercancías de creciente valor añadido que incorporan alta tecnología y cualificación profesional y técnica?
Unas preguntas que tienen su respuesta:
- cuando el empresario es el trabajador,
- cuando los trabajadores están empleados en pequeñas unidades de producción y tienen unos intereses que generalmente difieren de los de la clase a la que se dice que pertenecen,
- cuando las decisiones empresariales se toman en función de otras decisiones tomadas por empresarios emplazados más allá de las fronteras regionales,
- cuando la clase trabajadora se ha segmentado en función de la habilidad profesional y la cualificación técnica,
- cuando eso ocurre, el sindicato de clase trabajadora pierde el sentido.
En el mejor de los casos, sólo tiene sentido para un número cada vez más reducido de trabajadores empleados en industrias de tecnología y cualificación discretas.
En general, dicho sindicato deviene una organización corporativa y gremial -vertical, podríamos añadir- que defiende unos intereses personales e intransferibles que no son los de una clase trabajadora que, por lo demás, no existe como tal.
- ¿Quién es capaz de asegurar qué trabajadores pertenecen o no a la clase trabajadora y en función de qué criterio?
- ¿Quién es capaz de señalar cuáles son los intereses de la -en singular- clase trabajadora?
- ¿Por qué los intereses que dicta el sindicato de clase trabajadora han de corresponder necesariamente con los intereses de los -en plural- trabajadores?
- En definitiva, el sindicato entendido al modo tradicional pierde el sentido que tuvo en el XIX y primera mitad del XX.
La pérdida del sentido conduce a la representatividad.
- ¿A quién representa un sindicato de clase trabajadora que se caracteriza por el bajo número de afiliados, que en las elecciones sindicales moviliza a un escaso número de trabajadores y, en consecuencia, resulta ajeno a la mayoría de quienes dice representar?
- ¿Cómo es posible que este sindicato tenga la pretensión de enmendar, bajo presión, la política de un gobierno -por ejemplo: el salario mínimo, el gasto público y otras variables que influyen poderosamente en la marcha de la economía- que ha sido elegido democráticamente por la ciudadanía?
- El sindicato, sin legitimación política real, intenta apropiarse de un derecho y un poder que nadie le ha otorgado.
A lo sumo, como señala la Constitución, «los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que le son propios».
Y ya que hablamos de representatividad y democracia, me van a permitir que me meta en camisa de once varas. Si la representatividad del sindicato de clase trabajadora es un asunto que replantear y revisar -con lo que ello conlleva-, también lo es la cuestión de la democracia interna de dicho sindicato.
Y es que el corporativismo y el gremialismo subrayados se traducen en una organización de rasgos frecuentemente autoritarios en que la elite dirigente no sólo determina la táctica y estrategia que seguir -cosa lógica en toda organización-, sino que tiene a su alcance y disposición los métodos necesarios para cooptarse en el poder.
En este sentido, el sindicato de clase trabajadora es, con toda probabilidad, una de las organizaciones civiles modernas que más se aleja -más, incluso, que los partidos políticos- del funcionamiento democrático.
No es exagerado afirmar que, como señalara George Bernard Shaw, «ningún rey tiene tan seguro el lugar de trabajo como un dirigente sindical».
"Dirigente"
Todo un detalle, que durante décadas -perdonen la demagogia de los hechos- ejerce el cargo sin bregar en fábrica o departamento. Y, por tirar del hilo, los sindicalistas liberados, es decir, quienes en teoría representan más directamente a los trabajadores, también se pasan décadas -más demagogia de los hechos- sin bregar en fábrica o departamento.
Por cierto -sigue la demagogia de los hechos-, dichos liberados nunca pierden el lugar de trabajo cuando la empresa solicita, por ejemplo, un expediente de regulación de empleo. La realidad supera la ironía del comediógrafo irlandés George Bernard Shaw.
Finalmente, resta hablar de "la práctica" del sindicato de clase trabajadora
El sindicalismo corporativo y gremial, que con frecuencia suele ser una rémora para el desarrollo económico y el trabajador que dice representar, debería ceder el paso a un "sindicalismo liberal".
¿De qué se trata?
En primer lugar, dicho sindicalismo no debería oponerse
- a la globalización económica liberal
- ni al incremento de la productividad y la competitividad.
Y ello, porque eso beneficia a los intereses, no sólo de empresarios, sino también de trabajadores y ciudadanos.
El "nuevo sindicalismo" -que a buen seguro necesita de nuevos sindicalistas- debería impulsar otras prácticas. Por ejemplo:
- la liberalización del mercado laboral, que implicaría más posibilidades de encontrar trabajo para los desempleados;
- la flexibilización de plantillas, que abriría la posibilidad de nuevas contrataciones ahora casi imposibles por el miedo de las empresas a un empleo casi vitalicio que puede llegar a hipotecar su futuro;
- la reestructuración de las plantillas de las empresas en crisis, que daría la oportunidad de encontrar un nuevo empleo a los trabajadores amenazados por la inminente pérdida del puesto de trabajo;
- la moderación salarial, que repercutiría en la generación de empleo;
- la lucha contra el absentismo laboral y la generalización de contratos laborales individuales -sueldos incluidos- entre trabajador y empresa en función de la cualificación profesional y el rendimiento de cada trabajador, que distinguiría el trabajador productivo del improductivo;
- la supresión de la cultura de la subvención, que permitiría recolocar a trabajadores en otros sectores y liberar recursos públicos para dedicarl
- la limitación del derecho de huelga en algunos sectores, que respetaría determinados derechos fundamentales como
- el acceso a la salud o la educación y
- la libre circulación de personas y mercancías.
- Hay que replantear la naturaleza y rumbo del sindicato de clase trabajadora.
- Hay que revisar el corporativismo y gremialismo de una institución,
en buena medida a cargo del presupuesto público, que disfraza el interés particular de general.
Se objetará que el sindicato de clase trabajadora español ha dado pruebas de moderación y cooperación desde los años de la Transición. Cierto. Pero, ello no basta.
Y es que dicho sindicato, prisionero de su discurso, limitado por afectos y lealtades, seducido y abandonado por una historia que le niega el papel de sujeto privilegiado, e insertado en una realidad en donde compiten los más diversos y plurales intereses, no es el más adecuado para nuestro tiempo.
El sindicato de clase trabajadora debe reconsiderar su manera de ser y actuar por el bien de todos
Como si de un anuncio clasificado se tratara, ..."se precisa sindicato moderno con buena presencia".
MIQUEL PORTA PERALES - "ABC" - Madrid - 1-6-2009
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