La grandeza de la libertad no está sólo en aquello que permite, sino también en aquello que prohíbe.
Le doy la razón a Susana Quadrado cuando afeaba en su artículo la poco planificada rueda de prensa del concejal Puigdollers, para hablar de lo que cuestan los meones al erario público.
A pesar de su profesionalidad, Puigdollers se limitó a hacer un canto al civismo sin mostrar soluciones, lo cual sonaba más a cortina de humo –el mismo día de la muerte de una usuaria del bicing– que no a programa solvente.
Quizás son sus muchos años de oposición, cuando se podía permitir lanzar banderas al viento sin tener letra pequeña. Pero
- el verbo gobernar no se alimenta de pancartas
- sino de iniciativas tangibles, y de ello escaseó el notable regidor.
En cualquier caso, el día que muere una ciclista, no es de recibo contraprogramar con un tema subalterno, aunque sea algo tan llamativo como la alegría escatológica.
Dicho lo cual, el tema tiene su enjundia y no sólo por el coste público que representa el descontrol urinario de unos miles de incívicos.También porque es otro síntoma de un problema cada día más agudo: - la progresiva descivización –perdonen el palabro– - de nuestra sociedad.
Y empezaré por el enunciado:
- el civismo es un pilar básico de las sociedades libres.
- Allí donde había caos, el civismo pone orden,
- un orden inteligente, amable, cuya eficacia permite vivir en tolerancia.
- No escupir por la calle, no mear, no practicar sexo...
- no es sólo una cuestión de respeto al prójimo,
- es también el garante de la convivencia.
Como he escrito otras veces,
- la grandeza de la libertad no está sólo en aquello que permite,
- sino también en aquello que prohíbe, porque
- es el establecimiento de los límites propios
- lo que asegura la libertad ajena.
La única posibilidad de
- convivir sin fracasar es con una cultura cívica arraigada
- que pone ley colectiva allí donde podría reinar el caos individual.
Sin embargo, de un tiempo para acá
- el civismo se plantea como uno de esos conceptos fuertes demonizados,
- cuya defensa se convierte, por arte de insólito birlibirloque, en una cuestión ideológica.
Extraño transformismo, porque
- el civismo no es de derechas o de izquierdas, sencillamente es, y
- su falta no hace más progresista una sociedad;
- la hace más insolidaria y más bárbara.
El tema de las micciones, por ejemplo. El drama no es que hayan aumentado en las zonas donde hay situaciones marginales, sino en las zonas de ocio joven, donde parece ser que muchos jóvenes evacuan sus ingestas de alcohol sin ningún pudor.
Si añadimos la renovada moda del escupitajo, o de la juerga en la calle a altas horas, podemos concluir que
- el civismo está cada día más desacreditado.
Como si
- ser joven y libre significara poder ser incívico.
Por supuesto ni son todos, ni la mayoría, pero la tendencia es a peor y ahí radica la alarma.
Porque
- cuanto menos prestigio tenga el civismo
- más desprestigiados estamos como sociedad.
Y entonces
- no seremos más libres, sólo más salvajes.
Pilar Rahola - La Vanguardia - Barcelona - 7-Ene-2012
- Suspensiones temporales de empleo,
- rebaja de jornada y salarios
- explican por qué Alemania tiene un paro tres veces menor que el de España
Cuando en el verano de 2007 el estallido de las hipotecas subprime daba paso a una de las crisis más virulentas de la historia,
- la tasa de paro de España y Alemania eran similares: en torno al 8%.
- Cuatro años más tarde, el paro alemán está en el 6,8%, mientras que
- en España supera el 21%.
- ¿Por qué Alemania redujo su paro y no lo ha hecho España?
- En las reformas emprendidas está la respuesta.
La recesión que Alemania vivió en 2003 fue
- el perfecto caldo de cultivo para la Europa que se pretende construir ahora.
En aquellos años el canciller Gerhard Schroeder impulsó la Agenda 2010,
- un paquete de reformas estructurales que
- recuperaron la competitividad para la economía alemana.
En la flexibilidad, en todas sus acepciones, no sólo las salariales,
- está la clave de su sistema de relaciones laborales,
- fortalecido de la crisis con más empleo,
- frente al mercado español, que ha destruído más de 2 millones de puestos de trabajo.
- ¿Cuál es la receta?
Lo de Alemania es una cultura gestada tras la II Guerra Mundial, cuando el país tuvo que enfrentarse a fuertes ajustes en salarios y jornada para salir del bache.
En la misma línea, ahora,
- cuando una fábrica debe reducir producción por una caída en la demanda,
- se abre la posibilidad de suspender temporalmente los empleos excedentes,
- dejando así que los trabajadores mantengan su puesto en espera de una recuperación
del mercado.
Los ERE de extinción apenas se aplican en Alemania, cuyo modelo se asemeja más a los ERE temporales, aunque su tramitación es mucho más ágil y no requieren tantos trámites como en España.
Con
- la suspensión temporal de empleo, la empresa en Alemania paga
- el 10% del salario y la administración el resto, el denominado «Kurzarbeit».
Y mientras esta situación temporal ocurre
- los trabajadores realizan cursos para adaptar sus capacidades.
Lo contrario que en España,
- más pendiente del subsidio que del reciclaje.
- ¿Y lo salarios?
En el ciclo bajo de esta crisis, empresarios y sindicatos alemanes asumieron
- una moderación de sueldos,
- ligados a la productividad y no a la inflación como en España, hasta mejores tiempos, mientras
- el Gobierno emprendía reformas de peso en pensiones - o recortaba prestaciones por desempleo y sanitarias.
Con Merkel, Alemania se ha zambullido en la piscina de
- la moderación salarial y de la productividad,
- lo que ha aumentado su competitividad respecto a la media de la zona euro.
También habría que decir que
- alrededor del 20% de los alemanes trabaja por salarios de menos de 9 euros por hora y
- el salario mínimo no está legislado.
Es el caso de los llamados mini-empleos que poseen hasta
- 7,3 millones de alemanes.
En ellos
- el empresario tiene menores cargas fiscales,
- un sueldo de 400 euros paga 120 euros al fisco y
- el empleado, menos prestaciones sociales.
- Y mayores ayudas al trabajador, lo cual no ocurre en España.
S. Alcelay - J. Tahiri - ABC - Madrid - 7-Ene-2012
La joven que se negó hace un mes a sentarse en la parte trasera de un autobús utilizado por judíos ultraortodoxos recibe amenazas de muerte entre una creciente polarización social
Tania Rozenblit iba vestida de forma «decente», según los estándares de los ultraortodoxos, el día que se negó a sentarse en la parte trasera del autobús 451.
La joven de 28 años se dirigía a Jerusalén a una cita en un barrio judío ortodoxo. Y lo hacía en un autobús urbano normalmente utilizados por este colectivo ultrareligioso.
Durante el trayecto, un hombre se negó a subir a menos que Rozenblit se moviera al fondo del vehículo.
Ella se negó. «Respeto lo suficiente la forma de vida ultraortodoxa, visto ropa discreta, pero no voy a ser humillada», espetó al oficial de policía que acudió al lugar donde el autobús estuvo detenido durante más de treinta minutos.
Un mes después de los hechos, con multitud de enfrentamientos entre el sector secular y el religioso y varias marchas de ambos colectivos en las calles de Israel, Rozenblit denuncia que ha sido amenazada de muerte por teléfono, correo electrónico y también por Facebook, el lugar donde dio a conocer su historia.
- «No he querido retratar a los ortodoxos como malvados y opresores de las libertades
y derechos humanos. Solo quiero señalar que es un problema social», escribió entonces.
El suceso tuvo lugar en la tercera semana de diciembre del año pasado y sirvió para evidenciar
- un profundo problema en la sociedad israelí:
- la brecha entre el sector ortodoxo, cada vez más grande, y el secular.
- Las principales víctimas son las mujeres, discriminadas por los ultraortodoxos.
Mientras
- ellas trabajan para mantener a la familia, de una media de 7 hijos,
- ellos estudian textos religiosos.
- Visten tapadas, «de forma decente», y
- en la calle tienen que caminar por aceras separadas.
Esta forma de vida se intensifica en los barrios de los ultrarreligiosos, como Beit Shemesh, donde Naama Margolese, una niña de ocho años fue atacada por un hombre por no vestir según manda la tradición ortodoxa.
Su caso indignó a los israelíes, que mostraron en la calle su descontento. Unas manifestaciones respondidas por los ortodoxos, que incluso han llegado a protestar vestidos con trajes de presos de los campos de concentración nazis y la estrella de David denunciando la «agresividad» de los seculares y del Estado israelí.
Según las últimas informaciones, una niña de diez años ortodoxa habría sido atacada en un autobús esta semana, un suceso que recuerda a la niña Naama Margolese.
Las autoridades han mostrado su preocupación por la deriva que está tomando el conflicto.
El ministro israelí de Asuntos Religiosos, Yaacov Margy, ha advertido de
- el riesgo de que la sociedad se divida.
«Si tenemos un problema, deberíamos solucionarlo a través del diálogo», afirmó Margy.
- Mostró su preocupación de que Israel se convierta en un estado como Irán,
al tiempo que se reveló «muy decepcionado por algunas leyes aprobadas por el Gobierno de Netanyahu, como la que da más libertad a los israelíes para elegir a los rabinos que les van a casar.
- Los matrimonios en Israel están administrados por rabinos ortodoxos,
- que en muchas ocasiones se niegan a casar a parejas mixtas.
Unas declaraciones muy lejos de las que pronunció el presidente israelí, Simon Peres, según el cual
- Israel está luchando por definir su alma.
Cada vez más ultraortodoxos
Los que se definen como ortodoxos o religiosos han crecido en los últimos cinco años - del 17% al 20%,de acuerdo con el último sondeo de la Oficina Central de Estadísticas.
La población de este grupo religioso crece más rápido, entre otras cosas, porque las familias son más numerosas.
Los judíos seculares, por su parte, han caído - del 44% al 41% en el mismo periodo.
Quienes se definen como observadores de la tradición judía, pero ni devotos ni seculares, siguen siendo - un 39%.Jaime G. Mora - ABC - Madrid - 6-Ene-2012
Nuestros prejuicios nos arruinan.
Al tomar decisiones,
- vemos lo que queremos ver,
- ignoramos las probabilidades y
- minimizamos los riesgos que pueden echar por la borda nuestras esperanzas.
Lo que es peor,
- "a menudo nos sentimos confiados aunque estamos equivocados",
escribe Daniel Kahneman, en su nueva obra maestra sobre la psicología y la economía titulada - Thinking, Fast and Slow (algo así como "Pensando, Rápido y Lento").
Un observador objetivo, escribe,
- "tiene más probabilidad de detectar nuestros errores por nosotros mismos".
El año que comienza traerá muchas historias impactantes acerca de iPads y salidas a bolsa. Pero un tema más importante comienza a surgir:
- la forma en que el análisis de información procedente de gigantescas bases de datos - empieza a influir en nuestras decisiones cotidianas de negocios.
Se le puede llamar
- análisis de datos o ciencia de la toma de decisiones,
pero más allá del nombre esto representará
- un cambio mucho más radical en nuestra vida que el iPad 3.
Los sistemas computacionales ahora
- son lo suficientemente poderosos y sutiles para ayudarnos a reducir nuestros prejuicios a la hora de tomar decisiones.
Y la clave es que
- esto sucede en tiempo real.
Inevitablemente, el "observador objetivo" será una especie de base de datos orgánica y en constante evolución.
Estos sistemas pueden
- producir millones de millones de bits de información,
- analizarlos por medio de algoritmos inteligentes y
- presentar las observaciones para uso inmediato.
En el futuro, todos jugaremos 'Moneyball' como Billy Beane, usando analítica de tiempo real.
- Ni nosotros ni las computadores somos perfectas, pero en conjunto, - podemos neutralizar nuestros prejuicios al momento de poner
- precio a un auto,
- recetar un medicamento o
- desplegar un equipo de ventas.
Se trata, en el fondo, de
- depender menos de los presentimientos y más de los hechos.
- ¿Cree saber algo sobre los bonos hipotecarios?
Estos sistemas son de tal escala que pueden analizar el valor de decenas de miles de valores respaldados por hipotecas y desglosar la capacidad de pago de decenas de millones de deudores hipotecacarios.
Tal sistema acaba de ser desarrollado para Wall Street.
Probablemente le disguste la idea de que
- las máquinas puedan mejorar o incluso reemplazar el juicio humano,
pero probablemente también le disgustan los huracanes y los terremotos.
- El auge de de máquinas es igual de inevitable y de indiferente a su desprecio.
- Los empresarios han tenido fantasías de racionalismo durante décadas.
Hasta hace poco, esos sueños se habían visto frustrados por
- el costo de almacenamiento,
- la lentitud de las velocidades de procesamiento y
- la avalancha de información.
- Estos obstáculos, sin embargo, comienzan a ser resueltos.
"Hemos llegado al punto en el que
- la tecnología realmente empieza a funcionar",
dice Michael Lynch, presidente ejecutivo de Autonomy Corp. Hewlett-Packard Co. acaba de desembolsar US$11.000 millones por Autonomy, que
- absorbe "datos no estructurados" para luego aplicar estos enfoques analíticos.
Por supuesto, el optimismo sobre estas empresas puede ser excesivo.
Las valoraciones se han disparado y, seguramente, algunas compañías fracasarán en el camino.
Eso no importará mucho a largo plazo.
"Existe toda una gama de cosas que no era posible hacer hace cinco años", dice Arnab Gupta, presidente ejecutivo de Opera Solutions Inc., una firma de análisis de datos de Nueva York, cuya valoración bordea los US$500 millones.
"Algunos años atrás, lanzar un proyecto de 30.000 millones de cálculos separados podría demorar un mes. Ahora se puede hacer en dos a tres horas".
Pronto, una vendedora de medicamentos contará con los datos en tiempo real que le indican esa misma mañana que se concentre en los médicos usuarios de las redes sociales, quienes por lo mismo tienden a ejercer mayor influencia entre sus colegas, dice Dhiraj Rajaram, fundador de la compañía de análisis de datos Mu Sigma.
La semana pasada, Mu Sigma recaudó US$108 millones en capital de riesgo por parte de General Atlantic y Sequoia Capital.
Rajaram cree que
- los analíticos eventualmente serán la norma,
- lo cual agilizará los ciclos de negocios y la adaptación.
"Conforme las computadoras mejoran,
- nuestras vidas se vuelven más complejas.
- Crean nuevos problemas al mismo tiempo que
- resuelven problemas antiguos".
Hasta que llegue ese momento, debemos sentir una sensación de comodidad—por difícil que sea—ante la noción de que
- las máquinas nos ayudarán a eliminar nuestras peores tendencias humanas.
Kahneman lo formula de manera oportuna:
- "A menudo no contemplamos la posibilidad de que no contamos con la evidencia que debe ser fundamental para emitir un juicio.
- Lo que vemos es todo lo que hay".
Dennis K. Berman - The Wall Street Journal - NYC - 5-Dic-2012
La deuda desbocada y la austeridad obligan a reducir las fuerzas terrestres
- De Europa a Asia.
- De guerras prolongadas a operaciones relámpago.
- De unas fuerzas armadas caras y lentas a otras más ágiles y baratas pero
- con un presupuesto militar que seguirá siendo superior al de las potencias competidoras
sumadas.
El presidente Barack Obama presentó ayer en el Pentágono
- una Estrategia de defensa de Estados Unidos adaptada a
- la era de austeridad presupuestaria,
- el escaso apetito bélico que ha dejado en los estadounidenses una década de guerras
irresueltas, y
- la realidad de un mundo en el que Europa ha dejado de representar una amenaza bélica.
Lo que preocupa en Washington es
- la emergencia de China y
- la nuclearización de potencias regionales como Irán.
"Siempre que sea posible, desarrollaremos
- enfoques innovadores,
- low-cost (de bajo coste) y
- con poca presencia humana para alcanzar nuestros objetivos de seguridad",
se lee en el informe estratégico.
Las Fuerzas Armadas que prevé la nueva estrategia de defensa de Washington
- "no tendrán el volumen para realizar operaciones
- de estabilidad
- a gran escala y prolongadas".
La frase del informe indica que en la próxima década - guerras y ocupaciones estériles como la de Afganistán –más de diez años– y la de Iraq – nueve años– quedan descartadas.
Esto no significa que EE.UU.
- pierda la capacidad de lanzar dos guerras en paralelo,
como hizo en el 2003 al invadir Iraq cuando todavía estaba en guerra en Afganistán.
"Incluso cuando las fuerzas de EE.UU. estén comprometidas en una operación de gran escala en una región, serán capaces de frustrar los objetivos de (...) un agresor oportunista en una segunda región", se lee en el informe.
Pero
- si hubiese dos guerras al mismo tiempo,
- estas deberían ser rápidas y no podrían entrañar ocupaciones prolongadas
- ni incluir objetivos ambiciosos como la construcción de un estado de derecho o una democracia.
El nuevo documento estratégico refleja
- los cambios en la política exterior y de seguridad que el presidente Barack Obama ha
puesto en marcha desde que llegó a la Casa Blanca en el 2009.
Los objetivos son más modestos que los de su antecesor, George W. Bush, como mínimo en los primeros años de su presidencia.
- El uso de a fuerza, más contenido.
Y a esto se añade
- la deuda desbocada que obliga a recortar –también– el presupuesto militar,
lo que ha abierto otra querella política en Washington.
La oposición republicana, que ha elevado a dogma el recorte del gasto,
- se opone al recorte cuando afecta a las fuerzas armadas.
Mientras, en las filas demócratas, muchos ponen como condición
- para recortar el gasto social que
- el Pentágono también asuma su parte en los sacrificios.
No está claro hasta qué punto la estrategia de unas fuerzas armadas más limitadas y ágiles viene forzada o si Estados Unidos la habría asumido igualmente para afrontar unas amenazas que hoy son tan distintas de las del 11-S y aún más de las de 1989, cuando cayó el muro de Berlín.
Al final de la guerra fría ya se evidenció que
- Europa perdería el papel central para EE.UU. que tuvo desde 1945.
Pero el documento presentado ayer
- ratifica esta realidad y
- señala la senda del repliegue estadounidense.
El Pentágono parte de una doble constatación.
- "Ahora la mayoría de países europeos son productores más que consumidores de seguridad", dice el documento.
Es decir, - no necesitan la protección de EE.UU. ante agresiones externas - sino que participan ellos en operaciones extranjeras, desde Afganistán a Libia.
"Combinado este hecho con el repliegue en Iraq y Afganistán, se ha creado
- la opertunidad estratégica de reequilibrar las inversión de las fuerzas armadas de EE.UU.
en Europa", añade.
El documento alude también al "reparto y puesta en común y especialización de capacidades".
En una comparencia en el Pentágono Obama puso la operación Libia del 2011 –Francia y Gran Bretaña tomaron la delantera mientras Estados Unidos lideraba "desde atrás", en palabras de un colaborador de Obama– como ejemplo de las guerras del futuro.
Los recortes en Europa equilibrarán la inversión en la región Asia-Pacífico, donde EE.UU. quiere - contener el ascenso económico y naval de China con una presencia militar más robusta.
- "Nuestros desafíos estratégicos emanarán en gran parte de la región del Pacífico", dijo el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor, en la rueda de prensa en la que también participaron Obama y el secretario de Defensa, Leon Panetta.
La presencia de un presidente en la sede del Departamento de Defensa es inusual, y pretendía simbolizar el aval de la Casa Blanca a la nueva estrategia.
- Las guerras terrestres de la última década son cosa del pasado.
- La contrainsurgencia, que exigía decenas de miles de soldados y marines para proteger
civiles y crear las infraestructuras de un estado, también.
- La prioridad está ahora en otro tipo de guerra.
- Las fuerzas aéreas y navales adquirirán mayor relevancia.
- Las operaciones especiales –como la que acabó con Osama bin Laden–,
- los drones –los aviones sin piloto– y
- la ciberguerra ocupan un lugar destacado.
Nada de esto es del todo nuevo. El documento codifica el curso que la Administración Obama ha emprendido en los últimos años. Acabada la presencia en Iraq e iniciado el repliegue de Afganistán, las guerras secretas, lejos del escrutinio público, están al orden del día. Y
- el desplazamiento geográfico hacia Asia también ha comenzado.
"Sí, nuestras fuerzas armadas serán más reducidas –admitió Obama–. Pero
- el mundo debe saber que
- Estados Unidos mantendrá la superioridad militar con unas fuerzas armadas
- ágiles, flexibles y preparadas para todo el abanico de contigencias y amenazas".
Marc Bassets - The Wall Street Journal - NYC - 5-Ene-2012
Quizás en unos años, cuando haya que relatar el kirchnerismo, muchos coincidirán en que el momento del quiebre, el momento en que todo empezó a verse distinto fue cuando- el gobierno de la doctora Fernández dictó su Ley Antiterrorista. Dirán - que ya había habido otros signos, - que las represiones con muertos en varias de sus provincias, - que las peleas con sus organizaciones sindicales, - que el desprestigio de sus organismos de derechos humanos, - que los primeros ajustes económicos, pero - que nada definió tanto su curso de acción como esa ley penosa.
Sucedió hace cuatro días. Fue la última noticia de un año lleno de noticias –y no fue de las más discutidas. La aprobó un parlamento con mayoría oficialista –que no necesita debates o negociaciones– y la promulgó la señora presidenta con un decreto publicado en el Boletín Oficial del miércoles 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, al mismo tiempo que los diarios llenaban páginas y más páginas con la bomba de la noche anterior: que la doctora también tenía cáncer. En síntesis: - un gobierno que se presenta como democrático y popular- acaba de sancionar una ley que dice que cuando algún delito del Código Penal - “hubiere sido cometido con la finalidad de aterrorizar a la población u obligar a - las autoridades públicas nacionales o gobiernos extranjeros o agentes de una organizacióninternacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo, - la pena se incrementará en el doble del mínimo y el máximo”.
La formulación es tan imprecisa que permite que - cualquier juez decida que cualquier acto fue cometido con esa finalidad –- ¿cómo se define qué aterroriza a una población? - ¿cómo se sabe cuándo una población está aterrorizada? - ¿cómo se juzga una intención?– y doblar la pena. El gobierno dice que- lo hizo para contener los “golpes de mercado”; está claro que se puede usar para tantas otras cosas. Aunque hayan agregado al final un párrafo que dice que esas agravantes “no se aplicarán cuando el o los hechos de que se traten tuvieren lugar en ocasión del ejercicio de derechos humanos y/o sociales o de cualquier otro derecho constitucional”. Roberto Gargarella, jurista reconocido, lo comentaba en una entrevista:
–Ese agregado que dice “salvo que usted esté haciendo ejercicio de un derecho legítimo” es risible: un juez tarda diez segundos o menos para descartarlo. Un juez puede decir: - “por supuesto esto nunca se podrá invocar si usted está haciendo uso legítimo de un derecho; - ahora, usted está cortando una calle, - cortar la calle no es hacer un uso legítimo de un derecho, - ergo, usted es un terrorista”. Ese aclarado es algo que los diputados con vocación progresista se han querido dar a sí mismos para justificarse ya que estaban mostrando su peor cara.
Los “diputados (kirchneristas) con vocación progresista” votaron la ley como un solo hombrecito y sin chistar. Pero si obedecer es una forma de servilismo, a veces es más servil cierta manera del disenso:- leve, tibia, para que después no digan que no lo dije. Así, Hebe de Bonafini cuando declaró que - el gobierno debería “revisar un poquito” la ley, o - los legisladores kirchneristas en la ciudad susurrando que "ojalá la presidenta derogue” lo que acababa de promulgar, o - el director de la Biblioteca Nacional Horacio González comprendiendo “los motivos quellevaron a que se elabore la ley, pero su nombre y muchos de sus fundamentos sería buenoque en otra ocasión parlamentaria pueda ser revisto”. Y tratando de hablar de otra cosa y olvidar el sapo calentito. Que rompe con –por lo menos– tres bases del discurso oficial:
La primera es que - este gobierno no acepta presiones de organismos internacionales. Porque, como repitió el juez de la Suprema Corte Raúl Zaffaroni –y reconocieron muchos otros– la ley fue un pedido de un organismo internacional de segunda categoría, el Grupo de Acción Financiera Internacional, GAFI. “El GAFI es un organismo que se toma atribuciones que no tiene y extorsiona a nuestro país. Su objetivo no es evitar el lavado ni prevenir el terrorismo, sino controlar el movimiento financiero”, dijo el juez. Y los rumores –siempre los rumores– insistían en que la ley fue una condición que los Estados Unidos pusieron para mantener a la Argentina en el G-20, gran tribuna para que la presidenta vaya a dar lecciones de audaz autonomía.
La segunda, que - este gobierno no agita el espantajo del terrorismo porque eso es lo que hacía la dictadura. Porque, como decía en un artículo tuitero el filósofo Eduardo Grüner, hay que atreverse a usar una palabra como “terrorismo” en un país con la historia que tiene la Argentina. “La enorme ironía –habría que decir, más bien, sarcasmo– es que este gobierno, que se precia con razón de haber impulsado tantos juicios por crímenes de lesa humanidad, - sólo había empleado el término ‘terrorismo’ para hablar del terrorismo de Estado. Habría mucho que decir sobre esta verdadera perversión lingüística que viene a sumarse a la legal, invirtiendo el uso de palabras ‘sagradas’: - hasta ahora, los “terroristas” eran ellos (Videla y compañía); - ahora podemos serlo también nosotros, casi cualquiera”.
La tercera, que - este gobierno no reprime la protesta social. Porque lo viene haciendo, a través de las administraciones provinciales, sin piedad y sin descanso, pero esta ley lo pone negro sobre blanco en el Boletín Oficial. Por eso es casi un chiste cuando políticos oficialistas –como Estela de Carlotto, Abuela de Plaza de Mayo– dicen que - es cierto, que en manos de un "próximo gobierno represor" esta ley podría ser terrible; los que han contado la cantidad de muertos en protestas sociales que hubo en el último año piensan que éste ya lo es, y que esta ley les va a facilitar las cosas.
Es un nuevo instrumento, un modo de legitimar: - ahora cualquier juez puede decidir que un muchacho detenido por cortar una calle y quemar unas gomas estaba tratando de aterrorizar a la población o, peor, de “obligar a las autoridades” a –digamos– aumentar sueldos, y meterlo en la cárcel unos años. - La torta se achica y vienen tiempos de ajustes, de pelea social. El jueves pasado la capital de Santa Cruz, la provincia de los Kirchner, estaba ocupada por empleados públicos que protestaban contra el recorte de jubilaciones; la presidenta tuvo que retrasar su vuelta a casa. El mismo jueves Carlos Soria, ex jefe del Servicio de Inteligencia del Estado y nuevo gobernador de otra provincia patagónica, Río Negro, hizo aprobar una ley que pasó a disponibilidad a la mitad de los empleados públicos. (Y este domingo 1 de enero amaneció con un tiro en el ojo: la versión oficial dice que fue un "accidente doméstico"). Hubo medidas parecidas –recortes, no tiros en los ojos– en Chubut, Neuquén, Chaco, Catamarca, Mendoza, Córdoba. Y seguramente serán parecidamente resistidas. Entonces, - para poner un freno a los que pidan, - los jueces podrán usar la Ley Antiterrorista que acaba de votar el kirchnerismo - para profundizar el modelo, - para ahondar su estirpe nacional y popular: - para dejar caer ciertas caretas.
Martín Caparrós - El País - Madrid - 2-Ene-2012
Los empresarios y comerciantes del barrio limeño de Gamarra son unos liberales que desconfían del Estado y del Gobierno.
Esa zona es un paraíso de la informalidad y el capitalismo popular
El Negro Cucaracha fue uno de los capos indiscutidos de una de las cárceles de Lima durante muchos años y, me dicen, tiene el cuerpo hecho un crucigrama de cicatrices de tanta cuchillada que recibió en esos tiempos turbulentos.
Es un moreno alto, fornido y de edad indefinible a cuyo paso la gente de Gamarra se abre como ante un río incontenible. Me lo han puesto de guardaespaldas y no sé por qué pues en este rincón de La Victoria me siento más seguro que en el barrio donde vivo, Barranco, donde no son infrecuentes los atracos con pistola.
El Negro Cucaracha es ahora un hombre religioso y pacífico. Se ha vuelto evangélico, anda con una biblia en la mano y en el largo paseo me recita versículos sagrados y me habla de redención, arrepentimiento y salvación con esa seguridad del creyente radical que a mí siempre me pone algo nervioso.
Gamarra comienza donde termina Mendocita, ahora un sector de La Victoria de clase media modesta, donde, en mi primer año universitario, 1953, yo participé en una encuesta para averiguar la composición social de la que era entonces la barriada más pobre y violenta de Lima, recién formada por migrantes que bajaban de la sierra en busca de trabajo.
Mendocita ha progresado mucho desde entonces, pero lo que constituye
- un prodigio de desarrollo es la contigua Gamarra,
- paraíso de la informalidad y el capitalismo popular, y
- soberbio ejemplo de lo que Friedrich A. Hayek llamó el orden espontáneo.
En este puñado de manzanas cuya densidad demográfica a estas horas de la mañana es la de un hormiguero,
- se produce más riqueza y hay más transacciones comerciales que sin duda
- en ningún otro lugar del Perú.
Y por aquí
- no pasó el Estado ni Gobierno alguno,
- ni las instituciones financieras formales,
- ni los créditos bancarios
- ni las normativas del Perú oficial.
Todo esto que fermenta a mi alrededor con un dinamismo enloquecido es
- una creación de provincianos pobres y misérrimos que,
- huyendo del hambre, el desamparo y la violencia, dejaron sus aldeas andinas y,
- como no encontraron en la capital el trabajo que buscaban,
- tuvieron que inventárselo.
He venido porque hace unos días un empresario amigo que conoce bien Gamarra me contó algunas anécdotas sobre los personajes del lugar que me dejaron estupefacto.
Me habló de un puneño al que llamaremos Tiburcio, a quien vio llegar a Lima muy joven, con poncho y ojotas, que sobrevivió vendiendo chupetes por las calles, y que ahora
- alquila tiendas y talleres de manufactura en estas calles por dos millones de dólares al mes. No exageraba ni una pizca. Tiburcio es uno de los iconos del barrio. - Tiene 11 edificios, incontables tiendas y talleres y, desde hace poco, una fábrica de etiquetas en México.
Me recibe en el más moderno de sus locales y me muestra orgulloso una foto panorámica del minúsculo pueblecito, a orillas del lago Titicaca, donde nació.
Habla un buen español, con música aymara, y despide energía y optimismo por todos los poros de su cuerpo.
- ¿Cómo lo hizo?
- Trabajando día y noche, ahorrando lo que podía y durmiendo en las calles, al principio.
Lo ayudaron otros puneños que habían ya progresado y, por eso, él ayuda a los provincianos que vienen a Lima sin otro capital que su voluntad de salir adelante.
Me asegura que
- el dinero que presta se lo devuelven en el 99% de los casos.
"Me sobran dedos en las manos para contar las veces que me han estafado. Y eso que
- nunca pedí recibo por los préstamos".
Ha crecido tanto que, ahora, intenta formalizar por lo menos una parte importante de sus negocios y, para ello, ha contratado como gerente al primer banquero que le abrió una cuenta corriente.
Son pocas las transacciones que se hacen en Gamarra que figuran en contratos.
- Prima la palabra, que es sagrada, y el que la viola la paga:
- se le cierran todas las puertas y se vuelve un apestado.
- Le conviene huir y no volver por estos lares.
Por doquier me dicen que la delincuencia es menor que en otros barrios y que no son muchos los dueños de negocios y locales que tienen seguridad privada.
- El precio de la propiedad alcanza cifras vertiginosas.
Mi amigo me jura que, aunque parezca imposible, no hace mucho se vendió un local en el epicentro de Gamarra ¡a 28.000 dólares el metro cuadrado!
Es decir, más caro que los barrios más caros de Nueva York, Fráncfort, Zúrich o Tokio.
Se comercia de todo pero principalmente paños y telas, y ropa que es confeccionada en talleres del mismo barrio. Son centenares, equipados con maquinaria muy moderna, y miríadas de trabajadores de ambos sexos que hilan, cortan, cosen y empaquetan a un ritmo frenético, a menudo oyendo huaynos y música chicha por altoparlantes a todo volumen.
Algunos talleres están en las alturas, con una vista circular sobre el centro de la ciudad y los cerros aledaños, y otros en sótanos atestados que se hunden cuatro o cinco pisos en el subsuelo limeño. Mañana y tarde un verdadero río de camiones, camionetas, autos y hasta carretillas y motos
- se llevan esa mercadería por todos los rincones del Perú y también al extranjero.
Una de las tiendas mejor provistas es la de don Moisés (tampoco éste es su nombre).
Es uno de los más antiguos y respetados comerciantes del barrio. Todos hablan de él con reverencia y gratitud. No es un provinciano sino un criollo, uno de los pocos que representa a Lima en este Perú en pequeño formato que es Gamarra.
Según él, este emporio nació en los años sesenta, cuando algunos migrantes advirtieron que- los camiones que traían animales y artículos de pan llevar al Mercado Mayorista - regresaban vacíos al interior del país.
Se les ocurrió entonces - utilizar ese transporte para enviar mercancías a sus pueblos y - así comenzó a rodar la bolita de nieve que
- convertiría este pedazo de la vieja Lima en el vórtice de trabajo y riqueza que es ahora.
Los empresarios y comerciantes de Gamarra
- son unos liberales que se ignoran.
- Desconfían del Estado y del Gobierno y repiten como un mantra:
- "¡Si sólo nos dejaran trabajar!".
Ahora se quejan de la disposición que prohibió temporalmente y aún mantiene - ciertas restricciones para importar hilados de la India, una medida que, dicen, ha conseguido
- el lobby de los productores de hilados nacionales,
- más caros y menos variados que los que traían de Bombay o Kerala.
Eso
- encarece sus costes y favorece a los fabricantes colombianos,
sus grandes competidores en el mercado manufacturero nacional y americano.
- ¿Qué quisieran, pues?
- Que se abrieran las fronteras y la globalización de la que tanto se habla fuera una realidad también en el Perú.
Las horas que paso en Gamarra me ilustran mejor que muchos estudios sobre el Perú de nuestros días.
En las elecciones del año pasado, cuando advirtieron que los pobres del Perú votarían por Ollanta Humala, las clases dirigentes (que nunca han dirigido nada y vivido casi siempre del mercantilismo) entraron en pánico y, creyendo que se venía un segundo Hugo Chávez, volcaron todo su poderío a favor de Keiko Fujimori, la hija del dictador que cumple 25 años de cárcel por asesino y por ladrón.
Pese a ello, esta última perdió la elección. Humala ha respetado escrupulosamente la Hoja de Ruta que prometió seguir en la segunda vuelta electoral, es decir,- mantener la democracia y - las políticas de mercado que - en los últimos 11 años han traído al Perú un desarrollo sin precedentes en su historia.
- ¿Por qué el presidente Humala tomó distancia de Hugo Chávez y adoptó las políticas de Brasil, Uruguay o Colombia?
Más que por una conversión ideológica, por
- una percepción clara de la realidad: porque,
- para que sea posible la inclusión social que es su objetivo primordial,
- es indispensable que haya riqueza y empleo y para ello
- no hay otro camino que el que siguen los hombres y las mujeres de Gamarra.
- Estos descubrieron a través de su experiencia algo que
- todavía muchos dirigentes de la izquierda, cegados por la ideología, se niegan a aceptar:
- que el verdadero progreso social no pasa por el estatismo ni el colectivismo - inseparables a la corta o a la larga de la dictadura- sino por
- la democracia política,
- la propiedad privada,
- la iniciativa individual,
- el comercio libre y
- los mercados abiertos.
El Perú va por el buen camino y ni la derecha fujimorista ni la izquierda obtusa y anacrónica están por el momento en condiciones de- apartarlo de él.
Mario Vargas Llosa - El País - Madrid - 1-Ene-2012