jueves, 6 de marzo de 2014

Sanciones comerciales a Rusia: ¿Quién pierde más?-


Las amenazas de Estados Unidos y Europa de imponer fuertes sanciones a Rusia por su incursión en Ucrania se han topado con una dura realidad económica:
- Occidente tiene tanto que perder como Moscú.
 
Aunque las sanciones fueron vitales en los esfuerzos internacionales para ejercer presión sobre países como Irán y Myanmar en años recientes,
- el tamaño y la relación económica de Rusia con Occidente hacen que
- sea un país mucho más difícil de aislar.
El presidente ruso Vladimir Putin abordó el tema en una conferencia de prensa el martes en Moscú, y
- advirtió que todas las partes sufrirían si se imponen sanciones.
"Aquellos que están pensando en imponer sanciones deberían ser los primeros de todos en pensar en las consecuencias", señaló. "Creo que en el mundo moderno, cuando todo está tan interconectado y todos dependen de todos de una u otra manera, claro que
- es posible hacerse daño uno al otro, pero será un daño mutuo".
El presidente Barack Obama y otros líderes de Occidente advirtieron a Rusia de
- consecuencias severas si no revierte su curso en Ucrania.
Aun así, Rusia se ha vuelto
- tan importante para la economía europea desde 
- el colapso de la Unión Soviética que
- cualquier paso para mermar de manera considerable
- sus lazos comerciales y económicos con Occidente podría provocar
- un gran daño económico a ambos lados en diversos sectores,
- desde la energía y el transporte hasta las finanzas.
A pesar de la dura retórica que sale de algunas capitales europeas,
- el estancamiento económico continuo de la región 
- reduce las posibilidades de que los líderes respalden 
- medidas que podrían mermar aun más las perspectivas de la región.
Un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo el martes que
- Moscú estaba preparado para contraatacar si
- Washington cumplía con su amenaza de sanciones,
según la agencia de noticias de Rusia Interfax.
Los lazos comerciales y de inversión entre Rusia y Estados Unidos son bastante pequeños.
El comercio bilateral representó apenas
- 1% del total estadounidense en 2013, cuando Washington
- importó US$27.000 millones de Rusia, principalmente de petróleo, y
- exportó US$11.200 millones a Moscú, mayoritariamente por 
   aviones, autos y autopartes, según la Oficina del Censo de EE.UU.
El combustible importado es mínimo para EE.UU., que 
- exportó un total de US$64.000 millones de este commodity el año pasado.
- "Las sanciones de EE.UU. no tendrían mucho efecto porque
- serían principalmente unilaterales", dado
- el aparente rechazo de Europa para censurar a Moscú,
dice Marc Chandler, jefe del equipo global de estrategia de divisas de Brown Brothers Harriman en Nueva York. Chandler estima los préstamos de bancos estadounidenses a Rusia
- entre unos US$20.000 millones y US$30.000 millones.
A diferencia de EE.UU.,
- Rusia tiene estrechos lazos económicos con Europa
- su principal socio comercial, y son un reflejo de 
- la división dentro del continente entre
  - aquellos cercanos a Rusia
  - los que tienen menos que perder.
A medida que 
- el mercado ruso ha crecido desde los tiempos de la Unión Soviética, 
- impulsado por un alza en los precios de la energía,
- el comercio con Europa se ha disparado.
La Unión Europea
- importó 156.000 millones de euros (US$214.000 millones) de Rusia,
- principalmente crudo y gas, entre enero y septiembre de 2013, lo que
- convirtió al país en su segundo mayor proveedor después de China.
En el caso de las exportaciones, la Unión Europea
- vendió 90.200 millones de euros en ese periodo, incluyendo
- autos, comida y bienes de consumo, a Rusia, su cuarto mayor mercado.
Varios grandes bancos europeos, incluidos el francés Société Générale SA y el italiano UniCredit SpA  tienen operaciones sustanciales en Rusia y en el resto de la región.
La exposición directa de la banca europea a Rusia es de
- 56.000 millones de euros y alrededor de
- 15.000 millones a Ucrania,
según J.P. Morgan Chase & Co.
El mercado automotor de Rusia, hasta antes de contraerse significativamente el año pasado,
- estuvo a punto de superar a Alemania como el mercado individual más grande de Europa.
Los fabricantes globales tienen inversiones en la mayoría de las 32 plantas de ensamblaje y producción de Rusia, a menudo a través de empresas conjuntas con automotrices rusas.
Renault SA  y su socio Nissan Motor Co tienen previsto elevar su participación en AvtoVAZ, la mayor automotriz de Rusia, a 74,5% para mediados de año.
Renault tiene una participación de mercado en Ucrania de entre 5% y 6%
General Motors Co.  opera una fábrica en San Petersburgo donde produce modelos Opel y Chevrolet.
- "Necesitamos la confianza del consumidor, y es por eso que
- estamos muy interesados que esto se calme lo más pronto posible",
dice Karl-Thomas Neumann, presidente ejecutivo de la división de Opel de GM.
Aun así, las propias preocupaciones económicas de Rusia podrían debilitar su posición.
Su sector manufacturero se contrajo en febrero por cuarto mes consecutivo y los nuevos pedidos de exportaciones por sexto mes seguido.
- El alza repentina de la tasa de referencia de su Banco Central
- en respuesta al debilitamiento del rublo probablemente
- retrasará el crecimiento aun más.
- Esa debilidad podría darle a Europa 
- una oportunidad para presionar a Putin.
"Creo que
- un conjunto de 
  - medidas económicas específicas y 
  - sanciones económicas limitadas
- podrían hacer pensar a Putin, dada 
- la precaria situación económica en Rusia",
dice Charles Grant, director del Centre for European Reform, un centro de estudios con sede en Londres.
Por ahora, por lo menos, Moscú muestra pocas señales de retroceder.
El gigante de gas natural OAO Gazprom de control estatal, anunció 
- un alza en los precios del gas natural a Ucrania
- una decisión que eleva la presión financiera sobre Kiev y 
- que ha provocado airadas protestas de Europea occidental.
- Rusia provee cerca de 30% del gas que consume Europa y
- casi 15% de ello viaja a través de gasoductos ucranianos.
- Cualquier interrupción en el suministro por parte de Moscú, o
- una amenaza de sanciones por parte de Occidente, podrían tener
- un impacto significativo en los consumidores europeos.
Pero Rusia también
- depende de un flujo de ingresos por exportaciones, y 
- no le conviene que se reduzcan cerrando su suministro de gas.
- Los ingresos que obtiene por exportaciones de energía 
- representan alrededor de 50% de 
- los ingresos de su presupuesto federal.
- "Rusia es más dependiente de Europa 
   - como mercado que
- Europa es dependiente de Rusia 
  - como fuente de suministro",
dice un analista de energía de Economist Intelligence Unit, de The Economist Group.
Rusia ha detenido el suministro de gas a Ucrania dos veces en años recientes, en 2006 y 2009, en ambos casos por disputas de precios.
En 2009, las interrupciones dispararon los precios en Europa y provocaron cierta escasez de gas. Pero en muchas formas, Occidente está mejor protegida esta vez.
Europa y Ucrania tienen
- más gas almacenado que hace cinco años, y 
- han tenido un invierno relativamente suave,
- que está por terminar, lo que ha mantenido los precios a raya.
- Gazprom también tiene más que perder esta vez que en 2009.
Si un cierre provoca interrupciones en el suministro de gas, los compradores europeos podrían decidir buscar fuentes alternativas de energía al gas ruso, como lo hicieron en interrupciones previas. Además, Gazprom ha tenido que
- negociar recortes de precios con clientes alrededor de Europa recientemente
- para competir con el carbón barato disponible de EE.UU.
Por otro lado,
- la contribución de Rusia al suministro global de petróleo es mucho mayor,
- con 11 millones de barriles diarios, equivalente a
- 13% del suministro global.
Eso significa que
- las sanciones contra la producción rusa amenaza con
- elevar los precios globales del petróleo.
- Cada alza de US$1 en el precio del crudo le da a Rusia otros
- 60 centavos de dólar en ingresos de impuestos de importación,
según Julian Lee, investigadora del Centro para Estudios Globales de Energía.
- La herramienta más efectiva de Occidente para 
- sancionar a Rusia podría ser
  - financiera o de
  - límites de visado 
para autoridades rusas y compañías estatales, que tienen una presencia substancial en los mercados financieros occidentales.
M.Karnitschnig - S.Williams - W.Mauldin - The Wall Street Journal - NYC - 6-Mar-2014

martes, 4 de marzo de 2014

La batalla por Ucrania


El presidente Vladímir Putin ha trabajado sin descanso para resucitar de una u otra manera el antiguo espacio soviético, en el cual Ucrania ocupa un lugar esencial
En febrero de 2005, Vaclav Havel, expresidente de la República Checa, comentaba: 
- Rusia no sabe exactamente dónde empieza, ni dónde termina.
- En la historia, Rusia se extendió y se redujo.
Cuando convengamos tranquilamente
- dónde termina la Unión Europea y dónde empieza la Federación de Rusia,
- entonces la mitad de la tensión entre las dos desparecerá.
De hecho,
- la línea de fractura pasa a lo largo de Ucrania. 
Ucrania es un gran país que, durante mucho tiempo, parecía no saber dónde situarse.
Quince años después de la caída del Muro de Berlín, parece indicar hoy que
- se inclina hacia el mundo euro-atlántico.
- No creo que los occidentales hayan captado la importancia de la 
  revolución naranja.
Havel tenía toda la razón:
- a diferencia de los occidentales, 
- Vladímir Putin captó enseguida la importancia de la revolución naranja 
- que, en Kievhabía derrotado a su candidato a la presidencia, 
- este mismo Víctor Yanukóvich que acaba de huir a Rusia, 
- pidiendo a gritos la intervención del Kremlin.
Dicha revolución, durante el invierno de 2004 a 2005,
- hizo fracasar el intento de Putin de sentar a su hombre en la silla presidencial.
- Ni olvidó, ni perdonó. Para él,
- la revolución naranja fue el equivalente del 11 de septiembre 
- para los Estados Unidos;
- se sintió amenazado por un posible contagio y reaccionó para
- evitar una revolución de color en Rusia;
- lanzó una violenta campaña antiucrania y una más violenta aún contra
- Georgia, culpable de haber vivido una “revolución de las rosas”.
Putin interpretó esas dos revoluciones como
- un complot de Occidente y ha trabajado para tomar la revancha.
En 2008 puso de rodillas a Georgia con una brevísima guerra que terminó con el desmembramiento de la pequeña república.
- Ahora le toca a Ucrania,
- culpable de una segunda revolución invernal, la de febrero 2014.
- ¿Es sorprendente? Por desgracia, no.
En mi libro Rusia y sus imperios (2007) lo anuncié y lamento mucho no haberme equivocado.
En abril de 2005, justo después de la revolución naranja, Putin declaró que
- la caída de la URSS fue la mayor catástrofe geopolítica del siglo pasado,
- mayor que las dos guerras mundiales…
- Ha trabajado sin descanso para resucitar de una u otra manera 
- el antiguo espacio soviético,
- en el cual Ucrania ocupa un lugar esencial.
Para el Kremlin, para el Patriarcado de Moscú y para muchos rusos,
- Kiev es la cuna de la rusidad; por lo tanto, tarde o temprano,
- volverá a ser parte de la Federación de Rusia.
La conquista de Ucrania en los siglos XVII y XVIII hizo de Rusia un imperio.
Lo que al principio era tutela, se volvió dominación colonial bajo Pedro el Grande y Catalina II. Estrechamente controlada, invadida por colonos rusos,
- Ucrania perdió poco a poco sus fueros, pero no era Rusia, puesto que
- conservó, a duras penas, una lengua, una literatura, los restos de una Iglesia independiente.
En 1917, zarismo e imperio se derrumbaron, pero
- lo primero que Lenin negoció con el Ejército alemán en 1918 fue
- la recuperación de Ucrania;
- la Ucrania independiente fue conquistada por el Ejército Rojo y
- la utopía comunista tomó la forma imperial, autoritaria por definición.
- El imperio creció, creció, hasta el derrumbe de 1991 que
- empezó con la secesión decisiva de Ucrania.
Zbigniew Brzezinski pudo entonces escribir que
- el nacimiento de una Ucrania independiente era uno de
- los tres acontecimientos geopolíticos mayores del siglo XX, después de
- la disolución del imperio austro húngaro en 1918 y
- la división de Europa en dos bloques, en 1945.
- ¿Por qué?
- Porque su independencia significa que Rusia puede por fin volverse
- una nación democrática y liberal, al liberarse del fardo imperial.
Las hermosas perspectivas de 1991, renovadas en 2005, no son de actualidad en 2014.
Asombrado, admirado por la terca resistencia de los ucranios que se manifestaban contra el sátrapa Yanukóvich, confieso que me sorprendió su victoria y que me asustó por tres razones.
La primera es
- la realidad política del Gobierno de Putin y su proyecto de
- restablecer el dominio ruso en todo el antiguo espacio soviético:
- controla Bielorrusia y el Cáucaso, Moldavia y Trandnistria.
- En el caso de Ucrania, Putin tiene el apoyo de la gran mayoría de los rusos.
La segunda razón de pesimismo es
- la inexistencia de la solidaridad internacional para con Ucrania.
- Ni los Estados Unidos, ni la Unión Europea harán nada de peso, por más que 
-The Economist invite a la acción: ahora el Oeste debe hacerle ver al señor Putin que
- ha ido demasiado lejos (22 de febrero).
- De acuerdo, pero ¿cómo?
- ¿Mandará Obama sus divisiones aerotransportadas a Kiev?
- ¿El Tercio español y la Legión Extranjera de Francia volarán para defender
   la integridad territorial de Ucrania?
- Cualquier otra medida es tocar la flauta para parar a la tormenta.
La tercera razón es
- la incertidumbre en la cual se encuentra Ucrania en cuanto a sí misma:
- existe una división real del pueblo ucraniano, cuidadosamente cultivada por Moscú,
- entre dos polos,
  - un Oeste católico y greco católico, guardián de la lengua y de la idea nacional,
  - un Oriente ortodoxo y rusificado.
- Havel tiene razón cuando dice que
- la línea de fractura pasa por Ucrania.
Jean Meyer - El País - Madrid - 4-Mar-2014

Ucrania, cuestión de método
El procedimiento ruso en Crimea responde al viejo patrón utilizado por los bolcheviques en el Cáucaso o en Hungría.

Según algunas informaciones, Ángela Merkel habría dado a Obama la opinión de que 
- Vladimir Putin está fuera de la realidad. 
De ser así, la canciller alemana 
- habría cometido un grave error de apreciación
- ya que al invadir, y previsiblemente proceder a la anexión de Crimea,
-  primer paso tal vez de un desmantelamiento de Ucrania en beneficio ruso, 
- no está sino culminando una trayectoria expansiva manu militari 
- que le está dando óptimos resultados. 
Por supuesto, nadie piensa en 
- un enfrentamiento con riesgo de guerra contra el presidente ruso, pero
-  incluso las graves amenazas económicas de Obama 
- han encontrado rápidamente la corrección de sus aliados. 
Como sus antepasados directos, los dictadores de los años 30, 
- Putin no presta la menor atención, ni a las condenas morales, 
- ni a las invocaciones al Derecho Internacional. Solo si 
- el uso de la fuerza le ocasiona pérdidas decisivas podrá ser frenado.
La crisis de Ucrania tiene dos dimensiones y conviene no olvidar ninguna de ellas. 
Una es la que está reclamando mayor atención entre nosotros, 
- la problemática interna del joven Estado, con una divisoria, la más visible, 
- entre el Occidente plural –pues la región de Odessa es también rusófona- y 
- el Oriente y Crimea escorados hacia Rusia. 
A partir de aquí, cabe resaltar la contradicción de la permanencia en sus límites del “regalo de Jrushev”, Crimea, e incluso 
- la existencia de componentes nada democráticos en el sector nacionalista 
- que ha protagonizado la revolución. 
Hasta puede evocarse en plan humor negro el parentesco entre el “derecho a decidir” de Crimea y el de Cataluña. 
La segunda dimensión requiere un tratamiento aparte: 
- ningún Estado puede resolver los problemas con su vecino 
- mediante una invasión militar, y Putin ya ha actuado así dos veces
- contra Georgia y ahora contra Ucrania-, y tres si contamos 
- el aplastamiento anterior de Chechenia a sangre y fuego. 
Así que aun cuando hablamos de Putin, Crimea y Ucrania, es preciso 
- valorar su agresión en el marco de 
- unos antecedentes que responden a la misma lógica. 
Por otra parte, empleada ante la opinión rusa como 
- factor de movilización imperialista para compensar otro aplastamiento
- el de la vida democrática en su propio país.
Al conmemorar la caída del muro, Putin compuso su figura, mostrando comprensión ante el hecho, y solo “nostalgia” por la RDA. 
Sin embargo, antaño no dudó en expresar su disgusto, desde su posición de agente de la KGB en la RDA, por 
- el fin de un imperio que ahora trata de reconstruir pieza a pieza. 
Ya antes de su llegada, Rusia había armado a Abjazia para 
- contrarrestar la occidentalización de Georgia 
y luego Putin repartió masivamente pasaportes rusos en Osetia del Sur para 
- justificar la misma protección armada de los “ciudadanos rusos” 
- que ahora practica en Crimea. 
El procedimiento de intervención, algo que se olvida, responde hoy 
- al viejo patrón utilizado por los bolcheviques para 
- reabsorber independencias incómodas en el Cáucaso
- para invadir Hungría en 1956: 
- los comunistas locales montaban la protesta o la insurrección 
- contra el gobierno establecido; 
- las fuerzas rusas respondían al supuesto llamamiento y
-  todo volvía a la pax sovietica. 
De ahí que el problema 
- desborde a Crimea, pudiendo alcanzar a la Ucrania del Este, y aun más allá. 
- Es un método perverso, con antecedentes bien claros 
- en Lenin, en Stalinen el más próximo Andropov. 
- La autodeterminación es otra cosa.
Antonio Elorza - El País - Madrid - 4-Mar-2014

lunes, 3 de marzo de 2014

El chavismo invulnerable


No es verdad que un gobierno con
- altísimos niveles de inflación,
- nulo crecimiento económico,
- los niveles más elevados de criminalidad en el continente,
- corrupción generalizada y
- escasez de los productos más básicos
- tenga sus días contados.
 
Tampoco es suficiente que se multipliquen las protestas ciudadanas y que la prensa internacional destaque las severas limitaciones a la libertad de información. Si así fuera,
- Maduro debería haber caído hace tiempo,
especialmente después de las manifestaciones del último mes.
Eso podrá pasar en Ucrania, pero el caso venezolano es muy distinto. Veamos por qué
Nosotros nos quedamos con detalles anecdóticos, como la increíble elocuencia de Chávez o el hecho de que Maduro pretenda que su amado líder se le presente como un pajarito.
Pero esos rasgos extravagantes nos impiden ver que
- el sistema chavista es genial, aunque perverso, y que
- hay factores que explican que aún tenga un amplio apoyo popular, que
- si no es mayoritario, al menos le permite sobrevivir y ganar tiempoChávez descubrió que
- los golpes de Estado tradicionales son bastante ineficientes.
- De hecho, él mismo fracasó en alguno.
- Hay que conseguir el apoyo del Ejército y, lo que es más difícil,
- mantener su lealtad. Además,
- es necesario encarcelar o eliminar a los enemigos, y todo esto es
- ingrato, políticamente costoso y difícil de realizar- El método chavista es el de las termitas,
que van corroyendo el sistema de a poco, sin que duela ni se note.
- Con mucha plata y los nombramientos precisos, dejó contento al Ejército.
- Con sistemas similares, fue controlando a la judicatura, la policía y otros organismos públicos.
- Ahogó la libertad de prensa, que es una típica libertad burguesa que
- no interesa demasiado a las masas, mientras se siga hablando de deporte y farándula.En suma, Chávez se valió de infinitos resquicios legales y de la torpeza de la oposición (que en un momento decidió no presentarse a las elecciones en protesta por las trampas electorales) para
- dictar las leyes que más le convenían, entre ellas una que
- distribuyó las circunscripciones electorales de un modo muy favorable al chavismoSi a esto se agrega que los democratacristianos y los socialdemócratas
- estaban desprestigiados por su ineficiencia y corrupción,
por supuesto, bastante menores que las actuales, tenemos
- un panorama muy propicio para experimentos populistas y antipolíticos,
como los representados por Chávez y Maduro
- Todo esto es genial y maligno.
Le ha permitido al chavismo
- deshacer intentos golpistas y mantener a raya a una oposición que apenas logra unirse,
y no logra articular un discurso que le haga el peso a la magia retórica gobiernista
Pero la pervivencia del sistema no se explica solo por la perversa habilidad de quienes lo montaron.
Es cierto que las últimas elecciones presidenciales fueron muy dudosas (por algo no se permitió el ingreso de observadores extranjeros), pero sería ingenuo negar que
- Maduro aún goza de un apoyo considerable.
- ¿De dónde sale este apoyo?
- De la historia y del presente.La historia les recuerda a muchos venezolanos un tiempo, en la década del setenta, cuando
- Venezuela nadaba en las riquezas del petróleo, pero
- ellos no tocaron casi nada.
Había magníficas casas, autopistas y recursos para la investigación científica, pero
- la educación para las grandes masas era mala y
- el acceso a la salud no estaba a la altura del nivel económico del país.
Más allá de las declaraciones retóricas de los partidos de izquierda, lo cierto es que
- la clase política entera era percibida como lejana y carente de interés
-  por los problemas diarios de esas masas que habitaban los barrios marginales de Caracas.
- Venezuela estaba muy bien, pero para los otros
- En ese contexto, llega Chávez, un hombre cercano, que
- les habla en su idioma y es uno de ellos.
Por primera vez sienten una verdadera identificación con el que está arriba. Maduro, en verdad, no es Chávez, pero mantiene el mismo discurso contra los poderosos, contra los ricos, contra el imperio, a quienes se culpa de todos los males.
En este contexto, las protestas de los universitarios y demás miembros de la clase media todavía le parecen a esas masas desposeídas muy alejadas de su diaria realidad.
Y la propaganda chavista ha logrado convencer a esa parte de la población que
- se trata de grupos que simplemente están tratando de recuperar los privilegios de antañoTambién hay razones muy actuales que justifican el apoyo del que aún goza Maduro.
- Como Cristina Fernández y otros populistas, el chavismo sabe que
- mientras haya subsidios y otras formas de paternalismo,
- podrá gozar de sustento popular.
O al menos será difícil que
- esas miles de personas se sumen a unas protestas que buscan
- unos cambios inciertos y menos palpables que
- el bono o la ayuda de que disponen hoy y ahora.
Se trata de
- un tipo de proletariado muy conservador, que
- no está dispuesto a sumarse a aventuras impredecibles,
- más propias de jóvenes acomodados
- No es fácil, entonces, el panorama para la oposición.
- Pero tiene una importante ventaja de su parte.
Maduro y su gente
- no pueden hablar sin insultar,
sin atribuir los más oscuros motivos a quienes piensan distinto.
La mayoría de los líderes opositores
-  habla, en cambio, otro lenguaje.
Quizá sean
- políticamente torpes y no consigan la necesaria unidad para enfrentar a un enemigo tan poderoso.
- Pero su mensaje no transmite odio ni recurren a la mentira como arma política.
- Eso no es todo, quizá no sea mucho. Pero es un comienzo
Joaquín García Huidobro - El Mercurio - Sgo. de Chile - 3-3-2014

 

La raíz del descontento de Venezuela


El miércoles, mientras el hombre fuerte de Venezuela Nicolás Maduro prometía más represión para aplastar las incesantes protestas de los estudiantes, el ministro de Defensa de Rusia, Sergei Shoigu, les dijo a los periodistas que Moscú planeaba abrir bases militares en Venezuela, Nicaragua y Cuba.
Pocos días después, un barco espía ruso llegó al puerto de La Habana sin anunciarse.
 
Los sospechosos de siempre de la Guerra Fría están de vuelta.
Para ser precisos, nunca se fueron.
El ex funcionario de la KGB Vladimir Putin está advirtiendo al presidente Barack Obama que
- Rusia puede crear problemas en el continente americano
- si Estados Unidos insiste en solidarizarse con el pueblo ucraniano.
Mientras tanto, los envejecidos marxistas de América Latina se están alineando detrás de Maduro, sucesor del fallecido Hugo Chávez.
Rusia y Cuba finalmente
- están cosechando los beneficios de la revolución que llevan años sembrando en
  América Latina.
Cualquier posibilidad de derrotarlos requiere
- poner los puntos sobre las íes sobre cómo Venezuela se volvió tan pobre.
- Los políticos venezolanos vendieron el populismo de izquierda como
- la panacea décadas antes de que Chávez llegara al poder en 1999.
- Llenaron de demagogia a los emprendedores y adoctrinaron a las masas con propaganda
  anti corporativa.
Desde los primeros días de la revolución cubana,
- Castro fue un héroe en las universidades venezolanas, en donde
- la propaganda cubano-soviética floreció.
Para la década de los 60,
- los niños fueron catequizados sobre el colectivismo utópico.
- El lavado de cerebro se intensificó cuando Chávez abrió a Venezuela a los
  proselitistas cubanos.
A lo largo de este proceso,
- aquellos con conexiones políticas se hicieron ricos, incluyendo los chavistas.
No obstante, hoy
- una gran parte de la población cree que las empresas son engañosas y avaras.
Esta es la razón por la cual
- será difícil escapar a la soga del totalitarismo.
- La cultura de la libertad se ha aniquilado casi por completo e incluso
- si Maduro es expulsado del poder,
- esa cultura debe reconstruirse desde sus cimientos.
Las redes sociales hacen que sea más difícil ponerle una carita feliz a la tiranía de lo que era en la década de los 80.
En aquel entonces,
- una doctrina como el sandinismo podía ser presentada por Cuba y Rusia a
- los estadounidenses ingenuos como la salvación de los nicaragüenses pobres,
- incluso mientras que el ejército sandinista quemaba las aldeas de los indígenas misquitos y
- arrestaba a campesinos que vendían sus bananas, acusándolos de especuladores.
Las noticias vuelan hoy.
Una imagen tomada con un celular el 18 de febrero en la ciudad venezolana de Valencia, en la que se ve a un joven cargando el cuerpo desvanecido de Génesis Carmona de 22 años después que recibió un disparo en la cabeza por parte de fuerzas leales a Maduro,
- se ha convertido en un emblema viral de la represión.
Sin embargo, hasta el momento
- Maduro ha evitado la condena internacional.
- La atención de la mayoría está centrada en Ucrania.
En este hemisferio,
- Chávez compró amigos con "diplomacia petrolera".
- Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Argentina y El Salvador
- están aplaudiendo la brutalidad venezolana.
Maduro incluso tiene a la presidenta brasileña Dilma Rousseff a bordo.
Ella ha explotado por 25 años su encarcelamiento por parte de la dictadura militar de Brasil, que gobernó entre 1964 y 1985.
Rousseff parece estar orgullosa de su pasado en un clandestino grupo urbano armado que trató de derrocar a un dictador. Pero ahora
- respalda la represión a las libertades civiles venezolanas.
- Gracias en gran parte al Partido de los Trabajadores, al cual pertenece Rousseff,
- Brasil ha perdido su oportunidad de
- convertirse en un actor económico global durante la última década.
Sin embargo, como un miembro registrado del imperio bolivariano de Chávez,
- Brasil se siente geopolíticamente importante.
Rousseff sabe que
- esta situación no durará si el gobierno militar de Venezuela no se mantiene.
- El colapso del chavismo despojaría a Brasilia de la mejor arma que ha tenido
- en su intento por arrebatarle a EE.UU. la hegemonía en la región.
Hacia dentro de Venezuela, muchos se han comido el cuento de que
- el país estaba dirigido por oligarcas capitalistas antes de Chávez.
Pocos recuerdan que el ex presidente Carlos Andrés Pérez fue
- un socialista que nacionalizó el petróleo venezolano en 1976.
Los primeros años de su primer mandato (entre 1974 y 1979) fueron
- una fiesta populista a medida que los precios del crudo
- se dispararon junto al gasto público.
Muchos emprendedores y algunos intelectuales no estaban contentos con su desdén por el estado de derecho y sus decretos, incluyendo controles de precios. Ellos tenían razón.
- La gran fiesta sembró las raíces de la "década perdida" de los años 80.
Carlos Andrés Pérez regresó para un segundo mandato en 1989.
- Esta vez probó el liberalismo de mercado, pero
- subestimó las habilidades organizacionales soviético-cubanas en los barrios.
Cuando elevó ligeramente los precios de la gasolina y algunos pasajes de autobús en Caracas fueron incrementados, los militantes desataron a las turbas que habían adoctrinado.
El ascenso de Chávez se produjo poco después del "Caracazo", como se le conoce a este episodio.
Pérez trató de liberar la economía, pero recibió consejos de "austeridad" del Fondo Monetario Internacional y el ajuste fue demasiado doloroso.
En 1993, sus múltiples enemigos políticos usaron acusaciones de corrupción, desenterradas por un periodista castrista, para sacarlo del poder.
Hoy sigue siendo
- un símbolo entre los chavistas, no como un socialista transformador,
- sino de la oligarquía corrupta.
Maduro parece confiar en que puede seguir culpando a los empresarios del sufrimiento venezolano.
Eso explicaría por qué, aunque los supermercados están vacíos, el gobierno está implementando la "ley de precios justos".
Esta amenaza a las empresas que no obedecen los controles de precios con castigos que incluyen la expropiación, cargos de corrupción y prisión.
Esto asfixiará a los negocios, creando más escasez y dejando al gobierno como el único proveedor de alimentos y otros artículos de primera necesidad.

Pero esa es la idea, ¿no?
Mary Anastasia O´Grady - The Wall Street Journal - NYC - 3-Mar-2014