martes, 20 de mayo de 2014

China: Árduo camino hacia el liderazgo económico mundial

El arduo camino de China hacia el liderazgo económico mundial
Frente algunas estadísticas que ya la situán por delante de USA, China sigue muy por detrás en PIB nominal y per cápita, además de afrontar duros retos sociales y ambientales.

El gigante asiático ha recorrido a velocidad crucero el tránsito desde la pobreza hasta el liderazgo económico mundial en apenas tres décadas.
Hace unas semanas se conoció un informe del Banco Mundial en el que se apuntaba a que 
- China podría adelantar ya este año a Estados Unidos como primera economía del mundo.
El informe, que recoge datos de 2011, mostraba que a finales de ese año
- la economía china ajustada por la Paridad de Poder Adquisitivo(PPP) equivalía a
- el 87% de la estadounidense.
Si a esos datos se le añaden
- los crecimientos acumulados desde entonces
- el resultado sería que ya este año superaría a la economía norteamericana.
Pero ese cálculo se basa en una estadística,
- la paridad por poder de compra(PPP) no recoge necesariamente
- la fortaleza de una economía.
De hecho, la paridad por poder de compra es un tipo de metodología que
- homogeniza los datos de cada país a un mismo nivel de precios y ajustado a dólares.
En este caso, se mide
- el poder de compra del país, pero
- no se realiza per capita.
En ese caso, si hablásemos de PIB ajustado a poder de compra per capita, las estimaciones del Fondo Monetario Internacional preveén que
- Estados Unidos se sitúe como séptimo país del mundo,
- con 54.609 dólares, en un ránking que liderará Qatar
- con 106.110 dólares y en el que
- con 9.143 dólares.
Si se analiza
- el potencial económico del conjunto del país a través del PIB nominal,
- la diferencia entre Estados Unidos sigue siendo
- la primera economía del mundo de manera indiscutible.
El PIB de los Estados Unidos se elevó en 2013 hasta los
- 16,8 billones de dólares,
mientras que China se mantuvo como segunda economía del mundo con
- 9,3 billones de dólares.
Que China superará a Estados Unidos como primera potencia mundial no lo duda nadie, pero antes de que eso suceda, se estima que
- a principios de la próxima década podría superar en PIB a Estados Unidos
- consolidar su economía y poner en raíles un crecimiento que
- por desbocado ha generado numerosas ineficiencias en la sociedad del viejo país comunista.
Esos retos son
- principalmente de corte económico, pero también abarcan
- el espectro social y medioambiental.
El principal problema es
- como gestiona lo que parece una verdadera bomba demográfica,
- un problema que tiene dos vertientes:
  - por un lado el paulatino envejecimiento de la población y
  - por otro lado el desplazamiento de enormes cantidades de población de
  - las áreas agrícolas hacia las ciudades.
Para afrontar estos desafíos, el último congreso del Partido Comunista Chino aprobó una serie de medidas entre las que destaca
- el permitir a todos los hijos únicos
- independientemente de con quién se casen,
- tener dos niños.
Hasta ahora, la legislación establecía que
- tanto el padre como la madre tenían que ser hijos únicos.
Otra de las medidas es la de
- tratar de, por un lado establecer una edad de jubilación más cercana
- a la que rige en los países occidentales, a la vez que
- se pretende crear un nuevo sistema para fines sociales, entre ellos
- las pensiones, a partir de un mecanismo mediante el cual 
- se transferirá el 30% de los beneficios de las empresas estatales
- hacia las arcas públicas.
Además, se pondrá en marcha la posibilidad de que
- los campesinos puedan utilizar la tierra para comerciar con ella,
- lo que les aportará una fuente de ingresos adicionales para millones de campesinos.
Pero el que sin duda sea el mayor reto para que el crecimiento económico tenga sentido y se traslade al bienestar de la población, y para hacer efectivo
- el reto de sacar a esos 200 millones de personas de la pobreza, es
En zonas del norte de China se han llegado a alcanzar
- unos niveles 40 veces superiores a los permitidos por la Organización Mundial de la Salud.
- La situación va a peor, pero ya en 2010 un estudio de este organismo estimaba que
- la contaminación del aire contribuyó a
- 1,2 millones de muertes prematuras,
- un 40% del total.
- La contaminación también llega al agua.
La rapidísima industrialización en ligazón con una laxa regulación medioambiental
- han provocado que el 70% de lagos y ríos
- estén contaminados.
En el terreno meramente económico
- China tiene 3 grandes retos.
   - El primero es gestionar su motor exportador
  - sin el habitual recurso de devaluar constantemente su moneda, algo que
  - Estados Unidos no está dispuesta a seguir permitiendo.
Pero la clave para saber si China no quebrará todos los pronóstricos que la consagran como dominadora económica del siglo XXI es
- la manera en la que gestione la bubuja inmobiliaria que en parte
- ha sostenido y contribuido al crecimiento económico de los últimos años. 
-«Banca en la sombra», un sistema financiero que
- circula en paralelo al sistema oficial y que
- se estima que equivale al 50% del PIB del país.
China tendrá que esperar hasta poder ser reconocida como primera potencia económica mundial, aunque ya lo es en términos comerciales, por
- volúmenes tanto de exportaciones como de importaciones.
Pero las propias autoridades, probablemente conscientes de la reformas para virar hacia un crecimiento más sostenible, parecen muy interesadas en apartar de ellos ese cáliz.
El propio primer ministro chino, Li Keqiang, reconoció que China «tiene mucho camino por recorrer» para convertirse en la primera economía del planeta.
« Es cierto que China es el mayor país en desarrollo del mundo, pero sigue siendo un país en desarrollo. (...) China ha hecho un gran esfuerzo y seguirá haciéndolo en el futuro para que el país logre la modernización y
- consiga el objetivo de ser una nación 'medianamente desarrollada' a mitad de siglo».
Habrá que esperar a ver ese cambio de tercio, esa etapa que se inició en 1872 cuando Estados Unidos superó a Reino Unido como primera economía mundial.
V.R.A. - ABC - Madrid - 20-May-2014

domingo, 18 de mayo de 2014

El problema de la desigualdad… ¿dónde?


Leer el influyente último libro de Thomas Piketty, Capital in the Twenty-First Century [El capital en el siglo XXI], lo deja a uno con la impresión de que 
- el mundo nunca fue tan desigual desde los tiempos de los reyes y 
  los barones ladrones. 
Es extraño, porque hay otro libro excelente publicado hace poco, The great escape [El gran escape], de Angus Deaton (del que hice una reseña), según el cual habría que concluir que 
- el mundo nunca ha sido tan igualitario.

¿Cuál de las dos visiones es correcta? 
La respuesta depende de que 
- uno contemple los países individualmente o 
- el mundo en su conjunto.
El dato principal del libro de Deaton es que 
- durante las últimas décadas, 
- varios miles de millones de habitantes 
- de los países en desarrollo (particularmente en Asia) 
- lograron salir de niveles de pobreza realmente desesperantes. 
El mismo mecanismo que 
- aumentó la desigualdad en los países ricos 
- niveló el campo de juego para 
- miles de millones de personas a escala global. 
En perspectiva, y asignando la misma consideración (por poner un ejemplo) a un indio que a un estadounidense o un francés, 
- los últimos 30 años han sido de los mejores la historia 
- por lo que respecta a la mejora de 
- las condiciones de vida de los pobres.
Los hechos que Piketty y su coautor, Emmanuel Saez, establecieron en los últimos 15 años 
- son materia de abstrusos debates técnicos. 
Pero yo encuentro que sus resultados son convincentes, especialmente en vista de que otros autores han llegado a conclusiones similares usando métodos totalmente diferentes. 
Por ejemplo, Brent Neiman y Loukas Karabarbounis, de la Universidad de Chicago, sostienen que 
- la participación de los trabajadores en el PIB 
- viene disminuyendo a escala global desde los años setenta.
Pero Piketty y Saez no ofrecen un modelo, tampoco en este último libro. 
- Y la falta de un modelo, combinada con 
- su énfasis en países de clase media alta, 
- es muy importante a la hora de formular políticas. 
¿Serían los seguidores de Piketty tan entusiastas acerca de su propuesta de 
- instituir un impuesto global progresivo a la riqueza 
- si el objetivo fuera 
- corregir las inmensas disparidades entre 
- los países más ricos y los más pobres, en vez de 
- las diferencias que hay entre 
- aquella gente que 
- en términos mundiales está bien
- los ultramillonarios?
Piketty sostiene que 
- el capitalismo es injusto
- ¿No lo fue el colonialismo también? 
En cualquier caso, la idea de 
- instituir un impuesto global a la riqueza supondría 
- una infinidad de problemas de credibilidad y aplicación, 
- además de ser políticamente improbable.
Aunque Piketty tiene razón cuando dice que en las últimas décadas 
- la rentabilidad del capital creció
- no tiene suficientemente en cuenta 
- el amplio debate que hay entre 
- los economistas respecto de las causas
Por ejemplo, 
- si el factor principal de ese aumento fue 
- el ingreso masivo de mano de obra asiática 
- a los mercados de comercio internacional,entonces 
- el modelo de crecimiento propuesto por 
- el premio Nobel de Economía Robert Solow sugiere que, 
- a la larga, los stocks de capital se ajustarán y 
- los salarios aumentarán, a lo cual también contribuirá 
- el retiro de trabajadores de la fuerza laboral conforme 
- alcancen la edad jubilatoria. 
Si, en cambio, 
- la disminución de la participación de los trabajadores 
- en la renta se debe a
- el aumento inexorable de la automatización, entonces 
- seguirá habiendo una presión a la baja en ese sentido, 
- como expliqué hace algunos años 
- en un artículo sobre la inteligencia artificial.
Felizmente, 
- hay formas mucho mejores de 
- hacer frente a la desigualdad en los países ricos y 
- al mismo tiempo fomentar un crecimiento a largo plazo 
- en la demanda de productos de los países en desarrollo.
Por ejemplo, 
- implementar un impuesto al consumo con 
- tasa relativamente uniforme, y 
- un alto mínimo no imponible, 
- para que sea progresivo, 
- sería un modo mucho más sencillo y eficaz 
- de cobrar impuestos a 
- las riquezas acumuladas en el pasado, 
- especialmente en tanto se pueda vincular 
- el domicilio fiscal de los ciudadanos 
- con el lugar donde obtuvieron sus ingresos.
Un impuesto progresivo al consumo sería relativamente eficiente y no distorsionaría las decisiones de ahorro tanto como los actuales impuestos a las ganancias. 
¿Por qué tratar de implementar 
- un improbable impuesto global a la riqueza, 
- cuando existen alternativas que permitirían 
- recaudar importantes sumas, 
- sin afectar el crecimiento, y a las que 
- se les puede dar un carácter progresivo 
- definiendo un mínimo no imponible elevado?
Además del impuesto global a la riqueza, Piketty recomienda para Estados Unidos 
- un impuesto a las ganancias con 
- una tasa marginal del 80%. 
Aunque estoy firmemente convencido de que Estados Unidos 
- necesita un sistema impositivo más progresivo,
- particularmente respecto del 0,1% más rico de la población
no entiendo por qué Piketty da por sentado que 
- una tasa del 80% no causaría distorsiones significativas
sobre todo teniendo en cuenta que 
- este supuesto se contradice con 
- el voluminoso trabajo de los premios Nobel 
  - Thomas Sargent y Edward Prescott.
Además de un impuesto progresivo al consumo, hay muchas políticas prácticas que se pueden adoptar para reducir la desigualdad. 
En el caso particular de Estados Unidos, Jeffrey Frankel, de la Universidad de Harvard, sugirió 
- la eliminación de los impuestos a los salarios 
- para los trabajadores de bajos ingresos, 
- una reducción de las exenciones 
- para trabajadores de altos ingresos y 
- aumentar los impuestos a la herencia. 
Frankel también señala que 
- la universalización de la educación preescolar 
- colaboraría con el crecimiento a largo plazo, 
a lo que yo añado que también habría que insistir más en 
- la educación continua de los adultos, 
tal vez por medio de cursos en Internet. 
También se pueden cobrar 
- impuestos a las emisiones de dióxido de carbono, 
que ayudarían a mitigar el calentamiento global y serían una importante fuente de recaudación.
Al aceptar la premisa de Piketty de que 
- la desigualdad es más importante que el crecimiento, 
no hay que olvidar que 
- los ciudadanos de muchos países en desarrollo 
- dependen del crecimiento de los países ricos 
- para escapar de la pobreza. 
El primer problema del siglo XXI sigue siendo 
- ayudar a los extremadamente pobres de 
  - África y 
  - otros lugares del mundo. 
Desde ya, 
- el 0,1% de la élite debería 
- pagar mucho más en impuestos, 
pero no olvidemos que 
- en lo que respecta a reducir la desigualdad global
- el sistema capitalista lleva 
- tres décadas de avances impresionantes.
Kenneth Rogoff, ex Economista Jefe del FMI - Profesor de Harvard University - El País - Madrid - 18-May-2014

jueves, 15 de mayo de 2014

Chile y la trampa de los países de ingreso medio


Por muchos años los economistas han estudiado si existe una “trampa de los países de ingreso medio” que explicaría 
- por qué algunas naciones parecen quedarse a medio camino 
- entre la pobreza y la prosperidad. 

El análisis es pertinente cuando en América Latina tenemos un país que, 
- estando a las vísperas del desarrollo, 
- parece empezar a renegar de su propio éxito.
Según la teoría, los países de ingreso medio 
- pueden verse atrapados en el subdesarrollo 
- al no poder competir con las naciones más pobres en 
  - abundancia de mano de obra barata 
- ni con los países ricos en 
  - desarrollo tecnológico. 
La ausencia de 
- estas ventajas competitivas explicaría 
- por qué las naciones parecen experimentar 
- una caída  en sus tasas de crecimiento económico 
- cuando el ingreso per cápita nacional se encuentra 
- entre los $11.000 y $16.000, aproximadamente,
  - medido en Paridad de PoderPadquisitivo, PPA.
Sin embargo, como señalara la revista The Economist en un artículo ilustrativo hace un año, 
- la evidencia empírica no parece sustentar dicha tesis. 
Si bien un país puede sufrir una desaceleración en su ritmo de crecimiento conforme converge con naciones desarrolladas, en ningún sentido esto implica un estancamiento económico. 
Eso parece ilustrarlo el caso del país más avanzado de América Latina.
- Con $19.067 (PPA) en el 2013, 
- Chile tiene el ingreso per cápita más alto de América Latina. 
Su éxito económico ha sido acompañado de 
- grandes avances sociales e institucionales: 
la CEPAL señala que cuenta con 
- el desempeño más impresionante en 
- reducción del nivel de pobreza 
- en los últimos 20 años en la región,
- de un 45% en 1990 
- al 11% en 2011. 
Chile encabeza a América Latina en desarrollo humano, según las Naciones Unidas. 
Y el World Justice Project lo coloca como
- el país con las instituciones democráticas más fuertes de la región, 
un hecho destacable, puesto que fue la última nación de Sudamérica en abandonar la dictadura militar.
Chile alcanzó el estatus de país de ingreso medio en el 2003. 
En los 10 años anteriores a dicho hito 
- promedió una tasa de crecimiento anual del 4,6% 
mientras que en la década subsiguiente 
- el promedio fue de 4,7% al año. 
- No hubo tal desaceleración
Más bien, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional, 
- para el 2018 el país andino 
- superaría el umbral de $23.800 que 
- califica a una nación como “desarrollada”.
El continuo éxito económico chileno radica en
-  su decidida apuesta por un modelo de libre mercado. 
En 1975 dicha nación contaba con la economía más cerrada de América Latina, de acuerdo a los países medidos por el índice de Libertad Económica en el Mundo que publica anualmente el Fraser Institute

Tras años de profundas reformas estructurales durante el régimen de Augusto Pinochet, que posteriormente fueron consolidadas e incluso ampliadas por los gobiernos democráticos de centroizquierda, Chile cuenta hoy con 
- la economía más abierta y moderna de la región.
No obstante, Chile bien podría 
- estar sufriendo de otro tipo de trampa del desarrollo
La llegada al poder de un nuevo gobierno de izquierda se da tras varios años de descontento social y protestas primordialmente estudiantiles que, en el fondo, exigen 
- acabar con el modelo económico que originó tanto progreso. 
El historiador chileno Mauricio Rojas describe la ironía como 
- “el malestar del éxito”: una clase media frustrada 
- no por sus carencias materiales sino por 
- aspiraciones desproporcionadas de desarrollo. 
Esta inconformidad, que ha provocado 
- una radicalización de la otrora pragmática izquierda chilena, 
- se ha traducido en mayores demandas redistributivas.
Las primeras medidas anunciadas por la presidenta Michelle Bachelet apuntan a que 
- su gobierno efectivamente buscará 
- un mayor intervencionismo del Estado en la economía, 
- empezando con una reforma impositiva que aspira a
- elevar la carga tributaria en tres puntos porcentuales del PIB. 
A esto se añaden 
- promesas de educación superior gratuita y 
- subsidios a medicamentos.
La trampa 
- en la que pudiera estar cayendo Chile es 
- la de querer replicar un Estado de Bienestar a la europea 
- en un país que aún no es rico. 
No fue mediante 
- altos impuestos y un elevado gasto público que 
- Europa logró el desarrollo. 
Más bien, como demuestra el esclerótico desempeño económico del Viejo Continente en los últimos 15 años, incluso 
- economías industrializadas como las europeas 
- pueden caer bajo el peso de onerosos aparatos estatales.
De tal forma, al menos en el caso particular de Chile, 
- la verdadera trampa de desarrollo no radicaría 
- en la ausencia de ventajas competitivas vis-à-vis otras naciones,
- sino más bien en las expectativas desmesuradas de 
- una clase media que se sintió rica antes de tiempo. 
Es muy temprano aún para determinar si Chile verá descarrilado su camino hacia la prosperidad, pero ciertamente 
- su experiencia en los próximos años servirá de lección 
- para el resto de América Latina.
Juan Carlos Hidalgo - El País - Madrid - 15-May-2014

martes, 13 de mayo de 2014

El insulto a Sarmiento


 
El ministro de Defensa uruguayo, don Eleuterio Fernández Huidobro, ha dicho que - Domingo Faustino Sarmiento fue un "grandísimo hijo de puta". 
Entre otras cosas, porque Sarmiento recomendó en una carta al General Mitre 
- "que no economizara sangre de gauchos, 
- que sólo sirve para abonar la tierra." 
No creemos que el señor Fernández Huidobro 
- condenara al sanjuanino por horror a la violencia, ya que 
- fue cofundador del MLN-Tupamaros en 1960, cuando 
- muchas falanges juveniles en todo el mundo proclamaban aquello de que 
- la violencia es partera de la historia. 
Tampoco pretendemos defender la figura de Sarmiento de una "agresión extranjera" ya que 
- ningún uruguayo será nunca extranjero. 
Nuestras dos naciones son 
- un mismo país circunstancialmente partido en dos, 
aunque la circunstancia dure siglos.
Compartimos figuras históricas como Artigas, Alvear, Liniers, y el señor Fernández Huidobro opina -ni más ni menos- lo mismo que otros argentinos.
Sarmiento fue sobre todo un periodista polémico, y dijo en su vida muchas cosas.  Insultó y fue insultado.
Nacido en 1811 (en San Juan) fallecido en 1888 (en Paraguay) Domingo Faustino Sarmiento fue uno de los personajes más discutidos de la historia argentina. Algunos lo declaran "padre del aula", otros lo proclaman autor exclusivo de la Ley 1420 de educación obligatoria, gratuita y laica (que, en realidad, fue promulgada por el presidente Julio Roca), otros lo consideran un escritor genial por el "Facundo" y están quienes lo bautizaron, sencillamente, "el loco Sarmiento", por sus opiniones apasionadas, siempre políticamente incorrectas.
Dijo, por ejemplo, sobre los estancieros argentinos: "Nuestros hacendados no entienden ni jota de este asunto, y prefieren hacerse un palacio en la Avenida Alvear antes que meterse en negocios que los llenarían de preocupaciones. Quieren que el gobierno, quieren que nosotros, que no tenemos una sola vaca, contribuyamos a duplicarles o triplicarles su fortuna a los Anchorena, a los Unzué, a los Pereyra, a los Luro, a los Duggan, a los Cano, a los Leloir y a todos los millonarios que pasan su vida mirando cómo paren las vacas. En este estado está la cuestión, y como las cámaras (del Congreso) están también formadas por ganaderos, veremos mañana la canción de siempre, el payar de la guitarra a la sombra del ombú de la Pampa y a la puerta del rancho de paja".
Dijo del General Julio A. Roca, al regreso de la Campaña al Desierto de 1879: "¡Roca ha descubierto que en la Patagonia no hay indios!".
Dijo de los judíos: "El pueblo judío, esparcido por toda la tierra, acumulando millones, rechazando la patria en que nace y muere. Ahora mismo, en la bárbara Rusia, como en la ilustrada Prusia, se levanta el grito de repulsión contra este pueblo que se cree escogido y carece del sentimiento humano, de amor al prójimo, de amor a la tierra, del culto del heroísmo, de la virtud, de los grandes hechos, donde quiera que se produzcan. ¡Fuera esa raza semítica! ¿O es que no tenemos derecho, como los alemanes y los polacos, a hacer salir a estos gitanos bohemios que han hecho del mundo su patria?". (Enero de 1888, Diario El Nacional de Buenos Aires)
Dijo de nuestros paisanos, los indios: "Quisiéramos apartar de toda cuestión social americana a los salvajes, por quienes sentimos, sin poderlo remediar, una invencible repugnancia".
Sobre los gauchos, en una carta a Mitre (textual): "...no trate de economizar sangre de gauchos. Éste es un abono necesario, útil al país. La sangre es lo único que esos salvajes tienen de humanos".
Sobre Ángel Vicente Peñaloza, el mítico "Chacho", lugarteniente de Facundo Quiroga, último caudillo federal: "No sé qué pensaran de la ejecución del Chacho; yo, inspirado en los hombres pacíficos y honrados, he aplaudido la medida, precisamente, por su forma. Sin cortarle la cabeza a este inveterado pícaro, las chusmas no se habrían aquietado en seis meses".
Cabe recordar que Peñaloza, vencido en los llanos riojanos, durante una de tantas contiendas civiles, se rindió al comandante Vera, pero fue acribillado, decapitado, y su cabeza, clavada en una pica, exhibida en la plaza de Olta.
Estando en Francia, en 1846, tuvo un raro privilegio: conocer personalmente al general San Martín en su casa de Grand Bourg. Mantuvo una larga entrevista con el Libertador. Sin duda le habló pestes de Rosas, pero, por lo visto, no lo convenció. San Martín permaneció inalterablemente leal a Rosas, cuyo carácter admiraba.
Durante la presidencia de Roca, ejerció el cargo de Superintendente General de Escuelas del Consejo Nacional de Educación. Cuando Sarmiento se consagró a la educación popular, se verificaba en el país un alto índice de analfabetismo. En el campo había muy pocas escuelas. Sarmiento predicaba así: "Para que haya paz en la República Argentina, para que los montoneros no se levanten, para que no haya vagos, es necesario educar al pueblo en la verdadera democracia, enseñarles a todos lo mismo, para que todos sean iguales...para eso necesitamos que toda la república sea una escuela."
Recién en 1884 se logró la sanción de su viejo proyecto de ley de educación gratuita, laica y obligatoria, que llevó el número 1420. Según Mario Vargas Llosa, es por este triunfo de Roca y Sarmiento que la Argentina resolvió el problema del analfabetismo antes que Europa y los Estados Unidos. Sarmiento fue un destacado masón: pidió licencia en la Logia Unión del Plata número 1 para asumir sin compromisos la presidencia de la Nación, en 1868.
La idea de la educación como causa superior del progreso de los países es modernísima: hoy está consagrada por el mundo entero. Vivimos en la era del conocimiento. 
Y Sarmiento fue precursor de este tiempo: por su obra, millones de hijos de inmigrantes que venían hambreados de Europa y Asia conocieron la ciudadanía y la lectura.
Lo que pasa es que Sarmiento vivió en la Argentina bárbara: un ciclo que se inicia en 1806, con las Invasiones Inglesas, y culmina en 1880 con la Conquista del Desierto. En ese período de apasionada violencia, la Junta de mayo fusiló a Santiago Liniers y Martín de Alzaga, héroes de la Reconquista; Lavalle fusiló a Dorrego; Rosas a Camila O´Gorman; los vencedores de Caseros incautaron toda la fortuna de Rosas (incluyendo Palermo entero) construida a fuerza de trabajo desde los 17 años, y no se la devolvieron nunca. En fin: fue un ciclo revulsivo donde no sólo se dijeron sino que se hicieron cosas tremendas.
¿Qué pueden importar entonces las ideas racistas, incorrectas, épatantes de un escritor audaz y genial, apodado "el Loco", que como presidente dio un impulso descomunal a la educación pública y convirtió a la Argentina en un país ejemplar? 
Comparémoslo, por un instante, con otros políticos que han dicho cosas super razonables, pero nunca sirvieron ni para tocar el timbre. 
¿Ya hizo la comparación, amigo lector?
Bueno, ahora piense de nuevo en Sarmiento
Rolando Hangling - La Nacion - Buenos Aires -  13-May-2014