miércoles, 23 de julio de 2014

Putin tiene que dar un salto intelectual


Los doce del patíbulo (mercenarios) de Vladimir Putin se han vuelto una vergüenza.
Incluso, antes de la tragedia del jet de pasajeros de Malaysia Airlines, el Kremlin tenía muy claro que había que hacer algo con respecto a los rebeldes que estaban perdiendo terreno contra las fuerzas de gobierno ucranianas.

El líder del Kremlin tuvo tres alternativas:
- La 1ra. era crear una distracción y calentar uno de los muchos conflictos congelados en
  la región.
- La 2da. era una escalada, para lo cual utilizaría oficiales de inteligencia militar para
  hacer pasar armas de más alto calibre por la frontera.
- Y la 3ra. era encontrar una forma de garantizar una tregua que consolidara el área
  bajo control rebelde en Donetsk y Lugansk y asegurar que ellos conservaran su propio
  aeropuerto para que pudieran recibir suministros desde Rusia.
Putin
- no ha estado jugando en forma estratégica;
- lo ha estado haciendo como un apostador. Y fatalmente para un apostador,
- dejó que su atención vagara.De las tres opciones, optó por - la escalada (pero no tanto como querían los comandantes rebeldes), y los separatistas fueron alentados para que libraran sus batallas por territorios que se pudieran utilizar en un tira y afloja con Kiev.
Luego vino
- la tragedia aérea, y
- una reacción abrumadora de Occidente.Contrario a las apariencias,
- a Putin le importa realmente el daño a su reputación. Pero más que sanciones,
- él está preocupado por las consecuencias en Asia. China
- estaba nerviosa por la anexión de Crimea y
- profundamente inquieta por los intentos de armar a una insurgencia separatista.
Rusia es
- su aliada en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y
- está a punto de ser una importante abastecedora de gas a través de la frontera. Desde el incidente malasio,
- Rusia ha empezado a verse como un socio muy vacilante.Así es que
- el Kremlin está preparado para dar un paso atrás. Aun cuando no vaya a abandonar sus esperanzas de absorber algún día el importante territorio ucraniano, esas ambiciones han quedado archivadas como proyectos pendientes.
En las próximas semanas habrá dos prioridades.- La primera es desmilitarizar a la mayor parte de los rebeldes. Putin sabe desde el problema con Chechenia que
- a muchos de ellos se les puede pagar, condecorar, jubilar y hacerlos a un lado.
- A otros insurgentes, no obstante, se los reinventará como estadistas y
- se los preparará para las conversaciones con el gobierno de Kiev. Las autoridades en Kiev pronto van a encontrar la presión de Occidente para que tomen en serio a estas personas.
- La segunda prioridad se ve como un cambio paradigmático. Putin se opuso anteriormente a que
- Ucrania firmara por una zona de libre comercio europea porque
- lo consideraba como parte de una nueva rivalidad estilo Guerra Fría.
Polonia
es más pequeña que Ucrania; sin embargo, su PIB más que duplica el de su vecina.

Gracias a que pertenece a la UE, a un clima de inversión estable, le está yendo muy bien, mientras que Ucrania lucha para evitar la bancarrota.
- El apoyo de Rusia no era, a pesar del gas barato, digno rival para la UE.Ahora Putin está repensando la situación.
- La de Crimea fue una anexión cara. Y un quiebre de Ucrania en el este podría resultar en una situación mucho más complicada de lo que ya es.
Lo mejor que les podría pasar a los rusos del este de Ucrania es
- tener una porción más grande y garantizada de un país más próspero.
Una Ucrania
en la que la UE pagaría gran parte de las cuentas, a la que Occidente presionaría para que garantizara el tránsito de gas a través de su territorio.
Una Ucrania que podría ser subvertida no por pistoleros, sino por empresas administradas por rusos.
- ¿Está preparado Putin para ese salto intelectual?
- Puede ser que ya no sea un actor totalmente racional.
- Si es así, como dijo un analista: "Que Dios nos ampare".
Roger Boyes - The Times - El Mercurio - Sgo. de Chile - 23-Jul-2014

El malestar que sacude el poder


A diferencia de Robert Browning, el poeta inglés que imaginó el presente como el instante en que el futuro se derrumba en el pasado, Moisés Naím eligió una perspectiva más adecuada para documentar
- la profunda transformación que sacude al poder en el mundo
- sin que gran parte de la población la perciba,
- a pesar de que la padece en todas sus formas.
Naím, por sus antecedentes académicos y profesionales, es uno de los intelectuales mejor dotados para describir no sólo cómo condiciona el futuro al presente, sino también a la hora de ordenar, reflexionar y darles sentido a los cambios que impone el tercer milenio.
Su último libro, El fin del poder, tiene como protagonista a la política, pero es
- la hoja de ruta que permite comprender, en un sentido amplio,
- los desafíos a los que está siendo sometida la autoridad.
En el reportaje que mantuvo días atrás con LA NACION, Naím precisó la magnitud y complejidad del escenario.
Estamos, advierte, ante un fenómeno global, relativamente nuevo, que
- no respeta fronteras, culturas, religiones, políticas, ni la soberanía de los Estados.
Los síntomas son visibles de Moscú a San Pablo, de El Cairo a Singapur, pero
- el diagnóstico no es otro que la degradación del poder tal como lo conocemos.
- Es la pérdida de la capacidad para lograr que otros
  - hagan o dejen de hacer algo,
  - de impulsar o impedir las acciones actuales o futuras
  - de otros grupos o individuos.
Ex director ejecutivo del Banco Mundial, ministro de Fomento de Venezuela, director del Banco Central de ese país, doctor por el MIT, ganador del Premio Ortega y Gasset de periodismo a la mejor trayectoria profesional y director de la revista Foreign Policy, Naím es uno de los más respetados analistas de la economía y la política internacional.
Apela a la síntesis del eslogan para definir lo que es, en verdad, un cambio de época. Afirma:
- "En el siglo XXI, el poder es
   - más fácil de adquirir,
   - más difícil de utilizar y
   - más fácil de perder que
- en cualquier otro momento de la historia".
Los casos que elige tienen la eficacia de una radiografía.
Anota, por ejemplo, que en 1992, el CEO de una de las 500 empresas más grandes de la revista Fortune
- tenía un 36% de probabilidades de conservar su puesto durante cinco años,
pero que en 1998,
- ese porcentaje había bajado al 25%.
En el mismo período,
- la permanencia media de un CEO en una empresa norteamericana se redujo de 10 a 6 años.
El nacimiento del país más joven del planeta, Sudán del Sur, es el caso opuesto y sirve para ilustrar el lado positivo del nuevo orden en marcha.
Proclamó su independencia el 9 de julio de 2011 y su creación fue posible gracias a la intervención de docenas de organizaciones no gubernamentales, incluidos grupos cristianos evangélicos.
Es un milagro geopolítico focalizado en el corazón de África, pero que obliga a repensar de manera global si
- el poder militar seguirá estando vinculado de manera inequívoca
- al concepto de liberación y soberanía.
La Universidad de Harvard hizo su aporte al documentar lo que Naím define como
- "el creciente auge de las pequeñas fuerzas".
Logró probar que en las guerras asimétricas que estallaron entre 1800 y 1849,
- el bando más débil, tanto en hombres como en armamentos,
- consiguió sólo el 12% de los objetivos que se propuso.
Pero entre 1950 y 1988,
- los más débiles prevalecieron el 55% de las veces.
Las cifras de Harvard ya están incorporadas a la historia militar del siglo XX.
Le pregunto algo elemental a Naím
- por qué investigar la degradación del poder- y me responde con una confesión.
- "Porque también la sufrí", dice.
Es un intelectual pragmático, confiado en que la curiosidad y la duda siempre van de la mano cuando se trata de comprender, deducir unas ideas de otras hasta llegar a una conclusión.
Lo opuesto, digamos, a dar por ciertas las verdades irreductibles de cada día.
Fue en Caracas, primero como decano, después como ministro de Gobierno, donde se dio cuenta de que
- las limitaciones del cargo eran muy superiores a las responsabilidades,
- situación que lo ataba de manos si aspiraba a hacer algo por los demás.
- Pensó que era culpa suya, un problema de carácter.
- "Con los años, lo hablé con muchos presidentes y todos habían pasado por lo mismo.
Joschka Fischer, que fue vicecanciller de Alemania, recordó que de chico lo impactaban el tamaño de los edificios oficiales, los enormes despachos. Cuando llegó al poder se dio cuenta de que
- el propósito era disimular el hecho de que quienes estaban ahí adentro
- daban órdenes, pero sin que pasara mucho.
Kofi Annan recordó algo parecido. La consola que tenía sobre su escritorio de secretario general de la ONU
- estaba llena de botones, pero
- al apretarlos lo que obtenía era muy poco.
Fernando Henrique Cardoso todavía hoy se asombra de
- la idea desproporcionada del poder presidencial que tiene la gente.
No quiero que los lectores de LA NACION piensen que yo opino que no existen personas con mucho poder, lo que digo es que
- muchos lo tienen de manera cada vez más restringida y efímera."
Hace una pausa y retoma el diálogo con un comentario al pasar acerca de la obligada foto de las cumbres de presidentes.
Coincidimos en que el protocolo de las sonrisas más poderosas del mundo nació, en la Segunda Guerra, como
- un mensaje de confianza dirigido a la opinión pública, pero
- se ha ido vaciando de contenido.
Al aumentar los problemas del mundo en forma exponencial, comenta Naím, los líderes sienten más que nunca la necesidad de mostrar que son capaces de dialogar.
"Cuando esas cumbres no dan respuestas significativas o comprobables lo que consiguen las sociedades de los países allí representados es una foto, se crea la ilusión, la promesa de que podrán trabajar en forma mancomunada."
Entre los factores que impactan y banalizan la política, Naím identifica dos categorías, diferentes por su origen y forma de actuar, pero que dañan por igual la relación entre gobernantes y gobernados.
- Una es el "micropoder", que agrupa candidatos por lo general desconocidos,
- muchos sin experiencia, pero que irrumpen con éxito en un partido.
Tres ejemplos bastan para entender el cuadro.
Tiririca, un cómico brasileño, hizo campaña vestido de payaso y llegó al Congreso como uno de los dos diputados más votados de la historia.
El canadiense Rob Ford ganó la alcaldía de Toronto pese a su fama, no desmentida, de maltratador, alcohólico y racista.
Christine O'Donnell, militante del Tea Party, se postuló al cargo de senadora con una campaña cuyo argumento dominante era el rechazo a la masturbación.
- La segunda categoría es la de "los terribles simplificadores",
- políticos y hombres de negocios con experiencia, asimilados al establishment, pero
- igualmente tóxicos para el sistema cuando sus propuestas disparatadas
- enfurecen a los votantes y contribuyen a empujar a la sociedad a su próxima crisis.
Lo hizo François Hollande
- al anunciar un impuesto del 75% a la renta de los franceses más ricos que fracasó.
También las empresas de Internet que
- provocaron una criminal burbuja económica en Wall Street
- vendiendo a precios increíbles activos que no tenían.
O los senadores y legisladores que desde sus bancas
- prometieron eliminar el déficit fiscal de los Estados Unidos,
- nada menos, sin tocar un solo impuesto.
Conociendo su posición crítica sobre el tema, rescato dos frases que en su momento Naím
- arrojó como dardos sobre los gobiernos populistas de América latina,
- entre los que incluye al de la presidenta Cristina Kirchner.
- Una es: "El poder para perdurar necesita una audiencia cautiva".
- La otra: "Más peligroso que el populismo es el continuismo".
Dice que son la etiqueta de dos malas maneras de hacer política. Aclara, sin embargo, que en el caso particular de la Argentina,
- el mayor obstáculo es que el país tiene un serio problema de aprendizaje.
- "Cuando se repiten ciclos durante décadas y se los vive como algo inevitable,
- son tan responsables los gobiernos como los votantes.
Me hace pensar en esos chicos que, a pesar de ser sanos, cultos, inteligentes, igual tienen dificultades para aprender.
Los argentinos no han podido y no pueden resolver colectivamente la tarea de sacar conclusiones de su propia experiencia.
Quizás eso explica que
- haya sido el único país en la historia que pasó de desarrollado a subdesarrollado.
Y su situación no va a mejorar hasta que
- la gente decente acepte meterse en la política,
- sea creando nuevos partidos o intentando penetrar los existentes,
- sacando a los plutócratas y burócratas que los han controlado."
Le recuerdo que Miguel Ángel Bastenier, columnista del diario El País, destacó la condición endogámica del justicialismo al describirlo como "el líquido amniótico en el que ha vivido en suspensión la política de la Argentina contemporánea".
Nadie podría estar en desacuerdo con esa definición, afirma, pero
- tampoco nadie sabe qué significa o qué representa hoy el peronismo.
"No olvidemos que fue utilizado para casi todo:
- políticas de extrema derecha,
- de extrema izquierda;
- para apoyar una cosa y lo contrario;
- para respaldar a un líder y a quien se le oponía.
- Cuando una cosa significa tantas cosas al final no significa nada."
Saber que el vicepresidente Amado Boudou está investigado en cinco causas es una suerte de déjà vu para alguien que en sus columnas ha denunciado tantos escándalos de políticos encumbrados.
"No opino sobre Boudou, pero quiero recordar, porque es útil, que en investigaciones como éstas siempre hay un patrón recurrente.
Se lo conoce como
- lucha contra la corrupción basada en el escándalo.
Funciona así.
- Primero, se detecta un hecho de corrupción;
- la noticia llega a los medios;
- enseguida toma fuerza una impugnación de alcance nacional;
- se abre un proceso judicial;
- el proceso se extiende en el tiempo y la opinión pública se aburre;
- pronto, el escándalo es reemplazado por otro que termina repitiendo el mismo patrón.
En países como la Argentina, cuando se trata de casos de corrupción,
- la relación riesgo-rendimiento es siempre desigual:
- el riesgo es bajo y el rendimiento muy alto."
La mención del papa Francisco es de rigor cuando se pone la lupa sobre los desafíos que golpean al poder arraigado de las grandes religiones.
La competencia global por las almas, como la denomina Naím.
Su mirada sobre el primer papa no europeo de la historia
- es de afecto, esperanza y, al mismo tiempo, poco convencional.
La competencia por los fieles, precisa, es ahora muy diferente a las escisiones históricas por cuestiones dogmáticas.
Una explicación es que
- las generaciones jóvenes ya no siguen necesariamente la religión de los padres,
un fenómeno que resulta muy preocupante.
Otro cambio es que
- las religiones tradicionales están compitiendo con grupos insurgentes,
- como las comunidades de base, las denominadas
- iglesias orgánicas, cercanas pero no jerárquicas,
- que desafían desde adentro tanto a la Iglesia Católica como a la Iglesia Anglicana.
Algo parecido está ocurriendo en el islam, que nunca fue centralizado, y comprueba que las escisiones son consecuencia de interpretaciones opuestas que estudiosos e imanes difunden utilizando los medios digitales en todas sus formas.
Éste es el marco, explica Naím, en el que
- un hombre en muchos sentidos excepcional llega a Roma y
- rompe una hegemonía de siglos al jugar con normas y un estilo
- al que nadie estaba acostumbrado, sobre todo en el Vaticano.
Naím recomienda ser cautelosos respecto de lo que pueda revertir, de la dimensión de los cambios. "Tengamos en cuenta que
- el Papa, a su manera, también es un insurgente,
  - en su forma de operar,
  - en cómo avanza en la reestructuración del Vaticano.
- Es el símbolo mayor del insurgente:
- el que arriba a un centro de poder tradicional,
- enfrenta los escándalos sexuales y el lujo en su propia casa.
A su manera,
- está tratando de acabar con los monopolios tradicionales,
- con las elites históricas y los megajugadores

- que dominaron la curia y el Vaticano."
Héctor D´Amico - La Nación - Buenos Aires - 23-Jul-2014

martes, 8 de julio de 2014

¡Larga vida a la revolución!


Todas las revoluciones -esos esfuerzos delirantes por rediseñar desde arriba la totalidad del orden económico y social- han conducido a sangre, miseria y tiranía. 

Sobre esto la historia casi no muestra excepciones. 

Salvo, por supuesto, por la revolución americana cuyo aniversario se acaba de celebrar el pasado 4 de julio.
Mientras 

- la Revolución Francesa, el primer ejercicio igualitarista-racionalista 
  de la época moderna, 
- condujo al "Régimen del Terror" y anticipó, en buena medida, 
- las revoluciones marxistas posteriores tanto en la forma como en el fondo, 
- la estadounidense produjo la primera democracia de los tiempos modernos 
- y la sociedad más libre y próspera que la humanidad jamás haya visto.
Como bien notara Lord Acton

- Europa parecía incapaz de abrigar la libertad, 
- la que tuvo que encontrar su terreno fértil en América 
- para de ahí conquistar el mundo
La pregunta fundamental es 

- Por qué, a diferencia de las demás revoluciones, la americana 
- consolidó una sociedad libre en términos políticos y económicos.
La respuesta es que 

- la independencia estadounidense en realidad no fue una revolución
- Los americanos, a diferencia de los franceses o los soviéticos, 

- nunca intentaron refundar un orden partiendo desde cero y 
- jamás confiaron en los planes de ingeniería social 
- diseñados por intelectuales.
Cuando los colonos se rebelaron en contra del rey inglés lo hicieron acusándolo, con razón, de 

- haber violado las instituciones y 
- principios más esenciales de la tradición inglesa. 
Entre ellas destacaban 

- el derecho de propiedad, 
- el debido proceso y 
- el derecho a representación política para quienes son contribuyentes.
Desde su llegada a América, los primeros colonos habían incorporado 

- el rule of law y los principios de soberanía popular 
- como fundamentos del orden político. 
La revolución de los estadounidenses fue así 

- una lucha por preservar y 
- no por tumbar sus centenarias instituciones.
De ahí que Edmund Burke, quien haría un ataque fulminante a la revolución francesa y a su pretensión de construir un orden completamente nuevo desde arriba, justificara la revolución americana señalando que 

- los colonos estaban "dedicados a la libertad de acuerdo 
- a las ideas inglesas y a los principios ingleses".
John Adams, el segundo presidente de EE.UU. y probablemente el más leído de los padres fundadores, llegó a decir que 

- la Revolución Francesa, con su igualitarismo y racionalismo, 
- no tenía "tan solo un principio en común" con la estadounidense y 
- que todas las constituciones resultantes de ella 
- podían ser consideradas una "idiotez". 
Esto es 

- un factor fundamental que ha distinguido siempre 
- a liberales de socialistas. 
Los liberales en la tradición anglosajona creemos que 
- el progreso es el resultado de una evolución larga y compleja 
- impulsada por fuerzas espontáneas que 
- se desarrollan en el seno de la sociedad. 
Instituciones como 
- el leguaje, la propiedad, la familia, el dinero, el mercado y muchas otras sobre las que descansa nuestra civilización 
- no fueron "inventadas" por alguna mente brillante, sino que 
- surgieron gradualmente de millones de actos humanos 
- sin la dirección de autoridad alguna.
De ahí que los liberales de esta tradición 

- veamos en la libertad la fuente del progreso. 
Los socialistas -y en buena medida también el llamado liberalismo "progresista"- , por el contrario, suelen creer que 

- el progreso se puede diseñar desde arriba y que basta con que 
- una élite intelectual y política ilustrada haga ciertas leyes y 
- dirija en mayor o menor grado las vidas de los ciudadanos 
- para que la sociedad avance.
En otras palabras, el socialismo y sus corrientes afines 

- creen esencialmente en el poder, es decir, 
- en el control y la dirección de los individuos por parte de una élite, 
- como motor del progreso económico, social y moral. 
Por eso 

- para cada problema busca una solución en el Estado.
El liberalismo que 

- dio origen a la democracia y 
- al éxito económico estadounidense, en cambio, 
- deposita su confianza en 
- la capacidad creadora de las personas más sencillas y 
- en la fuerza y efectividad de la sociedad civil para 
- hacerse cargo de aquellos que necesitan apoyo. 
Este último aspecto es crucial. 

Una de las cosas que más impactó a Alexis de Tocqueville en su visita a Estados Unidos en el siglo XIX fue, precisamente, 
- la cantidad de agrupaciones civiles que existían en el país
-  para atender todo tipo de necesidades sociales. 
Tocqueville advirtió que el contraste con Francia, donde se esperaba todo del Estado, no podía ser mayor.
El compatriota de Tocqueville, Frédéric Bastiat, se quejaría de que mientras los franceses esperaban del Estado "todos los beneficios humanos imaginables", los estadounidenses no esperaban nada que no fuera de ellos mismos. 
Y hasta hoy 

- no hay país en el mundo con una población más solidaria y caritativa 
- que la americana, según todos los indicadores cuantitativos disponibles.
La enorme solidaridad de los americanos es el correlato de 

- su concepción de libertad como 
-no interferencia arbitraria de terceros en la vida ajena. 
Para esta visión, 
- somos libres mientras no nos sometan a una voluntad que no sea la propia, 
- aun cuando nuestros medios materiales sean limitados. 
A su vez, el hecho de ser señores de nuestro destino nos hace responsables, tanto de nuestras vidas como de velar fraternalmente por el bienestar de nuestros semejantes en desgracia.
Y aunque, como ha mostrado Niall Ferguson, 

- la expansión del Estado benefactor 
- ha ido destruyendo la asociatividad civil estadounidense, 
aun hoy, en general, cuando el ve a un grupo necesitado actúa él y se organiza para ayudarlo. 
No se desliga de su responsabilidad reclamando y esperando que burócratas y políticos resuelvan el problema. 
La solidaridad en la tradición americana es entendida así como un asunto de responsabilidad personal, de deber moral directo para con el prójimo, y no como un pretexto para incrementar el poder estatal.
Como es fácil concluir, 

- la consecuencia de esta filosofía de la responsabilidad personal 
- es un Estado limitado. 
Pocos expresarían el espíritu libertario estadounidense mejor que Thomas Jefferson, cuando, en su primer discurso inaugural como Presidente, exclamó: 

"¿Y qué más es necesario para hacer de nosotros un pueblo feliz y próspero? Una cosa más ciudadanos: un gobierno sabio y austero que impida que los hombres se hagan daño entre ellos, pero que los deje en paz para regular sus propios objetivos de industria y superación, y que no tome de la boca del trabajo el pan que se ha ganado". 
Larga vida a la "revolución" de Jefferson y compañía, pues sus ideales son la única salida para el sur del continente americano, arruinado desde hace siglos por 

- la ilusión racionalista de que 
- la fuente del progreso y del bienestar social 
- es el poder político y la planificación estatal 
- más que la libertad individual y
- la espontaneidad solidaria de la sociedad civil.
Axel Kaiser - El Mercurio - Sgo. de Chile - 8-Jul-2014

sábado, 5 de julio de 2014

Argentina: El Luis Suárez de las finanzas internacionales

mentira
En su última edición la revista The Economist escribe sobre el enfrentamiento por la deuda de Argentina, y afirma que ésta "refleja una actitud adolescente en la cual las reglas están para romperlas"

"¿Cómo se explica este rasgo cultural, que es más marcada en Argentina, pero presente en menor medida en muchos países de América Latina? 
Algunos podrían atribuir a la condición "post-colonial" de la región. 
Si es así, después de 200 años de la independencia, es el momento de crecer
El punto es trabajar para cambiar las reglas injustas, en lugar de ignorarlos ", subraya el semanario británico.
Finalmente, como el delantero de Uruguay Luis Suárez ha encontrado que,"usted rompe las reglas en su propio riesgo. Tarde o temprano, la realidad tiene una manera de morderlo de nuevo. "
Fue un shock que Luis Suárez, delantero uruguayo dotado pero psicológicamente dañado, expresó su frustración por no poder anotar contra Italia, en un partido de la Copa Mundial el 24 de junio,  mordiendo a un rival. 
Después de todo, lo había hecho dos veces antes. 
Más sorprendente fue la reacción de las autoridades uruguayas, tanto futbolísticas como políticas. 
Primero fue la negación y la teoría de la conspiración: las marcas de la mordedura fue un fotoshop, o una vieja herida. 
Luego vino la indignación por la prohibición rígida impuesta a Suárez, quien fue acogido en casa como un héroe agraviado. 
Su acción no era más que una travesura infantil, afirmó José Mujica, presidente de Uruguay.
En connivencia con la violación de las leyes del fútbol por Suárez, ​​la frecuente sensatez del Sr. Mujica se entregaba en una práctica que es mucho más común en Argentina que en Uruguay que  es respetuoso de la ley Uruguay: 
El ejercicio de una especie de narcisismo adolescente en el que está muy bien para romper las reglas que no te gustan, en la creencia de que va a salir con la suya. 
Y si no lo hace, bueno, no es justo, porque el mundo está en tu contra. 
Hay un término argentino que captura al menos parte de esta forma de pensar: 
- " viveza criolla ".
Viveza criolla ha sido un sello distintivo de la política económica argentina bajo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y la de  su difunto esposo y antecesor, Néstor Kirchner. 
La idea de que Argentina podría jugar por sus propias reglas, y no por los de la economía o las del resto del mundo, fue simbolizado en la negación del impacto inflacionario de sus políticas expansivas por toquetear el índice de precios al consumidor del gobierno. 
Mientras tanto, los Kirchner hechaba la culpa al FMI para todos los problemas del país.
Un cierto solipsismo (doctrina filosófica que defiende que el sujeto pensante no puede afirmar ninguna existencia salvo la suya propia) se aplica, también, para el manejo del gobierno con sus tenedores de bonos "de exclusión", que ahora ha llevado al país al borde de la quiebra por segunda vez en una docena de años. 
Ciertamente, Argentina no tuvo más remedio que reestructurar su deuda a los tenedores de bonos, muchos de los cuales habían sido generosamente recompensados ​​por el riesgo de default-después que la economía se desplomó en 2001-02.
Sin embargo, nueve años después de un primer acuerdo de reestructuración, lo que causó una gran rebaja en los tenedores de bonos, Argentina se encuentra en una situación difícil. 
La negativa del mes pasado de la Corte Suprema de los Estados Unidos para escuchar su apelación contra una sentencia de primera instancia en Nueva York que se debe pagar en su totalidad al 8% de los tenedores de bonos que rechazaron tanto el canje de bonos de 2005 y una segunda en 2010 significa que no tiene ninguna alternativa práctica que negociar con estos reductos. 
El tribunal de primera instancia el 27 de junio dictaminó que, en ausencia de un acuerdo con los holdouts, el depósito de la Argentina de US $ 539 millones en la cuenta de un administrador con el fin de hacer un pago programado de sus bonos reestructurados era "ilegal".
Muchos neutrales podrán estar de acuerdo con la Sra. Fernández en que los "fondos buitres", son especialistas en deuda con problemas conocidos, no son socialmente útil.También podrían concluir que la interpretación del juez Thomas Griesa del pari passu , jerga legal para la igualdad de trato en la documentación original de la fianza, no socava simplemente sentido común, sino también el sistema financiero mundial y el lugar de Nueva York,  en donde el hacer restructuraciones de bonos soberanos será más difícil.
Eso le pasa a ser la opinión de Bello. Pero esto ignora la insistencia exclusiva de Argentina en vivir según sus propias reglas. Varios otros países-entre ellos Uruguay en 2003 han logrado reestructurar sus deudas sin faltar a los tribunales ni a los acreedores de la misma manera. 
Al tomar tanto tiempo para reestructurar, y al pasar dos veces a la ley que prohíbe explícitamente cualquier reapertura del canje de deuda o hacer cualquier tipo de acuerdo con los holdouts, Argentina ha hecho todo lo posible para que la definición del juez Griesa de pari passu parece intelectualmente coherente.
¿Cómo se explica este rasgo cultural, que es más marcado en Argentina, pero está presente en menor medida en muchos países de América Latina? 
Algunos podrían atribuir a la condición "post-colonial" de la región. 
Si es así, después de 200 años de la independencia, es el momento de crecer. 
El punto es trabajar para cambiar las reglas injustas, en lugar de ignorarlos. 
Otros podrían decir que es simplemente parte de la debilidad del Estado de Derecho en América Latina.
Argentina ahora tiene menos de un mes para llegar a un acuerdo con los holdouts o defaultear de sus bonos reestructurados. Hay un motivo de esperanza. 
En 2001 la decisión por un default inicial fue recibida en el Congreso de Argentina con vítores, como si fuera un gol en una Copa Mundial. 
Esta vez nadie se está animando. 
Incluso la Sra. Fernández parece que quiere que el país se reuna con el mundo. 
Las reservas de divisas de la Argentina son las mínimas de siete años. 
Y ella tiene la intención de llegar al final de su mandato el próximo año sin crisis. 
Como el señor Suárez ha comprendido
- usted rompe las reglas a su propio riesgo. 
- Tarde o temprano, la realidad 
-  tiene una manera de morder de nuevo.
The Economist - El Mercurio - Sgo. de Chile - 5-Jul-2014
 

jueves, 26 de junio de 2014

Los ‘Eagles’ liderarán a los emergentes

Brasil, China, India, Indonesia, México, Rusia y Turquía contribuirán al 51% del crecimiento en los diez próximos años


El pasado marzo actualizamos 
- nuestra lista de países emergentes que liderarán 
- el crecimiento económico en la próxima década o ‘Eagles’ (águilas). 
Corea del Sur y Taiwán dejan el grupo para pasar a formar parte del grupo de economías avanzadas, mientras que un grupo de siete economías emergentes consolida el grupo con elevado potencial de crecimiento. 
- China, India e Indonesia en Asia, 
- México y Brasil en Latinoamérica y 
- Turquía y Rusia en la Europa emergente 
- contribuirán al 51% del crecimiento mundial.
En términos geoestratégicos 
- el foco de poder económico continúa desplazándose 
- hacia la zona del Pacífico, 
- que por sí solo generara cerca del 80% del crecimiento mundial por lo que 
- no es sorprendente que surjan alianzas en torno a esa área geográfica. 
Por otra parte,
-  las tensiones entre los países desarrollados y emergentes 
- podrían aumentar a medida que los emergentes comienzan 
- a reclamar su espacio en la esfera política internacional.
En las tendencias de fondo, se mantienen ciertas similitudes pero también ciertas asimetrías. Entre estas últimas destaca una evolución de la población
Mientras China y Rusia se enfrentan a 
- un estancamiento o caída del crecimiento de la población 
  (al igual que Europa) 
- que tendrá que ser compensado con mayores ganancias de productividad, 
la población en México, Brasil, India, Indonesia y Turquía 
- mantendrá cierto dinamismo, aunque menor al actual.
Entre las tendencias comunes, que 
- compensarán el menor crecimiento de la población, destacan 
- el rápido proceso de urbanización y aglomeración
- la revolución de las clases medias
Ambos generarán 
- cambios sustanciales en la riqueza y en el patrón de consumo,
-  cada vez más similar al de los países avanzados.
Las oportunidades en 
- inversión en infraestructuras de las nuevas megalópolis y 
- la revolución de las clases medias 
- abrirán nuevas oportunidades a las empresas exportadoras. 
En los próximos diez años, sólo en los ‘Eagles’ 
- las clases medias aumentarán cerca de 1.000 millones de personas, 
- con lo que las clases medias emergentes alcanzarán cerca de 
- 3.000 millones. 
Este cambio sin precedentes que se viene produciendo desde principio de este siglo 
- cambiará sin duda la distribución del consumo mundial 
- con un patrón de consumo cada vez más parecido al nuestro y que 
- abrirá nuevas oportunidades a nuestras empresas. 
Asistiremos además a 
- un aumento significativo del número de turistas procedentes de estos países,
- a medida que las clases medias altas y ricas continúan acelerándose.
Todo ello se trasladará en un aumento de los flujos comerciales no sólo entre el Norte y El Sur sino entre los propios emergentes, o Sur-Sur, y con una clara gravitación en la zona asiática y del Pacífico. 
Todo un reto pero con claras ventajas para los que sepan acomodarse a este cambio estructural.
Álvaro Ortiz Vidal-Abarca - El País - Madrid - 26-Jun-2014