martes, 9 de agosto de 2011

Credibilidad, descaro y deuda

Para entender el furor que ha causado
- la decisión de la agencia de calificación de riesgos financieros Standard & Poor's (S&P) de
- rebajar la deuda del Gobierno estadounidense,
- hay que tener en cuenta dos ideas en apariencia contradictorias, aunque realmente no
lo sean.
La primera
es que
- Estados Unidos ya no es de hecho el país estable y fiable que era antes.
La segunda
es que
- el propio S&P tiene todavía menos credibilidad;
- es el último sitio al que uno debe acudir para obtener una opinión sobre las perspectivas

de nuestro país.
Empecemos por

- la falta de credibilidad de S&P.
Si hay una palabra
que describa la decisión de la agencia de rebajar la calificación de Estados Unidos, esa palabra es descaro, tradicionalmente definido por el ejemplo del joven que mata a sus padres, y luego implora piedad porque es huérfano.
Después de todo,
- el elevado déficit presupuestario de Estados Unidos es consecuencia fundamentalmente de
- la recesión económica que siguió a la crisis financiera de 2008.
- Y S&P, junto con otras agencias de calificación hermanas, desempeñó
- un papel importante en la causa de esa crisis, ya que
-
otorgó calificaciones triple A
- a activos respaldados por hipotecas
que desde entonces se han convertido

en residuos tóxicos.
Y la falta de criterio no termina ahí.
- S&P es tristemente famosa por haber dado a Lehman Brothers, cuyo hundimiento desató
un pánico mundial,
- una calificación A hasta el mismísimo mes de su defunción.
- ¿Y cómo reaccionó la agencia después de que esta empresa con calificación A quebrara?
- Emitiendo un informe en el que negaba que hubiera hecho algo mal.
- ¿Y esta gente está dictaminando ahora
la solvencia de USA
?
Esperen, que la cosa se pone mejor.

Antes de rebajar la deuda estadounidense, S&P envió un borrador preliminar de su nota de prensa al Tesoro de Estados Unidos.
Los funcionarios del Tesoro rápidamente detectaron un error de dos billones de dólares en los cálculos de S&P.
Y el error era la típica cosa que cualquier experto presupuestario debería haber hecho correctamente. Después de deliberarlo, S&P reconoció que se había equivocado, y
- bajó de todos modos la calificación de Estados Unidos,
después de eliminar parte del análisis económico de su informe.
Como explicaré dentro de un minuto,
- no hay que dar demasiada importancia a esos cálculos presupuestarios en ningún caso.
Pero

- el episodio difícilmente inspira confianza en el criterio de S&P.
En términos más generales,
- las agencias de calificación nunca nos han dado ninguna razón para
- tomarnos en serio su opinión sobre la solvencia nacional.
Es cierto que la calificación de los países en situación de impago por lo general había sido rebajada antes del hecho. Pero en esos casos
- las agencias de calificación se limitaban a seguir a los mercados,
- que ya se habían vuelto contra estos deudores problemáticos.
Y en esos raros casos en los que las agencias de calificación
- han rebajado la calificación de países que,
como Estados Unidos ahora,
- siguen contando con la confianza de los inversores,
- se han equivocado sistemáticamente.
Pensemos, en concreto, en el caso de Japón, cuya calificación S&P rebajó en 2002.
Pues bien, nueve años después,
- Japón sigue pudiendo pedir préstamos baratos con toda libertad.
De hecho, el viernes, el tipo de interés de los bonos japoneses a 10 años era de solo un 1%.
Por eso
- no hay ninguna razón para tomarnos en serio la rebaja de calificación del viernes.
- Son los últimos de cuya opinión debemos fiarnos.
Y sin embargo,
- Estados Unidos tiene en efecto graves problemas.
- Estos problemas tienen muy poco que ver con la aritmética presupuestaria a corto plazo

y ni siquiera a medio plazo.
El Gobierno de Estados Unidos
- no está teniendo ninguna dificultad para pedir préstamos y cubrir su déficit actual.
Es cierto que estamos acumulando deuda, por la cual acabaremos teniendo que pagar intereses.
Pero si de hecho hacen la operación de recitar números altos con su mejor voz de doctor malvado, descubrirán que
- hasta unos déficits muy elevados a lo largo de los próximos años tendrán
- un impacto extraordinariamente pequeño en la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos.
No, lo que hace que
- Estados Unidos parezca poco de fiar

- no son las matemáticas presupuestarias,
- sino la política.
Y, por favor, ahorrémonos las declaraciones habituales de que la culpa es de los dos.
- Nuestros problemas son casi enteramente cosa de uno.
Concretamente, se deben
- al auge de una derecha extremista que
- está dispuesta a crear crisis repetidas antes que ceder un ápice

en sus demandas.
La verdad es que desde el punto de vista de la economía pura,
- los problemas fiscales de Estados Unidos, que ya vienen de antiguo,
- no deberían ser tan difíciles de arreglar.
Es cierto que
- el envejecimiento de la población y la subida de los costes sanitarios, con la política actual,
- harán que el gasto aumente más rápidamente que la recaudación de impuestos.
Pero Estados Unidos tiene
- unos costes sanitarios mucho más elevados que ningún otro país avanzado, y
- unos impuestos muy bajos según criterios internacionales.
Si pudiésemos
- acercarnos aunque solo fuera un poco a las normas internacionales en estos dos frentes,
- se resolverían nuestros problemas presupuestarios.
Entonces,
- ¿Por qué no lo hacemos?
Pues porque en este país
- tenemos un poderoso movimiento político que,
- ante los modestos esfuerzos para emplear los fondos de Medicare de forma más eficaz,
- clamaba que nos amenazaban "paneles de la muerte", y
- prefería arriesgarse a una catástrofe financiera antes que
- acceder siquiera a un céntimo de ingresos adicionales.
La verdadera incógnita a la que se enfrenta Estados Unidos
, incluso en términos puramente fiscales,
- no es si recortaremos un billón aquí y allí de los déficits.
Es
- si los extremistas que ahora bloquean cualquier clase de política
responsable
- pueden ser derrotados y marginados.
PAUL KRUGMAN - Premio Nobel de Economía - El País - Madrid - 9-Aug-2011

No entre en pánico por la caída de las bolsas

"¡El cielo se está cayendo! ¡El cielo se está cayendo!"
La advertencia de Chicken Little podría parecerle a algunos observadores particularmente apta hoy. Discrepo.
Esta es no es una repetición del colapso del mercado en 2008.
Y la venta bajo el efecto del pánico de las acciones estadounidenses demostrará ser una respuesta muy inapropiada.

La pronunciada caída en los precios bursátiles de la semana pasada
- ha renovado los temores de que la economía se dirige a una recaída.
- El crecimiento se ha reducido a una velocidad casi nula, y
- el Producto Interno Bruto creció menos de 1% anual en el primer semestre.
- El gasto real de los consumidores ha sido negativo en los últimos dos trimestres.
De la misma manera en que
- un ciclista arriesga caerse cuando su bicicleta pierde abruptamente el impulso,
- la economía está peligrosamente cerca de volver a caer en recesión,
incluso
- antes de que se haya consolidado una verdadera recuperación.
Y ahora Standard & Poor's rebajó la calificación de riesgo crediticio de Estados Unidos , citando un progreso inadecuado en Washington en la solución de problemas fiscales de larga data.
- Los vientos en contra de la economía son muchos.
- Los consumidores todavía están excesivamente endeudados y
- las finanzas de los hogares están en un equilibrio precario.
- Los precios de las viviendas, luego de drásticas caídas, amenazan con bajar todavía más
.
El efecto ha sido
- un gran golpe al patrimonio neto de los hogares y
- ha impedido una recuperación en la construcción,
que normalmente juega
- un papel estelar en las etapas iniciales de cualquier expansión económica.
- La tasa de desempleo está estancada por encima de 9% e

incluso los analistas más optimistas divisan escasas posibilidades de un descenso significativo, aunque una tibia recuperación económica se reanude en la segunda mitad del año.
Por si esto fuera poco,
- Europa no ha solucionado realmente sus problemas económicos.
- Las perspectivas de crecimiento son sombrías.
En EE.UU., las políticas del gobierno son

- disfuncionales e impotentes para ayudar a reducir el desempleo.
Aunque cualquier restricción en el gasto producto del reciente acuerdo presupuestario tendrá efecto más adelante, se espera que
- la política fiscal sea significativamente menos estimulante en los próximos trimestres.
- La política monetaria, que ha empujado a las tasas de interés casi a cero y a las tasas de

la deuda pública estadounidenses a 10 años a 2,5%, parece haberse quedado sin municiones.
Y, por supuesto,
- la fuerte caída en los precios de las acciones tiene un efecto patrimonial negativo y
- consecuencias perniciosas para la confianza de los consumidores.
- ¿Es el momento de vender todas sus acciones, que todavía están muy por encima de sus

mínimos de 2009?
Pienso que no.
- Nadie puede predecir la evolución de la bolsa en esta y en las próximas semanas.
Las acciones pueden continuar su caída, pero
- creo que sería un grave error de los inversionistas entrar en pánico y vender.
Hay varias razones para ser optimistas respecto a que
- en el largo plazo veremos valoraciones en el mercado más altas, no más bajas.
En primer lugar
,
- creo que las acciones hoy en día son baratas.
- La relación precio- ganancia supera apenas 13 y el cálculo de esa relación a futuro,

que utiliza las ganancias pronosticadas, ha caído a menos de 12.
Esos múltiplos son bajos en relación a los antecedentes históricos y son especialmente bajos en comparación con el rendimiento del bono estadounidenses a 10 años que se ubica en 2,5%.
Los rendimientos de dividendos de 2,5% también se comparan favorablemente con los valores a 10 años.
Los múltiplos no parecen baratos en relación a las ganancias promedio a 10 años, pero las utilidades de hoy son tanto más altas que que un promedio de 10 años no es una buena estimación de la capacidad de ganar dinero de las empresas.
Asimismo,
- la estructura de las ganancias de las empresas estadounidenses refleja cada vez más la

actividad económica en el extranjero,
- incluyendo a los mercados emergentes de crecimiento acelerado,
- más que la actividad en EE.UU
.
Esa es la razón por la que
- las ganancias corporativas han estado incrementándose tan rápidamente a pesar del
tibio crecimiento en EE.UU.
Para las grandes multinacionales estadounidenses, el crecimiento en los mercados emergentes
- será el factor determinante en el crecimiento de sus ganancias.
Para muchas compañías, lo que pasa en China, India y Brasil es más importante que
- la incapacidad de Europa de poner su casa en orden o la parálisis de EE.UU. y Japón.
No cabe duda de que
- nuestra economía atreviesa por un serio problema.
El enorme volumen de desendeudamiento que se necesita después de la burbuja inmobiliaria de comienzos de la década pasada solamente puede ser logrado con el tiempo.
Afortunadamente, las cuentas de los hogares están mejorando.
La relación entre deudas e ingresos ha mejorado considerablemente desde 2008,
aunque todavía tienen mucho para mejorar.
Los pagos por servicio de deuda de los hogares en relación a los ingresos han caído fuertemente a los niveles de los años 80 y 90.
El reciente descenso en los precios del petróleo también ayuda a la situación financiera de los consumidores.
Y los balances de las empresas están inusualmente saludables.
El sólo hecho de
- acabar con el exceso de viviendas en el mercado llevará un largo tiempo.
Pero si hay un punto positivo en el panorama del mercado inmobiliario es que
- la accesibilidad de comprar una casa está en un nivel récord.
Con alguna mejora real en el mercado laboral
podríamos ver un alza sustancial en las ventas de viviendas.
Sí, tenemos problemas, pero
- la actual situación no guarda ningún parecido con la de 2008.
Y para los que creen que la caída en la bolsa predice una nueva recesión, no hay que olvidar la frase del fallecido economista Paul Samuelson:
- "La bolsa predijo 9 de las últimas 5 recesiones".
Una fuerte dosis de modestia es claramente necesaria.
Todos necesitamos ser conscientes de
- los límites de nuestra capacidad para predecir los precios de las acciones.
- Nadie le puede decir cuándo la bolsa terminará su caída, pero hay algunas cosas

que sabemos.
Los inversionistas que
- vendieron sus acciones en momentos en los que hubo caídas muy pronunciadas en

el mercado
- invariablemente se equivocaron.
Tenemos abundante evidencia de que el inversionista promedio tiende a
- poner dinero en el mercado cuando está en sus máximos o cerca de ellos y
- a vender durante los períodos de caídas extremas y volatilidad.
A lo largo de prolongados períodos,
- el mercado accionario de EE.UU. ha provisto retornos promedio generosos.
Pero
- el inversionista promedio ha ganando sustancialmente menos que el retorno del mercado,
- en parte por haber tomado decisiones inoportunas.
Mi consejo
a los inversionistas es

- que se mantengan firmes.
Nadie nunca se volvió rico por ser un pesimista a largo plazo sobre la evolución de EE.UU
. y dudo que alguien lo vaya a hacer en el futuro.
- Esta es todavía la economía más flexible e innovadora del mundo.
De hecho, es en momentos como este
- cuando los inversionistas deberían considerar rebalancear sus portafolios.
Si las alzas en los precios de los bonos y las caídas en los de las acciones han producido una asignación de activos que sobrepondera a la renta fija de lo que es apropiado según su horizonte de tiempo y su tolerancia al riesgo,
- venda algunos bonos y compre acciones.
De aquí algunos años va a estar contento de que lo hizo.
Malkiel, profesor emérito de Economía en la Universidad de Princeton, es el autor de

- "A Random Walk Down Wall Street", traducido como
- "Un paseo aleatorio por Wall Street".
Burton Malkiel - The Wall Street Journal - NYC - 8-Aug-2011

lunes, 8 de agosto de 2011

Un golpe para China, el mayor acreedor de EE.UU



La rebaja de la calificación de crédito de Estados Unidos aumenta la presión sobre China para que transforme su economía dependiente de las exportaciones, que ha dado lugar a montañas de reservas en dólares cada vez más depreciados.

No obstante, a los políticos chinos, como a sus pares estadounidenses,
- les cuesta tomar decisiones difíciles, pero necesarias,
para impulsar el cambio.
Algunos analistas dicen que las duras palabras con las que China se ha dirigido a EE.UU. tras la rebaja de su deuda por parte de Standard & Poor's el viernes
- muestran el deseo de Beijing de desafiar el liderazgo económico global de Washington,
- que el país asiático cree que está en un inevitable declive.
Sin embargo, los analistas también dicen que los comentarios tienen como objetivo
- desviar la crítica dentro del país a la gestión económica del propio gobierno chino, que
- ha permitido que las reservas de la na ción se disparen a más de US$3 billones (millones
de millones), de lejos las mayores mundiales en divisas extranjeras.
En un editorial mordaz, la agencia de noticias estatal Xinhua calificó la rebaja como
- una "factura vencida que EE.UU. tiene que pagar por su propia adicción a la deuda y
- la disputa política corta de vista en Washington".
También insistió en la petición de Beijing de que haya
- una "nueva, estable y segura divisa de reserva global".
La rebaja representa una bofetada para China
, ya que
es el mayor tenedor de bonos del Tesoro estadounidense, algo que se debe en gran parte a
- la política china de estimular sus exportaciones manteniendo devaluado el yuan.
Beijing hace esto
- comprando dólares a los exportadores a cambio de yuanes y
- usando ese dinero para comprar deuda estadounidense
,
- el único mercado en el mundo lo suficientemente grande y líquido como para
soportar compras a tal escala.
Las adquisiciones chinas de títulos estadounidenses

- han ayudado a mantener las tasas de interés en EE.UU. bajas durantes años,
- lo que contribuyó a crear la burbuja inmobiliaria que
- luego provocó el colapso de la economía mundial.
Los líderes chinos se han mostrado preocupados por la seguridad de los bonos estadounidenses en manos de China, valorados en US$1,2 billones.
La rebaja de S&P les da más motivos para ello mientras se aviva la crítica de quienes en China dicen que
- el gobierno ha gestionado sin cuidado las ganancias obtenidas con "la sangre y el sudor" de
los trabajadores del país.
En las últimas semanas, altos funcionarios chinos han tenido que defender esta política, lo que refleja una creciente angustia por el potencial de esta cuestión de convertirse en motivo de protesta entre los ciudadanos descontentos.
"Es una señal de advertencia para China", señala Zhao Qingming, analista de China Construction Bank Corp., unos de los cuatro grandes bancos estatales del país.
- "China debería tratar de equilibrar su balanza comercial tan pronto como sea posible".
Explicó que
- si sigue manteniendo un superávit comercial, que fue de US$22.300 millones en junio,
- no le quedará otra que seguir comprando deuda soberana estadounidense.
De momento, el gobierno chino ha resistido las peticiones de que deje que su divisa flote libremente, pese a que ha dicho durante años que
- el país necesita transformar su economía a una que dependa más del consumo interno.
Un yuan más caro daría mayor poder adquisitivo a los consumidores al abaratar las importaciones
.
El rechazo de Beijing a una apreciación más rápida del yuan, dicen los analistas, refleja el temor de que esto genere un duro golpe para una economía que
- ha tenido un crecimiento asombroso en las últimas tres décadas y
- ha ayudado al Partido Comunista a permanecer en el poder.
Lingling Wei - Andrew Browne - The Wall Street Journal - 8-Aug-2011


domingo, 7 de agosto de 2011

EE.UU. pierde la calificación de deuda AAA de S&P


Uno de los pilares del sistema financiero global se vio sacudido el viernes cuando la agencia calificadora de riesgo Standard & Poor's dijo que
- los bonos del Tesoro de Estados Unidos ya no merecen ser considerados
- la inversión más segura del mundo.

S&P le retiró por primera vez la calificación crediticia AAA, que ha mantenido durante 70 años, bajo el argumento de que
- el acuerdo sobre el límite a la deuda fiscal del país que se orquestó en Washington
- no fue suficiente para despejar el sombrío panorama a largo plazo de las finanzas

estadounidenses.
La agencia
- rebajó la deuda a AA+, una calificación por debajo de Liechtenstein y
- una decena de otros países, a la par de Bélgica y Nueva Zelanda.
Esta decisión sin precedentes concluyó un día dramático.
Todo empezó por la mañana, cuando se filtró la noticia de que era inminente una rebaja y las bolsas se tambalearon.
En torno a las 1:30 de la tarde, hora de Nueva York, representantes de S&P notificaron al Departamento del Tesoro que planeaban rebajar la deuda de EE.UU. y le presentaron sus conclusiones.

Funcionarios del Tesoro observaron un error de US$2 billones (millones de millones) en el cálculo de S&P, lo cual retrasó el anuncio durante varias horas.
La agencia calificadora decidió seguir delante de todas maneras y después de las 8 de la tarde lo hizo oficial.
S&P dijo:
- "La rebaja refleja nuestra opinión de que el plan de consolidación fiscal que el Congreso y

el gobierno recientemente acordaron es insuficiente para lo que, desde nuestraperspectiva, sería necesario para estabilizar la dinámica del déficit fiscal a medio plazo".
También hizo referencia a
- la débil "efectividad, estabilidad y previsibilidad" de la política y las instituciones
- en un momento en que se amontonan los desafíos.
La rebaja obligará a corredores e inversionistas a replantearse
- lo que hasta ahora era una premisa de las finanzas modernas.
Desde el 14 de julio, cuando Standard & Poor's advirtió que podría rebajar la calificación de deuda de EE.UU., los analistas
- han tenido dificultades para determinar
- el efecto que tendría semejante medida en el panorama financiero,
- debido a cómo los bonos del Tesoro influyen sobre Wall Street y la economía.
Es posible que en un principio
- el golpe sea más psicológico que práctico.
Las calificadoras de riesgo rivales Moody's Investors Service y Fitch Ratings
- mantuvieron la máxima nota para la deuda de EE.UU. recientemente.
Y por ahora, los papeles del Tesoro
- han seguido siendo un refugio para los inversionistas preocupados
- por la salud de la economía de EE.UU. y de la zona euro.
Con todo, la decisión de S&P
- podría desbaratar la recuperación de la economía de EE.UU., que parece
- tener problemas en mantener el ritmo, y
- podría agravar la falta de confianza de los inversionistas en
- un sistema político que pasa apuros para
- llegar a un consenso incluso en cuestiones rutinarias.
Como consecuencia, podría implicar
- la rebaja de la deuda de numerosas compañías y estados,
- lo que encarecería el costo para conseguir préstamos.
Una preocupación clave será
- ver si el apetito por la deuda de EE.UU. cambiará entre los inversionistas extranjeros,
- especialmente China, el mayor tenedor de bonos del Tesoro de EE.UU. extranjero del mundo.
- En 1945, sólo 1% de los papeles del Tesoro estaba en manos extranjeras;
- ahora es un máximo histórico de 46%, según un informe de Bank of America Merrill Lynch
.
Algunos inversionistas están convencidos de que
- los papeles de EE.UU. seguirán siendo un refugio seguro en un mundo volátil,
- incluso sin su sólida calificación de AAA.
Sin embargo, otros creen que
- el país se verá obligado a pagar tasas de interés más altas simplemente porque
- serán vistos como ligeramente más riesgosos que antes.
Y aunque parezca una diferencia pequeña, semejante salto
- podría incrementar el costo de una amplia gama de deuda,
- desde una hipoteca a los billones que debe que el propio gobierno.
Las lecciones de otros países, como Canadá y Australia, sugieren que
- un país puede demorarse años en recuperar su estatus de AAA.
Al mismo tiempo,
- el impacto económico de rebajas anteriores tiende a ser mayor cuando
- son más de una las firmas que califican la deuda como más riesgosa que
- cuando es sólo una la que actúa unilateralmente.
Damian Paletta - Matt Phillips - The Wall Street Journal - NYC - 6-Aug-2011

¿Hacia una nueva recesión?

Los analistas no se ponen de acuerdo sobre si
- las principales economías mundiales se encaminan hacia otra depresión

Santiago Niño Becerra (Barcelona, 1951) cree que la verdadera crisis «empieza ahora», pero no se considera «pesimista».
Catedrático de Estructura Económica de la Universidad Ramon Llull, este catalán predijo en 2006 para ABC una crisis de deuda soberana a nivel global.
Ahora que estamos inmersos en ella, apunta al cambio de modelo productivo.

—¿Nos encaminamos hacia una recesión global?
Sin duda
. Con una globalización financiera mayor que nunca, si unos países tienen problemas todos los acusan de una manera mucho más sensible.
No se ha interpretado la evolución de la recesión de una forma correcta.
Entre la crisis de las «subprimes» en 2007 y mayo de 2010 hubo una precrisis.
El año pasado, los gobiernos se dieron cuenta de que
- inyectando dinero no se iba a recuperar la economía.
Ahora
- estamos en una crisis sistémica, de agotamiento de un modelo. Y
- hasta que no se afronte, nada va a cambiar.

—Pero 2010 fue uno de los años con mayor crecimiento a nivel global.
Lo fue por
- unos países emergentes que tienen crecimientos ficticios y atípicos,
- basados en las exportaciones y en el crédito.
- China tiene una burbuja inmobiliaria enorme,
- Brasil una deuda privada terrible...
- Son economías demasiado dependientes de que puedan exportar.
Si se produce
- una caída del PIB en los países occidentales como está ocurriendo,
- su crecimiento se verá resentido.

—¿La recuperación global implicará un crecimiento menor?
Por descontado. Creo que
- en 2011 y 2012 el crecimiento seguirá bajando,
- en 2015 entraremos en una fase de estancamiento y
- a partir de aquí iniciaremos una etapa de recuperación suave sin llegar a los niveles

precrisis.
Hasta ahora hemos crecido tanto porque
- hemos vivido endeudados hasta las cejas.
Se han generado
- unos activos financieros que se han vendido por un valor muy superior al real.
- Si todo eso va a desaparecer,
- el crecimiento mundial va a ser mucho menor.
Y si encima
- vamos a tener que consumir menos recursos,
- la desaceleración es evidente.
El problema es que el factor trabajo se va a resentir:
- al haber menos actividad, habrá menos empleo y mayor paro.
- La productividad y la eficiencia será mayor, pero no así el crecimiento.

—No tiene muchas esperanzas.
La verdadera crisis va a empezar ahora.
Al ser la crisis global, la recuperación tendrá que ser mundial.
Esto se producirá cuando
- todos los países afronten que ellos y sus bancos
- han contraído deudas que nunca van a poder pagar.
Y empiecen a
- adoptar políticas fiscales y monetarias comunes.

—Chipre, Italia, España... ¿va a haber algún rescate?
Yo pienso que no, pero porque son inasumibles.
Se habla de rescates a países cuando lo que se rescatan son las entidades financieras que detentan la mayor parte de la deuda pública de cada país.
Lo que va a pasar es que

- desde Bruselas se van a monitorizar más a los estados con problemas,
- aumentando la supervisión sobre ellos.
España va a ser uno de esos países.

—¿Hay soluciones?
Lo malo que tenemos en España es que se politiza todo.
- Hay demasiadas regiones, que tienen excesivas competencias cuando
- no generan un PIB suficiente para ello.
Y esto se plantea como un debate político cuando es meramente técnico.
De todas formas, dependemos por completo de la Unión Europea: En el futuro,
- las áreas económicas serán más importantes que los propios países.
- Bélgica lleva un año sin Gobierno y funciona: eso hace un siglo era impensable.

—¿En este escenario, EE.UU. volverá a ser el motor de la economía global?
En absoluto
. Tiene problemas de deuda terribles. Y un factor que nadie quiere afrontar:
- ya no hay confianza en el dólar como divisa internacional. Vamos hacia el fin de ciclo

del dólar.

La opinión de los expertos - J. T./Unai MEZCUA/M. a.
Rafael Pampillón
(profesor del IE Business School): «Crisis en EE.UU. y Europa»
En opinión de Rafael Pampillón,
- no nos encontramos en una recesión global,
ya que los países emergentes cada vez dependen menos de las economías occidentales, aunque
- sí existe una caída de la actividad en EE.UU. y Europa.
«Se está encubriendo el problema a base de liquidez,
- los bancos centrales están dando excesivo crédito a los mercados y
- hay riesgo de futuras tensiones inflacionistas», asegura.
La solución que deben afrontar tanto en EE.UU. como en Europa es
- recortar el gasto público.
«El BCE cometió un error al subir los tipos en abril y después en julio. Debería fijarse en la Reserva Federal», asegura.

José Ramón Pin Arboledas (profesor del IESE): «La profecía autocumplida»
Para José Ramón Pin Arboledas, ex diputado de Unión de Centro Democrático y prestigioso profesor de la escuela de negocios IESE,
- resulta «muy difícil que haya una segunda recesión a nivel mundial»
la cual, en caso de producirse, no vendría provocada exclusivamente por causas de tipo financiero.
«Se trata de un tema más psicológico que económico» —destaca— pues, si no para de repetirse un mensaje negativo, la sociedad podría llegar a asumirlo y este se convertiría en realidad.
Así, Arboledas habla de la «profecía autocumplida», un mal presagio que se haría realidad sin causas materiales suficientes.

Elena Pisonero (economista y socia de KPMG): «Hay que recuperar la confianza»
La inestabilidad política generada en Estados Unidos a raíz del debate sobre el techo de endeudamiento del Estado es para Elena Pisonero, ex secretaria de Estado de Comercio, Turismo y Pymes, el principal ingrediente que está sazonando la incertidumbre que ha invadido el contexto internacional en las últimas semanas.
Pisonero asegura que «es pronto para hablar de una segunda recesión» en la economía anglosajona y cree que Europa tiene primero que «empezar por lo que podemos hacer», que es lo doméstico.
Es fundamental
- «ejercer el liderazgo y reactivar el producto europeo.
- Hay que recuperar la confianza en Europa».
Javier Tahiri - ABC - Madrid - 6-Jul-2011

sábado, 6 de agosto de 2011

Cómo seguir siendo "Una Potencia"

CAMBRIDGE El poderío militar debe apoyarse en una nueva estrategia.
- La seguridad militar es al orden lo que el oxígeno es a la respiración:
- no se aprecian hasta que se vuelven escasos

EL RECIENTE ACUERDO sobre la deuda estadounidense
- reducirá drásticamente el presupuesto de Defensa durante la próxima década.
Y si el Congreso no puede acordar otro billón y medio en recortes, el "mecanismo desencadenante" llevará a
- reducciones más severas en el gasto militar.
Los recortes iniciales no pondrán en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos, pero
- los más severos sí podrían.
El gobierno de
- George W. Bush casi duplicó el presupuesto de Defensa después del 11-S.
Con el término gradual de las dos guerras de Bush, podríamos
- reducir nuestras fuerzas de tierra a los niveles de la década de 1990,
- disminuir las compras planeadas de F-35,
- utilizar más aviones no tripulados y
- abordar los costos crecientes del sistema de salud de Defensa, sin un perjuicio serio para

la seguridad nacional.
Pero también tenemos que reconsiderar
- cómo utilizamos nuestro poder militar.
A diferencia
de la Guerra Fría,
- Estados Unidos y sus aliados hoy responden por más del 70% del gasto militar mundial.
La potencia número uno ya no tiene que patrullar cada frontera ni vigilar cada país.
Los que se oponen a los recortes de defensa
- levantan el espectro del aislacionismo y el debilitamiento del poder estadounidense.
Pero hay un término medio.
Durante la Guerra Fría, el Presidente Dwight D. Eisenhower se opuso a una intervención militar directa en apoyo a los franceses en Vietnam (1954), porque estaba convencido de que
- era más importante preservar la fuerza de la economía estadounidense.
Hoy, esa estrategia
- evitaría el envolvimiento de las fuerzas terrestres en guerras mayores en Asia u otros países.
Si bien tomará tiempo liberarnos de la estrategia post 11-S de Bush, tenemos que empezar, como establece la Estrategia de Seguridad Nacional de 2010,
- "reconociendo que nuestra fortaleza e influencia en el extranjero parte con medidas

que tomemos en casa".
Eisenhower podría haber dicho eso; y nadie podría acusarlo de ser un aislacionista.
- La contrainsurgencia es atractiva como táctica militar, pero
- no debería llevarnos a una estrategia de reconstrucción nacional,
- donde no tenemos la capacidad de realizar un cambio.
La máxima
de
- evitar guerras terrestres de envergadura en países pobres
- no significa retirar nuestra presencia militar de lugares como Japón y Corea del Sur, o
- poner fin a la asistencia militar a países como Pakistán y Egipto.
En este siglo,
- Asia regresará a su estatus histórico, con más de la mitad de la población del mundo y
- la mitad de la producción económica del mundo.
- Estados Unidos tiene que estar presente ahí.
- Los mercados y el poder económico se apoyan en estructuras políticas, y
- el poder militar estadounidense proporciona esa estructura.
- La seguridad militar es al orden lo que el oxígeno es a la respiración:
- no se aprecian hasta que se vuelven escasos.
Esa es la razón de
- por qué la nueva comisión bipartidista del Congreso tiene que

- proporcionar los ingresos
- que permitan que EE.UU. siga desempeñando este rol vital, mientras evita
- la trampa de "reconstruir países".
El historiador británico Niall Ferguson, un entusiasta del imperio, lamentaba en la época de la guerra de Irak que
- EE.UU. careciera de la capacidad para ser un imperio debido a 3 déficits nacionales:
- personal: insuficientes tropas en terreno;
- atención: ausencia de apoyo público suficiente para una ocupación a largo plazo; y
- financiero: no había ahorros ni impuestos suficientes relacionados con el gasto público.
-
Él tenía razón.
- A Estados Unidos le gusta promover los valores universales.
Pero en vez de intervenir en apoyo a "los buenos", podemos hacerlo mejor si
- somos lo que Ronald Reagan llamó "una ciudad resplandeciente en una colina".
Las alternativas
que enfrentamos hoy no son
- un presupuesto de Defensa intocable o el aislacionismo.
- Una estrategia inteligente para preservar el poder y
- el rol global de Estados Unidos, dependerá de

- adaptar nuestra política exterior para que
- se ajuste a la ropa que tenemos.
- Eisenhower sabía esto muy bien.
JOSEPH S. NYE Jr. - The New York Times - El Mercurio - Sgo. de Chile - 6-Ago-2011

viernes, 5 de agosto de 2011

Un "New Deal" para salvar la zona euro ganan apoyos


"Hace falta una cumbre para activar el crecimiento", dice Stephany Griffith Jones
La receta: "Se necesita pactar urgentemente medidas para elevar la demanda agregada"
El miedo ahora
- no es la falta de austeridad,
- sino la falta de crecimiento

Conforme
- crece el peligro de una nueva recesión
- agravando la ya gravísima crisis de deuda europea,
- más economistas se están sumando al llamamiento de ex primeros ministros y líderes

socialdemócratas en favor de
- Un Plan para
- emitir eurobonos y
- usar el Banco Europeo de Inversiones como vehículo de
- masivas inversiones públicas y privadas,
- ayudas a pequeñas y medianas empresas destinadas a
- promover el crecimiento y
- corregir las diferencias de productividad en la zona euro.
"Hay que
- emitir eurobonos para evitar más austeridad y
- usar bancos públicos para
- llevar a cabo inversiones en sectores que
- pueden crear empleo de alta productividad, como tecnología verde",
declaró Stephany Griffith Jones, la economista chilena experta en mercados financieros e integrante del equipo del premio Nobel Joseph Stiglitz, que se reunió la semana pasada con José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Rubalcaba.
Griffith Jones secunda el llamamiento a
- un "NEW DEAL" para la zona euro,
- elaborado por los economistas Stuart Holland y Yanis Varoufakis y
firmado por una decena de ex presidentes de gobierno, entre ellos Giuliano Amato, Michel Rocard y Mario Soares.
Este llamamiento apareció hace tres semanas en diarios como Financial Times y La Vanguardia.
- "España ha hecho lo que todo el mundo pedía que hiciera para salir de la crisis,
- pero los mercados atacan igual;
- ahora hace falta generar crecimiento y empleo",
dijo Griffith Jones.
Durante su visita a Madrid, Stiglitz insistió en que
- la mejor forma para mejorar la situación fiscal es mediante el crecimiento.
Otro economista keynesiano, Heiner Flassbeck, economista jefe de la Unctad, instó a los líderes europeos a
- "desacoplar la deuda de la zona euro de las presiones de los mercados, y
- esto se hace mediante la emisión de eurobonos".
Tom McDonnell
, economista jefe del Instituto Tasc en Dublín, apoya la propuesta de new deal aunque advierte al respecto:
- "La creación de eurobonos no será suficiente;
- hará falta que el BCE sea un "prestamista de último recurso" para
- crear margen para políticas fiscales contracíclicas sin riesgo de crear temor por

la solvencia"
La impresión general es que
- los mercados de deuda europea ya no responderán a más reformas estructurales,
- sino que hace falta crecimiento para recuperar la confianza en la solvencia de la zona euro.

Pero

- hay cada vez mas indicios de ralentización.
Por tanto,
- "Europa debería celebrar, de manera urgente, una cumbre de crecimiento
- para pactar medidas destinadas a

- elevar la demanda agregada en la zona euro",
dijo Griffith Jones.
Este lenguaje keynesianoinexistente en las respuestas oficiales a la crisis– empieza a ganar terreno.
Tanto Stiglitz como Griffith Jones creen que la cumbre de Bruselas de hace dos semanas
- ha creado algunas de las estructuras necesarias para resolver la crisis.
"Es un paso importante; ahora hace falta activarlo urgentemente", señala Griffith Jones.
Y propone estas medidas:
1) La emisión de eurobonos para sustituir el 60% de la deuda de los países de la zona euro.
Esto bajaría de un plumazo los tipos de interés pagados sobre esta deuda.
2) La activación inmediata de compras de bonos de la periferia por el Fondo de Estabilidad
Financiero Europeo.
El Banco central Europeo también debería realizar estas compras.
3) Para afrontar los problemas de competitividad de las economías periféricas
se debería aumentar drásticamente la escala del Banco Europeo de Inversiones y el Fondo de
Inversiones Europeo.
"Los Bancos de Desarrollo Públicos son claves del éxito de Brasil con BNDS y Alemania con KFW",
dice.
4) Controles sobre los derivados credit default swaps y medidas para corregir el sesgo
procíclico de las agencias de calificación de deuda que agravan el ciclo de expansión y posterior
recesión.
Otros economistas en la zona euro que se han sumado al llamamiento del new deal son
- Robert Boyer del Wissenschaftskolleg zu Berlin;
- Riccardo Petrella, profesor emérito de la Universidad Católica de Leuven;
- Karl George Zinn, de la Universidad de Aquisgrán (Alemania), y
- Nicola Acocella, de la Universidad de Roma.
- La cúpula del Partido Socialdemócrata alemán también apoya, en principio, la iniciativa, según explicó Holland.
Andy Robinson - La Vanguardia - Barcelona - 5-Aug-2011