domingo, 6 de febrero de 2011

Entre Mubarak y la pared

- Si el movimiento de los Hermanos Musulmanes no fuera una de las organizaciones
radicales islamistas más importantes del mundo,
- el problema de Egipto sería de solución más rápida y menos incierta.
- Acabada la era Mubarak, lo cual resulta, hoy por hoy, indiscutible,
- ¿Con quién hay que hablar para liderar la transición democrática?
- Nadie sabe quién es el interlocutor de la oposición.

El taxista lleva chaqueta de piel y gafas estilo' CSI Miami'. La música rock que rebota en las paredes del torturado coche acompaña sus intentos de perpetrar un idioma parecido al inglés.
Parece un joven de su tiempo, moderno, occidental, probablemente twittero, ¿anti- Mubarak?
Pero salta la sorpresa.
- “Mubarak nos da estabilidad. Venían turistas, había dinero y ahora…
- ¿qué pasará? Sin Mubarak,
- ¿quién gobernará Egipto? Vendrán los religiosos…”.
Cerca pasa un coche repleto de sacerdotes coptos. Largas barbas, túnicas negras… Señala el coche:
- “Sin Mubarak, estos lo pasarán mal”.
Me suena esta partitura amenazadora.
- ¿No era esto lo que decían los franquistas al final del franquismo?
- El miedo al vacío de poder,
- la estabilidad como excusa para la tiranía,
- la incertidumbre…
Pero cometo mi primer error:
-"ponerme gafas occidentales" para entender la realidad de esta gran y compleja

nación árabe.
-No sirve la memoria de mi propia historia,
- no sirve el lenguaje de otros mundos,
- no sirven las certezas.

A lo largo de la autopista que intenta llegar al epicentro de la revuelta, justo donde está el Ramses Hilton, convertido en foco de la mirada del mundo –no en vano en él se concentran los periodistas–, los controles se suceden con más caos que sentido del orden.
Aparecen los primeros coches blandiendo la foto del viejo presidente.
Pero
- ¿Egipto no había salido a la calle a derrocarlo?
- Hoy es el primer día de “los otros”, y
- el blanco y negro de las crónicas periodísticas se vuelve un galimatías cromático.
- “Los ha enviado el Gobierno”,
gritarán más tarde los resistentes de la plaza Tahrir, cuando empiecen los violentos choques que dejarán centenares de heridos y algunos muertos.
Después de un lento, inacabable transitar, el taxi queda bloqueado en medio de la nada, rodeado de decenas de otros coches abandonados de cualquier manera.
El paisaje parece la escena de una película apocalíptica de bajo presupuesto.
Reacción rápida.
- “Págueme”.
- Y con los dólares en el bolsillo,
- el joven coge la maleta,
- me agarra del brazo y empieza a
- correr,
- saltar obstáculos, gritar “viva Mubarak” como un poseso
- y sonreír como sólo sabe sonreír un joven árabe, con la boca abierta hasta los ojos.
Cruzamos camellos que se manifiestan, caballos que se abren paso como si fuera alguna batalla de Lawrence de Arabia y en todas las esquinas de la mirada las manos agarran palos, piedras, cuchillos y… las mismas banderas de Egipto que blanden al otro lado de la plaza.
La multitud grita consignas a favor de Mubarak y reniega de los periodistas.
Aún no ha empezado la caza del informador, pero no tardará mucho.
Horas después, el asedio a la información será uno de los titulares del mundo:
- periodistas agredidos, pateados, hostigados, desaparecidos durante horas,

incluso tiroteados
El régimen no quiere miradas ajenas y hace notar su pesado, espeso aliento.
Incluso el Ramses sufrirá un intento de asalto, parado in extremis por los tiros al aire del ejército o… por la negociación con los servicios de inteligencia de la gente del hotel, que
- pacta la seguridad de los periodistas a cambio de
- bloquear completamente su actividad informativa.
Pronto el hotel será un búnker donde entrar o salir será una opción de riesgo. Pero aún no.
Y así, agarrada del brazo de un taxista que escucha rock, entre miradas desafiantes y gritos de exaltación de Mubarak, y con el eco del otro lado de la plaza gritando contra el dictador, la llegada al hotel se convierte en la foto personal de
- la primera pieza del intrincado rompecabezas de Egipto,
- cuyo momento histórico puede cambiar la faz de toda la región
.

¿Qué está ocurriendo?
Las primeras respuestas se amontonan en el armario de la simpleza:
- una dictadura malvada tambaleándose a un lado de la plaza, y
- un pueblo oprimido gritando libertad, al otro lado.
- Los malos y los buenos. Los opresores y los libertadores.
- Dictadura o democracia. Ellos o los nuestros…
Así rezan los corolarios de muchos corresponsales, cuya voz ha tomado partido sin complejos.
Otros miran con más frialdad la situación, buscando esa quimera del equilibrio entre la profesión y las emociones.
Los hay que se mantienen como periodistas, profesionales, serios, quizás algo cínicos.
Los hay que ya se han convertido en manifestantes.
No es fácil la distancia. Y sin embargo, o se distancian las emociones o el foco pequeño impedirá entender la complejidad del foco grande, ese que va más allá de la fuerza emotiva de la plaza Tahrir.

Algunas certitudes
Es cierto que este movimiento anti-Mubarak ha nacido al albur de los sectores más jóvenes de la sociedad egipcia, el llamado Movimiento 6 de Abril, cuyas primeras protestas se gestaron en el 2008, a tenor de las muchas huelgas generales que se han ido sucediendo en el país.
De hecho, la decidida huelga de las mujeres de una fábrica de Mahalla el Kubra –donde están las grandes fábricas textiles de Egipto–, cuya repercusión marcó un punto de inflexión insólito, sería
- el inicio de un incipiente movimiento de protesta vinculado a la crisis económica,
- sin ideología definida pero con reivindicaciones propias de una oposición democrática
.
Más allá del partido democrático Kefaya (Basta en árabe) prácticamente
- no existía oposición al régimen que no fuera la islamista, y
- fue este movimiento nacido en Facebook,
casi espontáneo y sin líder aparente –aunque jóvenes como el fundador del grupo, Ahmed Maher, o Ahmed Sala o Asma Mahfuz han actuado como catalizadores–,
- el que encendió una mecha que prendió con una extraordinaria fuerza.
Durante meses fueron el centro de apasionados debates sobre el futuro de Egipto, donde participaban miles de amigos del grupo.
Cuando estalló la calle en Túnez, el debate de los jóvenes egipcios
- se convirtió en una revuelta y de internet pasó a la calle,
donde se transmutó en una auténtica marea de miles de personas.
Alguien la llamaría la Facebook Revolution o incluso la Twitter Diplomacy.
Asma Mahfuz, cuya apasionada alocución en YouTube recorrió las venas de Egipto, lo explicaba así en el International Herald Tribune: “Sentí que hacer este vídeo podía ser un paso demasiado grande para mí, pero entonces pensé: ¿durante cuánto más tiempo voy a seguir con dudas y miedos?
Tenía que hacer algo”. No podía continuar dudando, paralizada por el miedo... Y lo hicieron.
Y no hay ninguna duda de que
- estos jóvenes forman una parte esencial de las revueltas que
- han puesto en jaque una dictadura de décadas.
- Son una brillante porción del alma de la plaza Tahrir,
cuya capacidad para hacer reaccionar a otros sectores, como intelectuales, universitarios, clases medias..., ha sido clave para la revuelta.
Sin embargo, ¿son algo más?

Porque si bien Facebook se pudo convertir en el eco de un grito colectivo, también es evidente que
- los cambios históricos necesitan líderes que los galvanicen, y es
- el vacío de liderazgo de una oposición sólida
- lo que marca la primera gran incertidumbre de esta revuelta.
La otra
gran incertidumbre es
- quién y para qué se está aprovechando el grito de los jóvenes...
Pero siguiendo el orden de las certezas, la segunda es una obviedad aplastante:
- el régimen es, sin paliativos, una dictadura a la vieja usanza.
- Corrupta, violenta, indiscriminada y aparentemente fuerte, no en vano ha sido
durante décadas el aliado de Occidente.
Parafraseando la cita histórica,
- Hosni Mubarak “era un h. de p., pero era nuestro h. de p.”.
Lo cual no niega algunas cuestiones de amplio calado:
- la efervescencia de una intelectualidad crítica con los movimientos islamistas radicales,
imposible de existir en dictaduras de otro formato;
- la paz estable con Israel, cuestión esta de enorme importancia para la estabilidad global
de la región;
- el papel de mediador en algunos conflictos relevantes, no olvidemos que Egipto es

la base permanente de la oficina central de la Liga Árabe; y finalmente,
- la solidez de una amplia clase media cuyo dinamismo cultural y económico floreció

a tenor del corte occidental de esta dictadura.
Dicho en plata,
- de la misma manera que el sha de Persia era un dictador,
- pero dio oxígeno a la modernización del país, Mubarak hizo lo propio
.
A costa, por supuesto, de
- un recorte drástico de derechos humanos.
Pero ambos modernizaron a sus sociedades, como así hicieron la mayoría de los grandes líderes nacionalistas panarabistas, todos ellos dictadores.
No así, como es evidente,
- el otro modelo de dictadura de la zona, la de corte teocrático.
- ¿Qué es mejor, pues, la dictadura del sha o la de los ayatolás?
- La respuesta es evidente para cualquier demócrata: ninguna de ellas.
Pero en esa zona del mundo,
- esa respuesta obvia no lo ha sido tanto durante décadas.
Porque incluso
- entre dictaduras, unas aprietan y las otras ahogan definitivamente.
A pesar, pues, de que esté de moda considerar perverso y nefasto el apoyo que ha dado Occidente a un dictador como Mubarak, la historia no permite tanta contundencia crítica.
Como aseguraba Tomás Alcoverro –que algo sabe de estos lares–,
- Mubarak ha sido muy importante para el avance de
- la modernidad, los derechos femeninos, la masa crítica y las clases medias
.
Y
- su freno a los movimientos integristas islámicos,
- así como su relación estable con Israel y
- la garantía de seguridad del paso estratégico del canal de Suez,
- no pueden ser leídos de otra manera que
- como una positiva aportación a la historia de Oriente Medio.
El senador demócrata John Kerry, en un artículo reciente, lo definía así:
- “A great nationalist that had contributed significantly to Middle East peace” (un

gran nacionalista que ha contribuido de forma significativa a la paz de Oriente Medio)...
A pesar de todo lo dicho,
- las dictaduras agotan su tiempo a medida que ahogan a sus sociedades, y
el tiempo de Mubarak parece definitivamente finiquitado.
Desde una perspectiva democrática, eso parece también una gran noticia.
A partir de aquí,
- las incertidumbres.
La primera es que
- nadie sabe quién es el interlocutor de la oposición.
Es decir, acabada la era Mubarak –lo cual resulta, hoy por hoy, indiscutible–,
- ¿con quién hay que hablar para liderar la transición democrática?
En el lado gubernamental no hay duda: Omar Suleiman es el hombre fuerte de Egipto, aunque la propia Hillary Clinton confirmó ayer mismo el intento de atentado que sufrió hace pocos días.
También es relevante el consejo de sabios que formaron algunas personalidades egipcias nada más empezar las revueltas, entre ellos el millonario cristiano Naguib Sawiris o el conocido analista Salama Ahmed Salama.
En medio de todos ellos, aflora el nombre del actual secretario de la Liga Árabe, Amr Mussa, cuya popularidad podría situarlo en línea de salida.
Pero instalado en tierra de nadie, ni oficialidad ni oposición avalan esta opción.
El peso de la carga, sin embargo, está al otro lado de la mesa, la oposición,
- una amalgama de nombres y gentes cuya única convergencia es el odio a Mubarak
.
A partir de aquí,
- ni se parecen en nada ni quieren lo mismo ni son lo mismo.
Más allá de Mohamed el Baradei, cuyo impostado ruido tiene más eco en la prensa extranjera que en la calle egipcia,
- el frente opositor ni es un frente ni está unido.
Nada parecido a la memoria histórica de nuestra dictadura y a la suma opositora que lideró la transición.

Es cierto que procesos como el español también fueron enormemente complejos, pero Egipto añade un elemento fundamental que puede patear el tablero:
- el gran movimiento del fundamentalismo islámico.
- La única oposición estructurada,
- sólidamente asentada en amplias capas sociales,
- con líderes visibles y carismáticos y
- con una capacidad operativa internacional,
- es justamente la oposición que nadie quiere ver, que casi nadie nombra,
- pero que prácticamente todos temen.
“Los religiosos”, según expresión del taxista del rock.
Es decir,

- el movimiento de los Hermanos Musulmanes de Egipto.
Si este importante fenómeno
- no tuviera miles de militantes,
- no fuera –desde su creación en 1928 por Hasan al Banna– una de las organizaciones
radicales islamistas más importantes del mundo,
- no hubiera inspirado a grupos yihadistas de todo el planeta y
- no tuviera el cuerpo teórico tan sólido que tiene, a la par que una enorme influencia
en sectores intelectuales,
- el problema de Egipto sería de solución más rápida y menos incierta.
Es verdad que hasta ahora han mostrado un perfil bajo en las manifestaciones, no en vano tienen un fino olfato para la estrategia y saben que su derivada islamista es la fuente de mayor preocupación en el mundo occidental.
Pero algunas cosas son irrefutables:
- son un movimiento radical, cuya aspiración es un Estado teocrático con la charia

como única ley fundamental;
- son profusamente antioccidentales, hasta el punto de que su principal líder intelectual,
Sayid Qutb –fuente de inspiración de la mayoría de líderes terroristas, entre ellos el propio
Osama Bin Laden–, basó en el odio a Occidente la base doctrinal de su famoso libro Milestones;
- son furibundamente antisemitas y bélicamente antiisraelíes, tanto, que incluso ahora que optan
por la prudencia, no han podido evitar ser claros en esta materia.

A preguntas de la CNN, el portavoz de los Hermanos, Mohamed Morsey, lo expresó con alarmante claridad hace pocos días:
- “No mantendremos la paz con Israel”.
No hay que olvidar que los Hermanos Musulmanes fundaron la organización Hamas.
Y más allá del alborozo que pueden tener algunos irresponsables de la progresía más lunática
que pulula por las esquinas del antiisraelismo militante, lo cierto es que cualquier persona sensata,
a lado y lado del espectro ideológico,
- debe preocuparse por esta eventualidad.
- La paz con Egipto ha sido, hasta ahora, uno de los pocos pilares
- que permitían el optimismo en la zona.
- Sin esa paz y sin esa seguridad, la región se puede calentar hasta extremos impensables
.
Y
- si algo es fundacional en el cuerpo teórico de los Hermanos, es
- su deseo de destruir al Estado de Israel.
No es de extrañar que ello preocupe, no sólo a los directamente afectados, tanto israelíes, como palestinos democráticos, sino que preocupa a todo Occidente.
Y más allá de esta cuestión caliente, los Hermanos son especialmente belicosos en tres pilares de los derechos humanos:
- los derechos de la mujer,
- los derechos de las minorías religiosas y
- los derechos de la libertad de expresión.
En los tres casos, son enemigos acérrimos
, cuya ofensiva ha puesto en la diana y ha obligado a expulsar del país a intelectuales de renombre, líderes feministas y directores de cine.
Al igual de casos como
- el del gran intelectual argelino Mohamed Arkoun que luchó por conciliar Corán y modernidad y fue perseguido, también en Egipto han sufrido el zarpazo del fanatismo integrista.
Por ejemplo,
- el escritor y premio Nobel Naguib Mahfuz, que, señalado por los Hermanos, sufrió un atentado que lo dejó sin poder escribir al final de sus días; o
- el caso del gran estudioso del Corán Nasr Hamid Abu Zayd, acusado de apóstata por intentar una lectura moderna del libro sagrado. Los Hermanos pedían su pena de muerte.
Convertido en apóstata, lo obligaron a divorciarse de su mujer, y tuvieron que huir los dos a Holanda, donde él murió hace pocos meses.
- O del director de cine Yusef Chahine, también perseguido...
El historial de asedio a las libertades de pensamiento y acción de los Hermanos conforma su propia historia, y aunque han sido tradicionalmente perseguidos, también son, a la vez,
- los más furibundos perseguidores de la libertad.
Mostrarlos ahora como "islamistas moderados" sólo puede representar dos cosas:
- o una supina ignorancia
- o una supina ingenuidad.
Por cierto, uno de los grandes gurús intelectuales de los Hermanos es Yusuf al Qaradawi, cuyo programa La charia y la vida de Al Yazira ven unos 40 millones de personas.
Es el líder espiritual de la Fundación Qatar del Barça y
- el hombre que ha impuesto como hecho irrefutable que el Corán ama y desea
- la inmolación de los jóvenes contra los enemigos del islam.
Es decir,
- ha bendecido los actos de suicidio terrorista.
Sus debates al respecto con el rector de la Universidad Al Azar de El Cairo fueron emblemáticos.
Y con todo ello, Al Yazira, tan importante como los jóvenes de Facebook para el éxito de la revuelta.

A pesar de parecer una televisión moderna, a pie de calle y a micrófono de lucha, lo cierto es que
- Al Yazira hace tiempo que alimenta la oposición islamista en todos los países donde hay

revueltas.
Así lo hizo en Líbano, jugando abiertamente a favor de Hizbulah y contra las gentes de Hariri; así lo ha hecho con los documentos contra Mahmud Abas y la Autoridad Nacional Palestina, que sólo han beneficiado a Hamas, y
- así lo hace también en Egipto.
Por supuesto, su pasión contra las dictaduras pro occidentales nunca ha venido pareja de la más mínima crítica a dictaduras teocráticas como la propia que le paga.
Sus intereses son evidentes, pero su fuerza mediática es inmensa. Y no parece que juegue a favor de la democracia en ninguno de estos países.
Todo esto hierve en Egipto. Y sobre estos renglones torcidos, Egipto debe escribir su nuevo capítulo de la historia. No lo tiene nada fácil. Porque
- no se trata sólo de derrocar a un viejo dictador.
- Se trata, también, de
- impedir el vacío de poder –por eso las prisas norteamericanas no son nada buenas–,
- neutralizar cualquier intento de mantener la vieja dictadura y, sobre todo,
- impedir una dictadura peor.
Por todo ello,

- hay que mirar a la plaza Tahrir para ver cómo vibra su alma joven.
Pero hay que ampliar el foco para saber cómo crece "el huevo de la serpiente".
- Todo lo que ocurra en Egipto cambiará el mapa de la región.
- Y si cambia para mal, los peores augurios son posibles.
“Venceremos
”, me dice un joven que pasa cerca.
Lo miro largamente.
- ¿Quién vencerá, los demócratas, el régimen, los islamistas?
- La respuesta a esa pregunta es la madre de todas las respuestas.
Pilar Rahola - La Vanguardia - Barcelona - 6-Feb-2011

Libertad imparable
La alianza del ejército y la religión tiene consecuencias letales para la libertad.

Lo que está ocurriendo en el norte de África y que en los próximos meses o años se extenderá, como un lento tsunami, al resto del África subsahariana, no es un síntoma alarmante, como certifican algunos analistas de la siempre bienpensante política exterior, que
- conducirá a la instauración de regímenes del estilo de la tiranía iraní,
- sino el resultado de otros tipos de tiranías, en estos casos laicas,
- que llevan decenios gobernando la cuenca sur del Mediterráneo con
- una corrupción tan rampante que las han llegado a hacer insufribles.
Ahora bien,
- ¿Es posible que una vez sofocada o acallada por cansancio la revolución burguesa y laica de estos países, movimientos minoritarios pero muy bien organizados como el de los Hermanos Musulmanes se hagan con el control de la situación y, como consecuencia de ello, del poder?
Pues sí, es posible
- si los Ejércitos de esos países, que son el único estamento capaz de contener el despotismo islámico, por hacer una apuesta equivocada, perdiesen el control de la situación.
- La alianza del ejército y la religión tiene consecuencias letales para la libertad.
Y de eso, en España, sabemos mucho, pues después de una terrible guerra civil
- se instaló una especie de teocracia imperfecta,
- a mitad de camino entre la espada y la sacristía.
Cómo no recordar en estos momentos aquellos hermosísimos versos de Miguel Hernández que recitábamos en la Universidad, en el Teatro Popular Universitario, dirigidos por un jovencísimo Mario Gas:
«Vientos del pueblo me llevan,/
Vientos del pueblo me arrastran,/
Me esparcen el corazón/
Y me aventan la garganta».

Y continuando con las imágenes poéticas, nada desearíamos más en Egipto, Tunez, Marruecos o Argelia,
- que ninguna de las dos mitades que hay en cada pueblo, también en los islámicos,
- hiele el corazón de la otra acabando en un río de sangre.
JORGE TRIAS SAGNIER - ABC - Madrid - 6-Feb-2011

viernes, 4 de febrero de 2011

El punto medio

Dispone el artículo 8 de la Constitución que
- "todas las personas son iguales ante la ley, no reconociéndose entre ellas otra distinción
sino la de los talentos y las virtudes".
La norma tiene un sesgo jurídico.
- Consagra el derecho a la igualdad ante la ley.
Ésta puede prever
- las mismas soluciones separando categorías de personas,
- debe tratar en forma desigual a los desiguales,
- pero no discriminar entre iguales.
Pero también rescata de la realidad una ley natural, en cuanto a
- la desigualdad de los individuos determinada por
- la incidencia de sus diferentes talentos y virtudes.
Ambos,
- talentos y virtudes, se traen al mundo en potencia o se adquieren, pero siempre
- el instrumento que marcará las diferencias y las desarrollará será la educación,
en el sentido amplio de la expresión que refiere a la instrucción por medio de la acción docente.
- ¿A qué viene esto?
Pues al debate instalado en el seno del oficialismo, de esta izquierda polifacética que en su conjunto no sabe bien lo que quiere, sobre
- la "redistribución del ingreso";
que significa
- el reparto de la riqueza que aporta el crecimiento económico,

- cuando el PBI -valor sumado de todo lo que produce un país- va en ascenso.
En perspectiva general hay dos posiciones extremas.
- Una que propone el intervencionismo del Estado para con lo que le quita a quienes tienen más, compense a los que tienen menos.
- La otra, propone la libre competencia en el mercado y de ella dependerá el resultado de cómo se distribuye esa riqueza.
La primera posición
- violenta el reconocimiento constitucional a la ley natural de la desigualdad -también natural e inevitable- de los individuos.
- No gravitarán entonces, ni los talentos ni las virtudes y
- por ello la educación no cumplirá su papel dinamizador de los estímulos
.
A esta postura, los que reclaman la distribución por el Estado de la riqueza,
- le llaman "justicia social" y
- con ese nombre la venden a la ciudadanía considerando que hay una importante demanda.
En la otra punta encontramos a las vituperadas corrientes etiquetadas como "neo liberales" que
- conducen a la explotación de los trabajadores por el peso aplastante del capital.
El pez más grande siempre se comerá al más chico.
Como suele ocurrir entre las posiciones radicalizadas,
- el punto medio es el que indica dónde está el equilibrio y la razón.
La Economía Social de Mercado
- teoría elaborada por el Canciller Lüdwig Erhard y puesta en práctica por el gobierno de Adenauer,
- defendía el principio de la competencia en el mercado, pero
- con la particularidad de la igualdad de oportunidades para todos, en el punto de arranque
.
Para ello,
- se reconocía la necesidad -en términos de imprescindible- de la educación.
- Era la economía de mercado.
Pero, y ésta es la connotación social del ingrediente de "lo socialmente justo",
- se admite la intervención del Estado sólo para corregir las desigualdades en el proceso económico, que no fueran la consecuencia de
- una pérdida de competitividad imputable a ineptitudes insalvables, omisiones, o errores
sin justificación.
En cuanto a la actuación del Estado, la fórmula es
- "tan poco como sea posible y tanto como sea necesario".
- Esto dio como resultado el milagro alemán
.
Y es adaptable a cualquier país según las circunstancias que esté viviendo.
Con este enfoque,
- la justicia social toma sentido, y
- no se confunde con la imposición de una igualdad imposible por el contra natura.
Aquí el problema empieza por
- la pésima calidad de nuestra educación pública,
cada vez más deteriorada.
El proceso de desmejora se inició en la dictadura y el gobierno de izquierda fumigó lo que se podía recuperar en la fase intermedia.
Tienen razón quienes sostienen que
- por más dinero que se invierta,
- las desigualdades se mantendrán con esta debacle en la enseñanza.
Pero para obtener
- la igualdad de oportunidades,
- la recomposición del destrozo insumirá muchos años.
- Gobierne quien gobierne,
en estas condiciones cualquier debate será bizantino.
- Hay que empezar por el principio.
Editorial - El País - Montevideo - 4-Feb-2011

jueves, 3 de febrero de 2011

El resto del mundo debe tomar medidas ya

Mientras el mundo espera que
- El presidente egipcio, Hosni Mubarak, sucumba al momento de derrocamiento de

dictadores que viven las naciones árabes,
- El rey de Jordania, Abdalá II, se apresura a implementar un programa de reformas
con su recién nombrado primer ministro y
- el ex presidente tunecino, Ben Alí, se establece en Arabia Saudí,
- merece la pena analizar las causas mundiales de esta crisis regional.

También debería observarse
- cuáles podrían ser sus consecuencias para la economía mundial.
Éstas van más allá de los riesgos inmediatos de contagio político y económico puestos ya de

evidencia por
- la "volatilidad" en muchos mercados mundiales y
- suponen un riesgo para el orden financiero mundial.
La inestabilidad política en Oriente Medio puede haber revelado un deseo reprimido de acabar con años de dictaduras opresivas, pero
- tiene sus orígenes en los grandes desequilibrios económicos mundiales que
- han aumentado en la última década y que siguen desestabilizando la economía mundial.
En este caso,
- se materializan en altos y crecientes precios de los alimentos en todo el mundo.
Si los líderes mundiales extraen una lección de estas protestas, debe ser la de que
- no pueden ya permitirse retrasar más el acuerdo para

- "atajar estos desequilibrios",
tras sus compromisos del año pasado en el G-20.
- Si no alcanzan el acuerdo, temo que
- veremos mucha más inestabilidad política este año, y que
- veremos cómo se extiende más allá de Oriente Medio.
No sorprende que el pueblo egipcio esté furioso:
- el país es uno de los "más vulnerables del mundo" al incremento de los precios de

los alimentos.
- La comida constituye más del 40% del consumo final total de Egipto,
- uno de los niveles más altos en los mercados emergentes
,
según datos compilados por Absolute Strategy Research.
Lo mismo ocurre en Túnez, Argelia y Marruecos.
Pero hay países en los que los alimentos suponen más del 40% del consumo total, como
- Pakistán o Ucrania, dos naciones nucleares.
El fuerte incremento de los precios de los alimentos en estos países ha tenido, inevitablemente,

- un impacto mucho mayor sobre los niveles de vida,
que en Estados Unidos, Reino Unido o Japón, donde la comida ha subido un 7,2%, un 8,7% y un 14,3% respectivamente.
- El encarecimiento de los alimentos y las materias primas es consecuencia, en parte,
- de las presiones de la creciente demanda pero también refleja

- las "grandes cantidades de liquidez" en el sistema financiero mundial.
De hecho, ha habido una llamativa correlación en los últimos 50 años entre
- el crecimiento de tres años de la liquidez mundial y
- los aumentos de las materias primas industriales y de alimentación,
según el análisis de ASR.
Las grandes cantidades de liquidez "inyectadas" en los mercados en respuesta a la crisis económica mundial, sobre todo por parte de la Reserva Federal estadounidense,
- han "debilitado" al dólar,
- al tiempo que hacían "subir el precio" de los activos denominados en dólares,
- incluidas las materias primas agrícolas como el trigo y el maíz,
- cuyos precios se han duplicado en siete meses.

¿Significa eso que habría que culpar de la crisis en Oriente Medio a Ben Bernanke?
Mucha gente ya lo está haciendo implícitamente,
- acusando al presidente de la Fed de embarcarse en la última ronda de

"expansión cuantitativa"
- en un intento deliberado por debilitar el dólar,
- con lo que se ha alimentado la inflación en todo el mundo.
Pero eso es demasiado simplista: Bernanke fija la política monetaria estadounidense en respuesta a las condiciones financieras del país, pero
- esas condiciones reflejan inevitablemente,
- decisión de política monetaria tomadas en otras partes del mundo.
Estados Unidos
, como muchos otros países occidentales muy endeudados,
- necesita desesperadamente reequilibrar su economía
para que
- dependa menos del gasto del consumidor y
- más de las exportaciones
.
Pero se está evitando que lo haga por
- la negativa de algunos países emergentes a permitir la apreciación de sus monedas
- para fomentar su propia demanda interna
y
también por

- el conjunto de obstáculos burocráticos, legales y políticos que dificultan mucho
a los inversores de mercados desarrollados meter capital en muchas economías emergentes.
Los últimos datos a ambos lados del Atlántico sugieren que
- las presiones inflacionarias están aumentando en todas partes, pero
- los bancos centrales no comenzarán a retirar la liquidez mientras
- siga habiendo tanta capacidad adicional.
Al mismo tiempo,
- el crecimiento más rápido de los mercados emergentes implica que
- estos países seguirán acumulando reservas en cantidades muy superiores
- a las que pueden absorber sus mercados internos
.
Si a eso sumamos
- el riesgo a que la actual inestabilidad en Oriente Próximo provoque
- flujos de fondos de vuelta a activos del mercado desarrollado,
encontramos
- un nuevo riesgo de que se "generen burbujas" de activos desestabilizadoras,
- que sentarían las bases de la próxima crisis.
El mundo no puede permitirse seguir sin abordar las causas subyacentes de la crisis antes de que se extienda a otras regiones.
Eso significa
- tomar medidas sobre los "tipos de cambio" para
- reequilibrar las economías de los mercados desarrollados
y
debe significar también
- la apertura de las economías emergentes
- a la inversión extranjera a través de reformas estructurales.
Simon Nixon - The Wall Street Journal - NYC - 3-Feb-2011

miércoles, 2 de febrero de 2011

Egipto

Los orígenes económicos de la revuelta egipcia
El movimiento masivo que engulle a Egipto expone un hecho que se ha estado escondiendo a simple vista:
- En una década durante la cual China sacó a más gente de la pobreza a un ritmo más
rápido que nunca en la historia humana,
- En un período de tiempo en el que la reforma económica se ha impuesto en todo el mundo
desde Brasil a Indonesia,
- Egipto se ha quedado fuera de la fiesta.
Una década atrás, IBM emitió una serie de comerciales sobre su alcance global.
Uno incluía un pescador que navegaba por el Nilo y usaba una red inalámbrica.

Era una imagen tentadora, y completamente ficticia.
Pocos países se han integrado menos a la economía global.
El país se ubica en el puesto 137 en el ranking mundial de ingresos per capita (apenas detrás de Tonga y delante de Kiribati), con una población dentro de las 20 mayores.
Y mientras el crecimiento del PIB en los últimos años ha sido respetable, con un promedio de 4% a 5% en 2009 (cuando todos los países tuvieron problemas), incluso eso lo ubica como mucho en la mitad de la tabla en un período en el cual los países más competitivos y dinámicos han salido adelante.
Egipto es famoso desde hace tiempo por su ineficiencia crónica.
Sin embargo Hosni Mubarak fue bendecido con casi
- US$ 2.000 millones anuales en ayuda de Estados Unidos, otros
- US$ 5.000 millones de tarifas del Canal de Suez, y
- US$10.000 millones en turismo
,
así que "pudo comprar" a una parte considerable de los 80 millones de egipcios.
En épocas modernas, Egipto ha sido un rayo de esperanza en el mundo árabe, con un movimiento independentista liderado por Gamel Adbel Nasser que se sublevó contra lo que quedaba del imperio británico en 1952.
Ese rayo fue mantenido vivo por el sucesor de Nasser, Anwar Sadat, quien es recordado en Occidente principalmente por

- sus osadas propuestas a Israel y
- el tratado de paz en 1981 que llevó a su asesinato.
Pero el legado más duradero de Sadat para Egipto podría haber sido
- su breve intento de liberalizar la economía (la Infitah) y abrir el país al mundo.
Mientras el presidente Mubarak alabó superficialmente esa apertura económica, durante gran parte de las tres décadas siguientes la economía de Egipto quedó encerrada en un sistema que
- sofocó la actividad y la innovación económica al igual que la expresión política.
En los últimos años, Mubarak pareció darse cuenta de que la total ausencia de reformas económicas no era sostenible.

Observó cómo China salía adelante sin flexibilizar el control del estado sobre la vida política.
Hizo propuestas a bloques comerciales regionales. De hecho, unos días antes de que se desataran las protestas, Mubarak fue el anfitrión de la segunda Cumbre Árabe Económica, de Desarrollo y Social en el balneario de Sharm al-Shaikh, donde llamó a un incremento en la integración económica, la infraestructura regional de transporte y el comercio entre los árabes.
Pero en el pasado, los cambios prometidos excedieron por mucho los cambios realizados, y había pocos motivos para pensar que esta vez sería distinto.
Mubarak resistió llamados a apertura política con la advertencia de que
- el fundamentalismo islámico arrasaría la tierra del Nilo.
- El mundo aceptó el razonamiento de Mubarak.
Washington
se concentró en la amenaza del radicalismo islámico y
- eligió darle un espaldarazo de forma gentil a Mubarak
- en lugar de arriesgarse a que lo que él había advertido que sucedería
- si había elecciones abiertas y se permitía la expresión
.
En tanto, China ignoró la dialéctica en Occidente, que
- colocaba la apertura política por encima de los imperativos sociales, y
- se adentró en un experimento de desarrollo económico hipercargado sin cambio político.
- Su éxito fenomenal hasta la fecha es imposible de refutar,
- de la misma forma como su curso futuro es imposible de predecir
.
Pero Egipto logró abstenerse de tomar ambos caminos, y su lección es simple:
- se puede tener una reforma económica, o se puede tener una reforma política.
- No se puede no tener ninguna.
Lo que le permite a China tener éxito por ahora (y a Brasil, la India e Indonesia, entre muchos otros países) es que
- sus ciudadanos creen que tienen cierto control sobre sus vidas materiales y
- una posibilidad de hacer realidad sus sueños y ambiciones.
- Tienen un lugar de expresión de sus pasiones que no está determinado por ellos, y
- un creciente grado de libertad económica.
Los jóvenes en Egipto
—dos tercios de la población tiene menos de 30 años—
- creen que no tienen futuro, y
- de muchas formas tienen razón.
Bajo el gobierno de Mubarak,
- su comida y su vivienda están subsidiados y
- les dan empleos o los dejan en el vacío del desempleo,
- sin morirse de hambre pero,
- sin ninguna esperanza de nada más que años de lo mismo.
Estas realidades solas no causan una revolución. Muchos países son pobres y tranquilos.
Pero
- Egipto ha tenido todas las marcas de una situación potencialmente explosiva.
- El futuro podría traer algo peor, con regímenes radicales o caos.
Pero para millones de personas que llegaron a la conclusión de que
- sus sueños de una vida mejor nunca llegarían a concentrarse,
- nada podría ser peor que el presente.
Zachary Karabell - The Wall Street Journal - NYC - 2-Feb-2011


La agonía de una autocracia
El octavo día de la revuelta popular egipcia contra Hosni Mubarak tampoco ha significado el final de la autocracia.

Centenares de miles de egipcios se manifestaron ayer en El Cairo y otras ciudades para reclamar su renuncia. Pero el presidente prolongó anoche su agonía política: no se presentará a la reelección, como le ha pedido Barack Obama, en los comicios previstos para septiembre, pero tampoco dimite y pretende participar en una "transición pacífica".
Está por ver si la decisión, que pretende ser salomónica, es aceptada por la calle.
La permanencia de Mubarak en el sillón presidencial no se debe, sin embargo, a su resistencia.
La razón es que
- las partes implicadas, tanto internas como externas,
- lo mantienen artificialmente en vida política
- porque la situación es extraordinariamente compleja.
Los dirigentes occidentales han tomado partido por la calle árabe, aunque sin pedir públicamente la caída de Mubarak.
Y a los occidentales se les ha sumado significativamente el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, un islamista moderado, que ha afirmado que Mubarak no debe desoír lo que dicen los egipcios. Hay excepciones, como la de los dirigentes saudíes que, en una clara prueba de su desconexión del mundo real, han llegado a calificar a los manifestantes egipcios de infiltrados, y eso que se cuentan por centenares de miles.
Y otra excepción es Israel, donde sus dirigentes, tanto el primer ministro, Beniamin Netanyahu, como el presidente, Shimon Peres, han expresado su apoyo a Mubarak.
Los israelíes tienen razones para temer la caída del autócrata egipcio.
Egipto fue el primer país árabe que firmó la paz con Israel. Y Mubarak, en los treinta años que ha permanecido en el poder, ha respetado escrupulosamente el tratado.
La cuestión es
- por qué si más de medio mundo pide que Egipto pase la página de la autocracia,
- aún permanece en el poder el autócrata.
La explicación puede parecer sencilla dentro de la complejidad de la situación:
- la razón es que nadie sabe a ciencia cierta
- hacia dónde conduce la calle árabe en sus manifestaciones.
Las razones de la revuelta egipcia son las mismas que las que explicaron el levantamiento popular en Túnez.
- No es una revuelta de carácter religioso,
- es una revuelta social por la pobreza, el desempleo, la ausencia de libertad y
- el horizonte sin futuro que tienen los jóvenes.

Pero
- es el islamismo, con su fuerte implantación en la sociedad egipcia,
- lo que frena los ímpetus de quienes, tanto dentro como fuera,
- querrían que el cambio se acelerara.
La oposición democrática, liberal y reformista está diezmada
.
Mubarak la aplastó para que, de esta manera,
- el islamismo fuera la única alternativa a su régimen.
Así,
- Mubarak se aseguraba la ayuda de los gobiernos occidentales.
La continuidad de Mubarak se explica, pues, por
- la ausencia de un claro liderazgo.
Los Hermanos Musulmanes han tenido un papel secundario
en la revuelta, pero la han apoyado y ahora
- consideran la posibilidad de formar parte de un gobierno de transición.
Y en este contexto, el ejército sigue siendo el actor clave.
El estallido popular que recorre el mundo árabe ya se ha cobrado su primera víctima política en Jordania.
El rey Abdalah II disolvió ayer el Gobierno jordano y nombró a un nuevo primer ministro.
El monarca ha cumplido así una de las demandas de los manifestantes, que, inspirados por tunecinos y egipcios, piden la caída del muro autocrático árabe.

Egipto aún esperará.
Editorial - La Vanguardia - Barcelona - 2-Feb-2011


Egipto, mañana
- ¿Son los derrocados o los que están a punto de serlo
- los más criminales y corruptos,
- o sólo los más débiles?
Quizá los Hermanos Musulmanes den menos importancia a la yihad, pero no renunciarán a ella
.

Ha sido una semana maravillosa en Oriente Medio:
- un levantamiento espontáneo;
- el amanecer de una nueva época;
- el pueblo exigiendo el final de la represión, la corrupción y la tiranía;
- la victoria de la libertad, la democracia y los derechos humanos.
Hace tiempo que no llegan desde Oriente Medio noticias buenas, alentadoras o reconfortantes, y
- ¿Quién osará poner reparos a la alegría de las multitudes que se manifiestan desde
Túnez hasta Saná, desde El Cairo hasta Ammán?
- Sus esperanzas son enormes.
Muchas de las acusaciones
arrojadas contra los gobernantes, quizá todas ellas, resultan justificadas. Sin embargo, las preguntas básicas siguen en el aire.
- ¿Eran los derrocados (o los que están a punto de serlo) los peores criminales y
los más corruptos...
- o sólo los más débiles?
Hay
, en términos generales, dos enfoques en Oriente Medio ante los levantamientos populares:
- la cesión a las exigencias de la calle o
- el recurso a la fuerza abrumadora y la represión de la revuelta.
Cuando Asad, el padre del actual mandatario sirio,
- fue desafiado en Hama por los Hermanos Musulmanes en febrero de 1982,
- su policía y sus soldados mataron a unos 20.000-25.0000 insurgentes, y
- desde entonces Siria ha sido un país muy tranquilo.
Se podrían citar otros ejemplos de represión de masas en Oriente Medio y en otros lugares.
Había muy poca libertad bajo Ben Ali en Túnez y bajo Mubarak en Egipto, pero
- se asesinó a pocas personas (en el caso de que llegara a hacerse) en comparación
- con lo que ocurría bajo el régimen de Sadam Husein en Iraq,
- que nunca estuvo en peligro de ser derrocado por su propio pueblo.
Ahora bien, hay otra pregunta más inquietante:
- ¿Cómo será Oriente Medio dentro de un año, cuando haya desaparecido el entusiasmo?
Según un cínico del siglo XIX,
- una revolución es la sustitución de un régimen malo por otro todavía peor.
Descartemos semejante muestra de cinismo, lo peor no siempre tiene que suceder.
Si va a haber democracia en Oriente Medio, eso significa que
- los Hermanos Musulmanes se convertirán en una fuerza de primer orden en los nuevos gobiernos (Túnez, el país más laico, quizá constituya la única excepción).

- No sería justo negarlo.
La actual oposición
sin dirigentes puede parecer muy democrática y seductora, pero
- la política aborrece el vacío.
Antes había otras fuerzas: los nacionalistas árabes y los comunistas, por ejemplo.
Ahora ya no existen, y
- son los Hermanos Musulmanes los que pueden movilizar a las masas.
Es verdad que los islamistas suníes son, en conjunto, menos fanáticos que los chiíes.
Supongamos que los Hermanos Musulmanes se comportan de la mejor forma posible. Eso no impedirá
- que sigan defendiendo la teocracia (wilayat al faqih),
- que se opongan a la igualdad de derechos de las mujeres y las minorías,
- que propugnen la lapidación de las mujeres como forma de castigo, etcétera.

Quizá

- den menos importancia a la "yihad", pero
- no renunciarán a ella, porque es la esencia de su ideología.
Quizá acepten
compromisos temporales mientras forman parte de un gobierno nacional.
Quizá incluso cambien con el tiempo, pero no es algo que quepa dar por sentado.
- Los Hermanos Musulmanes representan a los pobres; a diferencia de
- El Baradei, que procede de una familia adinerada.
Supongamos que la oposición colabora entre sí en los difíciles meses y años que están por venir; nunca lo han hecho en el pasado, pero siempre hay una primera vez.
El problema básico es el siguiente:
- Egipto, Yemen y Jordania tienen muchas cosas en común.
- Son países paupérrimos.
- El 90% de su superficie es desierto y no puede ser cultivado.
- La industria es pequeña;
- los minerales y los demás recursos son escasos.
Sin embargo,
- la población de Egipto se ha duplicado (de 40 a 80 millones) durante la última generación, y
- Yemen tiene una de las tasas de natalidad más altas del mundo
.

Según las proyecciones estadísticas de las Naciones Unidas, superará a Rusia a lo largo de este siglo.

(Resulta muy improbable, porque la tasa de natalidad parece destinada a caer, aunque sólo sea porque casi ya no queda agua en el país).
Una de las razones a las que no se presta mucha atención de la actual agitación en Oriente Medio es que en el último año
- se han disparado los precios de alimentos básicos como el arroz, el pan o las verduras.
- No es probable que esta situación mejore a corto plazo.
Hay en el mundo árabe algunas personas y algunos países muy ricos.
Se dice que la familia egipcia Sawiri podría comprar Jordania si quisiera.
La gran predicadora de la libertad, los derechos humanos y la democracia en Oriente Medio ha sido la emisora de radio y televisión "Al Yazira".
Al Yazira es de Qatar, un país que no tiene elecciones ni partidos políticos, pero cuya renta per cápita lo sitúa entre los tres países más ricos del mundo, mucho más rico que Estados Unidos.
En el caso de que Qatar haya intentado alguna vez ayudar a los pobres de Egipto o de otros países árabes, ese hecho no ha recibido mucha publicidad.
En resumen,
- ¿Es posible gozar de libertad política, democracia y derechos humanos
- si el grueso de la población no tiene garantizada una existencia mínima?
A menos que
- esto cambie, y
- en este momento nadie sabe cómo podría cambiar,
- todos los discursos sobre reforma y democracia son palabras huecas.
- "Kalam fadi", como se dice en árabe.

Walter Laqueur - La Vanguardia - Barcelona - 3-Feb-2011

martes, 1 de febrero de 2011

Interpretación económica del delito

La tasa de delincuencia en la Argentina (la cantidad de delitos denunciados cada 1000 habitantes) ha crecido de manera sostenida durante las últimas décadas.
- En 1971 se denunciaban 11 delitos cada 1.000 habitantes; ya
- en 1995 se denunciaban 20 y, en base a datos del Sistema de Información Criminal (SIC),
- en el año 2007 se denunciaban 31 delitos.
Es decir que la tasa de delincuencia (denunciada) creció
- un 83% durante los primeros 24 años y
- un 51% en los últimos doce años.

Quienes son los que delinquen
La descripción de la población carcelaria resulta un elemento útil para orientar las políticas de control del delito.
Del censo penitenciario del año 2007 surge que
- el 46% de los presos se encontraba desocupado al momento de ser condenado,
- el 34% tenía un empleo de tiempo parcial y sólo
- el 20% un trabajo de tiempo completo.
Desde el punto de vista de la formación laboral,
- el 9% tenía una profesión,
- el 36% poseía algún oficio y
- el 55% no tenía oficio ni profesión
.
También del censo surge que
- 6% de la población penitenciaria no tiene educación alguna,
- 23% primario incompleto,
- 47% primario completo,
- 14% secundario incompleto y sólo
- 5% secundario completo.
Estos resultados muestran que el delito está íntimamente vinculado
- al entorno socioeconómico,
- al grado de formación profesional y
- al nivel de educación de los detenidos.
La información presentada
- confirma la visión psico-sociológica que se tenía del delito hasta fines de los 60,
según la cual
- la criminalidad está determinada solamente por factores como
- educación, entorno social, nivel de pobreza, desocupación, entre otras.

Otra mirada sobre el delito
Hacia fines de los setenta, aparece
- la "Teoría de la disuasión", de la mano del trabajo de Gary Becker.
Esta teoría muestra que
- existe lugar para una política económica que asigne recursos a la seguridad,
- lo que no implica que los demás factores no sean influyentes para modificar el grado
de criminalidad.
Es decir, dadas todas las variables sociales y psicológicas que conforman el contexto en el cual se desenvuelve el individuo,
- los recursos destinados a mejorar la seguridad
- puede tener importantes efectos sobre la tasa de criminalidad.
Becker explica el "comportamiento de un delincuente" como
- un individuo racional que considera al delito como una actividad económica donde
- hay costos y beneficios.
El beneficio esperado de los delincuentes de cometer un delito va a depender
- positivamente de la ganancia esperada que obtienen si no son condenados, y
- negativamente de la severidad de las penas ponderadas por la probabilidad
- de ser atrapado,
- de ser condenado en caso de ser atrapado y
- de cumplir efectivamente la condena.
Esto implica que de acuerdo a la "teoría de la disuasión" se pueden desarrollar políticas públicas para actuar contra delito
- aumentando las penas, lo que requiere modificar la legislación;
- incrementar la probabilidad de que un delincuente sea atrapado (mejorar el funcionamiento
de Policía);
- aumentar la probabilidad de que si el delincuente es atrapado sea
condenado (mejorar el funcionamiento de la Justicia) y finalmente
- aumentar la probabilidad de que si el individuo es condenado cumpla efectivamente
la pena (mejorar el funcionamiento de Servicio Penitenciario).

Los riesgos de delionquir
Los datos de la realidad Argentina muestran
- una baja probabilidad promedio de ser atrapado: en el 2007 fue sólo del 20%.
Respecto de la probabilidad de ser condenado, los resultados y las estadísticas no son menos preocupantes.
- En el 2007 la probabilidad de ser condenado era del 16% y
- la probabilidad conjunta de ser atrapado y condenado, del 3% (se condena 3 individuos
por cada 100 que delinquen).
Finalmente, la información disponible indica que
- un 52% de las condenas derivaban en libertad condicional.
De las estadísticas expuestas puede observarse que
- la expectativa que tiene un delincuente que va a cometer un delito
- de cumplir efectivamente las penas
- es muy baja.
No hay
- una estructura policial, judicial y carcelaria que "disuada" al individuo a reducir los delitos.
- ¿Cómo se espera que reaccione alguien que va a delinquir a partir de estos datos?

¿Qué se puede hacer en materia de políticas públicas?
Aumentar las penas parece ser el mecanismo que se ha intentado utilizar en los últimos años, principalmente después del recordado caso Blumberg.
El riesgo del uso excesivo de este instrumento es que puede generar incentivos a que se corrompan las instituciones mencionadas en la lucha contra el delito(?) (policía, justicia, servicio penitenciario).
Es decir,
- cuanto mayores son las penas,
- mayores son los incentivos a violar la ley por parte de aquellos que deberían controlarla.
Por lo tanto,
- no tiene sentido aumentar las penas si a su vez
- no se mejora el funcionamiento de las instituciones involucradas.
Puede afirmarse que
- es necesario destinar recursos para erradicar las condiciones de
- educación, empleo, marginalidad y pobreza que puedan conducir a conductas delictivas.
Pero también es eficiente
- invertir parte del presupuesto público en seguridad.
Según las estadísticas presentadas, la probabilidad conjunta de ser atrapado y condenado es muy baja (de cada 100 delincuentes se detiene y condena sólo a tres), por lo cual
- los incentivos a delinquir son muy altos.
- El delito, en suma, parece ser para algunos un buen "negocio" en Argentina.
Lic. MARCELO GARRIGA - Universidad Nacional de La Plata
- El Día - La Plata -1-Feb-2011

¿Absorberá el alza del crudo la economía mundial?

El aumento llega en un momento delicado para el crecimiento

- La economía de Estados Unidos es capaz de absorber el alza de la semana pasada

en los precios del petróleo,
- pero podría volver a tropezar si el crudo se dispara
.
El precio de referencia en EE.UU. ha subido alrededor de US$6,50 desde el jueves y cerró la jornada del lunes en más de US$92, su cotización más alta desde octubre de 2008.
Si los precios se mantienen alrededor de ese nivel, lo más probable es que mermen el crecimiento al
- limitar el gasto de los hogares,
- deprimir la confianza de los consumidores y
- reducir las ganancias de las empresas.
La economía probablemente
- siga expandiéndose a un ritmo fuerte, aunque
- no lo suficientemente rápido como para hacer mella en el desempleo, dicen los economistas
.
Global Insight estimó que
- un incremento de 25 centavos en el precio del galón de gasolina,
- el resultado de un alza permanente de US$10,70 por barril de petróleo,
- reduciría en 0,4% el Producto Interno Bruto (PIB) de EE.UU. en el primer año
.
El alza en los costos de las empresas llevaría a las compañías a
- recortar alrededor de 270.000 empleos al año, calculan los analistas.
Pero
- si los precios del petróleo suben US$40 adicionales por barril,
- entonces cualquier cosa puede pasar.
El golpe a las billeteras de los consumidores podría fácilmente borrar el aumento de los ingresos provenientes del recorte en los impuestos a las nóminas que comenzó a tener efecto en enero.
Las empresas minoristas que se han resistido a elevar los precios debido a la débil demanda tendrían que hacerlo o aceptar menores ingresos, lo que posiblemente resultaría en más recortes de empleos, dijeron los economistas de IHS Global Insight.
Un aumento de esta naturaleza dejaría a
- los precios del crudo cerca de los US$147,27 por barril que alcanzaron en julio de 2008.
- Hoy la economía estadounidense es mucho más fuerte.
- Se expandió durante 18 meses seguidos a un ritmo que se aceleró en los últimos
tres trimestres de 2010.
- El gasto de los consumidores ha repuntado al igual que la producción industrial.
- El crecimiento del empleo revivió, aunque no lo suficiente como para
- disminuir el desempleo en forma significativa
.
Ahora,
- los disturbios en Medio Oriente amenazan con catapultar los precios del crudo,
- lo que podría frenar al crecimiento.
"En el tiempo, los precios del petróleo y el crecimiento económico tienen una correlación positiva", afirmó James O'Sullivan, economista jefe de la consultora MF Global.
El alza de los precios del petróleo amenaza también a los socios comerciales de Estados Unidos.
En conjunto, Europa está creciendo modestamente luego de las crisis fiscales que abatieron a Irlanda y Grecia el año pasado.
Los mercados emergentes, mientras tanto, hacen frente a crecientes tasas de inflación como resultado de su acelerada expansión y del auge en los precios de las materias primas.
La economía del Reino Unido se contrajo en el último trimestre del año pasado, dejándola particularmente vulnerable a un alza del petróleo.
Sudeep Reddy - The Wall Street Journal - NYC - 31-Ene-2011

La regla de las 10.000 horas, ¿puede aprenderse la genialidad?

Algunos creen que los número uno son dotados por naturaleza, gente tocada por la "varita mágica".
Pero la explicación real del éxito es menos glamorosa.
El genio podría aprenderse en 10.000 horas de entrenamiento...

Nuestra sociedad admira a los número uno. Deportistas, actores y CEOs de alto rendimiento se revisten de un brillo inalcanzable para el común de los mortales.
Con frecuencia, justificamos nuestra gris realidad con la frase:
- "Son unos pocos afortunados, tocados por la varita mágica del talento innato".
Pero,
- ¿Es realmente así?
- ¿El Olimpo está reservado para una elite de dotados por naturaleza?
Algunas investigaciones recientes señalan que se trata de una idealización.
La explicación real del éxito es mucho menor glamorosa.
Y, lo mejor, es que todos podemos formar parte de "los elegidos".

Los fuera de serie
En su libro "Outliers" ("Los fuera de serie"), Malcolm Gladwell estudia casos de éxito en diversas disciplinas: campeones juveniles de hockey canadiense, Bill Gates y Los Beatles, entre otros.
Así, descubre que
- el talento es sólo uno de los factores que explican su éxito.

El entorno
La primera variable, la menos simpática por ser no controlable, es el entorno en que estas personas crecen.
En la lista de las 70 personas más ricas de la historia, que incluye a faraones egipcios y reinas británicas, nada menos que 14 son estadounidenses nacidos entre 1831 y 1840.
- ¿Cómo se explica semejante concentración de riqueza en personas nacidas en un mismo país y en un lapso de apenas 9 años?
Si bien esto pudiera parecer un designio astrológico, tiene una explicación lógica.
Entre los años 1860 y 1870, cuando estas personas alcanzaban la madurez,
- la economía estadounidense experimentaba una formidable transformación industrial, con
- la construcción de ferrocarriles y el surgimiento de Wall Street.
El contexto jugó un papel determinante en el destino de los exitosos.
Este dato parece desalentador. En efecto, no podemos cambiar nuestro entorno.
Sin embargo,
- sí podemos cambiar de entorno y, con ello,
- nuestro destino.
Los padres de Lionel Messi llevaron a su hijo a España al no encontrar eco en Argentina al tratamiento hormonal que necesitaba el futuro crack para desarrollarse.
Asimismo, el escritor José Saramago se mudó a la isla de Lanzarote cuando Portugal le censuró su escritura.

El talento
La segunda variable que explica el éxito es el talento.
Algunas personas tienen más suerte que otras, porque nacen en un entorno más propicio.
Sin embargo, de todas las que nacen en un mismo momento y lugar, algunas sobresalen y otras no.
En parte, sostiene Gladwell, esto se explica por el talento.
Muchas veces es espontáneo e inesperado. Pero
- requiere de otros, padres, maestros, para captarlo y estimularlo.

La regla de las 10.000 horas
Ningún
atleta, músico, genio científico u hombre de negocios
- ha conquistado el éxito sólo a base de suerte y talento.
Ni siquiera Mozart, el paradigma del niño prodigio que, a diferencia de lo que se cree habitualmente, a los cinco años daba sólo pequeños conciertos y componía piezas sencillas ayudado por su padre (recién en los últimos años de su corta vida compuso sus obras maestras).
La "regla de las 10.000" horas sostiene que,
- para alcanzar el máximo rendimiento,
- se requiere el equivalente a
- unas 3 horas de práctica por día durante 10 años. (3 x (365-30) x 10 = 10.050)
Cuando era muy joven, Bill Gates tuvo el suficiente tiempo libre para programar una de las pocas computadoras existentes en 1971.
Los Beatles iniciaron su carrera en bares nocturnos de Hamburgo, donde tenían que tocar ocho horas de corrido todas las noches para un público cambiante.
Lo hicieron durante 270 noches antes de 1964, el año de su primer éxito.

La "práctica deliberada"
Antes de Gladwell, en 1973, los teóricos del deporte Simon & Chase estudiaron el juego de ajedrez y plantearon que

- "se requieren al menos diez años de práctica deliberada para
- alcanzar el nivel de deportista experto".
Esta regla fue confirmada
luego por numerosos analistas de disciplinas diversas como la natación (Kalinowski, 1985), las carreras de larga distancia (Wallingford, 1975), el fútbol (Helsen et al., 2000) y la música (Ericsson et al., 1993).
En 1993, los psicólogos K. A. Ericsson, R. Krampe y C. Tesch-Römer definieron el concepto de "práctica deliberada" como
- "el entrenamiento altamente estructurado con el deseo de progresar y mejorar,

- y no de pasarla bien o entretenerse".
Para esto, estudiaron a un grupo de 40 violistas de la Academia de Música y de la Orquesta Filarmónica de Berlín. Con similares condiciones de inicio, algunos habían llegado a ser verdaderos genios mientras que otros finalmente debieron conformarse con puestos docentes o burocráticos.
Todos los violinistas coincidían en
- su placer por la música,
- todos eran talentosos, y
- no registraban diferencias significativas en cuanto a sus biografías.
- ¿Qué había causado la diferencia?
Los registros eran inequívocos:
- la cantidad de horas de práctica.
- Los "genios" habían dedicado un promedio de 3,5 horas por día.
- El resto, sólo 1,3 horas.

Entrenamiento del talento
A través de estas investigaciones, vemos que
- la clave del éxito no es el talento o el entrenamiento,
- sino el entrenamiento del talento.
El entorno es una variable no controlable que influye intensamente y que, si bien no es fácil, es posible cambiar.
Finalmente, agregaremos dos variables también necesarias para alcanzar la cima de la performance.
Por un lado,
- el feedback de un buen maestro o coach.
Por el otro,
- la capacidad de soportar frustraciones y largas "mesetas temporales".
En estas condiciones, el futuro experto irá incorporando fragmentos de información mental y corporal con los cuales se irá familiarizando a nivel inconsciente, al punto de poder desplegarlos sin pensar en el momento de la performance.
Eso es, en definitiva, un maestro.
Néstor Gutman - Materiabiz - 31-1-2011