jueves, 3 de febrero de 2011

El resto del mundo debe tomar medidas ya

Mientras el mundo espera que
- El presidente egipcio, Hosni Mubarak, sucumba al momento de derrocamiento de

dictadores que viven las naciones árabes,
- El rey de Jordania, Abdalá II, se apresura a implementar un programa de reformas
con su recién nombrado primer ministro y
- el ex presidente tunecino, Ben Alí, se establece en Arabia Saudí,
- merece la pena analizar las causas mundiales de esta crisis regional.

También debería observarse
- cuáles podrían ser sus consecuencias para la economía mundial.
Éstas van más allá de los riesgos inmediatos de contagio político y económico puestos ya de

evidencia por
- la "volatilidad" en muchos mercados mundiales y
- suponen un riesgo para el orden financiero mundial.
La inestabilidad política en Oriente Medio puede haber revelado un deseo reprimido de acabar con años de dictaduras opresivas, pero
- tiene sus orígenes en los grandes desequilibrios económicos mundiales que
- han aumentado en la última década y que siguen desestabilizando la economía mundial.
En este caso,
- se materializan en altos y crecientes precios de los alimentos en todo el mundo.
Si los líderes mundiales extraen una lección de estas protestas, debe ser la de que
- no pueden ya permitirse retrasar más el acuerdo para

- "atajar estos desequilibrios",
tras sus compromisos del año pasado en el G-20.
- Si no alcanzan el acuerdo, temo que
- veremos mucha más inestabilidad política este año, y que
- veremos cómo se extiende más allá de Oriente Medio.
No sorprende que el pueblo egipcio esté furioso:
- el país es uno de los "más vulnerables del mundo" al incremento de los precios de

los alimentos.
- La comida constituye más del 40% del consumo final total de Egipto,
- uno de los niveles más altos en los mercados emergentes
,
según datos compilados por Absolute Strategy Research.
Lo mismo ocurre en Túnez, Argelia y Marruecos.
Pero hay países en los que los alimentos suponen más del 40% del consumo total, como
- Pakistán o Ucrania, dos naciones nucleares.
El fuerte incremento de los precios de los alimentos en estos países ha tenido, inevitablemente,

- un impacto mucho mayor sobre los niveles de vida,
que en Estados Unidos, Reino Unido o Japón, donde la comida ha subido un 7,2%, un 8,7% y un 14,3% respectivamente.
- El encarecimiento de los alimentos y las materias primas es consecuencia, en parte,
- de las presiones de la creciente demanda pero también refleja

- las "grandes cantidades de liquidez" en el sistema financiero mundial.
De hecho, ha habido una llamativa correlación en los últimos 50 años entre
- el crecimiento de tres años de la liquidez mundial y
- los aumentos de las materias primas industriales y de alimentación,
según el análisis de ASR.
Las grandes cantidades de liquidez "inyectadas" en los mercados en respuesta a la crisis económica mundial, sobre todo por parte de la Reserva Federal estadounidense,
- han "debilitado" al dólar,
- al tiempo que hacían "subir el precio" de los activos denominados en dólares,
- incluidas las materias primas agrícolas como el trigo y el maíz,
- cuyos precios se han duplicado en siete meses.

¿Significa eso que habría que culpar de la crisis en Oriente Medio a Ben Bernanke?
Mucha gente ya lo está haciendo implícitamente,
- acusando al presidente de la Fed de embarcarse en la última ronda de

"expansión cuantitativa"
- en un intento deliberado por debilitar el dólar,
- con lo que se ha alimentado la inflación en todo el mundo.
Pero eso es demasiado simplista: Bernanke fija la política monetaria estadounidense en respuesta a las condiciones financieras del país, pero
- esas condiciones reflejan inevitablemente,
- decisión de política monetaria tomadas en otras partes del mundo.
Estados Unidos
, como muchos otros países occidentales muy endeudados,
- necesita desesperadamente reequilibrar su economía
para que
- dependa menos del gasto del consumidor y
- más de las exportaciones
.
Pero se está evitando que lo haga por
- la negativa de algunos países emergentes a permitir la apreciación de sus monedas
- para fomentar su propia demanda interna
y
también por

- el conjunto de obstáculos burocráticos, legales y políticos que dificultan mucho
a los inversores de mercados desarrollados meter capital en muchas economías emergentes.
Los últimos datos a ambos lados del Atlántico sugieren que
- las presiones inflacionarias están aumentando en todas partes, pero
- los bancos centrales no comenzarán a retirar la liquidez mientras
- siga habiendo tanta capacidad adicional.
Al mismo tiempo,
- el crecimiento más rápido de los mercados emergentes implica que
- estos países seguirán acumulando reservas en cantidades muy superiores
- a las que pueden absorber sus mercados internos
.
Si a eso sumamos
- el riesgo a que la actual inestabilidad en Oriente Próximo provoque
- flujos de fondos de vuelta a activos del mercado desarrollado,
encontramos
- un nuevo riesgo de que se "generen burbujas" de activos desestabilizadoras,
- que sentarían las bases de la próxima crisis.
El mundo no puede permitirse seguir sin abordar las causas subyacentes de la crisis antes de que se extienda a otras regiones.
Eso significa
- tomar medidas sobre los "tipos de cambio" para
- reequilibrar las economías de los mercados desarrollados
y
debe significar también
- la apertura de las economías emergentes
- a la inversión extranjera a través de reformas estructurales.
Simon Nixon - The Wall Street Journal - NYC - 3-Feb-2011

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