miércoles, 25 de noviembre de 2009

Egresados de hoy “saben menos que antes, y eso es grave"

Los conceptos de Inger Enkvist, doctora en Letras, que ocupa actualmente la cátedra de Español en la Universidad de Lund (Suecia) y se especializa en sistemas educativos comparados, fueron contundentes aunque generan debate en Europa y en cuanto simposio es invitada a disertar.
La experta sueca defenestra lo que dio en llamar
- la “nueva pedagogía”,
- centrada más en los métodos de enseñanza que en los contenidos y
- con una marcada tendencia a “negociar” con el estudiante, en lugar de evaluar su desempeño.
Como consecuencia,
- los alumnos que van egresando de las escuelas de hoy “saben menos, y eso es grave”,
aseguró recientemente en un sustancioso reportaje concedido a El Litoral.
Desde ese lugar, sostuvo que Finlandia es el país con mejor nivel educativo porque no se sumó a la ola reformista de sus vecinos; que el presidente español se equivoca si cree que comprando una computadora a cada estudiante va a elevar la calidad de la enseñanza, y que Cuba obtiene buenos resultados educativos porque impone orden y autoridad, mal que les pese a los demócratas.
La pedagoga es férrea defensora de la cultura letrada y partidaria de retornar a la educación “de antes”.

Reforma a medias
Según la especialista, uno de los errores que arrastra la reforma educativa es
- que no se enseña ya el contenido del mismo modo,
- sino que se hace mucho hincapié en los modos de enseñar, esto es:
- que los alumnos deben trabajar en equipo o en forma individual,
- que deben ir a la biblioteca o
utilizar una computadora. Se enfatiza el “cómo” en vez del “qué”.
Además, se ha entendido la igualdad
- no en el sentido de dar buenos conocimientos a todos,
- sino en el de mantener a todos dentro del mismo grupo, en el mismo aula.
Pareciera mejor no pedir tanto contenido, tanto resultado, vamos a darnos por satisfechos si esto funciona bien, si no hay rebelión ni quejas.
En resumen, privilegiamos el cómo, los métodos, no poniendo suficiente énfasis en los contenidos, y pensando demasiado en lo administrativo.

La consecuencia de esto -dice- es que los alumnos saben menos. Y alguien puede pensar
- ¿pero es realmente tan grave esto?
Sí, es grave y por varios motivos.
- Uno es que para sacar conclusiones, para entender el mundo, se tiene que saber lo más posible.

Es por ver algo en la calle, que saco una conclusión instantánea. Pero si no sé nada de ese asunto, ni siquiera lo voy a ver.
Los griegos de la antigüedad decían: “Llevar todo consigo”. Tenemos que tener los conocimientos en la cabeza para poder utilizarlos.
Así que si el alumno sabe menos, eso es muy grave porque se va a desenvolver con menos acierto en su medio.- También es importante la formación de los hábitos culturales, que es escribir con corrección, con buena ortografía.
Si el chico vacila mucho, va a escribir lo menos posible, lo cual lo limita social y profesionalmente.
Y si no aprende a leer con soltura y con gusto cuando va al colegio, simplemente no va a comprar libros, no va leer, y se va a desarrollar menos como persona humana.

“He trabajado bastante en los suburbios de París y sobre por qué ha habido rebeliones de adolescentes. Desde el punto de vista de la educación uno se pregunta qué ha pasado con esos chicos que iban a la escuela pública francesa, la que solía tener buena calidad.
Y es que ha entrado esta ´nueva pedagogía´ que dice que hay que negociar con los alumnos, preguntarles si les gusta hacer esto o lo otro.
Además, desde el gobierno se ha dicho que nadie debe repetir ahí, que todo el mundo debe pasar de curso. Una combinación de factores externos a la educación ha llevado a que los alumnos vayan avanzando por el sistema, pero sin aprender”.
Para resumir, esos chicos no han entrado en el mundo del libro, que no es lo único pero sí una de las medidas importantes para abrir el mundo a los jóvenes. Lo que faltaConsultada sobre cuál sería entonces a su entender el modelo ideal, tal vez el clásico, asegura que
- “Aún estoy buscando un adjetivo que no sería ni tradicional ni clásica; yo diría ´de antes´. Lo típico de esta otra pedagogía es que ve el mundo de la educación como una torre: uno sube a primero, después a segundo, a tercero y, en cada curso, aprende ciertos conocimientos y habilidades.
Pero si de pronto un profesor de séptimo tiene alumnos que no saben lo de tercero, va a tener que dar 3º, 4º, 5º y 6º a la vez.
Y eso es poco eficaz, desesperante y los alumnos con problemas comienzan a ´descolgarse´ de la línea de enseñanza, porque no entienden, porque se sienten fracasados, porque su autoestima se siente vulnerada”.

“Los reformadores han querido encontrar una educación moderna, porque la de antes ha sido igual durante tantos años. Pero el problema es que
- todavía no hay alternativas,
- no hay ningún modelo mejor que éste de cursos separados, con contenidos separados, y
- con pruebas o control de lo que se aprende”.


Modelos exitosos
Si la idea es que no queda otra entre lo que era y lo que es, caemos inexorablemente en un error. Hay una serie de modelos que están funcionando muy bien en el mundo.
Las estadísticas de PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) dieron a Cuba en un muy buen lugar, y claro, a los demócratas no nos gusta mucho que salga tan bien Cuba.

Habrá que decir que para que la educación primaria y parte de la secundaria sean buenas, se necesita algo de orden.
No se trata de convertirnos en Cuba, sino de aprender que algo de orden y de autoridad se necesita en las aulas. Además de sistematización y objetivos claros.Al respecto aseguró que
- “hay que mejorar la calidad de los docentes, porque pedir más autoridad a una maestra poco formada, no tiene sentido y diría que es un engaño.
- El gran problema en los países latinoamericanos es la calidad de las maestras de preescolar y primaria.
- Si los alumnos tienen una maestra mediocre en primaria, es difícil que tengan respeto al profesor más tarde.
- Eso de empezar mal tiene unas consecuencias muy negativas que se desplaza a lo largo del sistema educativo”.“También hay que entusiasmar a las maestras. Proponerles alcanzar un nivel de enseñanza más alto, dándoles quizás un pequeño plus salarial. Para esto los docentes deben saber que la sociedad se interesa por lo que están logrando”.
En Madrid, hace dos años, inventaron una prueba para los chicos de 10 años en matemática y lengua. Primero hubo protestas, pero después el 90 % de los colegios hizo las pruebas. Al año siguiente, repitieron la experiencia y el resultado había mejorado mucho.
Es decir, con sólo saber qué se va a hacer, con introducir medidas de comparación, las maestras se preocuparon por mejorar la enseñanza.Y respecto al rol del alumno, Enkvist afirmó
- “Lo importante es el resultado y los profesores pueden seguir diferentes caminos hacia un buen resultado.
- En general, la mejor manera de ´enganchar´ al alumno es que éste sienta que está progresando.
- Es mejor buscar recompensas que refuercen lo que uno está haciendo, así que la recompensa por haber leído un libro es darle otro libro.
- Para el estudiante de secundaria, tener un profesor interesante, que sabe enseñar, que propone tareas interesantes y que a la vez lo haga avanzar,
- ésa es la recompensa”, afirmó.

Informe - "Diario de Madryn" - Madryn - 25-Nov-2009

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