domingo, 7 de abril de 2013

La gota que rebalsó el vaso

"CATÁSTROFE". Aseguró Scioli. Hay más de 35 muertos por las tormenta. Télam.
A las cinco y media de la tarde comenzó a llover con una intensidad brutal.

Dos horas y media después, en pleno diluvio, empecé a escuchar los gritos y decidí salir.
Un río de barro y baldosas bajaba por 28 y se abría paso por la 66 rumbo al Parque Castelli.

En su curso arrastraba autos como si fueran de papel y se llevaba puestos años enteros de vida reunidos en un electrodoméstico, un sillón o un simple álbum de fotos que ya no podrá recuperarse jamás.

La misma película se repitió con mayor o menor intensidad en distintos barrios. Las marcas que dejó el agua, fueron al otro día postal y no resultaba difícil imaginar el drama de aquellos que tuvieron hasta 2 metros en sus viviendas.

Como si acaso un número final certero pudiera permitirnos iniciar el duelo, los medios buscaron dar a conocer la cantidad de muertos.
Mientras escribo esta columna se habla de que
- 51 personas fallecieron, pero
- muchos que hoy la cuentan perdieron
- una historia entera e hipotecaron su futuro próximo,
- que deberán dedicar a recuperar
- lo que el agua se llevó.

Record
Según el informe de la agencia Télam, a partir de declaraciones del climatólogo del Servicio Meteorológico Nacional José Luis Stella,
- entre las 9 del del martes y las 9 del miércoles,
- cayeron en la ciudad de La Plata 181 milímetros,
superando el récord que se había registrado el 14 de mayo de 1980, con 155 milímetros caídos.
- No fueron ni 400, ni 311,
pero lo cierto es que
- los 18 cm de agua que cayeron en
- cada m2 de asfalto inaugurado y
- de emprendimiento inmobiliario nuevo
- perfectamente habilitados,
- no pudieron filtrar hacia los acuíferos subterráneos,
- sino que por fuerza de la ley de la gravedad
- buscaron escapatoria en terrenos más bajos.
Corriendo calle abajo, buscando desesperadamente una boca de registro para desaguar su furia, se convirtieron en
- 36 centímetros la calle siguiente y
- 1,80 m se acumuló al cabo de
- 10 cuadras ininterrumpidas sin drenaje.
No lo estoy inventando, “estoy leyendo el futuro” en
- un informe de los ingenieros hidráulicos
- Pablo Romanazzi y Arturo Urbiztondo,
quienes a partir de un convenio de cooperación entre la Universidad Nacional de La Plata y la Municipalidad,
- estudiaron toda la cuenca del Arroyo del Gato
- entre en 2003 y el 2007.
A partir de
- relevamientos planialtimétricos en la zona
  de influencia,
- el estudio de la infraestructura de escurrimientos
  pluviales y
- un análisis estadístico de las precipitaciones,
- estos especialistas construyeron
- un modelo matemático capaz de predecir
- la hidrodinámica de todo el sistema de desagües
  de la Ciudad y
- llegaron a la conclusión que:
- “el sistema actual de evacuación
- de excedentes pluviales en
- la cuenca del arroyo del Gato
- se presenta insuficiente
- aún para tormentas
  frecuentes de baja magnitud”.
Entre las causas de dicha insuficiencia mencionan:
-“El desarrollo urbano,
- la pavimentación progresiva de calles y
- construcción de veredas, ha determinado
- un aumento del coeficiente de impermeabilidad y
- del coeficiente de escorrentía de la cuenca”.
Los especialistas entonces proponen:
Como primera medida
- encarar la ampliación de
- la capacidad de conducción del curso del arroyo,
- fundamentalmente desde la avenida 19
- hasta su desembocadura.
En segunda instancia,
- concretar la ampliación de
- conductos troncales existentes
- y la construcción de nuevos conductos principales.
Una vez completadas estas medidas,
- podrán ampliarse los conductos secundarios 
- y terciarios que se manifiesten insuficientes”.
- Si esto se conocía,
- resulta entonces evidente que
- la tragedia pudo haberse evitado.
Estado y mercado
Pero la realidad es que el Estado, en todos sus niveles jurisdiccionales, se está retirando sistemáticamente y dejando en manos del mercado muchas decisiones de las que antes se hacía cargo.
El tema es que cuando se caen a pedazos la salud y la educación, el mercado tiene capacidad de responder y absorber la demanda social (aunque en el transcurso de ese proceso los sectores de bajos recursos queden entrampados en un sistema público de mala calidad del que no pueden escaparse), pero
- cuando se abandona la planificación de las ciudades,
- tanto desde el punto de vista
- de la infraestructura vial, como hídrica,
- los mercados realmente no pueden cumplir esa tarea.
Como claramente lo ha explicado el arquitecto Luis Izquierdo:
- “La existencia en la ciudad de
- una trama de relaciones sin precio,
- ajenas al mercado,
- resta a este mecanismo capacidad
- para conducir por sí solo
- al desarrollo urbano hacia un óptimo colectivo.
- De ahí la necesidad del rol subsidiario del Estado,
- el cual debe estar especialmente orientado a
- suplir aquellas limitaciones inherentes al mercado que
- repercuten concretamente en la estructura urbana.”
La planificación urbana es, por supuesto,
- una responsabilidad central de
- cualquier gobierno municipal, pero
- más allá del costo político que
- eventualmente pague el Intendente y 
- de las responsabilidades penales que
- por incumplimiento de los deberes
- de funcionario público le cupieran a
- los funcionarios responsables de
- no haber tomado las medidas para
- evitar la inundación, existe también
- una responsabilidad ciudadana.
Debemos pedir explicaciones cada vez que
- se inaugura un asfalto nuevo sin obras hidráulicas, o
- se aprueba un emprendimiento inmobiliario
- sin un estudio de impacto hidrológico, porque
- cada metro cuadrado que se construye no permite que
- el agua sea absorbida por la tierra y acelera
- la velocidad con que se traslada
- hacia los terrenos más bajos.
- En La Plata no ocurrió
- una catástrofe climática, sino
- el resultado de un mercado
- sin planificación.
- Y si no se toman medidas,
- lamentablemente volverá a ocurrir.
Martín Tetaz - El Día - La Plata - 7-Abr-2013

  "Urbanización irresponsable": 
Causa del desastre y muertes en La Plata
  El titular de la Cátedra de Hidrología de la UNLP, Ing. Pablo Romanazzi, pidió que
- "no se siga asentando población en
- los márgenes de los arroyos" de la zona;
- "No estábamos mínimamente preparados", señaló



A dos días del feroz temporal que dejó al menos 49 muertos en La Plata, el titular de la cátedra de Hidrología de la Universidad Nacional de la capital provincial (UNLP), Pablo Romanazzi, aseguró hoy que
- la tragedia
- se podría haber evitado,
más allá de las características "extraordinarias" que tuvo la tormenta del martes pasado, al denunciar que hubo
- "una urbanización 
- irresponsable y caótica"
- en la zona
- durante los últimos años.
"La urbanización creció caóticamente y
- somos todos responsables de esto.
- Acá no se tuvo en cuenta
- el desagüe,
- nunca se planifica y
- se urbaniza irresponsablemente.
Y las leyes no ayudan:
- hay gente que está viviendo
- en los márgenes del arroyo y
- tiene títulos de propiedad,
- gente que nunca
- tendría que haber estado ahí.
- Estamos urbanizando
- las praderas de inundación natural - que tiene el arroyo
- y estas son las consecuencias",
señaló Romanazzi, en diálogo con Radio Mitre.
Su diagnóstico no es nuevo.
El titular de la Cátedra de Hidrología de la Facultad de Ingeniería
- ya había advertido
- a las autoridades provinciales
- sobre las medidas
- que debían tomar
- para evitar una catástrofe
- durante sus estudios de
- las inundaciones que
- sufrió esa ciudad en
- 2002 y en 2008.
Y agregó:
"Cuando se superponen las manchas de inundación a los planos topográficos,
- el agua va por donde siempre
- que es el cauce de los arroyos.
Las calles y urbanización no pueden borrar eso. Y 
- seguimos urbanizando
- sobre los cauces,
- es una locura".
Por último, el especialista dijo que
- la "urbanización irresponsable"
- también se da en la ciudad Buenos Aires,
- afectada por las inundaciones del pasado martes.
- "Paremos la presión inmobiliaria
- de querer urbanizar todo.
- Hay que hacerlo responsablemente", concluyó
Información - El Día - La Plata - 4-Abr-2013

Las verdaderas causas del desastre.
Sin palabras… la mediocridad y la falta de honestidad dirigencial / gubernamental en todos sus niveles ”Nacional”, “Provincial”, “Intendencias " y dirigentes (senadores, diputados, concejales, etc ) de todos los partidos políticos no tiene límites.
Todos… absolutamente todos son responsables de las consecuencias de estos fenómenos de la naturaleza que sin piedad atacan y castigan inexorablemente, incluidos los funcionarios antes señalados que alguna vez deben trabajar y proyectar y/o ejecutar soluciones profesionales para evitar o al menos minimizar el resultado catastrófico que en la actualidad se vive en la ciudad de La Plata.

“¡Piove, governi ladri! "
El 27 de enero de 2002, la ciudad de La Plata se conmovió por una inundación que la sumergió casi por completo.
Los vecinos más afectados fueron los de la zona norte.
Los mismos que hoy están bajo el agua.
Dos meses más tarde, esas víctimas reclamaron en una asamblea por las obras hidráulicas que les venían prometiendo desde mucho tiempo atrás.
Uno de los vecinos, José Salum, que había visto en su casa cómo el agua llegaba a los 70 centímetros de altura, inició un reclamo contra la comuna en la Justicia por 160.000 pesos.
Ocho años después le dieron la razón.
Recibió una indemnización de 4100 pesos.
El juez Federico Arias explicó en la sentencia que las inundaciones ya eran un fenómeno habitual y que los gobiernos municipal y provincial eran responsables por el mantenimiento insuficiente de desagües, alcantarillas y arroyos.
Un año más tarde, ante la noticia de que Santa Fe había quedado bajo el agua, la prensa local publicó: "La Plata volvería a inundarse ante grandes precipitaciones".
El intendente era, por entonces, Julio Alak. El actual ministro de Justicia.
El 8 de agosto de 2004, 31 meses después del desastre, el vicepresidente de la universidad local y el ex decano del Observatorio, en una ceremonia solemne, entregaron a Alak un estudio sobre la cuenca del arroyo El Gato, que incluyó "el procesamiento de la información planialtimétrica del cauce y del sistema pluvial, el análisis estadístico de las precipitaciones intensas y la modelación hidrodinámica del sistema de desagües" destinado a "prevenir futuras inundaciones en la zona norte del distrito".
Es la más dañada en estos días.
En aquel momento, la municipalidad se comprometió a crear un módulo de operación y monitoreo hidráulico e hidrológico y un sistema de alerta en la cuenca de El Gato, con un sistema de sensores para prevenir emergencias y actuar en tiempo real.
Fue a raíz de que -se dijo- las inundaciones de
enero de 2002 revelaron la necesidad de crear un sistema capaz de prevenir un fenómeno similar.
Tres años más tarde, el 3 de marzo de 2005, los platenses quedaron de nuevo anegados. Otra "lluvia sin precedente" arrasó con los hogares de 90.000 personas.
Los más perjudicados fueron los que vivían en la cuenca de los arroyos Carnaval, Martín y, sobre todo, El Gato.
Es decir, los de siempre.
Hubo que tomar una decisión.
El 7 de junio Alak licitó por 4 millones de pesos la ampliación de un "conducto aliviador" que corre por debajo de la avenida 19.
Y volvió a prometer "un estudio de la cuenca del arroyo El Gato, realizado por la Universidad de La Plata".
Ganó el concurso la empresa Coninsa SA, que en
octubre de 2005 comenzó las excavaciones.
Alak dejó la intendencia en manos de otro peronista, Pablo Bruera,
el 10 de diciembre de 2007.
Pero antes de hacerlo, el 28 de abril de ese año, inauguró el "conducto aliviador", aunque no estaba terminado.
Un mes después, quienes vivían en las inmediaciones de la obra despotricaban por los cortes de tránsito para continuar los trabajos.
El 28 de febrero siguiente, Bruera debió enfrentar otra inundación similar a las anteriores, con los mismos afectados.
El 18 de mayo dijo que "se está trabajando en la elaboración, por primera vez, de un plan director, para saber con exactitud cuáles son las obras básicas que necesita todo el distrito y evitar que nos pase lo que ya vivimos [?]
Durante años la actitud fue cerrar los ojos ante los problemas hidráulicos generados por la expansión urbana y los pavimentos sin desagües".
Después presentó un plan director elaborado por un comité de crisis.
El 28 de agosto de 2008, pasados seis meses de la nueva desgracia, desde los barrios castigados se organizó una marcha para reclamar las obras del Plan Maestro Hidráulico.
Los inundados dijeron en una declaración que estaban "cansados de que los funcionarios miren para otro lado sin hacer las obras prometidas".
Los vecinos del Gran La Plata siguieron padeciendo los desbordes, que a veces afectaron a otras zonas, como ocurrió con Berisso en marzo de 2010.
Así se llegó, sin alteraciones, hasta la tragedia de estos días.
Esta presentación de los hechos peca por injusta.
Deja la impresión de que
- los máximos responsables del problema son
- Alak y Bruera,
- los dos intendentes de los últimos 22 años.
- Y eso es falso.
Las ambiciosas obras que se prometieron y jamás se realizaron
- fueron acordadas con la provincia de Buenos Aires.
A la vez,
- la provincia sería financiada por la Nación.
En los tres niveles hay funcionarios de la misma fuerza política.

Fideicomiso
El 29 de noviembre de 2006, el gobierno nacional creó un fideicomiso destinado, entre otros objetivos, a la "mitigación de inundaciones", que se alimenta con un impuesto sobre las naftas.
La responsable de esa caja es
- la Subsecretaría de Recursos Hídricos,
- que hoy está a cargo de Edgardo Bortolozzi,
- un experto en siniestros ambientales.
El 11 de noviembre del año pasado,
Fernando Bertello publicó en LA NACION que
- 16 millones de pesos de ese fondo
- fueron desviados a Tecnópolis,
- la muestra que exhibe
- la modernización de la década ganada.
La Subsecretaría de Recursos Hídricos depende del secretario de Obras Públicas, José López, y del ministro de Planificación, Julio De Vido.
También tiene responsabilidades en estas crisis el Consejo Hídrico Federal, un organismo interprovincial cuya presidencia está hoy vacante.
Le corresponde a la provincia de Buenos Aires, pero Daniel Scioli no designó todavía a su representante.
Ayer en La Plata la tensión pública comenzó a subir, incluso con escenas de violencia.
Scioli y Alicia Kirchner pudieron palparlo cuando llegaron al centro de asistencia de la Cruz Roja.
La dirigencia política
ha sido desafiada como nunca
en su capacidad para asistir
a los que están en la emergencia.
La tentación comprensible
de la población es repetir
" ¡Piove, governi ladri! ".
Es la expresión con la que los italianos satirizan la inclinación a culpar a quienes gobiernan por todo lo que ocurre de malo.
Pero
la tragedia de La Plata
merece esa exclamación
de manera casi literal.
No es el resultado
de una catástrofe climática,
sino política.
Se suma al luctuoso inventario que integran
- el desastre de Cromagnon,
- la masacre de Once,
- las inundaciones habituales en la ciudad de
  Buenos Aires,
- el exterminio en cámara lenta que
- llevan a cabo todos los días la violencia de
  los delincuentes y
- los accidentes de tránsito.
Esa colección expresa una realidad difícil de aceptar: que
- la Argentina ya no es
- la nación inclusiva, sin discriminaciones raciales,
- cuya ascendente clase media
- acotaba el conflicto social, equipada con
- un sistema educativo y sanitario ejemplar, y
- dotada de todos los climas y
- todas las riquezas naturales.
- Esa descripción es un retrato en sepia.
Fue sustituida por la imagen de
- una sociedad y, sobre todo,
- de una dirigencia que
- para abordar sus problemas
- necesita que
- haya muertos por decenas.
- Un país tres estrellas,
- en el que la vida
- en su dimensión más elemental,
- la biológica,
- ha perdido su valor.
Se pueden identificar responsables muy precisos de esta declinación.
El kirchnerismo, por ejemplo, se cebó con las dificultades de Mauricio Macri para resolver las tradicionales inundaciones porteñas, hasta que descubrió que en casa ocurría algo peor.
Las personalizaciones explican mal tanto los éxitos como los fracasos.
- Debajo del drama de La Plata
- palpitan males colectivos.
Tal vez el menos perceptible es
- un sistema político que, desde hace tres décadas,
- renunció a la competencia y, por lo tanto,
- al debate de problemas y soluciones.
- Al amparo de ese vaciamiento conceptual,
- la vida pública queda librada a
- un consenso perezoso, sin dirección.
- Curiosa deserción del Estado en el país del estatismo.
Desde 1990 el radicalismo se desentiende, en Buenos Aires, de elaborar un proyecto de poder.
Macri carece de candidatos relevantes.
Y Francisco de Narváez debe desmentir que sea el sostén extrapartidario de Scioli.
Sin embargo,
- las muertes de La Plata interpelan
- al peronismo más que
- a ningún otro actor.
- Desde 1987 ese partido
- controla el poder en la provincia.
Para conseguirlo se ha servido de
- una prolongada metamorfosis:
- cafierismo,
- menemismo,
- duhaldismo,
- kirchnerismo.
- Cambios de piel para
- mantener un pacto clientelar
- que, en su fracaso,
- ha comenzado a
- cobrarse la vida de sus clientes.
- Sería la hora de un balance,
- antes de que vuelva a sonar,
- inconducente,
- "que se vayan todos"..
Opinión - Académicos Platenses - La Plata - 5-Abr-2013

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