miércoles, 23 de julio de 2008

¿De qué crisis me hablan?

Estamos confundidos:
- el petróleo y la inflación están por las nubes,
- el mundo está en crisis,
- están las "subprime",
- pero el cobre roza permanentemente los US$ 4 por Libra
.

- Recomendación: "Apretar los dientes".
El precio del petróleo se multiplicó por 4,3 entre el 2003 y junio de 2008 y también subió dramáticamente el precio de los alimentos. Si se analizan las cifras de inflación, resulta que el 81% de la variación mensual en el IPC de junio proviene de los alimentos y el transporte.
Si los precios de los alimentos y el transporte hubieran crecido igual los demás bienes, la inflación mensual sería de 0,5% en vez de 1,5%, un cambio en precios relativos y no inflación.
Los precios del petróleo y los alimentos no van a seguir subiendo con la misma fuerza para siempre. El incentivo para producir alimentos y petróleo es demasiado grande.
El problema es la "profecía auto cumplida": Si la gente cree que es inflación, el Banco Central debe actuar nada más que como señal.

Crecimiento global
Sobre la "crisis" mundial, siempre es bueno mirar las cifras. Las proyecciones del crecimiento del PIB el 2008 de la revista "The Economist" son simplemente increíbles: toda la larga lista de países muestra tasas de crecimiento inusualmente altas. Ejemplos:
- EE.UU. 1,4%,
- Japón 1,4%,
- China 9,8%,
- Área Euro 1,7%,
- Alemania 6,1%,
- Rusia 7,2%,
En Asia, 7 países sobre 7%. En nuestro barrio:
- Argentina 6,0%,
- Brazil 4,6%,
- Colombia 4,8%,
- Venezuela 5,2%.
El FMI acaba de subir su expectativa de crecimiento del PIB mundial de 3,7% a 4,1%.

Los llamados "subprime" son créditos hipotecarios otorgos a personas que tienen un perfil de riesgo que no les permite optar a un crédito usual. Se debe concluir que los créditos subprime son altamente beneficiosos: hizo que mucha gente pudiera "hacer realidad el sueño de la casa propia".
Dado eso, el mercado inmobiliario en Estados Unidos tuvo un marcado aceleramiento. Que estos créditos eran riesgosos, todo el mundo sabía. Pues bien, en algún momento los precios de las casas empezaron a caer junto con las hipotecas subprime y se generó la típica histeria, pero es un dato que el Banco Central de EE.UU. (FED) no va a dejar caer a ningún banco.
Una parte muy importante de las pérdidas son transferencias entre los mismos inversionistas, lo que unos ganan, los otros lo pierden. Pero la casa, sigue ahí, vale menos, pero ahí está.
Finalmente, tan poco ha afectado a la economía de EE.UU., que el consumo privado aumentó 0,8% en mayo.

¿Y el precio del cobre?
La libra de cobre subió desde US$ 0,8 el año 2003 a US$ 3,75 a junio de este año. Haciendo un cálculo grueso, el efecto neto del alza del petróleo y el cobre es positivo en US$ 22,420 mm anuales. Chile puede disponer de aproximadamente US$ 100,000 mm.
Que no se sepa qué hacer con los recursos es un problema grave, pero decir que estamos en medio de una crisis es "una irresponsabilidad mayor".
Lo notable es que esto probablemente le va a costar la elección a la Concertación.

Juan Braun - Economista - "El Mercurio" - Santiago de Chile - 23-Jul-2008

Freno en la actividad global impulsaría baja del petróleo

El crudo podría haber tocado techo y caería hasta US$ 100.
Según tres expertos en el tema, el valor del petróleo debería acercarse más a ese precio, y no a los US$ 250 que se han pronosticado hasta la fecha.


Desde 2002, cuando el petróleo estuvo en torno a los US$ 20 el barril, hasta hace un par de semanas, su precio se había multiplicado más de 7 veces hasta alcanzar un peak intradía de US$ 147. Sin embargo, tal multiplicación debería reducirse a sólo 5 veces -o menos- de aquí a fin de año, de cumplirse las proyecciones de tres expertos en tendencias petroleras.
- Elie Habalián, ex director de Venezuela ante la OPEP;
- Pedro Baridón, vicepresidente del World Petroleum Council (WPC), y
- Michelle Labbé, economista de Econsult,
aceptaron apostar entre tres opciones que les planteó Economía y Negocios sobre el precio que tendrá el barril a fines de 2008:


¿US$ 100, US$ 150 o US$ 200?

"La razón por la que el precio no siguió escalando a niveles irracionales es la recesión que ha seguido provocando una baja en la demanda", asegura Habalián, quien explica que el precio del crudo, en los últimos 20 años, ha estado marcado por la relación oferta y demanda.Y agrega el factor geopolítico.
La concentración de las reservas en unas 4 zonas particulares, específicamente en el Golfo Pérsico (que tiene el 70% a nivel mundial), es una determinante importante, ya que cualquier evento que suceda en esa zona, por pequeño que sea, significa un movimiento al precio del combustible con efectos de mediano y largo plazo, los que incluso pueden ser irreversibles, según el ex OPEP.
En todo caso, Habalián da casi por descartados escenarios como
- un ataque de EE.UU. hacia Irán, o
- el acoso de Washington a Hugo Chávez, y
- asegura que si no se dan acontecimientos geopolíticos importantes,
él cree que el petróleo debe caer."
Yo creo que el precio tenderá de aquí a fin de año hacia US$ 100, y quizás menos. O sea, esa burbuja a la cual yo me referí (en otra entrevista a "El Mercurio") va a explotar", asegura el ex OPEP.
Habalián dice que los especuladores han perdido fuerza en este tema, por expectativas poco alentadoras, y porque es probable que la Fed suba la tasa en los próximos meses, lo que desestimulará la especulación.
Coincidente con estas proyecciones, Pedro Baridón, vicepresidente senior de World Petroleum Council, quien también dice que el precio llegará a US$ 100.
"De alguna manera esto refleja la opinión de gente que ha hablado públicamente de este asunto; gente que está en el sector petrolero y no en el sector financiero", dice, haciendo hincapié en la diferencia.
Y cuando a Baridón se le pregunta si los especuladores se habrían asustado con las bajas de los últimos días, responde que es obvio, porque las pérdidas son multimillonarias.
"Según estimaciones que hicimos con colegas, pensamos que un precio de US$ 250 no es sostenible, porque llevaría a alguna parálisis mundial de tal magnitud que entonces el precio caería por el consumo", concluye.
Para Michelle Labbé, economista jefe de Econsult, lo que se puede estimar es que, de no cambiar la situación geopolítica o factores climáticos que afecten la producción y extracción, los precios a fines de año deberían ubicarse más cercanos a US$ 100, "fruto de una economía mundial más deteriorada, y por lo tanto menores presiones de demanda provenientes de una mayor eficiencia del uso, así como menor demanda para la producción final.
"Los factores que tratan de tirar el precio hacia arriba no lo logran, porque al intentarlo la bolsa responde a la baja".
FRANCO VERA y ROSARIO ZANETTA - "El Mercurio" - Santiago de Chile - 23-Jul-2008

Cómo se infla y explota una "burbuja inmobiliaria" a ojos vista....

Galicia, país fantasma.

Baja año tras año "la producción de gallegos en los paritorios" del país, pero nada de ello desanima a los constructores que desde el año 2000 a esta parte han edificado cerca de 320.000 viviendas en Galicia.
Por cada nuevo galaico venido al mundo, se han levantado aquí ocho pisos desde el comienzo de siglo, lo que acaso constituya uno -y no el más pequeño- de los muchos misterios de este país habitado por la magia, la bruma y, últimamente, también el ladrillo.

Doctores tiene la Iglesia y matemáticos el Estado que sin duda sabrán explicar cómo es posible la construcción de más de 300.000 casas en una comunidad que apenas ha aumentado su censo en 41.000 vecinos: y eso gracias a la impagable ayuda de los inmigrantes.
El enigma alcanza proporciones definitivamente incomprensibles si se tiene en cuenta que, a mayores, el 80% de los gallegos disfrutaban ya de casa en propiedad: bien fuese absoluta, bien a medias con el banco.

El fenómeno no puede ser más curioso. Mientras la Galicia interior se iba vaciando de gente hasta dibujar un desolado paisaje de aldeas muertas, las colmenas de apartamentos seguían creciendo alegremente en la costa y en las principales ciudades del reino. Tal circunstancia podría responder al inevitable -y necesario- trasvase de población desde el campo a los territorios urbanos, pero lo cierto es que las cifras no casan.
Salvo que el Apóstol y su Xacobeo obrasen el milagro de traer aquí tantos veraneantes como a las costas levantinas, no parece razonable que el número de casas edificadas sea 8 veces mayor que el de nuevos vecinos en Galicia.
Y desde luego resultaría más bien arriesgada la hipótesis de atribuir tamaño crecimiento a las segundas residencias: lujo poco extendido en un país de tan escasa renta per capita como éste. Parece mucho más verosímil imputar el "boom" del ladrillo en Galicia -al igual que en el resto de España- a la "desaforada especulación" de la última década.
De ser un bien de primera necesidad, la vivienda pasó a convertirse en una "ficha de juego" que los apostantes del casino inmobiliario utilizaban para obtener beneficios del 50%, del 100% y hasta del 200% en la segura ruleta del hormigón.

La codicia de los jugadores acabó por hacer "saltar la banca" (en todos los sentidos de la palabra), dejando como rescoldo de la quema un total de 250.000 pisos vacíos y sin expectativa alguna de venta en Galicia.
Símbolo visible del desastre, las nuevas "promociones" que estaban en marcha cuando estalló el globo inmobiliario se han quedado a medio hacer, poblando con su esqueleto de vigas el horizonte de este país.
Brumoso y propicio a las leyendas, el reino de Breogán se ha llenado de casas fantasmales en las que nadie vive ni -previsiblemente- vivirá por muchos incentivos que el Gobierno idee para darles una salida en régimen de alquiler.
No quedará otro remedio que usar la imaginación para ver de sacarle algún partido a esos cientos de miles de viviendas ociosas en un país que, como Galicia, no dispone de gente en suficiente cantidad para llenarlas. Posiblemente haya que recurrir al fantasma del castillo de Lord Canterville imaginado por Óscar Wilde para darles algo de vidilla e interés a estos inmuebles.
Un buen espectro arrastrando su sábana y sus herrumbrosas cadenas ha de dotar, por fuerza, del imprescindible atractivo turístico a las casas vacías de este reino que tiene como imagen de marca a las meigas, el misterio y el conjuro de la queimada.

De hecho, Torrente Ballester imaginó en su "Saga/fuga de JB" una fabulosa ciudad -Castroforte del Baralla- que levitaba en los días de niebla hasta hacerse invisible a los ojos de la gente.
La ficción ha tomado ahora cuerpo en esas 250.000 casas deshabitadas y levemente fantasmales que el derrumbe del ladrillo acaba de dejar en Galicia.
La fantasmada del hormigón nos ha convertido en "un país fantasma".

Anxel Vence - "Faro de Vigo" - Vigo -23-Jul-2008

martes, 22 de julio de 2008

La caña de azúcar: la mejor alternativa al petróleo

SAO PAULO (BRASIL).- Los camiones llegan en una fila interminable a la planta de tratamiento de la caña de azúcar de Sertaozinho, en el estado brasileño de São Paulo.
La barahúnda que producen apenas es audible cuando se acercan a la enorme trituradora sobre la que vuelcan las 60 toneladas de caña que transportan como si nada.
El proceso genera 85 litros de bioetanol de cada tonelada de caña de azúcar cosechada. Pero viendo la cantidad de este producto agrícola que llega en sólo unos minutos a la planta, se llega a comprender que en Brasil el 45% de los carburantes que se usan para el transporte provengan de la caña de azúcar.
Hace tan solo unos meses esta cifra hubiera provocado la admiración de los políticos y ecologistas de todo el mundo. Sin embargo, la subida de precio de los alimentos y los últimos informes negativos sobre estos combustibles han generado el rechazo y la desconfianza de la sociedad.
La última zancadilla se la ha dado la UE tras estudiar un análisis de la Agencia para los Combustibles Renovables de Reino Unido, llamado Informe Gallagher, en el que se recomienda frenar los objetivos de estos carburantes verdes para 2020 hasta que se pueda asegurar su sostenibilidad.
Han pasado en pocos meses de ser parte de la solución para el cambio climático a convertirse en el foco de todas las críticas.

El único independiente
Sin embargo, no todos los biocombustibles tienen la misma responsabilidad en la crisis alimentaria global. Un reciente "estudio secreto" del Banco Mundial, publicado por The Guardian, aseguraba que el impacto de estos carburantes puede suponer el 75% del aumento de precio del maíz y el trigo.
Pero dicho informe excluía de esa cifra al sustituto vegetal de la gasolina producido a partir de caña de azúcar.
De hecho, este producto es la única materia prima agrícola que no ha aumentado de precio desde 2006, mientras el aumento medio del resto de alimentos ha sido del 83% en el mismo periodo.
La enorme superficie agrícola susceptible de ser cultivada con caña de azúcar permite regular muy bien la oferta y la demanda tanto del azúcar como del etanol.

Sólo los campos de caña de la planta de Sertaozinho ocupan 240.000 hectáreas, un territorio equivalente a la de la provincia de Álava.
"En Brasil, el 1% de la tierra cultivable produce casi el 50% del combustible que se consume en el país", asegura Marcos S. Jank, presidente de la Asociación de la Industria Brasileña de la Caña de Azúcar (UNICA), "y hay una superficie de terrenos degradados siete veces mayor que sirve para el cultivo de caña".
Además del bioetanol que mezcla con sus gasolinas la petrolera Esso, por ejemplo, del procesado de la caña también se obtiene el edulcorante usado por Coca-Cola para sus refrescos o la viñaza, un residuo de la caña de azúcar con el que se produce electricidad suficiente para cubrir el 3% de la demanda total de Brasil, un país con más de 180 millones de habitantes.
"La energía de la biomasa se usa en la época seca cuando el combustible es utilizable, así que es una fuente complementaria a la hidroeléctrica, que alcanza su máximo durante la época de lluvias", dice Jank, frente a las amplias vistas de São Paulo que ofrecen las oficinas centrales de UNICA.
La cosecha no cesa durante los 12 meses del año. Distintas variedades de caña adaptadas a las condiciones climáticas de las épocas secas y de lluvias permiten cosechar durante todo el año. De forma que la producción de etanol es constante a lo largo del año.
El ciclo de vida del bioetanol de caña de azúcar emite cerca de un 85% menos de CO2 que las gasolinas procedentes del petróleo, según datos extraídos de informes del Worldwatch Institute y de la Agencia Internacional de la Energía.
El bioetanol producido a partir de cereales en Europa o Estados Unidos genera un 30% menos de carbono que la gasolina y el producido a partir de remolacha en la Unión Europea tiene un 45% de reducción.
Por este motivo, algunos de los países que más bioetanol importan han apostado por el biocombustible de caña. Suecia, la segunda nación más verde del mundo según un informe de las universidades de Yale y Columbia, mezcla por ley la gasolina con un 20% de bioetanol.
Para asegurarse de que dicho combustible procede de cultivos sostenibles y que no contribuye a la deforestación, exige a las empresas productoras un certificado ambiental, que verifica después un organismo independiente sueco.
Y lo mismo hacen otros países como Suiza o Reino Unido. Su objetivo es marcar a la UE el camino a seguir para sustituir al petróleo.

MIGUEL G. CORRAL - "El Mundo" - Madrid - 22-Jul-2008

La ecología, otra gran víctima de la crisis

La necesidad de dar respuesta política a los precios del petróleo y los alimentos amenaza las causas ecologistas.
Muchos Gobiernos piensan en nucleares, transgénicos y otras soluciones poco o nada verdes


Hay muchos perdedores en nuestro nuevo mundo de gasolina y alimentos caros:
- los pobres en casi todas partes,
- las clases medias bajas,
- las compañías aéreas,
- las empresas de importación de alimentos...
Y ahora aparece una nueva víctima: el sueño ecologista de conseguir un mundo más sostenible, equilibrado y equitativo. Esa visión de una Tierra armoniosa está amenazada por todas partes.
A algunos puede extrañarles esta conclusión.
- ¿Acaso los elevados precios del petróleo no recortan nuestras costumbres gastadoras?
- ¿No es positivo que entremos en un mundo sin Hummers?
- ¿No se nos está empujando a tomar medidas de ahorro energético?
- ¿No se nos está obligando a buscar fuentes de energía alternativas y más inteligentes: la energía solar y la térmica, la energía eólica y la de las olas?
Sí, todo eso es verdad. Pero, al mismo tiempo, también se está obligando a la población y las autoridades a adoptar políticas a las que el movimiento ecologista se ha opuesto, a menudo con éxito, desde hace 40 años.

Desesperados por amortiguar el golpe que supone un petróleo a 130 dólares o más el barril y por prevenir el descontento popular, los Gobiernos están tomando medidas que dejan helados a casi todos los ecologistas.
La lista de retrocesos es larga. Mientras

- en el norte hay familias que vuelven a las estufas de leña,
- en los trópicos hay comunidades que talan bosques con más intensidad que nunca, y
- en India los más pobres queman estiércol y un queroseno de dudosa procedencia.
Aún más, el Congreso de Estados Unidos recibe fuertes presiones para incrementar las perforaciones y extracciones en plataformas marinas delicadas desde el punto de vista ambiental, como el norte de Alaska y una franja del norte del Estado de Nueva York.
Muchos Gobiernos quieren volver a la energía nuclear y preven construir decenas de nuevos reactores, que se unirán a numerosas nuevas plantas alimentadas por carbón.
Como es natural, los ecologistas se oponen, pero es dudoso que puedan oponerse en estos tiempos turbulentos a las presiones, los argumentos y las campañas en contra. Los argumentos sobre la seguridad nacional y la necesidad de reducir la dependencia de fuentes energéticas extranjeras e inseguras, las presiones para aumentar los subsidios a los combustibles en los países en vías de desarrollo y las campañas para reducir los impuestos sobre el petróleo y el gasóleo para los pescadores, los camioneros y las pequeñas empresas en los países industrializados.
Hasta hace poco, era posible alegar que una gran subida de los impuestos sobre el combustible podía ayudar a reducir nuestra afición a los todoterrenos devoradores de gasolina (además de incrementar las arcas del Gobierno). Hoy día, salvo entre las poblaciones más progresistas y acomodadas, sería imprudente el político que propusiera una cosa así.
Y luego está la decisión, muy controvertida, de incrementar la energía alternativa de moda, el etanol, sobre todo en su modalidad menos sensata, que es la de producir el combustible a partir de maíz.

- No sólo es mucho menos eficaz que el proceso a partir de caña de azúcar, y
- no sólo beneficia de forma desproporcionada a determinados intereses especiales agrarios y empresariales,
- sino que -al menos en el caso de Estados Unidos- ha tenido un efecto de sustitución negativo.
Ahora que los agricultores del Medio Oeste de EE UU se han pasado al monocultivo y han convertido miles de hectáreas de soja y trigo en maíz, el precio de los primeros ha subido.
Esto nos lleva al derrumbe de la esperanza ecologista en que avancemos hacia

- una producción de alimentos más benigna con el medio ambiente (es decir, "orgánica"),
- con unos agricultores locales que cobran precios decentes (es decir, "comercio justo")
- a unos consumidores agradecidos y más sanos.
No sólo la crisis energética está colocando a muchos agricultores y pescadores contra las cuerdas, sino que el aumento de los costes de los alimentos en general y la demanda creciente de 1.000 millones más de asiáticos están reavivando los llamamientos a tomar unas medidas que los ecologistas siempre han detestado.
Así que no tengo la menor duda de que los argumentos en favor de la producción de alimentos transgénicos tienen muchas más posibilidades de ser aceptados hoy que hace 10 años; si hay que escoger entre las necesidades dietarias de 6.500 millones de personas (en 2050, quizá 9.000 millones) y los temores sobre los alimentos transgénicos, el resultado parece claro.
La demanda de alimentos permitirá vencer las aprensiones sobre el método de producción. Lo mismo ocurrirá probablemente con los llamamientos de algunas empresas agroquímicas para que se utilicen más fertilizantes y pesticidas. Cada lado asegurará tener la ciencia de su parte y recurrirá a sus propios expertos. Pero, al final, es muy posible que las consideraciones políticas y de seguridad pesen más que las preocupaciones ecológicas y de salud.
Las inseguridades sobre el abastecimiento de alimentos ya han hecho que los grupos agrarios de presión de tipo proteccionista, desde Francia hasta Japón, afirmen que sus políticas de altos aranceles sobre las importaciones de alimentos han estado muy justificadas, porque sólo con el mantenimiento (o incluso el refuerzo) de esas barreras pueden los países tener garantizada la presencia en la mesa de pan y manzanas en momentos de crisis.
Estas afirmaciones interesadas preocupan a los economistas del desarrollo, que dicen que la mejor forma de que Europa ayudara a África a prosperar sería permitir la importación de alimentos y, de esa forma, mejorar el nivel de vida de millones de cultivadores africanos de frutas, aceite de oliva, cereales, vino y otros productos.
Pero por sólido que sea este argumento, las posibilidades de que se haga realidad y de que se establezca un régimen de libre comercio agrario mundial han disminuido.
Y aún no hemos hablado de las posibilidades de agitación política y social como consecuencia del encarecimiento del combustible y los alimentos, algo de lo que el Banco Mundial y la Organización Mundial de Alimentos llevan tiempo advirtiendo.
Se podría escribir otra media docena de artículos sobre todos los aspectos del problema. Lo único que hemos hecho aquí es señalar que las nuevas tendencias, con sus repercusiones tanto en los países ricos como en los pobres (salvo unos cuantos exportadores de petróleo), están erosionando, y van a erosionar aún más, muchas de las victorias conseguidas y de las teorías sostenidas por el movimiento ecologista.
- La intensificación de las perforaciones de petróleo en zonas delicadas,
- el regreso de la energía nuclear,
- las presiones sobre los bosques tropicales y boreales,
- la preferencia por el etanol procedente de maíz,
- la posibilidad creciente de que se recurra a la agricultura transgénica y a un mayor uso de fertilizantes y
- el impulso dado al proteccionismo agrario del Primer Mundo
son elementos que suscitan pesimismo entre los amigos de la tierra. Y deberían suscitarlo entre nosotros también.
Por supuesto, los ecologistas resistirán y, a largo plazo, es incluso probable que los desorbitados precios energéticos sirvan de aliciente para crear fantásticas tecnologías alternativas.
A los lectores que vivan en comunidades con alto nivel de educación y de conciencia ecológica (y de renta), desde Seattle hasta Estocolmo, y que ya disfruten de las nuevas tecnologías inteligentes, este artículo puede parecerles demasiado sombrío. Pero es posible que no se den cuenta de lo privilegiada que es su situación en comparación con la mayor parte de la humanidad.
En estos momentos, los tremendos aumentos de los costes del combustible y los alimentos están haciendo que muchos reclamen una rebaja de las exigencias en muchos frentes. Si esa tendencia prevalece, es muy probable que nuestro mundo se aleje cada vez más del sueño ecologista sobre una humanidad capaz de ordenarse de otra manera.
Quizá ese sueño no podía hacerse realidad ante nuestra continua expansión demográfica, el increíble aumento de la demanda de bienes y servicios que la acompaña y el agotamiento de varias reservas clave de materias primas.
Sea o no así, la desagradable realidad actual es que las cosas no están mejorando, sino todo lo contrario, para los defensores de un planeta más limpio y acogedor.

PAUL KENNEDY - "El País" - Madrid - 22-Jul-2008

lunes, 21 de julio de 2008

Mercados: ¿pueden haber tocado fondo?

Convertir el pánico en oportunidad.

Cuando todos alrededor están aterrados, los inversionistas inteligentes deberían estar fríamente preguntado si es tiempo de comprar.
- ¿Qué señales deberían estar buscando?
- Una de las primeras
medidas es el "VIX", o índice de volatilidad, el que mide la variabilidad de la Bolsa de EE.UU. Está comerciando alrededor del nivel 30, o cerca de su nivel máximo en marzo, cuando hubo que rescatar a Bear Stearns.

La teoría es que cuando la volatilidad es alta, los mercados generalmente caen. Esto se debe a que rara vez se produce tal cosa como un "comprador forzado" de acciones. Pero puede haber "vendedores forzados" cuando los inversionistas necesitan deshacerse de sus posesiones para pagar deudas. Enfrentados con tales ventas, las firmas de corredores ajustan sus precios abruptamente, y eso es lo que crea agudas alzas en el VIX.
El VIX está muy sobre su promedio post 1990, de acuerdo al Chicago Board Options Exchange, el que comercia futuros y opciones en el índice. Pero aún no alcanza los puntos culminantes que se vieron en 2002, o cuando hubo que rescatar al Long-Term Capital Management, un fondo de cobertura, en 1998. Ambos incidentes, que impulsaron al VIX por sobre 40, resultaron ser buenos momentos para comprar acciones en una perspectiva de 12 meses.
- Una segunda señal puede parecer un poquito estrecho de mirar para los lectores internacionales. Es cuando la rentabilidad del dividendo en el FTSE All-Share (el índice británico de amplia base) es más alta que la rentabilidad en bonos de 10 años, o bonos del gobierno.
El mercado aprobó este límite el 12 de marzo de 2003 por primera vez desde fines de los '50. Hoy marcó el fin del mercado a la baja global 2000-2003. En la época, algunos comentaristas manifestaron que esta señal no importaba, puesto que los dividendos se reducirían.
De hecho, el ingreso del dividendo en el índice casi se ha duplicado en los cinco años desde entonces.El 16 de julio, la rentabilidad en el All-Share fue del 4,46% y el bono de 10 años rindió el 4,95%. Eso indica que una nueva caída del 10% en la Bolsa haría el truco.
Existe, por supuesto, el riesgo de que los dividendos se reduzcan si Gran Bretaña, o en realidad el mundo, entra en una recesión. Pero este cruce es una señal de valor a largo plazo.
- Otra medida que podría lograr que las acciones fueran atractivas es una relación precio/utilidades de un dígito.
La inflación más alta tiende a bajar la relación, porque conduce a condiciones económicas más volátiles.
Los inversionistas también pueden preocuparse de que las ganancias sean altas con respecto al PIB y, por lo tanto, deban caer.
Sin embargo, la relación precio/utilidades de un solo dígito compensaría a los inversionistas por esos riesgos. Dé vuelta la relación, y tiene la rentabilidad de las utilidades, el porcentaje del precio de la acción que es representado por las ganancias.
Si la relación p/u está en un solo dígito, la rentabilidad de las utilidades supera el 10%.
En los datos más recientes, una cantidad de mercados europeos -entre éstos, Bélgica, Francia e Irlanda- encajan en esta categoría; con el DAX en un p/u de 10,6, Alemania no está muy distante -Wall Street todavía tiene una cantidad considerable para caer según esta medida.

En consecuencia, en base a la valoración, los inversionistas deberían al menos estar pensando en abrir sus billeteras. Por supuesto, la valoración no es el único factor que impulsa los mercados. Del mismo modo en que los precios pueden ser impulsados por sobre su valor justo en períodos de euforia, así también pueden ser llevados muy por debajo en períodos de temor.Y la sensación es de abatimiento.
El estudio más reciente de Merrill Lynch de administradores de fondos globales encontró que una cantidad récord tenía un exceso de peso en sus tenencias de efectivo y una falta de peso en acciones, y una mayoría pensaba que los pronósticos de ganancias eran altos. Esa encuesta indica que los inversionistas están preparados para recibir una buena cantidad de malas noticias.
Lo que se necesita para sacar a los mercados de su temor es un catalizador. Esto ayudaría si se despejara la incertidumbre.
Tanto en 1991 como en 2003, los mercados se reanimaron cuando empezaron las guerras contra Irak. Eso no fue porque las guerras fueran una buena noticia, sino porque los inversionistas se habían vuelto muy inseguros debido a las tensiones previas.
El problema esta vez es económico y financiero, más bien que geopolítico. Además de la restricción crediticia, los inversionistas están preocupados por la combinación de inflación más alta que lo esperado y el crecimiento más lento, y el temor a que los bancos centrales se sientan tentados a fijar políticas monetarias que sean demasiado sueltas o demasiado apretadas.
Otra medida que podría lograr que las acciones fueran atractivas es una relación precio/utilidad de un dígito.
The Economist - "El Mercurio" - Santiago de Chile - 21-Jul-2008

domingo, 20 de julio de 2008

Un impuesto 'Robin Hood' en Portugal

El impacto de la crisis.

La recesión, en su definición académica (dos trimestres consecutivos de retroceso en el valor del PIB) ya ha hecho presa en Dinamarca, que se plantea incluso reducir su elevado impuesto sobre la renta, soporte básico de su sagrado Estado del bienestar.
En la zona euro, Irlanda y Portugal, también echaron marcha atrás en el primer trimestre.
La crisis golpeará a Portugal de manera sostenida hasta 2010. Así de negro ve el futuro del país vecino el Banco de Portugal, que pronostica que la economía crecerá un 1,2% en 2008 y un 1,3% en 2009.
El primer ministro, José Sócrates (socialista), ha prometido

- un aumento de las deducciones para los escalones más bajos del IRS en materia de gastos de vivienda, y
- una modificación de los límites máximos del impuesto municipal sobre inmuebles.
Además, el Gobierno aprobó el impuesto conocido como "Robin Hood":

- un tributo excepcional del 25% a las compañías petroleras, cuyos activos están por las nubes, financiará gastos sociales.
El Banco de Irlanda, por su parte, estima que el año terminará con crecimiento cero, algo excepcional en un país acostumbrado a crecer al 4% y 5%.

La caída se debe sobre todo
- al desplome de la construcción y
- a los efectos de la crisis financiera en las multinacionales extranjeras.
Ante la caída de los ingresos fiscales y el elevado déficit púlico, el Ejecutivo irlandés ha aprobado un plan de recorte de gastos de
- 440 millones de euros este año y
- 1.000 millones en 2009.
F. RELEA - W. OPPENHEIMER - "El País" - Madrid - 20-Jul-2008