martes, 23 de septiembre de 2008

¿Va a mutar el capitalismo?

Hay una idea fuerza que, estos días, subyace en numerosos medios, tanto extranjeros como nacionales: el capitalismo está en proceso de transformación.
A mi juicio
, y espero convencerles de mi razón, el sistema económico en el que vivimos puede que mute ligeramente, pero si lo hace, será exclusivamente para reforzarse.
El Tesoro estadounidense ha decidido que la Administración más liberal del mundo haga un papel que no le corresponde, el de banquero. Es decir, los ciudadanos americanos, a través de sus políticos electos, se van a dedicar a mercadear con activos financieros de alto riesgo, como las hipotecas subprime .

Aunque a esta actividad solo se dedicarán de modo provisional, muchos entienden que este comportamiento ha golpeado el corazón del liberalismo económico y reivindicado a aquellos que defienden el papel del Estado. Por ello, estos últimos andan felices y los primeros cabizbajos.
Nada más alejado de la realidad. El liberalismo económico saldrá reforzado de esta crisis. Ahora me explico.
- Dentro de unos meses, cuando la histeria actual se haya esfumado, los más tranquilos empezarán a pregonar que fue fruto de un exceso de liquidez. Y no dirán ninguna mentira. Argumentarán que
- el crecimiento de China e India y
- los países petrolíferos inundó de dinero los mercados financieros occidentales.
- De ahí el exceso de liquidez.
Algunos de mis colegas académicos de Minnesota rápidamente formularán una complejísima ecuación con
- variables endógenas (las que podemos controlar) y
- exógenas (las que nos son ajenas).
- Nos explicarán que los más sofisticados modelos matemáticos les indican, y de nuevo con razón, que
- EE.UU. no puede controlar al ahorrador chino, indio, árabe o japonés que desea adquirir bonos estadounidenses (la variable exógena).
- Pero que sí pueden controlar su gasto público (variable endógena),
de tal modo que, si reducen aún más el peso de la Administración estadounidense (por ejemplo, conteniendo el gasto militar), se caminará por un sendero que nos alejará de situaciones como las actuales.
Esta máxima tiene muchas probabilidades de ser implantada y al poco rato, importada por nuestros políticos nacionales (el ahorro del Este de Asia también llega a España).

¿Qué quedará entonces?
Pues un nuevo concepto: seguridad financiera. Incluso los liberales más radicales asumen que la Administración les provea de tres tipos de seguridad:
- la interior (policía),
- la exterior (ejército) y
- la jurídica.
- Ahora, posiblemente muchos de ellos asumirán una cuarta, la financiera.
Esta puede ser la gran novedad.
Por lo demás, no lo duden,
- si hay menos Estado hay más mercado, y
- si abunda esto último, entonces hay más capitalismo.
- Una vez más, nuestro sistema saldrá reforzado
.
¡Ah! Por cierto, déjenme que les comente que si algún día se nos diera por ayudar a fortalecer los sistemas financieros de los países del sur,
- parte del ahorro que ahora nos prestan se quedaría en sus casas,
- aliviando de liquidez al mercado estadounidense y
- financiando sus propias economías.
Pero, claro, ya saben que esta es una variable exógena y por tanto, mis colegas del otro lado del Atlántico afirmarán que no podemos actuar sobre ella.

Venancio Salcines - Economista - Universidade da Coruña - "La Voz de Galicia" - Santiago de Compostela - 23-Sep-2008

¿La economía de mercado en peligro?

El costo de que el Estado se haga cargo del sistema financiero.
Expertos responden tras intervención en Estados Unidos.
Algunos economistas recuerdan cómo la economía norteamericana se aisló del mundo después de la Gran Depresión, una situación que se revirtió varias décadas después.


- Cuando hay ganancias, ellas se van al bolsillo de los inversionistas, y
- si hay grandes pérdidas, ¿paga el Estado?
Por lógica, así no parece funcionar una economía de mercado. En ésta,
- los agentes toman sus riesgos y
- al final del día deben tener conciencia de que así como ganan, también pueden perder
.

Pero con el sistema financiero norteamericano esta máxima no funcionará. Todos se emborracharon prestando en época de bonanza y ahora será el Estado el que inyectará un multimillonario salvataje, lo mismo que costó la Guerra de Irak, para evitar que las pérdidas se extiendan a la economía.
-"Creo que perdió la economía de mercado, porque se puede derivar a una situación de mucho mayor control", estima el economista del Instituto Libertad y Desarrollo, Tomás Flores.
- "La intervención es un hecho que no admite muchas más posibilidades", dice el socio de CL Group, Christian Larraín.
- "Yo no creo que esté cuestionada la economía de mercado, sino el fundamentalismo de mercado, que confía demasiado en la autorregulación como una solución para el sistema financiero".
El temor de Tomás Flores es que en Estados Unidos pueda ocurrir una situación similar a la que vivieron los Estados Unidos después de la Gran Depresión:
- una economía que se cerró al mundo y que sólo se abrió plenamente varias décadas después.
- "El riesgo es que la entrega de crédito se burocratice, en que sean instancias políticas como las equivalentes a una Corfo chilena las que terminen decidiendo a quién se le da préstamos", opina.

Pero Larraín disiente y recuerda que nunca ha habido una banca pública ni en Estados Unidos ni en Inglaterra, por lo que es probable que pasen pronto a un proceso de reprivatización.
Valentín Carril, gerente general de Principal Asset Management Chile, estima que los bancos y los inversionistas deben ir a la quiebra, "pero ello no significa abandonar a los clientes y ahorradores. Lo que Estados Unidos está tratando de hacer es que
- los accionistas pierdan todo lo necesario para cubrir las pérdidas, y
- los clientes se vean lo menos afectados posibles
,
- así como los tenedores de bonos, si es que fueron víctimas de alguna información engañosa".

Información - "El Mercurio" Santiago de Chile - 23-Sep-2008

"La caída de los grandes bancos de inversión terminará siendo positiva"
"Por qué los estallidos de las burbujas son buenos para la economía" es uno de los libros más comentados hoy en Nueva York. Su autor, un reconocido columnista financiero, explica las razones de su optimismo.
Daniel Gross, hasta el 2007 fue editor de la publicación académica de la Escuela de Negocios
de la NYU.

Con 40 años, el periodista e historiador Daniel Gross lleva más de 14 años explicando la economía a los estadounidenses. Pero no sólo a través de sus notas y columnas en los medios más leídos por los hombres de Wall Street, sino también con sus propios libros, entre ellos el paradójico "Por qué los estallidos de las burbujas son buenos para la economía", publicado en mayo del 2007, luego de sus reflexiones tras el colapso de las puntocom en 2001.
Como periodista en Nueva York, había sido testigo en primera línea de la excitación inicial por los negocios online y ver cómo proliferaban las inversiones, sin que nadie notara su riesgo. Luego vendría
- el exceso de oferta,
- la competencia sin tregua,
- los engaños en contabilidad y, por último,
- el "pop".

Pero este patrón lo había leído antes en sus libros de historia, pensó. Y si los hechos se estaban repitiendo, ése no era el final del ciclo. Por ejemplo, lo sucedido con el boom del telégrafo en 1840, que luego de una ola de quiebras permitió que otros hombres de negocios tomaran esos activos y desarrollaran nuevos negocios que nunca habrían nacido sin que esas inversiones se hubiesen hecho en primer lugar y los consumidores se acostumbraran al uso de esas tecnologías.Y al parecer tenía razón.
Todas las personas que construyeron la primera generación de negocios de Internet fallaron, pero dejaron una plataforma que permitió el surgimiento de la web 2.0.
Así, nacieron sitios como Google, You Tube, Facebook, que crecieron rápidamente y son hoy negocios exitosos. Le recuerda a algo esta historia...
-¿Cree que en la crisis actual también queda una linda mitad por contar?
"Yo creo que en 10 años más seremos capaces de mirar hacia atrás e identificar compañías que surgieron luego del estallido hipotecario, o nuevos productos y servicios, así como mejoras en las regulaciones"."Pero hoy aún estamos atravesando por el periodo oscuro en donde todo está cayendo, y es muy difícil imaginar que algo bueno podría resultar. Lo mismo que en 2001, inmediatamente después del estallido de Internet, a nadie se le habría ocurrido predecir que Google sería un negocio que hoy vale US$ 150 mil millones en sólo 6 años".
-Pero hay quienes dicen que un efecto de la crisis es la sobrerregulación, lo que no sería un final feliz, precisamente
.

"Esto mismo pasó en la crisis del '29. Siempre los que hacen el desorden se quejan de que las regulaciones matarán al mercado.
Pero estas regulaciones fueron lo mejor que le pudo haber pasado a la industria, ya que permitieron reconstruir la confianza, que las personas volvieran a poner su dinero en los bancos, y a ellos les había ido bastante bien durante los últimos 70 años".
-¿Está de acuerdo con que el gobierno dejara caer a Lehman?
"Sí. Aunque es muy malo para las personas que allí trabajaban y Nueva York -que perderá muchos empleos y recaudación de impuestos-, finalmente la caída de los grandes bancos de inversión terminará siendo positiva para el mercado.
Los altos ejecutivos de las instituciones como Lehman y, en menor medida, los de Merrill no estaban siendo regulados, no querían ser regulados, no tomaron ningún tipo de resguardo, e hicieron mucho dinero endeudándose, cuando los tiempos estaban bien.
Pero cuando las cosas se ponen mal, ésa es la fórmula para el desastre. Sus altos ejecutivos no merecían que nadie los salvara o ayudara.
Y aunque los empleados de abajo no se lo merecían, eso es lo que le sucede a una empresa cuando tiene un mal liderazgo".
-¿Cree que una de las causas de la crisis se debió a que había muchos bancos de inversión, al igual que en las puntocom?
"Sí, yo hablo de un exceso de capacidad. Cuando muchos tratan de hacer dinero con el mismo negocio, tienen que
- bajar sus precios,
- competir, y
- no todos pueden tener ganancias, y
- por eso muchos fracasan
.
Y lo que pasa en Estados Unidos una y otra vez es que cuando alguien tiene una buena idea, en lugar de que unos pocos actores lo hagan, demasiados lo intentan, con el fracaso de muchos. Entonces, sí, había muchos bancos prestando y transando en un mercado que realmente no era tan grande, por lo que ahora varios bancos tendrán que reducirse".

-¿Entonces usted cree que veremos más bancos caer?
"Sí, pero no dentro de los bancos de inversión, ya que sólo van quedando dos grandes -Goldman Sachs y Morgan Stanley-, que creo que sobrevivirán, ya que están en bastante mejor forma que los otros".
"Pero en los bancos comerciales, en donde hemos visto la caída de 11 instituciones este año -10 pequeñas y una grande, llamada Indynac-, todavía quedan 110 entidades en aprietos.
Esto, según la lista de "Bancos en Problemas", de la Federal Deposit Insurance Corporation, aunque no han especificado cuáles son".
-¿Es esta burbuja más difícil, al no haber un activo tangible que reaprovechar?
"Sí. Cuando la burbuja trata sobre un activo físico, como las conexiones de Internet, la economía se recupera más rápido. Esto sucede, porque en EE.UU. cuando alguien quiebra, inmediatamente otro toma ese activo, y se le ocurre como reutilizarlo. Pero cuando la burbuja es en torno a papeles -es decir, a activos financieros con un fuerte componente especulativo, como sucede ahora-, toma más tiempo para que la economía se recupere, ya que hay mucha deuda involucrada y nada tangible desde donde se pueda iniciar un nuevo negocio".
CAROLINA GUTIÉRREZ - "El Mercurio" - Santiago de Chile - 23-Sep-2008

Inflación + incertidumbre externa = política fiscal más prudente

A estas alturas, es ingenuo sostener que Chile no se verá afectado por las turbulencias internacionales y sus consecuencias sobre el crecimiento.

El mundo financiero ha sido sacudido en los últimos días por fuertes turbulencias emanadas de la declaración de quiebra del banco de inversiones norteamericano, Lehman Brothers.
Las caídas en los valores bursátiles alrededor del globo son la parte más visible del nerviosismo generado en los mercados financieros, pero la parte más perniciosa en el corto plazo es el regreso del fantasma de una crisis de crédito.
En efecto, frente a la gran incertidumbre en torno a cuánto más puede ahondarse la aflictiva situación de instituciones financieras y a los eventuales impactos sobre la economía real,
- quienes hoy tienen liquidez prefieren guardarla y
- quienes tienen fondos para prestar exigen primas por riesgo mucho mayores.
Como consecuencia, el crédito se hace menos abundante y sustancialmente más caro. Eso lleva a las claras a una recesión en EE.UU., la que se contagia a otros puntos del globo.

A estas alturas,
- es ingenuo sostener que Chile no se verá afectado por las turbulencias internacionales y sus consecuencias sobre el crecimiento mundial.
- Es un hecho que el precio promedio de los commodities (cobre, petróleo, alimentos) debiera ser más bajo en 2009 y 2010 que en la actualidad, no obstante los repuntes observados en los últimos días como consecuencia del salvataje financiero anunciado en EE.UU.
- Los mercados internacionales para nuestras exportaciones estarán más apretados, también como consecuencia de la desaceleración global, ahora más intensa que lo previsto previamente.
- Además, el financiamiento externo ya se ha encarecido para el sector privado y el crédito se ha hecho algo más escaso.
- En el frente interno
, la fuerte expansión de la demanda interna (11% en el segundo trimestre) ha traído como consecuencia una rápida propagación de la inflación, inicialmente impulsada por aumentos de costos.
Esto tiene de cabeza al Banco Central, el que ha endurecido aceleradamente su política monetaria y su discurso antiinflacionario. En su último IPoM, el ente emisor proyecta una drástica caída en el crecimiento del gasto interno para el próximo año (desde 9,1% en 2008 a 3,9% en 2009), lo que hace prever que la TPM podría incluso sobrepasar el 10% antes de detener su escalada.


¿Y qué hay con la política fiscal?
Por varios años, pensamos que
- la contabilidad estructural de las finanzas públicas, unida a
- la consecución de una meta precisa para el balance estructural (desde este año de 0,5% del PIB),
era un mecanismo impecable y transparente para conducir la política fiscal por derroteros contracíclicos, a la vez que ponía un dique a las presiones políticas por un gasto público mayor.
Sin embargo, su aplicación en la práctica ha redundado en un impulso fiscal fuerte y sostenido, el que últimamente ha puesto en riesgo la estabilidad macroeconómica medida por el aumento persistente en la tasa de inflación.
Ello ha sido una consecuencia de la naturaleza del actual ciclo positivo del precio del cobre, el que ha permanecido en niveles muy altos por más tiempo del que nadie imaginó, conduciendo al panel de expertos que consulta el Ministerio de Hacienda a subir consecutivamente el precio de largo plazo del metal.
Para el presupuesto de 2009, dicho precio, variable clave en el cálculo de los ingresos estructurales del fisco, ha sido fijado en prácticamente US$ 2 por libra, el doble que en 2004.

Pero también ha sido el resultado de un cierto desdén, por parte de las autoridades, a calibrar de mejor manera el impacto macroeconómico de su política fiscal.
En otras palabras, la creencia de que dejar la política fiscal en piloto automático -siguiendo mecánicamente la regla- es una condición suficiente para la estabilidad macroeconómica ha probado ser cuestionable.

También es cuestionable que toda la responsabilidad sobre el control de la inflación recaiga en el Banco Central. Con el gasto fiscal creciendo casi 11% real el primer semestre de este año, el ente emisor no puede simplemente mirar para el techo y tomar la política fiscal como algo dado sobre lo que no puede opinar ni influir.La actual coyuntura, caracterizada por
- una alta y persistente inflación y
- una situación externa delicada que amenaza con derivar en recesión,
exige extrema prudencia en la elaboración del presupuesto público para 2009, lo que requiere de
- un cálculo correcto y transparente del impulso fiscal contemplado.
- Una estimación gruesa de los recursos estructurales con que contaría el fisco para 2009 a partir de un precio del cobre de largo plazo de US$ 1,99 y
- un crecimiento potencial de 4,9%,
- junto a supuestos razonables del incremento en los costos de Codelco y las mineras privadas,
- da como resultado un incremento en torno a 13%. Excesivo, a todas luces.
El ministro Velasco ha sugerido un número de entre 6 y 7% -que también parece excesivo, considerando que el PIB va a crecer con suerte en torno a 3%-, pero también está rebajando impuestos por un valor de US$ 1.000 millones al año.

Esto último es equivalente a entre 2 y 3% de mayor gasto público, con lo que el impulso fiscal escala a una cifra de entre 8 y 10%. No parece ser una muy apreciable contribución a la lucha por bajar la inflación.
Pero aún en tal circunstancia, la contabilidad estructural arrojaría un saldo positivo superior a 0,5% del PIB, por lo que sobrecumpliría (prima facie) la meta.
Frente a ello, el ministro Velasco puede verse tentado a realizar "contabilidad creativa" con los costos de Codelco y el aporte del molibdeno, de modo de cuadrar los números y cumplir con la meta. Pero eso atenta contra la transparencia que se le ha querido dar a la política fiscal.
Tal vez sería más sensato establecer un rango meta para el superávit fiscal, por ejemplo, de entre -1 y 2%, según cuales sean las condiciones macro, especialmente la inflación.

Para 2009, correspondería acercarse al techo de la meta, con lo que se evitaría la contabilidad creativa (más transparencia) y podría, con un poco de empuje, hacerse un ajuste fiscal más coherente con la situación actual de alta inflación y gran incertidumbre externa.
Editorial - "El Mercurio" - Santiago de Chile - 23-Sep-2008

lunes, 22 de septiembre de 2008

Holanda se reinventa

A pesar de que los Países Bajos tienen el 6% de la superficie de Chile, exportan 54 mil millones de euros en alimentos.
Su receta: apostar por la innovación y la unión de todos los actores de la cadena.
También, comienzan a abrirse a los productos genéticamente modificados.


Altos. De vidrio y metal y más de una hectárea de largo y ancho. Los invernaderos en Holanda están muy lejos de compararse con los plásticos, calurosos y húmedos a los que estamos acostumbrados. Mientras pedalea por el interior de uno de ellos, revisando visualmente "su campo", Jon Vas Mil, productor de tomates, cuenta que en su producción no utiliza pesticidas, sino un sistema en que los depredadores naturales se encargan de los insectos no deseados. Lo interesante, es que no hay diferencias de tamaño entre un tomate y otro, porque las cantidades de luz, nutrientes, agua y CO2 que se les suministra son controladas mecánicamente.Tal es el nivel de la tecnología agropecuaria de los Países Bajos.
Holanda es el segundo mayor exportador de productos agrícolas del mundo, después de EE.UU., y seguido por Francia, pero la gracia es que lo ha logrado a pesar de ser uno de los países más pequeños de Europa. Tiene cerca de 42.500 km2 - Chile cuenta con 756.950 km2- , pero un cuarto de su superficie está bajo el agua, por lo que sólo 1,9 millón de sus hectáreas son arables.Sus exportaciones superan los 54 mil millones de euros en productos agrícolas, lo que equivale al 17% del valor total de sus ventas, que principalmente van a los países miembros de la Unión Europea. Es el principal exportador de
- papas, también es fuerte en
- hortalizas,
- plantas ornamentales y
- flores,
- y derivados de la carne y de la leche.Todo un gigante en materia agraria, pero que no se duerme en los laureles.
- El alza en la demanda por alimentos y
- también en el precio de los insumos,
- como combustibles y fertilizantes,
impulsa al sector agrícola a replantear una nueva estrategia para no perder su lugar de privilegio entre los top de esta industria. Sus esfuerzos van por
- invertir fuerte en innovación, especializarse en algunas producciones,
- aumentar la mecanización en todo el proceso,
- cuidando el equilibrio entre producción y medio ambiente.


Innovación y especialidades
Cada metro cuadrado es un bien preciado y la discusión social que generan sus posibilidades de uso son una constante."La competencia es altísima, hay que pensar muy bien si se destina a la agricultura, horticultura, áreas naturales o para la construcción.
El agricultor no subsiste si no es competitivo, si no invierte en innovación", explica Gerda Verburg, ministra de Agricultura y Alimentos de Holanda.De hecho, una hectárea de tierra cultivable cuesta alrededor de 500 mil euros.El punto de partida para su gran dimensión exportadora está en su ubicación. Rotterdam es el puerto más grande de Europa, el segundo del mundo después de Singapur y la entrada hacia una población de alrededor de 500 millones de potenciales consumidores.Otro de sus puntos fuertes está en
- el desarrollo tecnológico y
- la cantidad de recursos que se invierten en investigación.
Son cerca de 300 billones de euros que se destinan a la búsqueda de alternativas para
- la agricultura sustentable,
- el impacto de los desechos en el medio ambiente y
- la agricultura orgánica.
El doble del presupuesto va para la Universidad de Wageningen, una de las primeras universidades del mundo especializada en
- temas agrícolas;
- la naturaleza,
- el desarrollo de innovación en la industria alimentaria y
- su impacto en el medio ambiente."Además del alza del precio de los insumos, está el factor China, que todavía no cuenta con la tecnología, pero no quiero ni pensar en lo que va a pasar cuando la obtenga. Va a ser imposible competirle. La única manera de existir es hacer algo distinto al vecino y crear la necesidad de mercado", explica Edwin Koning, gerente de Koppert Cress B. V., empresa que se dedica al cultivo de micro vegetales, con los que se les da un acento distinto a platos de alta cocina. Como con el Limon Cress, una planta norteamericana con sabor a limón y un dejo de anís, especial para usarse como toque final en platos de pescado."Nuestra forma de entrar al mercado es con marketing directo, acercándonos a los mejores chefs para que se acostumbren a utilizar nuestros productos", recalca Koning.


Tecnología y cadenas de valor
Si bien Holanda es un país altamente tecnificado, ya no basta con introducir maquinarias para ser rentables. Como la cantidad de tierra es poca, se potencia y se optimiza cada detalle con el fin de aumentar la producción. Un buen ejemplo son los tomates.
- Hace 20 años la producción era de 5 a 10 kilos en un metro cuadrado,
- hoy es de 60 a 80 kilos en la misma superficie.
La razón del alza se encuentra en la introducción de invernaderos de vidrio y acero con los que controla la temperatura, la energía y la cantidad de CO2 que hay en el ambiente."Buscamos sistemas cerrados que permitan controlar todos los factores; por ejemplo, cuando le, damos agua a las plantas, el agua que no se usa se recolecta, se desinfecta, se le ponen fertilizante, y se vuelve a utilizar. Empleamos vidrio y no plástico porque la luz traspasa mejor el vidrio que el plástico y 1% menos de luz es 1% menos de producción. Además, introducimos nueva tecnología para optimizar el crecimiento de la planta", señala Jacob Limbeek, gerente de Ocap.Independiente de la cantidad de producción que se genera, el sabor sigue siendo el punto fuerte en tomates.
El costo de producción es de alrededor de 0,5 euros por kilo, el doble de lo que cuesta producir en países como Italia. Sin embargo, los productores holandeses aseguran que el sabor es distinto, porque tienen el grado de azúcar que actualmente busca el consumidor.
De hecho, uno de sus nichos principales está en los snacks, el cultivo de tomates más pequeños que se empaquetan como si fueran papas fritas. Pero la fortaleza de los tomates, como de la industria en general, está en la cadena de valor que es capaz de generar. Esa es la base de la industria alimentaria holandesa. Tomatoworld, por ejemplo, es una plataforma publicitaria donde se muestran más de 60 clases de tomates cultivados con tecnología de punta, y que existe gracias al aporte de toda la cadena de producción."Mi instrumento favorito para estimular la unión de las cadenas es la mesa de cocina. Invito a todos los socios a sentarse a la mesa y pongo en ella los problemas que existen. Eso no siempre es fácil porque muchas veces se tienen socios que no están interesados o no les gustan las soluciones, pero creo que esa es una de las fortalezas de Holanda, lo que nos permite tener una agricultura competitiva y sustentable", explica Gerda Verburg.


Y los agricultores lo tienen claro.
"La manera en que hacemos frente a las alzas es
- especializarnos,
- invertir en marketing y
- desarrollar una buena relación con los intermediarios,
con el fin de tener una cadena completa de valor, que genere una buena de comunicación y saber así, exactamente, a cuanto se está vendiendo al supermercado y transparentar los márgenes de ganancia", explica AJ Oosterhof, productor de papas para supermercados.


Transgénicos más cerca
Sin embargo, las alzas en el precio de los insumos, como combustibles y fertilizantes, están haciendo que el sector agrícola se replantee o al menos esté dispuesto a generar discusión sobre temas que antes no parecían tener cabida, como los alimentos genéticamente modificados. En Holanda, la conciencia sobre el medio ambiente está férreamente arraigada. Por ejemplo, cada agricultor deja un espacio natural en su campo, a pesar de que estos son relativamente pequeños (el promedio de los que producen papas es de 60 hectáreas). Por lo que la decisión de introducir alimentos genéticamente modificados era difícil de concebir."La producción se hace en forma tradicional. No está en mi mente cultivar sólo por el dinero, quiero producir alimentos saludables y para mí los transgénicos no son buenos para el medio ambiente, por eso estoy en contra, a pesar que en el último año el precio de las papas estuvo bajo el costo de producción. El problema es que no podemos crecer más porque el costo es muy alto; sólo los fertilizantes han subido 60% este año.
La solución está en la especialización. Por ejemplo, yo vendo sólo papas para supermercado. Mi campo está absolutamente mecanizado porque el costo de la mano de obra es altísimo", explica AJ Oosterhof.

Hoy en Holanda no se producen transgénicos para comercializar, aunque ya se está estudiando el tema. En 2001, por ejemplo, se llamó a una votación pública y el resultado fue que la mayoría de los holandeses está en contra de la modificación en animales, pero aprueba la vegetal, siempre y cuando no sea dañino para el medio ambiente, los humanos y los animales."Es un tema muy sensible para Holanda. Tenemos que ser muy estrictos sobre los posibles efectos en las personas, el medio ambiente y los animales. Somos muy conscientes en eso, pero al mismo tiempo, estamos dentro de Europa", señala Oosterhof.

Holanda en cifras
En 2006, exportó alrededor de 54,2 mil millones de euros en productos agrícolas, lo que equivale al 17% del valor total de sus exportaciones.
Los destinos principales son los países miembros de la Unión Europea, en especial Alemania, Inglaterra, Francia y Bélgica.
Es
- el principal exportador de papas de Europa,
- también es fuerte en hortalizas, plantas ornamentales y flores,
- junto con productos derivados de la carne y de la leche.

LORETO GATICA CARBONELL - "El Mercurio" - Santiago de Chile - 22-Sep-2008

Los ciudadanos y la crisis: El análisis que falta

En los mil análisis que se escriben cada día sobre la crisis dominan de forma aplastante cuatro argumentos:
- la ambición sin límites de los banqueros;
- la desregulación del sistema financiero derivada de la mundialización y de la influencia neocon en la Administración Bush;
- el estallido de la burbuja inmobiliaria y su expansión a todo el mundo a través de la basura financiera; y
- la inercia de supeditación con la que el sistema europeo se vincula a las prácticas de riesgo americanas.
Para consumo interno los españoles podemos personalizar nuestro caso con otros dos argumentos que yo les transmito con arreglos orquestales del PP:
- que España soporta una deuda exterior que ahoga el crecimiento y dispara la inflación, y
- que Zapatero es un inútil al que le da miedo gobernar.
En todos estos análisis el pueblo llano solo comparece
- en calidad de inocente víctima de los malos, o
- como soporte de los remedios intervencionistas que socializan pérdidas a costa de «nuestros» impuestos.
Es como si
- nunca hubiésemos tomado ninguna decisión económica,
- ni hubiésemos impulsado una enorme especulación con nuestros créditos hipotecarios.
En términos generales estamos absueltos de toda responsabilidad en la crisis, y por eso seguimos sin entender casi nada de lo que está pasando.
La razón de este análisis tan parcial no está en que los economistas desconozcan las fabulosas cifras de la especulación privada y de los riesgos disparatados asumidos por las economías domésticas, sino en el dogma indiscutido de que todo eso lo hemos hecho engañados por el sistema, que, igual que Júpiter a Leda, nos hizo un hijo disfrazándose de cisne. Y eso no es cierto.
Cuando un señor cualquiera, o un obispo, se va a ganar el 16% a Gescartera, no lo hace con el convencimiento de que los demás españoles y los demás banqueros estamos en Babia, sino
- con la seguridad de que el Estado no va a dejar caer un negocio en el que hay tanto dinero del pueblo, y que,
- de una u otra forma, acudirá a garantizar el beneficio especulativo que se buscaba.

¿Y las hipotecas?
Pues lo mismo. Todos hemos oído hablar durante años de la burbuja inmobiliaria. Pero casi todos hemos contribuido a ella con crédito barato y abundante que, además de inflar dicha burbuja, sirvió para aumentar un consumo lujoso que incidió de forma notable en el desequilibrio del sistema.
Y por eso es tan problemática la ayuda prestada por Bush a los especuladores del Wall Street. Porque
- está haciendo lo que todos sabíamos que iba a hacer y exigíamos que hiciese, y
- sentando las bases para que, tan pronto nos den otra oportunidad, volvamos a Gescartera o a los fondos de Fannie Mae a invertir los excedentes del crédito hipotecario.
¡De libro!

Xosé Luis Barreiro Rivas - "La Voz de Galicia" - Santiago de Compostela - 22-Sep-2008

Crisis rusa: los errores se pagan

La Unión Europea no debe seguir por más tiempo la equivocada política de EE UU respecto a Rusia. Tiene que buscar mayor autonomía y protagonismo en la defensa de una visión distinta a la de la guerra fría.

I. En reciente declaración a este diario, el ministro Moratinos señaló, con acierto, que Rusia ya no es la URSS pero tampoco la Rusia de Yeltsin. Hasta ahora, casi todo lo que he leído sobre la crisis de Georgia trata a Rusia como si fuese la soviética -óptica de guerra fría- porque en el fondo algunos están acostumbrados a que se comporte como en los tiempos de Yeltsin. Es evidente que Rusia, como núcleo central de la antigua URSS, perdió la guerra fría con la implosión de ésta en 1991. Pero no la perdió en el campo de batalla y, en consecuencia, conservó una considerable potencia militar.
A partir de aquí, los EE UU y la UE podían adoptar dos estrategias bien distintas que conducían a resultados bien diferentes. La que podemos llamar, metafóricamente, modelo post Primera Gran Guerra y modelo post Segunda Guerra Mundial.
- En el primer caso, los aliados impusieron a Alemania condiciones muy gravosas -Tratado de Versalles- que exacerbaron sentimientos de agravio ultranacionalistas que, adecuadamente manipulados, trajeron consecuencias aberrantes. Aprendida la lección,
- al terminar la Segunda Guerra Mundial, los aliados se aplicaron en la ayuda -Plan Marshall- a la reconstrucción de Alemania, y el resultado no ha podido ser más positivo.

II. Cuando la URSS se autodestruye, se disuelve el Pacto de Varsovia, Alemania se unifica y entra en la OTAN, y se inicia un proceso que, desde el lado ruso, se ha vivido en gran parte como de engaño, crecientes humillaciones y, finalmente, de cerco.
La Administración americana aprovechó la extrema debilidad y el desastre de la era Yeltsin para ampliar la OTAN a los países del Pacto de Varsovia y desbancar a Rusia -no ya a la URSS- de zonas sensibles para su seguridad desde la más remota época de los zares -los Balcanes, el mar Negro y el Cáucaso-.
Según Gorbachov -nadie le ha desmentido- la URSS aceptó la unificación de Alemania y su ingreso en la OTAN a condición de que ésta no se extendiese hasta sus fronteras. No obstante, durante el periodo Solana al frente de la OTAN se hicieron meritorios esfuerzos para integrar a la Federación Rusa en un sistema colectivo de seguridad que culminó en la creación del Consejo OTAN-Rusia de 2002 y antes la OSCE. Fructífero sistema que ha sido dañado, me temo, por el dislate de Georgia y la reciente política de Bush. Peligrosa deriva que no ha tenido en cuenta que el mundo no es el que era.
Mientras EE UU se ha ido debilitando por la crisis económica, los déficits abismales y las guerras de Irak y Afganistán, otros se han ido fortaleciendo, entre ellos la Rusia de Putin. Al amparo de los precios de la energía, ha recuperado relativamente la economía, ha reconstruido el Estado, incluyendo la modernización de las Fuerzas Armadas y ha insuflado en la población un sentimiento de autoestima, incidiendo en aventurados elementos nacionalistas. A partir de aquí, la Administración de Bush no ha hecho más que cometer errores, a los que ha arrastrado a buena parte de Europa.
Se dijo bien alto y claro que el reconocimiento de la independencia de Kosovo no era sólo ilegal sino un grave error que tendría consecuencias precisas: la independencia de Osetia del Sur y de Abjazia. Así ha sido. Algunos expertos a la violeta dijeron que el Gobierno español se equivocaba al no sumarse al coro general y, por el contrario, los hechos le han dado toda la razón y es de los pocos que tiene fuerza moral y política para oponerse al reconocimiento de Osetia y Abjazia por parte de Rusia.

III. Es cierto que la reacción rusa ha sido desproporcionada. No obstante, que esto se diga por los que bombardearon Belgrado e invadieron Irak es un sarcasmo. El presidente de Georgia, por muy pro occidental que sea, fue un irresponsable y un aventurero al atacar la capital de Osetia, matar a soldados rusos y destruir buena parte de Djinvali. La reacción rusa no ha sido, desde luego, la de la era Yeltsin -aceptar lo que venía de occidente- pero tampoco la de la URSS, pues en ese caso Shaakasvilly no estaría donde está y Georgia no sería independiente. Comparar la reacción rusa con Budapest 56 o Praga 68 es no entender nada o actuar de mala fe.
Y luego está la cuestión del escudo antimisiles en Polonia y Chequia. ¿Alguien se cree, de verdad, que este escudo tiene como objetivo defenderse de Corea del Norte o Irán? Es normal que los rusos lo vean como una afrenta que, si bien no supone ahora una amenaza, es un acto humillante -colocarles cohetes en su frontera- que podría afectar a su seguridad futura. Lo más probable es que se acabe colocando otro escudo en dirección opuesta, lo que afectará a la UE, a la que no se ha tenido en cuenta para nada. Si cada país acuerda con EE UU este tipo de cuestiones, la Europa política será una quimera.
Por último, tenemos la posible ampliación de la OTAN a Ucrania y Georgia que defienden Bush, Cheney y los dos candidatos a presidente de EE UU. Conviene aclarar que no es lo mismo que un país ingrese en la UE a que entre en la OTAN. Y tampoco es igual que el candidato sea un antiguo socio del pacto de Varsovia o haya pertenecido a la URSS.
En el primer caso, no se encara por nadie como una posible amenaza mientras que, en el segundo, se trata de una alianza político-militar liderada por EE UU. De otro lado, que países como Polonia, Rumania o Chequia hayan ingresado en la OTAN podrá gustar más o menos a Rusia pero es un hecho consolidado que no está en discusión. Pero Ucrania y Georgia -como lo sería Bielorrusia- es otra cuestión.
Eran parte de la URSS, situados en la línea roja de la seguridad de Rusia, con conflictos internos e inestabilidad política y, en el caso de Ucrania, con la flota rusa del mar Negro en Crimea y una buena parte de la población en contra de dicha pertenencia. Una decisión de ese calibre no aumentaría la seguridad de Europa sino lo contrario. España debería pensarse bien su posición antes de aceptar nuevos países en la OTAN, después de las declaraciones de la candidata Palin sobre la guerra con Rusia por Georgia.

IV. A partir de esta crisis las cosas ya no serán como antes. Rusia no volverá al totalitarismo pero tampoco a la debilidad. Ahora, lo más urgente es que Rusia se retire de Georgia -que en mi opinión lo hará gracias a la UE- y evitar una nueva guerra fría. Para conseguirlo la UE -que tiene intereses propios- debería estudiar con seriedad y urgencia cómo incluir a Rusia en la solución de los problemas paneuropeos de desarrollo económico, energético, medioambiental y, sobre todo, de seguridad colectiva.
En el primer caso, a través de una política de vecindad específica y, en el segundo, examinando con atención la idea de un sistema de seguridad común europeo con participación de EE UU. A la UE no le interesa la actual fórmula: OTAN de un lado, ampliada hacia el Este, y enfrente Rusia, aislada y más o menos autoritaria.
Este escenario solo conduciría a nuevos rearmes y potenciales conflictos. Rusia es nuestro vecino y es vital para la UE que sea cada vez más próspera, democrática y segura. Para ello la UE debe ganar en
- autonomía estratégica,
- fortaleciendo su política de seguridad y defensa,
- diversificando sus fuentes de energía y
- no dejándose arrastrar a nuevas aventuras de grandes potencias con mentalidad de guerra fría
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NICOLÁS SARTORIUS - "El País" - Madrid - 22-Sep-2008

domingo, 21 de septiembre de 2008

Tres folios para cambiar el mundo

La propuesta legislativa enviada ayer al Congreso de Estados Unidos recoge en unos tres folios los amplios poderes que se pretenden otorgar al secretario del Tesoro para salvar al sistema financiero.
A continuación se ofrece un amplio resumen del texto.
(...) Sec 2. Compras de activos relacionados con hipotecas.
(a) Autoridad para comprar. El secretario [del Tesoro] está autorizado a comprar, (...) en los términos y condiciones que determine el secretario, activos relacionados con hipotecas de cualquier institución financiera que tenga su sede en EE UU.
(b) Acciones necesarias. El secretario está autorizado a emprender las acciones que el secretario considere necesarias para llevar a cabo las medidas autorizadas en esta ley, que incluyen, sin limitaciones:
(1) nombrar a los empleados que sean necesarios (...) y definir sus obligaciones;
(2) firmar contratos, incluidos contratos de servicios (...) sin tener en cuenta ninguna otra disposición legal sobre contratos públicos;
(3) designar instituciones financieras como agentes financieros del Gobierno, que realizarán todas las tareas razonables derivadas de esta ley, (...) que puedan ser necesarias;
(4) establecer vehículos que estén autorizados y sujetos a la supervisión del secretario para comprar activos relacionados con hipotecas y emitir bonos; y
(5) elaborar las normativas y directrices que puedan ser necesarias o apropiadas para definir los términos y llevar a cabo las medidas autorizadas en esta ley.
Sec. 3. Consideraciones.

En el ejercicio de las autoridades otorgadas por esta ley, el secretario tendrá en consideración los medios para (1) proporcionar estabilidad o evitar perturbaciones en los mercados financieros y el sistema bancario; y
(2) proteger al contribuyente.
Sec. 4. Informes al Congreso.

En el plazo de tres meses desde el primer ejercicio de los poderes concedidos en la sección 2(a), y con carácter semianual a partir de ese momento, el secretario informará a los Comités de Presupuesto, Servicios Financieros y Recursos de la Cámara de Representantes, y los de Presupuestos, Finanzas y Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado, sobre los poderes ejercidos en virtud de esta ley y las consideraciones exigidas en la sección 3.
Sec. 5. Derechos; Administración; venta de activos relacionados con hipotecas.
(a) Ejercicio de derechos. El secretario puede, en cualquier momento, ejercer cualquier derecho recibido (...).
(b) Administración de activos. El secretario tendrá autoridad para administrar los activos (...) incluidos los ingresos y riesgos de cartera derivados de ellos.
(c) Venta de activos relacionados con hipotecas. El secretario puede, en cualquier momento, con arreglo a términos y condiciones determinados por el secretario, vender, acordar préstamos de valores, transacciones de recompra o cualquier otra transacción financiera (...)
(d) Aplicación de Sunset [fin del periodo de vigencia de una ley extraordinaria] (...).

La autoridad del secretario para conservar cualquier activo relacionado con hipotecas (...) antes de la fecha límite en la sección 9, o para comprar o dotar la compra (...) en virtud de un compromiso firmado antes de la fecha límite en la sección 9, no está sujeta a las disposiciones de la sección 9.
Sec. 6. Máximo importe de compras autorizadas. (...)

No podrá superar la cantidad de 700.000.000.000 dólares (...).
Sec. 7. Dotación. (...)

El secretario puede emplear los beneficios de las ventas de cualquier valor emitido en virtud del capítulo 31 del título 31 del Código Federal de Estados Unidos, y los propósitos para los que pueden emitirse valores en virtud del capítulo 31 del título 31 del Código Federal de Estados Unidos quedan ampliados para incluir las acciones autorizadas en esta ley, incluido el pago de los gastos de administración. Cualquier dinero gastado en acciones autorizadas por esta ley, incluido el pago de los gastos de administración, se considerará apropiado (...).
Sec. 8. Inspección.

Las decisiones del secretario (...) están libres de inspección, dependen de la discreción del organismo y no están sujetas a la inspección de ningún tribunal ni organismo del Gobierno.
Sec. 9. Fin del periodo de autorización.

Los poderes otorgados por esta ley, con la excepción de los poderes otorgados en las secciones 2(b)(5), 5 y 7, quedarán rescindidos a los dos años de la fecha de entrada en vigor de esta ley.
Sec. 10. Aumento del límite estipulado para la deuda pública.

(.....) 11.315.000.000.000 dólares [frente a los 10,6 billones actuales].
Sec. 11. Reforma del crédito.

Los costes de las compras (...) en virtud de la sección 2(a) (...) se determinarán con arreglo a la Ley Federal de Reforma del Crédito de 1990, como sea apropiado.
Información - "El País" - Madrid - 21-Sep-2008