jueves, 20 de marzo de 2008

Golman Sachs sitúa el precio del crudo en US$ 200 dólares en 2010

La escalada amenaza con disparar aún más la inflación, instalada ya en máximos históricos en la eurozona
Una subida de diez dólares en el barril de petróleo se traduce en una desaceleración de la economía mundial de entre tres y seis décimas


La alocada carrera de los precios del petróleo no encuentra techo. Los máximos históricos se acumulan día tras día y el barril de brent se acerca peligrosamente a los 110 dólares, cuando hace tan solo un año se pagaba a 60.
Una situación que amenaza con disparar todavía a inflación ya desbocada -en España la tasa interanual se aupó en febrero hasta el 4,4%, el nivel más alto desde 1995, y en la eurozona ha alcanzado un récord histórico al colocarse en el 3,3%-, y con deprimir aún más el crecimiento económico mundial, muy tocado por la crisis de liquidez en la que ha desembocado el estallido de la burbuja de las hipotecas basura al otro lado del Atlántico.
Y lo peor puede estar por llegar. Los analistas no creen que la situación vaya a mejorar. De hecho, la propia Agencia Internacional de la Energía (AIE, el organismo que defiende los intereses de los países consumidores) considera que «solo una una severa recesión mundial haría retroceder al petróleo».

Goldman Sachs
El banco de negocios que hace casi tres años advirtió de que las cotizaciones del oro negro alcanzarían los cien dólares, algo que entonces, con el crudo a 55 dólares, parecía impensable, habla ahora «en el peor de los escenarios, si ocurriera cualquier acontecimiento inesperado que afectara a la oferta de la codiciada materia prima», de un barril a 200 dólares en el 2010.
Si la sangre no llega al río, la entidad norteamericana anticipa precios en torno a los

- US$ 95 en el 2008;
- US$ 105 en el 2009 y
- US$ 110 dólares en el 2010.
La caída en picado del valor de la divisa estadounidense
-moneda de transacción en el mercado del oro negro- y el apetito de los inversores por las materias primas como vía para diversificar sus carteras ante el desfallecimiento de las bolsas han provocado que el petróleo se dispare, pese «a la ausencia de factores geopolíticos de significación continuada y a la recesión que afecta a la economía norteamericana», señalan los expertos de Goldman.
La entidad reconoce, no obstante, que a corto plazo la cotización del crudo podría registrar retrocesos derivados de la ralentización económica global.


Merrill Lynch
El equipo de análisis de Merrill Lynch, otro de los grandes especialistas en materias primas, estima que el barril costará una media de 82 dólares este año. El banco de negocios subraya que el pasado demuestra que una contracción de la economía tiende a provocar una relajación del precio del petróleo -la capacidad de gasto se reduce, lo que conlleva una menor demanda que se termina reflejando en las cotizaciones-. Sin embargo, los analistas de la firma consideran que un escenario de ligera caída del PIB en EE.UU. «no matará la demanda». En las últimas seis recesiones, recuerda Merrill Lynch, el consumo de crudo se ha reducido un 2,3% de media.
En definitiva, son previsiones que dibujan un panorama poco esperanzador, sobre todo cuando organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) mantienen que una subida de diez dólares en el coste del barril se traduce en una desaceleración del PIB mundial de entre tres y seis décimas.

Tras la primera crisis del petróleo, allá por 1973, Japón pasó de un crecimiento del 8% a una recesión del 0,8%; la economía de Estados Unidos, que crecía a un ritmo del 6,5%, se contrajo un 1%, y el PIB europeo pasó de un incremento del 5,5%, a una caída del 1,2%.
Mercedes Mora - "La Voz de Galicia" - Santiago -20-Mar-2008

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